10/28/2016

Ese Dios que no Siempre Conocimos

Es tanto y tan variado lo que a través de toda la historia y en las distintas escuelas de pensamiento cristiano se ha enseñado respecto a nuestro Dios, que a muchas personas les parece difícil ver a ese Dios como un padre amoroso. Éstas no lo ven con claridad debido a dolorosas experiencias del pasado con su padre o padrastro alejado de Dios. Está comprobado y probado: una de las razones por las cuales alguien no puede o no quiere relacionarse con Dios, es porque lo identifica con un padre carnal malo, cruel o algo peor.

Miles de cristianos no creen que Dios los ama porque su padre terrenal los abandonó, hirió, y afligió terriblemente. ¡Yo oro para que este mensaje les hable no solamente a estas personas sino también a aquéllos quienes no han descubierto la profundidad del amor del Padre!

Muchos de nosotros conocemos las Escrituras y la teología detrás del gran amor de Dios hacia sus hijos. Sin embargo, pocos hemos aprendido a apropiarnos de ese amor y por consiguiente, no disfrutamos de los beneficios de contar con él.

Escucha cómo Dios se describe a sí mismo frente a Moisés: Dios fuerte, misericordioso y piadoso; tardo para la ira y grande en misericordia y verdad, que guarda misericordia a millares, que perdona la iniquidad, la rebelión y el pecado,... (Éxodo 34:6-7). Dime ahora qué tiene que ver este Dios que dejó escrito esto, con ese viejo adusto castigador que nos enseñaron de pequeños en ciertos lugares que dicen ser representativos de Él.

Cuando nos encontramos en medio de nuestras tribulaciones, nos olvidamos de lo que Dios ha dicho acerca de su propia naturaleza. Si solamente creyéramos en Él en esos momentos, nosotros contaríamos con gran seguridad y confianza en nuestras almas. De principio a fin, la Biblia expresa la voz de Dios, revelándonos cuan tierno y amoroso Él es.

En todo tiempo, (Y cuando digo en todo tiempo, estoy queriendo decir exacta y puntualmente eso, en todo tiempo) Él está listo para perdonarnos: porque tú, Señor, eres bueno y perdonador, y grande en misericordia para con todos los que te invocan. (Salmo 86:5).

Él es paciente con nosotros, lleno de ternura y misericordia. Yo sé que a una enorme mayoría, y esencialmente masculina, les cuesta horrores verlo así, pero en mi Biblia dice en muchos lugares que Él es así. Muchas son tus misericordias... (Salmo 119:156). - Clemente y misericordioso es Jehová, lento para la ira y grande en misericordia. (Salmo 145:8).

Cuando tú acudes al Señor en oración y adoración, se muy cuidadoso acerca de la imagen de Dios que tú tienes al entrar en Su presencia. ¡Tú debes estar completamente convencido de Su amor por ti y cree que Él es todo lo que Él dice que es! 

Ocurre que la disciplina humana parecería tomar base sólida en los castigos, y mientras más cruentos estos sean, mejor considerados estarán. Eso obstaculiza notablemente la posibilidad de relacionarnos con el verdadero Dios, que independientemente de lo que a ti te hayan enseñado, sigue siendo sinónimo puro y santo de amor, un grado de amor que al hombre le resultaría imposible desplegar por una simple razón: no es suyo, viene de arriba y es exclusivo para todos los nacidos de arriba, esto es: los hijos.

10/24/2016

Con la Espalda Contra la Pared

 (Eclesiastés 7: 13) = Mira la obra de Dios: Porque, ¿Quién podrá enderezar lo que Él torció?

Con cierta frecuencia parece ser que Dios coloca a sus hijos en situaciones bastante difíciles, las cuales les conducen a un callejón sin salida. Sin con anterioridad a ello se hubiese consultado al juicio humano, éste no hubiera permitido que tales cosas sucediesen.

Quizás hoy tú te encuentres en dicha situación, ahora mismo, en este momento. Parece ser confuso y grave hasta lo sumo, pero ello está muy bien hecho. El final hará más que justificar a Aquel que te llevó allí. Es una plataforma para la ostentación de su poderosa Gracia y poder Soberano.

No solamente te librará Él de esto, sino que al hacerlo, Él te dará tal lección que jamás has de olvidar, la cual ha de ayudarte grandemente en tu futuro. Nunca darás a Dios las gracias suficientes por haber hecho contigo lo que Él ha hecho. Y que conste que no estoy hablando de crueldades ni nada que se le parezca. Pensar eso es irse al lado satánico de la cosa.

(Salmo 4: 1) = Respóndeme cuando clamo, oh dios de mi justicia. Cuando estaba en angustia, tú me hiciste ensanchar; ten misericordia de mí, y oye mi oración.

