10/29/2013

Aislados

¿Quién de nosotros no sabe lo que es enfrentar el silencio divino, sin escuchar la voz de Dios por espacio tal vez de toda una época? ¿Quién no ha caminado a través de periodos de confusión total sin ninguna guía aparente, con aquella pequeña voz detrás suyo en completo silencio? 
Ha habido tiempos cuando no hemos tenido amigos cerca para traer satisfacción a nuestros corazones con una palabra de consejo. Todas nuestras pautas de orientación anteriores se han torcido y nos hemos encontrado en tinieblas completas. No podíamos ver nuestro camino y hemos cometido errores tras errores. 
Allí es donde queríamos decir, “Oh Dios, ¿Qué ha sucedido? ¡No sé por dónde ir!” ¿Realmente Dios esconde su rostro de aquellos a los que ama? ¿No es posible que él levante su mano por un corto tiempo para enseñarnos confianza y dependencia? 
La Biblia responde claramente: Dios lo dejó [a Ezequías], para probarle y conocer todo lo que estaba en su corazón (2 Crónicas 32:31). 
Tu tal vez estás pasando por un aluvión de pruebas ahora mismo. Tú sabes a lo que me refiero cuando digo que los cielos parecen de bronce. Tú sabes lo que es fallar repetidamente. Tú has esperado y esperado respuestas a tu oración. Te han servido una taza de aflicción. ¡Nada y nadie puede arreglar esa necesidad en tu corazón! ¡Ese es el momento en que tú debes decidirte! 
Tú no tienes que reírte o gozarte, porque tal vez no tengas felicidad en ese momento. Es más, puede que sólo haya tumulto en tu alma. Pero tú puedes saber que Dios está todavía en ti, porque las escrituras dicen, Jehová preside en el diluvio y se sienta Jehová como rey para siempre (Salmo 29:10). 
Pronto tú oirás la voz de Dios: “No te aflijas, no entres en pánico. Sólo mantén tus ojos en mí. Encomiéndame todas las cosas.” Y tú conocerás que tú continúas siendo el objeto del increíble amor de Dios.


 





10/24/2013

¿Inofensivo?


