9/29/2016

¡No al Cristiano Mediocre!


Un hombre llamado José Ingenieros, sociólogo y médico de nacionalidad ítalo-argentina, escribió en 1913 un libro titulado “El Hombre Mediocre”. De sus más de trescientas páginas, total y absolutamente en las antípodas de toda forma de creencia espiritual, quise extraer el siguiente párrafo porque, entiendo, la mediocridad debería ser un distintivo de la gente sin Dios, aunque cuando leas esto, te van a quedar algunas dudas que, originalmente, fueron las mismas que me quedaron a mí.

El hombre mediocre es incapaz de usar su imaginación para concebir ideales que le propongan un futuro por el cual luchar. De ahí que se vuelva sumiso a toda rutina, a los prejuicios, a las domesticidades y así se vuelva parte de un rebaño o colectividad, cuyas acciones o motivos no cuestiona, sino que sigue ciegamente.

 El mediocre es dócil, maleable, ignorante, un ser vegetativo, carente de personalidad, contrario a la perfección, solidario y cómplice de los intereses creados que lo hacen borrego del rebaño social. Vive según las conveniencias y no logra aprender a amar. En su vida acomodaticia se vuelve vil y escéptico, cobarde. Los mediocres no son genios, ni héroes, ni santos.

Un hombre mediocre no acepta ideas distintas a las que ya ha recibido por tradición (aquí se ve en parte la idea positivista de la época, el hombre como receptor y continuador de la herencia biológica), sin darse cuenta de que justamente las creencias son relativas a quien las cree, pudiendo existir hombres con ideas totalmente contrarias al mismo tiempo.

A su vez, el hombre mediocre entra en una lucha contra el idealismo por envidia, intenta opacar desesperadamente toda acción noble, porque sabe que su existencia depende de que el idealista nunca sea reconocido y de que no se ponga por encima de sí.”

Cuando tomé contacto por primera vez en funciones profesionales con el término mediocre, fui a mi diccionario de español para ver con certeza su significado. Me encontré con las siguientes acepciones: mediocre es algo o alguien mediano, vulgar, común, regular, mezquino, gris o anodino.

Con esas definiciones, repasé este texto escrito por alguien que en su vida pisó una iglesia de ningún credo y que tenía a la religión en un nivel sumamente censurable y odioso. Sin embargo, al ver en esas conclusiones reflejadas algunas personas conocidas en ambientes eclesiásticos, pude entender que cuando el hombre no vive con Cristo como cabeza de su vida y deposita todo eso en otros hombres, cae inexorablemente en esa mediocridad y no representa en absoluto los intereses del Reino de Dios.

Y cuando con algunas dudas todavía, busqué lo que conocemos gramaticalmente como antónimos, que es ni más ni menos que lo opuesto al término base, me encontré con dos definiciones que son lo opuesto a mediocre. La primera, podría parecerte y parecerme corriente, pero la segunda verdaderamente me impactó. Magnífico y Excelente.

(2 Corintios 4: 7) = Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios y no de nosotros.

(Filipenses 3: 8) = Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo.

(2 Pedro 1: 3) = Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia.

(1 Corintios 12: 31) = Procurad, pues, los dones mejores. Más yo os muestro un camino aún más excelente.

(Hebreos 1: 4) = Hecho tanto superior a los ángeles, cuanto heredó más excelente nombre que ellos.

No sé tú, pero yo no necesito más que esto para tener la certeza que todo lo que tiene que ver con el Señor es, tiene que ser y será por siempre excelente. Y si excelencia es lo opuesto a mediocridad, entonces no tengo dudas que, cuando vemos gente eclesiástica mediocre, no estamos viendo auténticos hijos de Dios, sino personas religiosas. Y hace mucho tiempo ya que me enteré que ninguna religión salvó, salva ni salvará a nadie de su destino eterno.


9/25/2016

¿Cuán Pesada Puede ser tu Carga?

Isaías: 40:31 = Pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.

Existe una fábula acerca de la manera como los pájaros adquirieron las alas en  el principio. Al principio, fueron formados sin alas. Entonces, Dios hizo las alas y las puso delante de los pájaros que carecían de ellas, diciéndoles, “Venid, tomad estas cargas y llevadlas.”

Los pájaros tenían un plumaje delicioso y sus voces eran melodiosas. Podían cantar, y sus plumas brillaban en la claridad del sol, pero no podían remontarse en el aire. Al principio, ellos vacilaron cuando se les mandó tomar las cargas que había junto a sus pies, pero pronto ellos obedecieron y tomando las cargas con sus picos las colocaron en sus espaldas para llevarlas.

