6/29/2016

El Quebrantamiento no es Opcional

No es habitual que reciba correos donde se me relaten testimonios tremendos de victoria. Supongo que los hay, pero la mayoría de los que leo, son de hermanos que no se explican por qué están pasando por las diversas crisis que están pasando. Y desean que yo se los explique para quedarse tranquilos. Tienen incorporados en sus mentes que, ser  cristiano significa: ser felices, prósperos, no tener problemas con nadie, ser reconocidos y amados por todo el mundo. Me pregunto: ¿Qué Jesús vieron?

(Job 41: 25) = De su grandeza tienen temor los fuertes, y a causa de su desfallecimiento hacen por purificarse.

La mayor parte de las personas y cosas que Dios usa para Su gloria, son aquellas que han sido quebrantadas con mayor perfección. Los sacrificios que Él acepta son corazones contritos y quebrantados. El quebrantamiento natural de la fortaleza de Jacob en Peniel fue lo que lo colocó donde Dios podía vestirlo con poder espiritual. El rompimiento de la superficie de la roca en Horeb por el golpe de la vara de Moisés, fue lo que hizo que echase agua fresca para aquellas personas sedientas.

Cuando los trescientos soldados elegidos bajo Gedeón rompieron sus cántaros, lo cual es una figura, una tipología de quebrantarse a sí mismos, entonces fue cuando las luces ocultas brillaron para la consternación de sus adversarios. Cuando la pobre viuda rompió la tapadura de su alcuza pequeña y derramó el aceite, entonces fue cuando Dios lo multiplicó para que pagase sus deudas y proveyó los medios para su mantenimiento.

Cuando Esther arriesgo su vida y rompió la etiqueta de una corte pagana, entonces fue cuando obtuvo el beneficio de rescatar a los suyos de la muerte. Cuando Jesús tomó los cinco panes y los partió, entonces fue cuando el pan se multiplicó en el mismo acto de rompimiento y hubo lo suficiente para alimentar a cinco mil personas.

Cuando María rompió su caja preciosa de alabastro, dejándola inutilizada para siempre, entonces fue cuando el perfume se esparció y llenó toda la casa. Cuando Jesús permitió que su cuerpo bendito fuese quebrantado en pedazos por las espinas, los clavos y las lanzas, entonces fue cuando Su vida interior se derramó como un océano de cristal, para que los pecadores sedientos viviesen y bebiesen.

Cuando un grano de trigo es quebrantado en la tierra por la muerte, entonces es cuando su corazón se abre y produce otros cien granos semejantes. Y así sucesivamente, Dios necesita tener cosas quebrantadas en todos los tiempos, en toda biografía, en toda vegetación y en toda vida espiritual.

Aquellos que han sido quebrantados en su riqueza, en su obstinación, en sus ambiciones, en sus bellos ideales, en su reputación mundana o social, en sus afecciones, y a menudo en salud; aquellos que son despreciados y parecen estar enteramente abandonados y sin ayuda, el Espíritu Santo los está secuestrando y usándolos para la gloria de Dios. Isaías nos dice que El cojo agarrar el botín.


Una vez un hermanito de muy escasos recursos, pobre de toda pobreza y simple de toda simpleza, me dijo algo que para mí sonó como directo de parte de Dios: “Se necesitan corazones quebrantados para poder llevar a otros al quebrantamiento que da paso al arrepentimiento, perdón y redención”. ¿Sabes qué? Es así.