El presente informe elaborado en base a diferentes tesis, es publicado pese a no formar parte en su extensión del estilo de esta publicación, por expreso pedido de muchos hermanos. ¿Causa? Aunque no lo creas, la celebración de la “inofensiva” y “simpática” fiesta de Hallowen en no pocas iglesias cristianas como parte de “actividades tendientes a la evangelización” (?)
La celebración del Hallowen se inició en los Estados Unidos alrededor del año 1845. Existen indicios de que antes de esa fecha los peregrinos que llegaron a ese país provenientes de Europa habían prohibido dicha celebración; pero en el año 1845, miles de inmigrantes irlandeses inundaron Nueva  York a causa de una escasez de papas. Fueron ellos los que trajeron consigo una vieja fiesta religiosa de los sacerdotes galos llamados "druidas", la cual gradualmente se propagó por el resto del país.
La celebración original no era llamada por su nombre actual  de Halloween; empezó mucho antes de la era cristiana entre los antiguos celtas (bretones, galos, escoceses e irlandeses). El fin del verano marcaba el inicio del Año Nuevo Céltico; éste se celebraba ofreciendo sacrificios al "Señor del Cielo y de la Tierra": Samhain o Saman. La celebración se constituía en un día festivo llamado la "Vigilia de Saman". La imagen de ese dios pagano era la de un esqueleto sosteniendo una hoz  o guadaña en su mano que más tarde llegó a ser conocido como La Muerte. El 1º de noviembre era la fecha en que los celtas celebraban el Día de la Muerte. Por esa época las hojas de los árboles caían, oscurecía más temprano y las temperaturas bajaban. Ellos interpretaban estos fenómenos estacionales como un decaimiento de su dios sol, el cual pensaban ellos, estaba perdiendo fuerza porque Samhain lo estaba subyugando. Adicionalmente ellos creían que el día anterior, el 31 de octubre, Samhain se reunía con los espíritus de todos los que habían muerto el año anterior. Estos habían estado confinados a habitar en cuerpos de animales durante todo un año como castigo por sus malas obras, y en la víspera de la fiesta, el 31 de octubre, se les permitía regresar a sus antiguos hogares a visitar a los vivos. Para proteger a éstos, el sacerdote dirigía a la gente en ceremonias de adoración diabólica en las que eran quemados como ofrenda caballos, gatos, ovejas negras, bueyes y seres humanos, para apaciguar a Samhain y evitar que los espíritus de los muertos los lastimaran.
Los Druidas o sacerdotes, eran ministros quienes asimismo realizaban sacrificios humanos como ofrendas que servían para apaciguar la ira de los dioses. "La Vigilia de Samhain" era pronunciada en la primera Bretaña So-wein. En un intento de cristianizar este día de adoración pagana, en el año 800 la Iglesia Romana movió el Día de Todos los Santos del mes de mayo al 1º de noviembre. En inglés este día se llama el "All Hallow's Day" que pronto se acostumbró llamar  "All Hallowe'en", y que pronto fue abreviado a Halloween que hoy en día conocemos. Los satanistas establecieron entonces la noche anterior, el 31 de octubre, como la noche de "Todos los Demonios", para que estos penetraran la noche anterior, consagrándola mediante hechizos, maldiciones y horrores.
EL ORIGEN DE LOS DISFRACES
La noche del 31de Octubre los druidas fabricaban una enorme fogata de año nuevo. Quemaban animales, cosechas y seres humanos como sacrificios a su dios sol y a Samhain, su dios de la muerte. Durante esta ceremonia diabólica la gente usaba disfraces hechos de cabezas y pieles de animales. Entonces practicaban adivinación, saltaban sobre las llamas o corrían a través de ellas, bailaban y cantaban. Todo esto era hecho para ahuyentar a los malos espíritus. Los disfrazados iban de casa en casa, cantando y bailando. Sus máscaras con sangre coagulándose y sus grotescos disfraces servían para verse ellos mismos como espíritus malignos, y así engañar a los espíritus que entrarían ese día y evitar ser lastimados por ellos.
TRATO O TRUCO
Si por alguna razón alguien olvidaba disfrazarse o no podía engañar a los demonios   vistiendo pieles de animales u otros disfraces, había una forma de exorcizarlos: haciendo con ellos un trato de comida y fruta y proveyendo al espíritu errante de albergue para la noche. Si el demonio quedaba satisfecho con su trato, no le harían truco arrojándole un hechizo maligno que le causara estragos. Los druidas en Irlanda recorrían los vecindarios y alrededores la noche del 31 de octubre para colectar ofrendas a Satanás. Ellos cargaban linternas, bolsas de dinero y varas de caña puntiagudas. En cada casa demandarían un específico importe. Si el dueño de la casa no daba la ofrenda, el druida castraría al humano con la vara o a uno de sus preciados animales. Años después, los granjeros irlandeses, emulando la costumbre druida de antaño, iban casa por casa rogando por comida para sus antiguos dioses. Buena suerte era prometida a todo aquel que donaba, pero amenazas eran hechas contra aquellos que no daban.
EL HALLOWEEN HOY EN DÍA 
No es difícil reconocer las similitudes entre las antiguas celebraciones de los celtas  y sus sacerdotes paganos, con las costumbres aparentemente ingenuas de la celebración del día de Halloween de nuestros días. Los disfraces, aunque hoy  son más variados y no solamente se utilizan cabezas de animales, son un fiel reflejo de la antigua costumbre. Asimismo lo son las visitas de casa en casa pidiendo dulces y la frase que utilizan de "truco o trato" con la amenaza de hacer travesuras a aquellos que se atreven a no dar lo que se les pide. Estas celebraciones parecieran ser inofensivas y hasta simpáticas. El comercio y la sociedad las han aceptado y son ampliamente publicitadas. Hay todo un movimiento social que organiza celebraciones en casas, fiestas en clubes, los establecimientos comerciales adornan con motivos alusivos a prácticas ocultas, y aún los sectores más radicales de la cristiandad guardan silencio ante una práctica que  ya no solo es exclusiva de la sociedad norte-americana, sino que ha llegado a Latinoamérica como un producto de importación más de la sofisticada sociedad de consumo norteamericana. ¿Qué daño podría haber en Halloween?  Más sin embargo puede ser un día dañino y peligroso.  
EL DAÑO DEL HALLOWEEN
Sin pecar de fanatismo, es necesario que revisemos los significados y las consecuencias que trae para nosotros, nuestras familias y la sociedad, la celebración del Halloween. Son varios los aspectos que debemos estudiar pero al menos aquí trataremos tres de ellos.
Halloween Enfatiza el Horror y la Muerte
El 6 de Enero de 1988 en California, la conocida periodista Ann Landers escribió una columna titulada "Los padres deben atacar la violencia". En ella se relataba un episodio en el que una maestra de cuarto grado les pidió a sus estudiantes escribir un breve ensayo de lo que más les gustaría hacer en Halloween. El 80 % de sus estudiantes de 9 años de edad expresaron que desearían "matar a alguien". Estas ideas los niños las han sacado de la TV y Halloween está desensibilizando a nuestros niños con la glorificación de la violencia, muerte, mutilación y sangre. Considere por un momento las películas "Pesadilla en la calle del Infierno", "Halloween" y "Viernes l3". Éstas son muy populares para ser vistas en la fiesta de Halloween. En estas películas se expone el sadismo, la violencia sexual, satanismo,  tortura, mutilación y los más extraños asesinatos que lleva inconscientemente a nuestros niños a copiar esos comportamientos.  