Durante un poco tiempo, la carga parecía pesada y dura de llevar, pero, no transcurrió mucho, en que llevando sus cargas y desplegándolas sobre sus corazones, las alas crecieron de prisa en sus cuerpecitos, y de pronto descubrieron la manera de usarlas y se elevaron en el aire por medio de ellas. Lo que era tan pesado, se convirtió en alas.

Es una parábola. Nosotros somos los pájaros sin alas, y nuestros deberes y tarea son las alas que Dios ha hecho para elevarnos hacia el cielo. Miramos a nuestras dificultades y pesadas cargas y nos asustan, pero cuando las levantamos y atamos sobre nuestros corazones, se convierten en alas y con ellas nos levantamos y remontamos hacia Dios.

No existe carga, que si la levantamos con alegría y la llevamos con amor en nuestros corazones no se convierta en una bendición para nosotros. Dios dice que nuestras tareas son nuestras ayudadoras. Rehusar el inclinar nuestras espaldas para recibir una carga, es rechazar una nueva oportunidad para progresar.

Bendita es cualquier carga, por abrumadora que sea, que Dios en su infinita misericordia haya fijado con sus propias manos sobre nuestras espaldas. Porque esto no nos habla de una crueldad innecesaria, nos habla de una amoladora dispuesta a pulimentar todas nuestras asperezas espirituales. No te olvides que el oro es valioso, pero el oro refinado lo es mucho más. ¿Y recuerdas como se refina? En el horno.

9/21/2016

Una Cuestión de Confianza

Creo que lo primero que aprendemos cuando conocemos a Cristo es que Él por todos los medios nos enseña y guía, a no buscar amparo y refugio donde no lo hay; sino buscarlo donde éste se encuentra. 

Está más que claro que a eso, en forma teórica, lo sabemos muy bien; pero la práctica es lo que cuenta; ya que la fe sin obras está muerta. Porque no sirve absolutamente de nada recitar que nuestro escudo y fortaleza es el Señor; si a la hora de la prueba, lo primero que utilizamos son nuestros recursos humanos y carnales; nuestras buenas ideas y no el consejo del Señor.

Como lo dice el Señor (Proverbios 21: 2) = Todo camino del hombre es recto en su propia opinión; Pero Jehová pesa los corazones.  

Según nuestra opinión personal, siempre nos encontraremos por el camino recto; sin embargo, no es así como opina el Señor de nosotros siempre; debemos exponernos a su luz que revela todas las cosas; para ver realmente la realidad y no tener sorpresas desagradables. 

Esta palabra no tendrá verdadera utilidad, si empezamos a ver las deficiencias del hermano, del amigo, del vecino, del pariente, sin detectar las nuestras, algo que de tan habitual y frecuente, casi se toma como normal, y no lo es; recordaría en este caso lo siguiente que nos enseñó nuestro Señor:

(Lucas 6: 41) = ¿Por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo? 

¡Qué infantil parece, a primera lectura, una enseñanza de estas características! ¿Verdad? Sin embargo, déjame decirte que no lo es, lo digo por experiencia directa e indirecta, por casos vividos en el yo propio y por casos vistos con consejería.

Espero que nos sirva a todos, y podamos descubrir cualquier tipo de vana esperanza y confianza en las cosas del mundo; que nos impiden avanzar y participar de la plenitud de la vida en Cristo. 

Además de todo eso, el poder darnos cuenta que toda esperanza y confianza en el mundo, sólo nos traerá angustia y congoja, cosa que el Señor nos quiere evitar. Mientras Él insiste en guiarnos por sus caminos, nosotros insistimos en porfiar con terquedad y pretender avanzar por el camino viejo.

9/16/2016

Cuando lo Vil, Pasa a Ser tu Hermano

(1 Corintios 1: 26-31)= Pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, a fin de que nadie se jacte en su presencia.

Más por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención; para que, como está escrito: el que se gloria, gloríese en el Señor.

Entre todo lo que se dice aquí, se dice algo que no siempre es tenido en cuenta. Es más: en una enorme mayoría de sitios autodenominados cristianos, preponderantemente se hace al revés, se cree y se practica esto, pero a  la inversa. 

Nadie acepta que lo que Dios elige para elevar en su rango espiritual pueda ser lo Necio, lo Vil o lo Menospreciado; queda mucho más elegante creer y decir que es lo contrario. Sin embargo no podemos cambiar lo escrito. Y lo escrito nos asegura que Dios escoge lo Necio.

 Que es como decir que elige lo ignorante, que no sabe aquello que puede o debe saber. Un imprudente, un falto de razón, un terco, un porfiado. Todo eso es un necio. Hasta el día en que Él lo elige y lo levanta, claro. 

