(Mateo 5: 27)= Oísteis que fue dicho: No
cometerás adulterio.
En
primer término, convendrá especificar, - para quienes puedan no tenerlo
demasiado claro -, cual es la diferencia entre una cosa y la otra. Adulterio y
fornicación. Ambos suenan igual de pecaminosos e igual de peligrosos, pero
tienen algunas diferencias.
En primer lugar, lo que es más grave porque incluye
a más de uno, o a muchos. Las relaciones sexuales entre una persona casada y
alguien que no es su compañero legítimo, su marido, su esposa, constituye adulterio.
Los
Diez Mandamientos contienen la prohibición del adulterio. La razón es
simple: el matrimonio constituye el fundamento de la sociedad y viene
acompañado de la responsabilidad de criar a los hijos. Las relaciones
extramatrimoniales fortuitas no sólo ponen en peligro el matrimonio, sino
destruyen los sentimientos paternales y materiales por los hijos, y opacan los
vínculos familiares.
La fornicación por su
parte, es el sexo entre dos personas que no están casadas. No se trata
meramente de un puñado de papeles firmados garantizando esa unión para que no
sea considerada fornicación, se trata del pacto que se haga con genuina sinceridad delante del Señor. El
apóstol Pablo dijo que ello constituye un pecado contra el cuerpo.
Recomienda
a los cristianos huir de la fornicación como un pecado contra Dios y contra
nosotros mismos, porque el cuerpo de los creyentes es el templo del Espíritu
Santo. Pablo dice que si un creyente une su cuerpo al de una ramera (O alguien inmoral),
está uniendo a Jesucristo con esa persona.
Es muy importante saber que ni los
fornicarios ni los adúlteros entrarán en el Reino de los Cielos. En el mundo de
hoy, el término fornicación se usa
raramente y las inmoralidades entre personas no casadas son comúnmente
aceptadas como parte del estilo moderno de vida.
Pero tendremos que convenir
algo donde quiera que tú habites y cómo quiera que sean las leyes de tu
país. La inmoralidad lisa y llana,
aunque parezca ser algo corriente, sigue siendo un pecado que privará a
millones de la salvación, a menos que se arrepientan. ¿Así de duro? Así de
contundente.
Ahora debo preguntarte a ti que todavía dudas y entiendes que las religiones, a veces, tienen relojes que atrasan muchos años: ¿Crees en Dios? Voy a mejorar la pregunta haciéndola más puntual: ¿Le crees a Dios?
Si ambas preguntas tuvieron de tu parte un Sí como respuesta, entonces déjame decirte algo muy sencillo: si has creído que en todo lo demás Dios hizo escribir en la Biblia lo justo, lo necesario y lo mejor para tu vida, entonces: ¿Por qué vas a creer que justamente en esto no lo hizo? Sólo piénsalo.

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