Halloween Enfatiza el Horror y el Miedo
Para un niño una visita a una "casa embrujada" creada para Halloween podría ser una pesadilla. El psicólogo Marvin Berkowitz, de la Universidad de Marquette dijo: "Algunas casas embrujadas pueden incluso espantar a un adulto; los niños deberían entrar a ellas con un correcto estado mental" y recomienda que los padres "deben hacerle saber al niño que puede ser traumatizado con una experiencia como ésta". Un trágico producto del miedo, en la vida de los niños a temprana edad y en la adolescencia, es el interés e involucramiento en los fenómenos sobrenaturales de lo oculto.
Halloween Enfatiza lo Oculto
Halloween es dañino porque atrae las personas a lo oculto. Muchos niños son introducidos a prácticas ocultistas en las fiestas del Halloween, y atraídos a lo oculto por el poder  que les ofrece. Otros lo ven como el mayor significado de la rebelión contra los padres. Personas que nunca se involucrarían en prácticas ocultistas en otro tiempo, lo experimentarán en fiestas de Halloween con sesiones, tablas de Ouija, levitación y otros rituales. Hace algunos años se detectaron instrumentos corto punzantes en las golosinas. Estadísticas reportan un incremento en las desapariciones de niños durante las fechas próximas a la celebración del Halloween (los satanistas realizan sacrificios humanos en esa celebración).
Halloween es un día siniestro con raíces ocultistas. Es un día que honra a Dioses falsos, demonios y a Satanás. A los cristianos que creemos en la Biblia como la palabra revelada de Dios a nuestras vidas, se nos instruye con las siguientes palabras: ...y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien Reprendedlas. Efesios 5.11
PERSPECTIVAS CRISTIANAS AL HALLOWEEN
Desde una perspectiva cristiana, la celebración del Halloween no honra a Cristo. Sin embargo en nuestros días es más celebrado que nunca. Muchos adultos Ven esa noche como la única del año en que ellos pueden disfrazarse y actuar tontamente. Pero mientras niños y adultos imitan inocentemente las costumbres celtas, aún mayores prácticas persisten. Las brujas y los satanistas aún consideran Halloween como una de las épocas más fuertes del año para lanzar un hechizo. En Halloween la mayoría de los que practican la brujería participan de un ritual llamado  "bajando la luna". En este ritual, según ellos, la bruja principal de la convención se convierte en un canal para la diosa luna. Las brujas y los satanistas son, por supuesto, una pequeña minoría. Pocas personas que celebran Halloween hoy en día alguna vez piensan en la oscuridad que sobrecoge a la mayoría de las prácticas del Halloween.
Una alegre niña disfrazada con un sombrero negro de punta y su respectiva vestimenta, difícilmente piensas en la muerte o en los espíritus de los difuntos. Ella piensa en dulces y diversión. Ella está entusiasmada con su disfraz especial. Y espera con ansias el peregrinaje casa por casa.  Los comerciantes también se anticipan al 31 de octubre, la venta de dulces, disfraces, decoraciones y golosinas para fiestas hacen al Halloween una de las temporadas con mayores ventas en el año.
El apóstol Pablo escribió: Todo me es lícito. Él se refería en esa ocasión a la libertad que tenemos de comer, inclusive lo sacrificado a los ídolos, ya que después de todo, los poderes sobrenaturales que se pretenden desatar en la celebración no tienen potestad sobre aquellos que pertenecen a Cristo. Pero a continuación de esa frase Pablo añade otra: todo me es lícito mas no todo me conviene. (1Corintios 8:9). Por tanto es a la luz de esto que los cristianos necesitan examinar cómo celebran el Halloween. 
LO QUE PUEDE NO LASTIMARTE A TI, PUEDE LASTIMAR A OTROS
Pablo  dijo que no dañaría a un cristiano comer carne sacrificada a los ídolos. Después de todo los dioses paganos a los que se les había sacrificado no eran dioses reales. En la misma luz, él probablemente diría que a los cristianos no se les prohíbe disfrazarse, o ir de trato o truco o asistir a fiestas de Halloween.
Después de todo, sabemos que un ídolo nada es en el mundo, y que no hay más que un Dios (1Corintios 8:9). Pero nos amonestó a que nuestra libertad "no venga a ser tropezadero para los débiles". Durante el Halloween los niños en particular son los débiles. Podríamos estar abriendo a nuestros hijos a las influencias del ocultismo. Además los cristianos nos encontramos eternamente en las manos del Señor, pero eso no es verdad en la mayoría de las personas a nuestro alrededor. Nosotros que hemos encontrado la vida en Jesús, deberíamos tener cuidado que nuestra libertad no impida a otros encontrar la misma vida eterna.
LO QUE DICE LA PALABRA DE DIOS
La Biblia nos alienta siempre a tener "puestos los ojos en Jesús". En esa noche del año, la mayoría de los ojos no están puestos en Jesús sino en una imagen siniestra. La profesión de fe del cristiano lo lleva a la vida eterna, a un gozo que no tiene sombras. ¿Deberíamos realmente enfocarnos en el diablo, brujas y otros seres malignos, aún por una sola noche?
La Palabra también dice: No sea hallado en ti quien... practique adivinación, ni agorero, ni sortilegio, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos (Deuteronomio 18:9-11) y también: "y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas". Si nuestros hijos se visten de brujas y hechiceros, si colgamos adornos de fantasmas en nuestras ventanas, ¿Qué hacemos, sino imitar lo maligno? Necesitamos aclarar cómo cristianos que las brujas y los malos espíritus no son divertidos ni inofensivos, sino representaciones de una realidad: que el reino de las tinieblas trata de atraerte hacia él, alejándote de la verdadera fuente de vida que es Jesucristo.
ALTERNATIVAS CRISTIANAS
La celebración del Halloween es dañina y no glorifica a Dios. Debemos compartir esta convicción con nuestras familias. Hemos de reemplazar la celebración del Halloween con algo que no esté asociado a ella en manera alguna. Como cristianos sería mejor que tuviéramos una noche familiar y hacer algo especial juntos. Podemos usar un principio que llamaremos del reemplazo. La Palabra de Dios nos instruye en Romanos 12.21: No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal.
Debemos renovar lo malo. Explica a tus hijos porque ya no estás celebrando el Halloween, pero reemplázalo con algo que glorifique a Dios. Mi desafío más grande es éste: Considera en oración lo que Cristo quiere que tú hagas. Que tu deseo sea el de Santiago. Someteos pues a Dios: resistid al diablo y huirá de vosotros. Acercaos a Dios, y El ser acercará a vosotros. (Santiago 4.7-8).
Como cristianos, tenemos bastantes razones para celebrar. Mientras el mundo a nuestro alrededor se enfoca en actividades que honran al miedo y a la muerte, nosotros podemos celebrar a Aquel que da la vida.  Alaba a Dios por su victoria sobre la muerte, Satanás, el infierno y sobre todo mal. Ora por todas las personas que no saben que Jesucristo quiere darles paz con  Dios y vida eterna. Ora porque Jesús se revele en sus mentes y espíritus. Haz lo que estimes conveniente como cristiano pero lo que sea que hagas en el día de Halloween, planifícalo de acuerdo a esta guía bíblica Hacedlo todo para la Gloria de Dios (1Corintios 10:31) De otro modo, lo mejor que podrías hacer es: nada; tomarlo como un día más y punto.