6/25/2016

Rescate en el Viento Tempestuoso

Piensa por un momento como en los tiempos pasados, cuando el Señor luchó por Israel contra el cruel Faraón, los vientos tempestuosos efectuaron su rescate; y otra vez en aquella gran ostentación de poder, al último golpe que Dios dio al desafío orgulloso de Egipto.
(Éxodo 10: 13) = Y extendió Moisés su vara sobre la tierra de Egipto, y Jehová trajo un viento oriental sobre el país todo aquel día y toda aquella noche; y al venir la mañana el viento oriental trajo la langosta.
(Verso 19) = Entonces Jehová trajo un fortísimo viento occidental, y quitó la langosta y la arrojó en el Mar Rojo; ni una langosta quedó en todo el país de Egipto.
 (Éxodo 14: 21) = Y extendió Moisés su mano sobre el mar, e hizo Jehová que el mar se retirase por recio viento oriental toda aquella noche; y volvió el mar en seco, y las aguas quedaron divididas.
A Israel debió parecerle una cosa extraña y casi cruel el estar rodeado por un ejército tan enorme de peligros. Por el frente los desafiaba el mar embravecido, y a la diestra y siniestra las alturas rocosas les quitaban toda esperanza de escape y una noche tempestuosa se cernía sobre sus cabezas. Parecía que aquel rescate les había conducido a una muerte más segura.
Cuando el terror era completo se oyó un grito: “¡Los egipcios están encima de nosotros!” Cuando parecía que habían caído en una trampa por el enemigo, entonces vino el triunfo glorioso. Sopló el viento tempestuoso, hizo retroceder las olas y los ejércitos de Israel marcharon hacia adelante por un sendero profundo, cubierto con el arco majestuoso del amor protector de Dios.
A una y otra parte se hallaban las paredes cristalinas brillando con la luz de la gloria del Señor; y por lo alto pasaba el trueno de la tormenta. Así continuó durante toda la noche, hasta que el amanecer del día siguiente, el último de los ejércitos de Israel puso su pie en la otra parte de la costa, terminándose de esta manera el acometido del viento tempestuoso.
Entonces Israel cantó una canción acerca del cumplimiento de la palabra del viento tempestuoso. “El enemigo dijo, lo perseguiré, lo alcanzaré, dividiré el botín. Tú soplaste con Tu viento, el mar los cubrió; ellos se hundieron como el plomo en medio de las aguas poderosas.”
Por medio de la gran misericordia de Dios, nosotros también nos encontraremos un día en el mar de cristal, con las arpas de Dios. Entonces cantaremos la canción de Moisés, el siervo del Señor, y la canción del Cordero: “Justos y verdaderos son tus caminos, Tú, Rey de los Santos.” Entonces sabemos la forma cómo fue nuestro rescate del viento tempestuoso.
Ahora tú ves solamente el misterio de esta grande aflicción; entonces verás cómo fue barrido el enemigo en la noche terrible de espanto y de dolor.
Ahora tú te fijas solamente en la pérdida; entonces verás cómo la misma destrozó el mal que había empezado a afianzarse con sus cadenas.
Ahora tú te encojes y tú alma tiembla frente a los vientos tempestuosos y los truenos, entonces verás cómo éstos vencieron las aguas destructoras y te abrieron el camino a la tierra prometida.



6/21/2016

Movidos Por el Cielo

(Salmo 46: 5) = Dios está en medio de ella; no será conmovida. Dios la ayudará al clarear la mañana. 

No será conmovida. ¡Qué declaración tan profética! ¿Es posible que nosotros que somos tan fácilmente movidos por las cosas terrenales, podamos llegar a un lugar donde nada pueda derribarnos o perturbar nuestra calma? Sí es posible, y el apóstol Pablo lo sabía.

Cuando se hallaba en camino hacia Jerusalén donde pudo prever que le esperaban “ligaduras y aflicciones”, pudo decir victoriosamente: Pero ninguna de estas cosas me hace cambiar. En la vida y experiencia de Pablo, todo lo que podía abandonarse lo había abandonado, y en lo sucesivo perdió el amor por su vida como por las demás cosas de este mundo.

Y si nosotros permitimos que Dios obre en nuestras vidas, podemos llegar al mismo lugar, donde no podrá movernos enojo ni rasguños, ni las pruebas grandes, ni pesadas en este mundo podrán tener poder para quitarnos la paz de Dios que pasa todo entendimiento, la cual se considera que pertenece a todos aquellos que han aprendido a confiar en Dios solamente.

“Al que venza lo convertiré en una columna para el templo de mi Dios; y no volverá a salir.” El ser tan inamovible como una columna en la casa de nuestro Dios, es un fin por el que debiéramos estar dispuestos a sufrir y a dar lo que poseemos por alcanzarlo.

Cuando Dios está en medio de un reino o ciudad, Él la hace tan firme como el Monte de Sion para que no pueda ser cambiada. Cuando Él mora en un alma, aunque todas las calamidades se arrojen sobre ella y rujan como las olas del mar, no obstante hay una calma interior y constante, y una paz que el mundo no puede quitar.

¿Qué es lo que hace a los hombres como las hojas al menos soplo de peligro? El tener al mundo en sus corazones en vez de tener a Dios reinando en su espíritu, en su alma y, por lógica consecuencia, también en sus cuerpos, recipientes clásicos del pecado global. Dice la palabra que: Los que confían en el Señor serán como el Monte de Sion, el cual no puede ser cambiado sino que permanece para siempre.