Porque ese Necio, luego, pasa a ser testimonio de la Presencia Divina en su Vida. También dice que escoge a lo Vil. Y un Vil no es similar a un Necio. Un vil es alguien bajo, no de estatura física sino de estatura moral. Alguien despreciable, indigno, infame; el que corresponde mal a la confianza que en él se deposita.

¿Eh? Sí, como lo ha leído. Eso es lo que Dios elige, levanta y respalda. Un Vil que, como aquel Necio, lo será hasta el momento en que el Espíritu Santo selle su ser interior para salvación. 

Y, posteriormente, al Menospreciado. Este ser es aquel que no es apreciado y que, por el contrario, es despreciado, prácticamente un sinónimo de la palabra escrita. También un desdeñado, no estimado; Es tener a una persona en un concepto muy inferior al que se merece. 

Eso es lo que Dios elige. ¡¡Pero no se parece en absoluto a lo que los hombres eligen!! Es verdad. ¿Podrá Dios estar equivocado y los hombres acertados? ¡Ah, no sé! Miren los resultados, que es como decir: miren los frutos de este árbol. Y luego consideren si es bueno o malo. Será justicia. 

9/12/2016

Tiempo de Nacer; ¿Tiempo de Morir?

 (Salmo 139: 13)= Porque tú formaste mis entrañas; tú me hiciste en el vientre de mi madre.

El aborto constituye definitivamente un mal. Es suprimir una vida humana, ya que la Biblia muestra que la vida comienza con la concepción. Dios nos da forma cuando aún estamos en el vientre de nuestra madre. 

El profeta Jeremías y el apóstol Pablo fueron llamados desde antes de su nacimiento. A propósito de esto, todos recordamos que Juan el Bautista saltó en el vientre de su madre cuando se escuchó la voz de María, la madre de Jesús. 

Obviamente, los niños ya poseen identidad espiritual desde que están en el vientre de sus madres. Tú puedes seguir creyendo que esto no es nada más que ingenuas historietas religiosas, pero te sugiero que lo consultes con un profesional que no tenga compromisos sociales o financieros. Él te lo confirmará.

Desde el momento en que ocurre la concepción comienza un proceso de desarrollo que continúa hasta la edad adulta. Dios condenó a los israelitas que sacrificaban sus hijos al dios pagano Moloc. 

Esas criaturas se consumían en el fuego del sacrificio, ofrecidas a un dios de la sensualidad y las conveniencias humanas. Sin embargo, déjame decirte que lo mismo ocurre en nuestros días, y al actuar de esa manera confesamos que los seres humanos no valen nada para nosotros. 

Esta es una terrible mancha en nuestra sociedad. Una mancha que en lugar de quitarse, se va ensanchando. Porque en cada día que pasa, el enemigo adquiere más y más ventaja, incentivando mediante los medios de comunicación masivos a las personas a suponer que, en definitiva, son dueños de sus cuerpos.

 ¿Dueños? ¿Nosotros? ¿De verdad alguien puede creer eso? ¿Tú vas a morirte cuando tú lo decidas? Y no te hablo de suicidio, que ningún creyente puede evitar saber que es pecado. te habla de una muerte natural, un fin de ciclo simple y cotidiano. ¿Dueños de nuestros cuerpos? ¿Quien puede seguir creyendo una mentira así?


La Biblia no es más específica en el caso del aborto porque tal práctica era algo impensable para el pueblo de Dios. Por ejemplo, cuando Israel estaba en Egipto, un faraón cruel forzó a los israelitas a matar a sus niños recién nacidos. 

En la Biblia se considera este incidente como el más alto exponente de la crueldad y la opresión. La idea de matar a sus propios hijos era anatema entre los hebreos. A todo lo largo del Antiguo Testamento, las mujeres soñaban con los hijos. Los hijos se consideraban un don de Dios. 

Las mujeres imploraban por no estar estériles. ¿Cómo puede una mujer creyente, entonces, destruir a su propio hijo? El aborto no sólo es inconcebible, sino el máximo exponente de la barbarie pagana. Alguien tiene que volver a decirlo, una y otra vez; una y otra vez; una y otra vez. Nadie podrá decir luego que lo ignoraba.

9/08/2016

¿Una Conducta Diferente?

 (Romanos 1: 27)= .Y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío.

La Biblia dice que es abominación que un hombre se acueste con otro hombre como si fuera una mujer, o que una mujer haga lo mismo con otra como si fuera un hombre o con intenciones de reemplazarle. No lo digo yo por antiguo, fundamentalista, discriminador u homofóbico; lo dice la palabra de Dios en la Biblia.