Importante: Si en tu congregación cristiana se celebra el Hallowen bajo cualquier pretexto de apariencia “cristiana”, ni se te ocurra mostrarles este trabajo, oponerte, ni discutir su práctica. Simplemente evita participar y, mientras te quedas orando en tu casa, evalúa seriamente cambiar de aires congregacionales, ¿Amén?

10/22/2013

Testigos

Tan pronto como los discípulos escucharon acerca de recibir el bautismo de poder, ellos preguntaron, Señor, ¿restaurarás el reino a Israel en este tiempo? (Hechos 1:6). Jesús les respondió No os toca a vosotros saber los tiempos o las ocasiones que el Padre puso en su sola potestad (vs. 7). 
Detente y piensa en lo que esa pregunta implicaba: “Señor, ¿nos estás diciendo que comenzando en ese aposento, con sólo nosotros, tú restaurarás el reino de Israel? ¿Somos nosotros los que derrocaremos a Herodes y a Roma? ¿Somos nosotros los que limpiaremos la tierra, y prepararemos tu reino para tu retorno?” 
Sabemos que Jesús tenía que lidiar contra la lujuria de liderazgo y de autoridad en algunos de los discípulos. Pero yo noto algo en estas sus preguntas que va más allá de una sed de posición y de poder. ¡Se trata de la necesidad humana de estar involucrado en algún destino final grandioso! ¡Era la necesidad de ser alguien especial – de ser las personas indicadas en el tiempo indicado! En sus corazones los discípulos parecían estar diciendo, “Señor, ¿cuál es nuestro lugar en tu plan profético?
 Sería un gran incentivo saber que estamos al final de una dispensación y que un nuevo día está por nacer. Cuán emocionados estaríamos si tú nos hicieras conocer que estamos viviendo y ministrando en un día de destino – ¡Y que tú nos estás usando para lograrlo! Hermanos, esta misma necesidad de ser personas de destino está en nosotros en cierto grado. Pero la respuesta de Jesús a esto fue contundente: “No os toca a vosotros saber los tiempos.” 
Jesús no está buscando a hombres y mujeres de destino. ¡Él sólo quiere testigos de él! Él está diciéndoles, “El tema importante no es la ‘hora profética’ o algún destino que se os ha designado. ¡Yo debo tener testigos para esta generación presente!” ¡Esto nos toca a todos nosotros profundamente! Como muchos otros hoy en día, quisiéramos saber dónde estamos en este minuto del reloj profético de Dios. 
¿Estamos por entrar en la gran tribulación? ¿Está juntando Dios al último remanente de creyentes? Entonces escuchamos a Jesús decir, “No os toca a vosotros saber. Llénense con el Espíritu Santo. ¡Esperen en Dios, reciban su poder – y entonces vayan a testificar!” Nos toca vivir en un estado vigilante, esperando en expectativa con nuestras lámparas llenas y ardiendo. Nos toca anhelar y buscar que él regrese. 
Sí, debemos predicar acerca de su retorno y advertir acerca de sus juicios, ¡pero primero y sobre todo, nos toca ser sus testigos! Mientras tanto, haríamos muy bien en no adoptar posturas de “luminarias”, ya que la única y verdadera luminaria del evangelio está esperando que testifiquemos sobre su existencia.