Es algo muy bueno para nosotros el estar colocados en un rincón sin salida. El ser empujado y cercado hasta que te encuentres con tu espalda contra la pared, y con enemigos en frente a cada mano, eso es bueno. Porque es precisamente en ese lugar en donde mejor oirás la voz de tu Señor.

La misma opresión de tal experiencia nos pone en mayor comunión con nuestro Señor, y allí encontramos cuán precioso Amigo Él es. Los salmos de David son producto de tales experiencias, y ellos han alentado a miles de almas en cada siglo.

Es fácil confiar en el Señor cuando podemos ver que todo contribuye a nuestro bien; pero confiar en Él cuando estamos cercados por cada lado y no es posible ver ninguna manera de escapar, eso sí es agradable a nuestro padre. Él fue la fe de Abraham, el padre de la fe.

10/20/2016

Momento de Sanar tu Lengua

El profeta Isaías nos ha provisto de un ejemplo sobre cómo sanar nuestra lengua. Isaías se acercó al Señor y le pidió una visión de la santidad de Dios. ...vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime” (Isaías 6:1). 

Todo aquél que desee tener una vida grata delante del Señor, deberá constantemente acudir a Su presencia hasta obtener una visión de la santidad de Dios. La plenitud de su santidad, las verdaderas bendiciones, todas las victorias, empiezan en Su trono. ¡Es allí donde nosotros vemos a Dios en Su santidad!

Ante la santa presencia de Dios, Isaías se convenció plenamente de que sus labios eran impíos: Entonces dije: ¡Ay de mí que soy muerto!, porque siendo hombre inmundo de labios y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos. (Isaías 6:5).

¿Por qué Isaías exclamó, “siendo hombre inmundo de labios”? ¡Porque él había visto al Rey de gloria! Nuestras transgresiones llegan a ser excesivamente pecaminosas cuando estamos en la presencia de Dios. ¡La luz de Su rostro santo expone todo lo que es opuesto a Él!

Isaías le permitió al Señor que lo tocara y lo limpiara con Su fuego santo. Y voló hacia mí uno de los serafines, trayendo en su mano un carbón encendido, tomado del altar con unas tenazas. Tocando con él sobre mi boca, dijo: He aquí que esto tocó tus labios, y es quitada tu culpa y limpio tu pecado (Isaías 6:6-7).

¡La Palabra de Dios es el carbón encendido y el Espíritu Santo es su fuego! Ahora mismo, a través de este mensaje, tú has sido tocado por el Espíritu Santo. Dios quiere poner fuego en tu lengua para santificarla.

 ¡Él puede hacer esto por ti si dejas que Su Palabra te convenza! Él es el único que puede hacerlo. Lo que te corresponde a ti hacer es simplemente confesar, como Isaías lo hizo, “¡Ay de mí que soy muerto!”

Permite que esta palabra toque directamente tu corazón y lo limpie con su fuego. Confiesa, “Sí, soy yo, Señor! ¡No dejaré pasar esta palabra! Limpia mis labios y mi lengua. ¡Limpia mi boca y mi corazón!” No te olvides que la palabra dice que todo lo que digas, creyendo, te será hecho. ¿Y sabes qué? Cuando la Biblia dice todo, quiere decir específica y puntualmente eso: todo.

10/15/2016

En el Centro de la Tempestad

(Marcos 4: 37) = Pero se levantó una gran tempestad de viento, y echaba las olas en la barca, de tal manera que ya se anegaba.

Algunas de las tempestades de la vida ocurren rápidamente: una gran aflicción, un disgusto desagradable, una derrota aplastante. Otras vienen paulatinamente. Aparecen sobre los bordes andrajosos del horizonte con un tamaño inferior al de la mano de un hombre, pero la opresión que parece tan insignificante se extiende hasta llegar a cubrir el cielo y abrumar a quien lo padezca.

Sin embargo, en la tempestad es donde Dios nos equipa para el servicio. Cuando Dios desea un roble, Él lo planta en un lugar donde las tormentas lo castigan y la lluvia cae sobre él, y es en medio de la batalla con los elementos donde el roble gana sus fuertes y magníficas fibras y se convierte en el rey del bosque.

Cuando Dios quiere hacer un hombre, Él lo coloca en medio de alguna tormenta. La historia del género humano siempre es brusca y tempestuosa. Ningún hombre se ha formado por completo hasta que no se ha sumergido en el fondo de la tormenta y ha hallado el cumplimiento sublime de la oración: Oh Dios, tómame, quebrántame, hazme.

Un francés pintó un cuadro de un genio universal. En él aparecen oradores, filósofos y mártires; es decir, todos aquellos que han hecho algo prominente en alguna fase de la vida. El hecho extraordinario en el cuadro es este: que todo hombre que es prominente por su habilidad, ha sido primero prominente en el sufrimiento.