La Biblia también dice que a causa de estas abominaciones como la homosexualidad, la tierra vomitará a sus moradores.  Eso es, -Reitero y reiteraré hasta el hartazgo-, nos guste o no, nos parezca inteligente o no, lo que la Biblia dice. 

El apóstol Pablo la llamó "inmundicia", y consecuencia de haber sido entregados por Dios a "pasiones vergonzosas". En el Antiguo Testamento, los responsables de estas prácticas eran expulsados de la congregación de Israel y ejecutados.

 En el Nuevo Testamento se nos dice que quienes practican la homosexualidad no entrarán al Reino de Dios. El apóstol Pablo se refiere a ella como la última expresión de la rebelión contra Dios. 

Cuando las personas cambian la verdad de Dios por una mentira, y comienzan a adorar a la criatura en lugar de al Creador, son entregados al mal. Cuando todos los valores se invierten, y aparece la anarquía moral, los hombres se encienden en su lascivia unos con otros, al igual que las mujeres unas con las otras, pero en sus propios cuerpos recibirán el castigo de sus acciones. 

Desde el punto de vista bíblico, el ascenso de la homosexualidad constituye una señal de que la sociedad se encuentra en las últimas etapas de su decadencia. Porque aquello de la conducta sexual diferente, es una mentira satánica. Si Dios hubiera deseado crear una conducta sexual diferente, ¿Tú crees que hubiera tenido demasiados problemas en hacerlo? 

Es complejo este tema. Y es bastante espinoso tratarlo en su adecuada y justa medida. Porque no estamos hablando de expulsar a los homosexuales de las congregaciones, ni mucho menos de colgarlos o humillarlos en la plaza pública; simplemente y en nombre del verdadero amor divino, estamos hablando de  conocimiento genuino, de arrepentimiento, de restauración, de perdón, de salvación y de victoria sobre la oscuridad. ¿Será censurable eso?

9/04/2016

Fuegos que Nunca se Apagan

 (Mateo 5: 27)= Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio.

En primer término, convendrá especificar, - para quienes puedan no tenerlo demasiado claro -, cual es la diferencia entre una cosa y la otra. Adulterio y fornicación. Ambos suenan igual de pecaminosos e igual de peligrosos, pero tienen algunas diferencias.

 En primer lugar, lo que es más grave porque incluye a más de uno, o a muchos. Las relaciones sexuales entre una persona casada y alguien que no es su compañero legítimo, su marido, su esposa, constituye adulterio.

Los Diez Mandamientos contienen  la prohibición del adulterio. La razón es simple: el matrimonio constituye el fundamento de la sociedad y viene acompañado de la responsabilidad de criar a los hijos. Las relaciones extramatrimoniales fortuitas no sólo ponen en peligro el matrimonio, sino destruyen los sentimientos paternales y materiales por los hijos, y opacan los vínculos familiares. 

La fornicación por su parte, es el sexo entre dos personas que no están casadas. No se trata meramente de un puñado de papeles firmados garantizando esa unión para que no sea considerada fornicación, se trata del pacto que se haga con genuina sinceridad delante del Señor. El apóstol Pablo dijo que ello constituye un pecado contra el cuerpo.

Recomienda a los cristianos huir de la fornicación como un pecado contra Dios y contra nosotros mismos, porque el cuerpo de los creyentes es el templo del Espíritu Santo. Pablo dice que si un creyente une su cuerpo al de una ramera (O alguien inmoral), está uniendo a Jesucristo con esa persona. 

Es muy importante saber que ni los fornicarios ni los adúlteros entrarán en el Reino de los Cielos. En el mundo de hoy, el término fornicación se usa raramente y las inmoralidades entre personas no casadas son comúnmente aceptadas como parte del estilo moderno de vida. 

Pero tendremos que convenir algo donde quiera que tú habites y cómo quiera que sean las leyes de tu país.  La inmoralidad lisa y llana, aunque parezca ser algo corriente, sigue siendo un pecado que privará a millones de la salvación, a menos que se arrepientan. ¿Así de duro? Así de contundente. 

Ahora debo preguntarte a ti que todavía dudas y entiendes que las religiones, a veces, tienen relojes que atrasan muchos años: ¿Crees en Dios? Voy a mejorar la pregunta haciéndola más puntual: ¿Le crees a Dios? 

Si ambas preguntas tuvieron de tu parte un como respuesta, entonces déjame decirte algo muy sencillo: si has creído que en todo lo demás Dios hizo escribir en la Biblia lo justo, lo necesario y lo mejor para tu vida, entonces: ¿Por qué vas a creer que justamente en esto no lo hizo? Sólo piénsalo.