 





10/18/2013

Útiles

Yo creo que a la mayoría de los cristianos les gustaría escapar a algún lugar seguro, tranquilo en las montañas para no mancharse con toda la iniquidad que los rodea. Muchos en desesperación dicen, “¿Qué puede un cristiano hacer contra tanta degradación moral? ¿Qué puede hacer una iglesia en una ciudad tan inmensa, tan salvaje y malvada? Tengo bastante con mantenerme junto a Jesús para no ser arrastrado por el torrente.” 
Otros piensan, “En realidad, ¿Podrá hacer algo – un cristiano insignificante como yo? No tengo dinero, ni entrenamiento, ni influencia – ¡Sólo un gran amor por Jesús! Nosotros generalmente esperamos que Dios se mueva en una de dos maneras: Mandando un derramamiento sobrenatural de su Espíritu Santo para arrastrar multitudes a su Reino, o mandando juicio para poner a las personas de rodillas.
 Pero, hermanos, ese no es el método de Dios para cambiar las cosas en el día malo. Su manera de reedificar las ruinas siempre ha sido usando hombres y mujeres ordinarios a los cuales él ha tocado. ¡Y él hace esto llenándolos con su Espíritu Santo y enviándolos hacia la guerra con gran fe y poder! Dios está levantando un ministerio santo que consiste en hombres totalmente entregados a la Palabra y a la oración. Ellos no lo usan para enseñorear sobre nadie. ¡Ellos son hombres y mujeres con los corazones motivados, sin ningún plan en mente sino buscar, escuchar y obedecer a Dios! Y también, 
Dios te llama a ti a un servicio inmediato. ¡Él necesita al hombre común, al que llamamos “laico”! Él usa personas a las cuales el sumo sacerdote llamaría hombres sin letras y del vulgo (Hechos 4:13). La Biblia también dice que en el aposento alto en Pentecostés, todos fueron llenos del Espíritu Santo (Hechos 2:4). ¡Todos llegaron a ser poderosos en la batalla y todos fueron testigos audaces y fuertes! Estos creyentes llenos del Espíritu no incluían sólo a Pedro, Santiago, Juan y a los demás discípulos bien conocidos, ¡sino también a las viudas, los jóvenes, los sirvientes y sirvientas! 
Sabemos que Esteban estaba lleno del Espíritu Santo – lleno de gracia y de poder (Hechos 6:8). Él no era ni apóstol ni un ministro ordenado. De hecho, él fue elegido para servir mesas en la iglesia para que los discípulos pudiesen dedicarse a la oración y a ministrar la Palabra. ¡Esteban era un hombre ordinario lleno del Espíritu de Dios! Tú puedes ser testigo de Dios para tu ciudad. Él usa hombres comunes que se apartan a solas con él, con sus corazones ansiosos, que lo buscan en oración – y luego van como Esteban, ¡llenos de la fe y el poder del Espíritu Santo! 
Si alguien me hubiera dicho esto hace muchos años atrás a mí, te confieso que me le hubiera reído en la cara de pura incredulidad. Gracias a Dios no lo hice; ¡Algo menos para limpiar y perdonar por parte de Dios! simplemente él quiso que yo fuera vaso útil y lo consiguió. ¿Conmigo? Podría envanecerme y contarlo así, pero la realidad es que lo hizo… ¡Pese a mí!