En el primer plano está el hombre a quien se le negó la tierra prometida, Moisés. A su lado hay otro sintiendo su camino –el ciego Homero-. Milton está allí ciego y descorazonado. También hay la figura de uno que se eleva sobre todos los demás. ¿Cuál es su característica? Su Rostro está desfigurado más que el de ningún otro hombre. El artista podía muy bien haber escrito debajo de aquel gran cuadro, “La Tempestad”.

La belleza de la naturaleza se produce después de la tempestad. La belleza abrupta de la montaña, nace de la tormenta, y los héroes de la vida son aquellos que llevan las señales de la batalla y han sido limpiados por la tormenta. Tú has estado entre las tempestades y has sido tocado por los vientos. ¿Te han dejado quebrantado, fatigado y golpeado en el valle, o te han elevado a las cumbres solares de una visibilidad más rica, más profunda y más estable?

10/11/2016

Es Dios Quien Fortalece tu Autoestima


(Hageo 1: 12) = Y oyó Zorobabel hijo de Salatiel, y Josué hijo de Josadac, sumo sacerdote, y todo el resto del pueblo, la voz de Jehová su Dios, y las palabras del profeta Hageo, como le había enviado Jehová su Dios; y temió el pueblo delante de Jehová.

(Verso 14) = Y despertó Jehová el espíritu de Zorobabel hijo de Salatiel, gobernador de Judá, y el espíritu de Josué hijo de Josadac, sumo sacerdote, y el espíritu de todo el resto del pueblo; y vinieron y trabajaron en la casa de Jehová de los ejércitos, su Dios.

Los israelitas se dieron cuenta de que estaban enfocados en sus propios intereses y regresaron a reconstruir el templo. Ellos acudieron al lugar donde deberían de estar - ¡Construyendo lo que llamarían la casa de Dios! Ellos se pararon frente a los cimientos del templo y observaron cómo las murallas empezaban a edificarse.

Pero algo estaba mal pues ¡Muchos de los ancianos empezaron a sollozar! ¿Por qué? Porque hacía sesenta y ocho años, ellos habían visto el esplendor del templo de Salomón y el templo actual no le llegaba a la medida. ¡Este último no era nada! La gente empezó a hablar de la pasada gloria diciendo, “Este templo no tiene arca, ni propiciatorio o querubín.

No hay fuego consumidor en el altar, ni shekinah cayendo gloriosamente sobre la casa. Después de todo nuestro trabajo, de todo nuestro sacrificio y obediencia, de haber puesto los intereses de Dios primero, simplemente ¡este templo no está a la altura! Éste no se compara al que vimos con anterioridad. ¿Por qué seguimos luchando, por qué seguimos en esto cuando vemos pocos resultados ante lo mucho que hemos hecho?”

¡Hoy día, un ejército del pueblo de Dios se está dando por vencido porque piensan que nunca estarán a la altura! Como los israelitas, ellos han regresado al Señor, lo han puesto a Él como su prioridad, buscan Su voluntad, construyen Su casa, que en este caso ya no es de mampostería ni física.

Pero cuando observan sus vidas, ellos dicen, “¡Después de todas mis luchas tengo muy poco qué mostrar! Poseo muy poco de la santidad de Dios, muy poco de su gloria en mi vida. Comparado con otros cristianos, yo nunca llegaré a su altura. Entonces, ¿para qué seguir luchando? Nunca obtendré la victoria.”

Estoy convencido que ésta es la razón por la que muchos cristianos se dan por vencidos en la batalla. ¡Ellos se comparan con otros creyentes y se desaniman porque se sienten inferiores! Si tú solamente eres honesto con Dios y no tratas de medirte a tí mismo con base en el desempeño de otras personas sino en tu amor por Jesús, tú puedes estar seguro que estás creciendo,  ¡Y ¡Dios promete que estará contigo!

Amado hermano o hermana, tú puedes tomar nota de esto, porque es Dios quien te lo promete. Desde el preciso momento en que tú te vuelves a enfocar en construir el cuerpo de Cristo, dejando atrás el compararte con otros, haciendo a un lado tus caminos egoístas, y permites que Él se convierta en tu todo, tú empezarás a ver Sus múltiples bendiciones. ¡Tú literalmente puedes tomar nota de esto! ¡Tú sabrás que Él te está favoreciendo, sonriéndote, regocijándose en ti!

Crucificar nuestra carne para servir más y mejor es humillarse ante la santa presencia de Dios, pero jamás declinar fortalecer el aprecio que debemos sentir por nosotros mismos como creación suprema de Él. Tú no tienes que ir a ningún psicólogo para elevar tu alicaída auto-estima, tú sólo tienes que ser obediente, humilde, fiel e íntegro con Él, y Él hará que tu auto-estima se eleve como sólo las águilas pueden hacerlo.