6/16/2016

El Ojo del Amo Engorda el Ganado

          El que terminas de leer en el título, es un antiguo refrán de las zonas rurales, de los campos. Y lejos de constituirse en un control despótico o de una tiranía cruel, (Cosa que también existe), es la síntesis de lo que significa no perder de vista lo que nos pertenece. Y esto, que parecería estar restringido al ámbito del trabajo, sin embargo, tiene correlato espiritual, incluso desde la Palabra misma.

          (Salmo 62: 5) = Alma mía, en Dios solamente reposa, porque de él es mi esperanza.

          El poco cuidado que prestamos en esperar las respuestas que pedimos, muestra el poco fervor de nuestras peticiones. El agricultor, el labrador, no se contenta sin la cosecha, no es feliz sembrando, es feliz sembrando y cosechando; el tirador, observa si la bala da en el blanco; el médico, espera el resultado de la medicina que prescribe; y el cristiano, ¿Va a permanecer sin prestar atención al efecto de las peticiones que hace a su Padre Celestial?

          Cada oración que el creyente hace con fe y, en conformidad con la voluntad de Dios, por la cual Él ha prometido, -si se ofrece en el nombre de Jesucristo y bajo la influencia de su Espíritu-, bendiciones temporales o espirituales, o ha sido contestada, o será contestada plenamente.

          Dios siempre contesta el designio y la intención general de las oraciones de los suyos, cuando lo que pedimos lo deseamos para Su propia gloria y para nuestro bienestar eterno y espiritual. Así como no podemos encontrar que Jesucristo rechazase ni a uno solo de los que le suplicaron misericordia, tampoco creemos que ninguna de las oraciones que se hagan en Su nombre han de ser en vano.

          La respuesta a la oración puede estar aproximándose, aunque no percibamos su venida. La simiente que yace bajo el suelo en el invierno, está formando su raíz con el fin de crecer y dar su cosecha, aunque no aparezca sobre el terreno y dé la impresión de estar muerta y perdida.

          Dijo alguna vez el ilustre Charles Spürgeon: Las respuestas retardadas a la oración, no son solamente pruebas de la fe, sino que nos dan la oportunidad de honrar a Dios por nuestra firme confianza en Él, bajo rechazos aparentes o circunstancias adversas.

          Personalmente, creo en esto. Nadie va a sugerirte que sometas a Dios a un control irrestricto, porque eso sería irreverente y también inútil, Él es soberano. Digo que debemos prestar atención, que es una manera de ejercer cierto control, sobre lo que decimos y pedimos, para que luego no nos permitamos la torpeza de culpar a Dios lo que en realidad nos tiene a nosotros y a nuestras comodidades, como responsables únicos.

6/08/2016

El Complicado Camino de la Fe

´    ¡Qué fácil que es la vida cuando todo sale de maravillas y nada obstaculiza la bendición, la alegría, el gozo o simplemente el éxito de lo cotidiano! ¡Qué complicado resulta, por el contrario, cuando nada parece salir bien, cuando todo se daña y se destruye! La palabra siempre tiene la respuesta, y no es culpa de Dios si no acudimos a ella como Dios nos demanda que debemos hacerlo.
     (1 Juan 5: 4) = Porque todo lo que es nacido de Dios, vence al mundo; y ésta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe.
     En cada vuelta del camino, tú puedes encontrar algo que ha de robarte tu victoria o la paz de tu mente, si lo permites. Satanás está muy lejos de haber abandonado su misión de engañar y arruinar a los hijos de Dios, si eso le es posible.
     Vale la pena examinarte cuidadosamente para ver, a la temperatura del termómetro de la experiencia, en qué situación real te encuentras. Algunas veces una persona puede, si quiere, arrebatar verdaderamente la victoria, de la mandíbula misma de la derrota, si resueltamente hace uso de su fe en el momento adecuado.
     La fe puede cambiar cualquier situación. No importa lo muy mala que pueda ser, ni la clase de turbación que sea. Un alzamiento vivo del corazón hacia Dios, en un momento de fe real y efectiva en Él, ha de alterar la situación en un instante.
     Dios aún continúa en su trono, y puede cambiar la derrota en victoria en un segundo, si verdaderamente confías en Él. Dios es poderoso y puede librarte. La fe puede vencer en cualquier hora de la prueba. El temor, la inquietud, el pecado y la tribulación, puedes vencerlos poniendo tu fe en el poder conquistador y poderoso de Dios. 
     Hay un viejo pensamiento humano, pero de contenido y simiente divina, que dice: "Cuando uno tiene fe, no se aleja del enemigo, sino al contrario, detiene al enemigo donde lo encuentra." De todos modos, tú sabes muy bien que las palabras no alcanzan, que es necesario el poder manifestado de Dios para vencer. Entonces, úsalo, es tuyo y está a tu disposición. ¿Lo crees?