10/15/2013

Prisioneros

Pablo a menudo se refiere a sí mismo como prisionero de Cristo Jesús (Efesios 3:1).  En Efesios 4:1 él dice que ser un prisionero del Señor ¡es actualmente su vocación, su llamado! El consideró esto como un regalo de gracia para él (Efesios 4:7). 
Pablo escribió a Timoteo: Por tanto, no te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor, ni de mí, preso suyo (2 Timoteo 1:8) Aún en sus años de vejez el apóstol se regocijó en haber sido apresado por el Señor y haber ser cautivo de su voluntad: siendo yo, Pablo, ya anciano, y ahora, además, prisionero de Jesucristo (Filemón 9). 
Pablo podría decirte a ti el momento preciso en que el Señor lo esposó y lo tomó cautivo. Él estaba en el camino a Damasco, con cartas en su mano del sumo sacerdote, decidido y determinado a traer de vuelta a los cristianos a Jerusalén. 
Él estaba respirando aún amenazas y muerte contra los discípulos del Señor (Hechos 9:1) – lleno de odio, amargura e ira en su equivocado celo por Dios. Mientras se acercaba a la ciudad de Damasco, repentinamente lo rodeó un resplandor de luz del cielo (Hechos 9:3). 
Él fue cegado por completo por aquella luz – ¡la cual era Cristo! Pablo testificó una y otra vez cómo él fue llevado de la mano a Damasco, un prisionero indefenso. Él pasó tres días en una habitación aislada sin poder ver y sin comer nada. ¡Él había sido tomado cautivo totalmente – en espíritu, alma y cuerpo! 
¿Qué sucedió en aquella habitación por tres días? ¡El Señor estaba esposando a Saulo y convirtiéndolo en Pablo, el prisionero de Jesucristo! En esta vívida escena, Pablo abandona su independencia y se somete al yugo de Cristo. ¡Él extendió sus manos hacia Jesús, para ser esposado de por vida! 
Tú puedes casi escuchar su oración agonizante: “Oh Señor, ¡yo creía que estaba haciendo tu voluntad! ¿Cómo pude ser tan ciego? He estado yendo por mi camino, haciendo lo que creía que era correcto. ¡No puedo ni confiar en mis pensamientos!” 
Nuestra oración debería ser: “Aquí estoy Jesús, toma mis manos y ponme las esposas. Tómame prisionero a tu voluntad y guíame donde tú quieres que yo vaya. ¡Mantenme esposado a tu poderoso brazo derecho!” 


 





10/11/2013

Cargas

Jesús le dijo: Levántate, toma tu lecho y anda (Juan 5:8). El hombre paralítico en el estanque de Betesda pudo haber escuchado con entusiasmo historias de Jesús sanando por toda la región. Él pudo haber escuchado otras historias de Jesús, pero él no lo conocía personalmente. Él estaba atrapado en su enfermedad y no reconoció al Señor. ¡Pero Jesús conocía todo sobre él! Jesús había venido a él en medio de su miseria y de su pena, ¡y la misericordia estaba a punto de surgir! El Señor se compadeció por los sufrimientos de la enfermedad de este pobre hombre, y todo lo que él le pidió que hiciera fue creer en su Palabra y actuar de acuerdo a ella. “¡Levántate! ¡Toma tu camilla! ¡Aléjate de esta escena!” 
Más tarde, después de la sanidad de este hombre, Jesús lo encontraría en el templo y hablaría con él. Él conocería a Jesús y confiaría en él. Pero ahora, acostado en el estanque desamparado y desesperado, él enfrentó la decisión más grande de todos sus años de dolor. Una palabra de resurrección y esperanza había venido a él, y estaba siendo confrontado: ¡Levántate por fe, o échate ahí compadeciéndote y muere en soledad! El hombre pudo haber continuado acostado junto al estanque en incredulidad, rehusando moverse, pensando dentro de sí “No funcionará. ¿Por qué Dios me elegiría a mí entre toda esta multitud para sanarme? Es mi destino morir en esta situación”. 
Jesús no podría haberlo levantado en contra de su voluntad. Este hombre tenía que creer que su clamor había sido escuchado y que su tiempo para ser liberado había llegado. ¡Era ahora o nunca! Respondió entonces Jesús y les dijo [a los Judíos]: De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre. Todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente, porque el Padre ama al Hijo y le muestra todas las cosas que él hace; y mayores obras que estas les mostrará, de modo que vosotros os admiréis (Juan 5:19-20). 
En esencia, Jesús estaba diciendo a los incrédulos, “Mi Padre quería sanarlo, así que lo sané. Yo hago sólo la voluntad de mi Padre.” Era la voluntad de Dios, el amor de Dios, el deseo de Dios, que este hombre fuese completamente curado. ¡Es difícil creer que Dios todavía te ama cuando tú estás abatido y débil! Cuando los años han sido malgastados; cuando el pecado ha lisiado tu cuerpo y tu alma; cuando tú te sientes sin ningún valor y piensas que disgustas a Dios, y te preguntas por qué él se importaría de ti. Se necesita una fe como de niño para poder aceptar ese amor, y con fe decir, “¡Señor, sólo por tu palabra, me levantaré y andaré – contigo!” 
Tú no tienes que entender todas las doctrinas sobre el arrepentimiento, el pecado y la rectitud. ¡Puede que tú no conozcas a Jesús de una manera profunda y significativa! Pero hay tiempo para eso; todo le podrá ser conocido si tomas el primer paso de obediencia, te levantas, y vas hacia el Señor. El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios (Juan 7:17). 
Recuerda que alguien dijo que vinieran a Él los que estaban cargados y trabajados que Él los haría descansar. Y ese alguien fue Jesús, no un ministro humano por más prestigioso que sea. Jesús, no tu pastor. Jesús, no Néstor. Sólo Jesús.