10/07/2016

Cuando se Demoran las Respuestas

 (Génesis 26: 24) = Y se le apareció Jehová aquella noche, y le dijo: Yo Soy el Dios de Abraham tu padre; no temas, porque yo estoy contigo, y yo bendeciré, y multiplicaré tu descendencia por amor de Abraham mi siervo.

Apareció la misma noche, la noche en que fue a Beer-Sheba. ¿Crees que esta revelación fue una casualidad? ¿Crees que el tiempo en que ocurrió también lo fue? ¿Crees que podría haber acontecido en otra noche cualquiera lo mismo que en esta?

Si es así, has cometido una falta de gran gravedad. ¿Por qué le aconteció a Isaac en la noche en que llegó a Beer-Sheba? Porque fue en la noche en que halló descanso. En su antigua localidad había estado atormentado. Hubo una serie de riñas pequeñas sobre la posesión de ciertos pozos mezquinos.

No hay molestias tan grandes como las pequeñas inquietudes, especialmente si existe una acumulación de ellas. Isaac se dio cuenta de esto. Aún después de haber pasado la contienda, el lugar dejó un recuerdo desagradable. Él decidió marcharse. Buscó un cambio de escena.

Él quitó su tienda del sitio en que tuvo lugar la contienda. Aquella misma noche tuvo la revelación. Dios le habló cuando no tenía ninguna tormenta interior. Él no podía hablar cuando tenía la mente irritada. Su voz reclama el silencio del alma. Solamente en el silencio del espíritu fue como Isaac pudo oír el susurro de la voz de Dios. Su noche silenciosa, fue su noche estrellada.

Alma mía, ¿Has pensado sobre las palabras, “Está quieto y conoce?” En la hora de la perturbación no puedes oír la contestación a tus oraciones. ¡Con cuanta frecuenta te ha parecido que la respuesta la has recibido mucho después! El corazón no obtiene respuesta en el momento de su clamor, de su trueno, de su temblor de tierra y de su fuego.

Pero cuando cesa el clamor, cuando viene la calma, cuando tu mano deja de llamar en la puerta de hierro, cuando tu interés por las vidas de otros rompe la tragedia de la tuya, entonces aparece la respuesta tan retardada. Tú debes tener paz si quieres obtener el deseo de tu corazón.

La pulsación de tus necesidades también debe no alterarse. Esconde la tempestad de tu turbación personal detrás del altar de una tribulación común y esa misma noche el Señor se te aparecerá. El arco iris se extenderá por el lugar de la inundación calmada, y en tu quietud oirás la música eterna.

Y nunca jamás te olvides de esto que estás leyendo hoy y que puede cambiar para siempre tu vida: las lecciones más grandes que recibimos, no son las que aprendemos en los colegios o en las universidades, sino las que nos llegan en el silencio del alma, en la presencia rotunda de Dios.

10/03/2016

Sólo Debo Decirte: ¡Detente!

Pero yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio, pues por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado (Mateo 12:36-37).

A veces parece que pensamos que las palabras que pronunciamos simplemente caen al vacío y mueren, o se desvanecen en el aire, o se convierten en nada. Que son algo así como burbujas de jabón que se diluyen en el aire. Pero, ¡no! Nuestras palabras perduran - ¡ellas no mueren!

Tú puedes decir, “Pero yo solamente dije este chisme a un amigo y él prometió no mencionárselo a nadie. Con él terminó.” No, ¡eso no sucederá! Cada palabra que usted y yo pronunciamos está grabada, escrita en la eternidad, y nosotros las escucharemos todas repetirse en el día del juicio.

Un viejo predicador solía decir, a modo de broma, que cuando fuéramos a la presencia del Señor en el día postrero, (Tanto en el individual como el masivo), cada palabra ociosa que hubiera salido de nuestra boca, sería propalada por gigantescos baffles que retumbarían en todo el cielo.

Recuerdo haber experimentado una profunda convicción tras una conversación con un amigo acerca de un chisme. Lo que dije fue cierto. Se trataba de una situación moral que tuve que manejar referente a un ministro. Su nombre fue pronunciado en la conversación y yo dije, “No confíes en él. ¡Yo sé algo acerca de él!”

En el momento en que yo pronuncié eso, me sentí condenado. El Espíritu Santo me susurró al oído, “¡Detente aquí! Nadie necesita saber de esto. No digas más porque no hay ningún propósito detrás. A pesar de que es verdad, ¡no lo repitas!”

Lo que yo había dicho era ya suficientemente negativo. Pero cuando saqué todos los detalles, yo supe que ¡debí de haberme quedado callado! Me encontraba profundamente convencido por el Espíritu Santo. Así que más tarde le hablé a mi amigo y le dije, “Lo siento, fue un chisme. Estaba fuera de control. Por favor no lo repitas. Intenta no pensar al respecto.”