6/04/2016

Esas Cosas Maravillosas

     Creo que Dios necesita primeramente hacer una obra en nosotros, antes que podamos reclamar alguna promesa del pacto. ¿Y cuál es esta obra de la que dependen todas las demás? Jeremías nos dice: Pondré mi temor en el corazón de ellos, para que no se aparten de mí. (Jeremías 32:40) La obra de Dios precedente al pacto, es poner temor en nuestros corazones a través del Espíritu Santo.

     Aquí, Jeremías está hablando de las provisiones de Dios en el nuevo pacto, no del antiguo. Dios nos dice claramente cómo esta primera obra del pacto es ejecutada. Pondré mi temor en el corazón de ellos, El nos permite saber que nosotros no tenemos que crear un temor santo a través de la imposición de manos o de la lucha contra nuestra propia carne. No, el único camino por el cual esta obra santa es lograda en nosotros, depende de que el Espíritu Santo la lleve a cabo.

     Dios nos dice a través de este pasaje, Yo haré maravillosas cosas en ti, yo enviaré mi propio Espíritu para que habite en ti y te de un nuevo corazón. El te dará el poder para humillar todas las acciones de la carne y te guiará hacia una total libertad del dominio del pecado. Finalmente, Él causará en ti el querer como el hacer de mi buena voluntad.

     Pero existe una obra que el Espíritu debe realizar en ti antes que ninguna otra. Él va a poner en ti un verdadero temor de Dios respecto al pecado. Él implantará en ti un profundo asombro de mi santidad para que nunca te apartes de mis mandamientos. De otra forma, tu pecado siempre te dominará.

     En definitiva, el Espíritu lo que produce es un cambio en la forma en que nosotros vemos nuestro pecado. Él sabe que, mientras más continuemos tomando, -por ejemplo- nuestra lujuria a la ligera, nunca seremos libres. ¿Cómo hace esto el Espíritu Santo? A través de la convicción que nos da la palabra de Dios, que son flechas penetrantes de la santa verdad.

6/01/2016

Una Esforzada Carrera

¿Es la carrera de la fe, una especie de carrera con obstáculos, tal como las que vemos en las olimpíadas o en los certámenes deportivos atléticos? Si no lo es, parecería no estar demasiado lejano el concepto. La Biblia habla de esto.

(Romanos 4: 18-19) = Él creyó en esperanza contra esperanza, para llegar a ser padre de muchas gentes, conforme a lo que se le había dicho: así será tu descendencia. Y no se debilitó en la fe al considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto (siendo de casi cien años), o la esterilidad de la matriz de Sara.

Nunca debemos olvidar una advertencia que George Mueller hizo una vez a un caballero que le preguntó cual era la mejor forma para tener una fé firme. "La única manera", respondió el patriarca de la fe, "para aprender una gran fe, es perseverar en las grandes pruebas. Yo he aprendido mi fe permaneciendo firme en medio de las pruebas más severas. Esto es muy cierto. El tiempo para confiar es cuando todo lo demás nos falla.

Creo que tú apenas te das cuenta del valor de tu oportunidad actual. Si estás atravesando por grandes aflicciones, aquí es precisamente donde el alma misma de la fe puede obrar. Si no la obstaculizas, Él te enseñará en estas horas de angustia el grandísimo poder que posee en Su trono como jamás tú lo has visto.

"No tengas miedo, cree solamente." Y si estás asustado, no tienes nada más que mirar y decir, "Cuando esté temeroso, confiaré en ti", y aún darás gracias a Dios por la escuela de la aflicción, que para ti habrá sido la escuela de la fe. "Es menester que la fe grande pase por grandes pruebas".

Los mayores dones de Dios vienen por medio del sufrimiento. Tanto si nos fijamos en la esfera espiritual o temporal; podemos ver que cualquier reforma, cualquier descubrimiento benéfico, cualquier avivamiento espiritual, ha venido por medio del trabajo y lágrimas, de vigilias y derramamiento de sangre, de hombres y mujeres cuyos sufrimientos fueron la simiente que dieron nacimiento a tales  movimientos benéficos. 

Para que el templo de Dios fuese levantado, David sufrió lo indecible. para que el evangelio de la gracia de Dios fuese separado de la tradición judía, se hizo necesario que la vida de Pablo se convirtiera en una larga agonía.