 





10/08/2013

Plenitud

Aquellos que subieron al aposento alto, y cuya historia se relata en el Libro de los Hechos capítulos 1 y 2, amaban a Jesús fervientemente. Ellos habían aprendido en la escuela de Cristo. Habían hecho milagros, sanado enfermos, y echado fuera demonios. Eran gente llena de compasión, sacrificados, amaban a las almas, ¡Pero todavía no estaban capacitados para ser testigos! 
Ellos habían estado cerca cuando él sudó gotas de sangre. Lo habían visto colgando en la cruz y habían visto su tumba vacía después de que él había sido resucitado. Habían comido con él y habían hablado con él en su cuerpo glorificado. Habían visto a Jesús en el monte transfigurado en su eterna gloria. ¡Lo habían visto ascender al cielo! Pero, ¡Todavía no estaban listos para testificar de él! 
¿Por qué no pudo Pedro haber ido a la muchedumbre que se había juntado en Jerusalén e inmediatamente testificarles de su resurrección? ¿Acaso no había sido él personalmente testigo de ese evento? Ellos necesitaban el poder del Espíritu Santo para hacerlo. Pedro pronunció una poderosa declaración al Sumo Sacerdote: Nosotros somos testigos suyos de estas cosas, y también el Espíritu Santo, el cual ha dado Dios a los que lo obedecen (Hechos 5:32). 
Por las palabras del Espíritu Santo habladas a través de Pedro, (los sacerdotes) oyendo esto, se enfurecían y querían matarlos (Hechos 5:33). Esteban, lleno del Espíritu Santo, predicó a los líderes religiosos: ¡Duros de cerviz! ¡Incircuncisos de corazón y de oídos! Vosotros resistís siempre al Espíritu Santo; como vuestros padres, así también vosotros…Oyendo estas cosas, se enfurecían en sus corazones y crujían los dientes contra él (Hechos 7:51, 54). 
Cuando tú emerges después de haber buscado a Dios, lleno del Espíritu Santo, tú podrás pararte delante de tus compañeros de trabajo, de tu familia – delante de cualquiera – y tu testimonio provocará una de dos reacciones. O ellos clamarán, “¿Qué debo hacer para ser salvo?, o ellos querrán matarte. Tú estarás hablando palabras que cortarán el corazón.  Si tú buscas lo milagroso en el edificio de una iglesia, tú te desilusionarás.
 Si tú hubieses visitado el aposento alto unas horas después que el viento sopló, el fuego cayó, y el edificio se sacudió, esperando experimentar algo milagroso, tú te hubieras desilusionado. Mira, ¡El viento del Espíritu sacó a todas las personas hacia afuera, a las calles, al mercado! Tú pudieras haber preguntado, ¿Dónde está el avivamiento, el viento sobrenatural? ¿Me pueden mostrar las lenguas de fuego?” Y te hubiesen llevado afuera, a ver a los ciento veinte testigos en las calles, ¡Predicando sobre Jesús en el poder del Espíritu Santo! Ahí estaba el avivamiento – ¡y ahí está siempre! ¡Ese es el derramamiento! ¡El viento, el fuego, el Espíritu – está ahora en los testigos de Dios! 
Por eso es que, cuando alguien me felicita por algo que le agradó, conmovió o ministró, yo doy gracias a Dios por enviar a su Espíritu Santo a hacerlo a través mío. De otro modo, estaría comenzando a cometer el error que tantos hombres y mujeres han cometido dentro de la iglesia: sentir que dejan de ser ministros y comienzan a ser y sentirse mini-astros.