¿Acaso mi pecado es cubierto por la sangre de Jesús? Sí, porque yo reconozco completamente que he pecado y le he permitido al Espíritu Santo mostrarme parte del orgullo legalista que aún habita en mi. ¡Le permití que me humillara y me sanara! Hoy, cada vez que voy a decir algo en contra de alguien, obedezco al Espíritu Santo en cuanto lo escucho decirme alto y claramente, “¡Detente!”

9/29/2016

¡No al Cristiano Mediocre!


Un hombre llamado José Ingenieros, sociólogo y médico de nacionalidad ítalo-argentina, escribió en 1913 un libro titulado “El Hombre Mediocre”. De sus más de trescientas páginas, total y absolutamente en las antípodas de toda forma de creencia espiritual, quise extraer el siguiente párrafo porque, entiendo, la mediocridad debería ser un distintivo de la gente sin Dios, aunque cuando leas esto, te van a quedar algunas dudas que, originalmente, fueron las mismas que me quedaron a mí.

El hombre mediocre es incapaz de usar su imaginación para concebir ideales que le propongan un futuro por el cual luchar. De ahí que se vuelva sumiso a toda rutina, a los prejuicios, a las domesticidades y así se vuelva parte de un rebaño o colectividad, cuyas acciones o motivos no cuestiona, sino que sigue ciegamente.

 El mediocre es dócil, maleable, ignorante, un ser vegetativo, carente de personalidad, contrario a la perfección, solidario y cómplice de los intereses creados que lo hacen borrego del rebaño social. Vive según las conveniencias y no logra aprender a amar. En su vida acomodaticia se vuelve vil y escéptico, cobarde. Los mediocres no son genios, ni héroes, ni santos.

Un hombre mediocre no acepta ideas distintas a las que ya ha recibido por tradición (aquí se ve en parte la idea positivista de la época, el hombre como receptor y continuador de la herencia biológica), sin darse cuenta de que justamente las creencias son relativas a quien las cree, pudiendo existir hombres con ideas totalmente contrarias al mismo tiempo.

A su vez, el hombre mediocre entra en una lucha contra el idealismo por envidia, intenta opacar desesperadamente toda acción noble, porque sabe que su existencia depende de que el idealista nunca sea reconocido y de que no se ponga por encima de sí.”

Cuando tomé contacto por primera vez en funciones profesionales con el término mediocre, fui a mi diccionario de español para ver con certeza su significado. Me encontré con las siguientes acepciones: mediocre es algo o alguien mediano, vulgar, común, regular, mezquino, gris o anodino.

Con esas definiciones, repasé este texto escrito por alguien que en su vida pisó una iglesia de ningún credo y que tenía a la religión en un nivel sumamente censurable y odioso. Sin embargo, al ver en esas conclusiones reflejadas algunas personas conocidas en ambientes eclesiásticos, pude entender que cuando el hombre no vive con Cristo como cabeza de su vida y deposita todo eso en otros hombres, cae inexorablemente en esa mediocridad y no representa en absoluto los intereses del Reino de Dios.

Y cuando con algunas dudas todavía, busqué lo que conocemos gramaticalmente como antónimos, que es ni más ni menos que lo opuesto al término base, me encontré con dos definiciones que son lo opuesto a mediocre. La primera, podría parecerte y parecerme corriente, pero la segunda verdaderamente me impactó. Magnífico y Excelente.

(2 Corintios 4: 7) = Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios y no de nosotros.

(Filipenses 3: 8) = Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo.

(2 Pedro 1: 3) = Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia.

(1 Corintios 12: 31) = Procurad, pues, los dones mejores. Más yo os muestro un camino aún más excelente.

(Hebreos 1: 4) = Hecho tanto superior a los ángeles, cuanto heredó más excelente nombre que ellos.

No sé tú, pero yo no necesito más que esto para tener la certeza que todo lo que tiene que ver con el Señor es, tiene que ser y será por siempre excelente. Y si excelencia es lo opuesto a mediocridad, entonces no tengo dudas que, cuando vemos gente eclesiástica mediocre, no estamos viendo auténticos hijos de Dios, sino personas religiosas. Y hace mucho tiempo ya que me enteré que ninguna religión salvó, salva ni salvará a nadie de su destino eterno.


9/25/2016

¿Cuán Pesada Puede ser tu Carga?

Isaías: 40:31 = Pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.

Existe una fábula acerca de la manera como los pájaros adquirieron las alas en  el principio. Al principio, fueron formados sin alas. Entonces, Dios hizo las alas y las puso delante de los pájaros que carecían de ellas, diciéndoles, “Venid, tomad estas cargas y llevadlas.”

Los pájaros tenían un plumaje delicioso y sus voces eran melodiosas. Podían cantar, y sus plumas brillaban en la claridad del sol, pero no podían remontarse en el aire. Al principio, ellos vacilaron cuando se les mandó tomar las cargas que había junto a sus pies, pero pronto ellos obedecieron y tomando las cargas con sus picos las colocaron en sus espaldas para llevarlas.

Durante un poco tiempo, la carga parecía pesada y dura de llevar, pero, no transcurrió mucho, en que llevando sus cargas y desplegándolas sobre sus corazones, las alas crecieron de prisa en sus cuerpecitos, y de pronto descubrieron la manera de usarlas y se elevaron en el aire por medio de ellas. Lo que era tan pesado, se convirtió en alas.

Es una parábola. Nosotros somos los pájaros sin alas, y nuestros deberes y tarea son las alas que Dios ha hecho para elevarnos hacia el cielo. Miramos a nuestras dificultades y pesadas cargas y nos asustan, pero cuando las levantamos y atamos sobre nuestros corazones, se convierten en alas y con ellas nos levantamos y remontamos hacia Dios.

No existe carga, que si la levantamos con alegría y la llevamos con amor en nuestros corazones no se convierta en una bendición para nosotros. Dios dice que nuestras tareas son nuestras ayudadoras. Rehusar el inclinar nuestras espaldas para recibir una carga, es rechazar una nueva oportunidad para progresar.

Bendita es cualquier carga, por abrumadora que sea, que Dios en su infinita misericordia haya fijado con sus propias manos sobre nuestras espaldas. Porque esto no nos habla de una crueldad innecesaria, nos habla de una amoladora dispuesta a pulimentar todas nuestras asperezas espirituales. No te olvides que el oro es valioso, pero el oro refinado lo es mucho más. ¿Y recuerdas como se refina? En el horno.

9/21/2016

Una Cuestión de Confianza

Creo que lo primero que aprendemos cuando conocemos a Cristo es que Él por todos los medios nos enseña y guía, a no buscar amparo y refugio donde no lo hay; sino buscarlo donde éste se encuentra. 

Está más que claro que a eso, en forma teórica, lo sabemos muy bien; pero la práctica es lo que cuenta; ya que la fe sin obras está muerta. Porque no sirve absolutamente de nada recitar que nuestro escudo y fortaleza es el Señor; si a la hora de la prueba, lo primero que utilizamos son nuestros recursos humanos y carnales; nuestras buenas ideas y no el consejo del Señor.

Como lo dice el Señor (Proverbios 21: 2) = Todo camino del hombre es recto en su propia opinión; Pero Jehová pesa los corazones.  

Según nuestra opinión personal, siempre nos encontraremos por el camino recto; sin embargo, no es así como opina el Señor de nosotros siempre; debemos exponernos a su luz que revela todas las cosas; para ver realmente la realidad y no tener sorpresas desagradables. 

Esta palabra no tendrá verdadera utilidad, si empezamos a ver las deficiencias del hermano, del amigo, del vecino, del pariente, sin detectar las nuestras, algo que de tan habitual y frecuente, casi se toma como normal, y no lo es; recordaría en este caso lo siguiente que nos enseñó nuestro Señor:

(Lucas 6: 41) = ¿Por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo? 

¡Qué infantil parece, a primera lectura, una enseñanza de estas características! ¿Verdad? Sin embargo, déjame decirte que no lo es, lo digo por experiencia directa e indirecta, por casos vividos en el yo propio y por casos vistos con consejería.

Espero que nos sirva a todos, y podamos descubrir cualquier tipo de vana esperanza y confianza en las cosas del mundo; que nos impiden avanzar y participar de la plenitud de la vida en Cristo. 

Además de todo eso, el poder darnos cuenta que toda esperanza y confianza en el mundo, sólo nos traerá angustia y congoja, cosa que el Señor nos quiere evitar. Mientras Él insiste en guiarnos por sus caminos, nosotros insistimos en porfiar con terquedad y pretender avanzar por el camino viejo.

9/16/2016

Cuando lo Vil, Pasa a Ser tu Hermano

(1 Corintios 1: 26-31)= Pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, a fin de que nadie se jacte en su presencia.

Más por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención; para que, como está escrito: el que se gloria, gloríese en el Señor.

Entre todo lo que se dice aquí, se dice algo que no siempre es tenido en cuenta. Es más: en una enorme mayoría de sitios autodenominados cristianos, preponderantemente se hace al revés, se cree y se practica esto, pero a  la inversa. 

Nadie acepta que lo que Dios elige para elevar en su rango espiritual pueda ser lo Necio, lo Vil o lo Menospreciado; queda mucho más elegante creer y decir que es lo contrario. Sin embargo no podemos cambiar lo escrito. Y lo escrito nos asegura que Dios escoge lo Necio.