10/04/2013

Firmeza

En cualquier banco de cualquier templo del mundo en el cual te hayas sentado a oír una predicación, seguramente habrás escuchado hablar de la misericordia y la paciencia de Dios. Y es cierto, aunque en algunas ocasiones nos haga preguntarnos a nosotros mismos o a los demás: ¿Hasta qué límites se mantiene firme la paciencia de Dios para con nosotros? 
Mira; hasta donde yo sé, la única vez que la paciencia de Dios para con nosotros se agota, es cuando rehusamos aceptar una y otra vez cuánto Él nos ama. Muchos cristianos hoy día han sido llevados de vuelta a un desierto que ellos mismo han construido. Ellos no tienen gozo, no tienen victoria. 
Cuando los ves, pareciera que Dios los ha abandonado ya hace muchos años. No es así – simplemente, Él los ha entregado a sus propias quejas y murmuraciones. 
Gracias a Dios, Josué y Caleb entraron a la Tierra Prometida. Y ellos permanecieron como árboles verdes en la casa de Dios hasta el día en que murieron. Ellos fueron hombres de poder y de visión porque sabían que eran preciosos para Dios. 
Tú también eres precioso/a para Dios, a pesar de los problemas y fracasos que tienes. Tú puedes ser un árbol verde en la casa de Dios así como Josué y Caleb lo fueron. Simplemente permanece firme en lo que Dios promete: Me sacó a lugar espacioso; me libró, porque se agradó de mí  (Salmo 18:19).
¡Ese es el cimiento de la fe verdadera! Y no caigas en el mismo error que durante años y años los cristianos han caído: pon tus ojos en Cristo Jesús, no en ninguno de los hombres que dice representarlo, aunque tenga el mejor prestigio y te signifique la mayor confianza. 
Porque nosotros llegamos, servimos y nos vamos, pero Dios queda allí para siempre. Igual a tu destino de eternidad en Él. Todos los hombres somos necesarios para el Reino, pero créeme que ninguno es imprescindible.













10/01/2013

Tesoros

La Palabra dice hablando de la adúltera, la mujer caza la preciosa alma del varón (Proverbios 6:26). La mujer a la cual se refiere este verso es la iglesia falsa, es concretamente, Satanás. Y él caza aquellos que son preciosos para Dios. 
La Biblia nos da una ilustración gráfica de esto en Números 13 y 14. Israel había enviado a doce espías a examinar la Tierra Prometida. Cuando los espías retornaron después de cuarenta días, diez de ellos plantaron tres mentiras en los corazones del pueblo de Dios:
(1) “Hay muchos habitantes en esa tierra; son demasiado fuertes para nosotros.” 
(2) “Las ciudades tienen muros muy altos; son impenetrables.”  
(3) “Hay gigantes en esa tierra, y no podremos contra ellos. ¡Estamos indefensos! ¡Estamos acabados!” Estas mentiras quitaron el coraje del corazón de Israel. 
La Escritura dice que el pueblo pasó una noche de desesperación. Entonces toda la congregación gritó y dio voces; y el pueblo lloró aquella noche (Números 14:1). Más de 2 millones de personas estaban llorando, gimiendo, lamentándose – enfocados solamente en sus debilidades e inhabilidades. 
Su lamento de incredulidad bombardeó los cielos. Amado, el diablo arroja las mismas tres mentiras hacia el pueblo de Dios hoy día. “Tus pruebas son muy numerosas. Tus tentaciones son muy abrumadoras. Tú eres muy débil para poder resistir el poder que viene contra ti.”
La palabra que Dios le habló a Israel es también para nosotros hoy día: Vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra (Éxodo 19:5). - Porque eres pueblo santo a Jehová, tu Dios, y Jehová te ha escogido para que le seas un pueblo único [precioso, especial] entre todos los pueblos que están sobre la tierra (Deuteronomio 14:2). 
Josué y Caleb tenían una revelación de su preciosidad ante los ojos de Dios. Ellos sabían que Israel era especial para el Señor. Esa era la clave del espíritu de esperanza que ellos tenían. Josué dijo, Si Jehová se agrada de nosotros, él nos llevará a esta tierra y nos la entregará (Números 14:8). 
En otras palabras, “Porque Él se deleita en nosotros, la tierra es ya como nuestra.” Esta es la misma revelación que tuvo David: “Me sacó a lugar espacioso; me libró, - porque se agradó de mí.” De igual manera, cada cristiano victorioso tiene esta misma revelación de su amoroso Padre celestial. “¡No podemos fallar! Todos nuestros enemigos son pan comido para nosotros, porque somos preciosos para el Señor.” 
Deja que esa mujer falsa y embustera, que todavía sigue con vida y ocasionando daño con falsa enseñanza, siga su prédica de desmoralización y frustración; tú créele al Dios de la Biblia y Él hará que la victoria sea tuya.