 Que es como decir que elige lo ignorante, que no sabe aquello que puede o debe saber. Un imprudente, un falto de razón, un terco, un porfiado. Todo eso es un necio. Hasta el día en que Él lo elige y lo levanta, claro. 

Porque ese Necio, luego, pasa a ser testimonio de la Presencia Divina en su Vida. También dice que escoge a lo Vil. Y un Vil no es similar a un Necio. Un vil es alguien bajo, no de estatura física sino de estatura moral. Alguien despreciable, indigno, infame; el que corresponde mal a la confianza que en él se deposita.

¿Eh? Sí, como lo ha leído. Eso es lo que Dios elige, levanta y respalda. Un Vil que, como aquel Necio, lo será hasta el momento en que el Espíritu Santo selle su ser interior para salvación. 

Y, posteriormente, al Menospreciado. Este ser es aquel que no es apreciado y que, por el contrario, es despreciado, prácticamente un sinónimo de la palabra escrita. También un desdeñado, no estimado; Es tener a una persona en un concepto muy inferior al que se merece. 

Eso es lo que Dios elige. ¡¡Pero no se parece en absoluto a lo que los hombres eligen!! Es verdad. ¿Podrá Dios estar equivocado y los hombres acertados? ¡Ah, no sé! Miren los resultados, que es como decir: miren los frutos de este árbol. Y luego consideren si es bueno o malo. Será justicia. 

9/12/2016

Tiempo de Nacer; ¿Tiempo de Morir?

 (Salmo 139: 13)= Porque tú formaste mis entrañas; tú me hiciste en el vientre de mi madre.

El aborto constituye definitivamente un mal. Es suprimir una vida humana, ya que la Biblia muestra que la vida comienza con la concepción. Dios nos da forma cuando aún estamos en el vientre de nuestra madre. 

El profeta Jeremías y el apóstol Pablo fueron llamados desde antes de su nacimiento. A propósito de esto, todos recordamos que Juan el Bautista saltó en el vientre de su madre cuando se escuchó la voz de María, la madre de Jesús. 

Obviamente, los niños ya poseen identidad espiritual desde que están en el vientre de sus madres. Tú puedes seguir creyendo que esto no es nada más que ingenuas historietas religiosas, pero te sugiero que lo consultes con un profesional que no tenga compromisos sociales o financieros. Él te lo confirmará.

Desde el momento en que ocurre la concepción comienza un proceso de desarrollo que continúa hasta la edad adulta. Dios condenó a los israelitas que sacrificaban sus hijos al dios pagano Moloc. 

Esas criaturas se consumían en el fuego del sacrificio, ofrecidas a un dios de la sensualidad y las conveniencias humanas. Sin embargo, déjame decirte que lo mismo ocurre en nuestros días, y al actuar de esa manera confesamos que los seres humanos no valen nada para nosotros. 

Esta es una terrible mancha en nuestra sociedad. Una mancha que en lugar de quitarse, se va ensanchando. Porque en cada día que pasa, el enemigo adquiere más y más ventaja, incentivando mediante los medios de comunicación masivos a las personas a suponer que, en definitiva, son dueños de sus cuerpos.

 ¿Dueños? ¿Nosotros? ¿De verdad alguien puede creer eso? ¿Tú vas a morirte cuando tú lo decidas? Y no te hablo de suicidio, que ningún creyente puede evitar saber que es pecado. te habla de una muerte natural, un fin de ciclo simple y cotidiano. ¿Dueños de nuestros cuerpos? ¿Quien puede seguir creyendo una mentira así?


La Biblia no es más específica en el caso del aborto porque tal práctica era algo impensable para el pueblo de Dios. Por ejemplo, cuando Israel estaba en Egipto, un faraón cruel forzó a los israelitas a matar a sus niños recién nacidos. 

En la Biblia se considera este incidente como el más alto exponente de la crueldad y la opresión. La idea de matar a sus propios hijos era anatema entre los hebreos. A todo lo largo del Antiguo Testamento, las mujeres soñaban con los hijos. Los hijos se consideraban un don de Dios. 

Las mujeres imploraban por no estar estériles. ¿Cómo puede una mujer creyente, entonces, destruir a su propio hijo? El aborto no sólo es inconcebible, sino el máximo exponente de la barbarie pagana. Alguien tiene que volver a decirlo, una y otra vez; una y otra vez; una y otra vez. Nadie podrá decir luego que lo ignoraba.

9/08/2016

¿Una Conducta Diferente?

 (Romanos 1: 27)= .Y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío.

La Biblia dice que es abominación que un hombre se acueste con otro hombre como si fuera una mujer, o que una mujer haga lo mismo con otra como si fuera un hombre o con intenciones de reemplazarle. No lo digo yo por antiguo, fundamentalista, discriminador u homofóbico; lo dice la palabra de Dios en la Biblia.

La Biblia también dice que a causa de estas abominaciones como la homosexualidad, la tierra vomitará a sus moradores.  Eso es, -Reitero y reiteraré hasta el hartazgo-, nos guste o no, nos parezca inteligente o no, lo que la Biblia dice. 

El apóstol Pablo la llamó "inmundicia", y consecuencia de haber sido entregados por Dios a "pasiones vergonzosas". En el Antiguo Testamento, los responsables de estas prácticas eran expulsados de la congregación de Israel y ejecutados.

 En el Nuevo Testamento se nos dice que quienes practican la homosexualidad no entrarán al Reino de Dios. El apóstol Pablo se refiere a ella como la última expresión de la rebelión contra Dios. 

Cuando las personas cambian la verdad de Dios por una mentira, y comienzan a adorar a la criatura en lugar de al Creador, son entregados al mal. Cuando todos los valores se invierten, y aparece la anarquía moral, los hombres se encienden en su lascivia unos con otros, al igual que las mujeres unas con las otras, pero en sus propios cuerpos recibirán el castigo de sus acciones. 

Desde el punto de vista bíblico, el ascenso de la homosexualidad constituye una señal de que la sociedad se encuentra en las últimas etapas de su decadencia. Porque aquello de la conducta sexual diferente, es una mentira satánica. Si Dios hubiera deseado crear una conducta sexual diferente, ¿Tú crees que hubiera tenido demasiados problemas en hacerlo? 

Es complejo este tema. Y es bastante espinoso tratarlo en su adecuada y justa medida. Porque no estamos hablando de expulsar a los homosexuales de las congregaciones, ni mucho menos de colgarlos o humillarlos en la plaza pública; simplemente y en nombre del verdadero amor divino, estamos hablando de  conocimiento genuino, de arrepentimiento, de restauración, de perdón, de salvación y de victoria sobre la oscuridad. ¿Será censurable eso?

9/04/2016

Fuegos que Nunca se Apagan

 (Mateo 5: 27)= Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio.

En primer término, convendrá especificar, - para quienes puedan no tenerlo demasiado claro -, cual es la diferencia entre una cosa y la otra. Adulterio y fornicación. Ambos suenan igual de pecaminosos e igual de peligrosos, pero tienen algunas diferencias.

 En primer lugar, lo que es más grave porque incluye a más de uno, o a muchos. Las relaciones sexuales entre una persona casada y alguien que no es su compañero legítimo, su marido, su esposa, constituye adulterio.

Los Diez Mandamientos contienen  la prohibición del adulterio. La razón es simple: el matrimonio constituye el fundamento de la sociedad y viene acompañado de la responsabilidad de criar a los hijos. Las relaciones extramatrimoniales fortuitas no sólo ponen en peligro el matrimonio, sino destruyen los sentimientos paternales y materiales por los hijos, y opacan los vínculos familiares. 

La fornicación por su parte, es el sexo entre dos personas que no están casadas. No se trata meramente de un puñado de papeles firmados garantizando esa unión para que no sea considerada fornicación, se trata del pacto que se haga con genuina sinceridad delante del Señor. El apóstol Pablo dijo que ello constituye un pecado contra el cuerpo.

Recomienda a los cristianos huir de la fornicación como un pecado contra Dios y contra nosotros mismos, porque el cuerpo de los creyentes es el templo del Espíritu Santo. Pablo dice que si un creyente une su cuerpo al de una ramera (O alguien inmoral), está uniendo a Jesucristo con esa persona. 

Es muy importante saber que ni los fornicarios ni los adúlteros entrarán en el Reino de los Cielos. En el mundo de hoy, el término fornicación se usa raramente y las inmoralidades entre personas no casadas son comúnmente aceptadas como parte del estilo moderno de vida. 

Pero tendremos que convenir algo donde quiera que tú habites y cómo quiera que sean las leyes de tu país.  La inmoralidad lisa y llana, aunque parezca ser algo corriente, sigue siendo un pecado que privará a millones de la salvación, a menos que se arrepientan. ¿Así de duro? Así de contundente. 

Ahora debo preguntarte a ti que todavía dudas y entiendes que las religiones, a veces, tienen relojes que atrasan muchos años: ¿Crees en Dios? Voy a mejorar la pregunta haciéndola más puntual: ¿Le crees a Dios? 

Si ambas preguntas tuvieron de tu parte un como respuesta, entonces déjame decirte algo muy sencillo: si has creído que en todo lo demás Dios hizo escribir en la Biblia lo justo, lo necesario y lo mejor para tu vida, entonces: ¿Por qué vas a creer que justamente en esto no lo hizo? Sólo piénsalo.