4/20/2011

Gozo; siempre Gozo

El Espíritu Santo anhela, en estos tiempos, traer al pueblo de Dios de regreso al Señor con gozo y alegría. ¡Cuán contristado debe de estar el cielo al ser testigo del manto húmedo de desesperación y tristeza cayendo sobre multitudes de creyentes! ¿Lo has visto? Caminan hacia sus templos, cada semana, con un rostro de resignación, fatalismo e indiferencia. Es como si djeran en voz alta: ¡Todo está bien, pero no es para mí!

El salmista declaró: Bienaventurado el pueblo cuyo Dios es Jehová (Salmos 144:15).

Isaías dijo: Sacaréis con gozo aguas de las fuentes de la salvación. (Isaías 12:3).

Cuando el Espíritu Santo comience a tratar contigo el asunto de servirle con gozo, segurametne te costará mucho entender la seriedad del tema. No entenderás por completo la actitud de Dios, y te preguntarás qué tan importante podría ser esto en comparación a todos los problemas desgarradores que se ven en el mundo de hoy. ¿Por qué a Dios le interesará tanto el gozo cuando parece ser un ingrediente apenas adicional?

Pocos cristianos conocen la verdad acerca del sacrificio que dio a nuestras vidas total libertad, en el Calvario, nunca permitieron que la cruz los haga libres de todo temor y atadura. No podemos regocijarnos ni tener gozo inefable en nuestra relación con El Señor, cuando nuestro entendimiento de lo que sucedió en la cruz es nulo o limitado. ¿Es ese hombre con rostro mustio y sanguinolento el Jesús productor de gozo? ¡No! Así le gusta a los demonios que lo veamos. El Jesús nuestro es el que venció la muerte y a todos los infiernos los clavó en el acta de los decretos.

Tú no tienes que comprender todas las doctrinas de la expiación, reconciliación, propiciación, gracia, santificación, etc. Todo lo que tú necesitas saber para vivir tu vida con gozo delante del Señor es esta verdad fundamental: ¡¡Dios estuvo completamente satisfecho con el sacrificio de Cristo en la cruz! Entonces, cuando ahora tú vuelvas a orar pidiéndole a Dios que te de más de Sí mismo, recuerda que Él ya te dio lo máximo que podía darte: Su Hijo.

¡Era todo lo que se necesitaba! Dios, ahora, voluntariamente y con gozo, perdona a todo aquél que se arrepiente.

¡No regocijarse en el perdón de Cristo es poner en duda el pago completo que él hizo por nuestros pecados! Permite al Espíritu Santo darte entendimiento de esta verdad, somos llamados a libertad. Dios quiere que tengamos abundancia de gozo, un gozo abundante y completo. ¡Apretado y rebosando! Y no les creas a los que te reprimen diciendo que la libertad es peligrosa porque puedes perderte. La libertad en Cristo es exactamente a lo que hemos sido llamados. Cualquier otra cosa, como quiera que la llamen, es esclavitud a hombre.

La Palabra de Dios establece con perfecta claridad que El anhela ser el deleite de sus santos.

…para que tengan mi gozo cumplido en sí mismos (Juan 17:13).

Y los redimidos de Jehová volverán, y vendrán a Sion con alegría; y gozo perpetuo será sobre sus cabezas; y tendrán gozo y alegría, y huirán la tristeza y el gemido (Isaías 35:10).

¿Como dices? ¿Que esperabas algo alusivo a la Semana Santa? ¿Y quieres algo más alusivo que esto? Esto es lo que deben vivir indefectiblemente los Hijos de Dios, miembros selectos del Reino de los Cielos, para quienes todas las semanas son santas.

4/18/2011

Ríos de Agua Viva

Bastará dar un rápido vistazo al planeta para saber y entender que no está pasando por su mejor momento, precisamente. Aún cuando la muerte acecha por todos lados, hay un río de agua viva espiritual que está creciendo. Y al crecer, pese a todas las inclemencias, está sanando todo lo que toca.

Porque a nadie se le escapa que hay un notorio y notable aumento de muerte espiritual en muchas denominaciones, al igual que en numerosas iglesias locales. Independientemente de lo que ya conocemos respecto a Babilonia, la realidad palpable e indiscutible es que las personas se están muriendo espiritualmente por falta de la Palabra sólida de la verdad.

¿No es irónico que mientras en Rusia, China y los países comunistas del bloque Occidental, mucha es la gente que se está volviendo al Señor con gran hambre y sed espiritual, acá en América, los que practican abortos, los pornógrafos y denominaciones muertas están esparciendo muerte y burla de las cosas sagradas? ¿No es más irónico, aún, que estén casándose y dándose en matrimonio, aquellos que no andan conforme al plan de Dios, mientras que los que sí pueden y deben hacerlo, elijan relaciones sin compromiso ni pacto?

Pese a todo, tengo una buena noticia en este día. Gracias a Dios, sus propósitos divinos no serán perturbados ni una jota. Aún ahora el Espíritu del Señor se está moviendo por todo el mundo. Y aquí en América, vemos lugares de despertamiento, avivamiento y gran hambre espiritual. Lo que nos resta saber es si todo ese caudal de derramamiento espiritual será aprovechado o, como ocurriera en la década de los años 90, se pierda en shows y espectáculos cristianos destinados a ganar dinero.

Sin embargo, por sobre todas estas cosas, hay una que ministerialmente es la que más me importa.¿Estás tú experimentando más hambre por el Señor y por su Palabra que nunca antes? Quiero que sepas y entiendas que ese es el trabajo del Espíritu Santo, y él soberanamente está levantando un remanente santo.

Aquí en Argentina, estamos experimentando una inundación de personas hambrientas de Dios que llegan a los lugares donde el mismo Espíritu les enseña que hay Palabra genuina y no discurso humano u oportunista. Personas de todas clases sociales están siendo conformados a la imagen de Jesús – ricos, pobres, sin hogares, de todas nacionalidades. Personas visitan de todas partes del mundo, y ellos también están siendo testigos de aguas en las que se puede nadar.

No importa que las organizaciones religiosas se estén desmoronando en su importancia y poderío. Lo cierto es que el poder de Dios, cuando es ejercido con limpieza y transparencia, sigue siendo el mismo. Y así es como el río de agua viva prometido está creciendo, y está trayendo vida espiritual a todo lo que toca. Es mi deseo y oración que tú seas tocado donde estés.

4/13/2011

Fortalezas: ¡Otra Vez!

Sí; otra vez con este tema. Y no por repetitivo o porque no tenga otra cosa de que hablar. Lo reitero porque, mediante diferentes canales de comunicación, mis hermanos me han dejado en evidencia la enorme necesidad de resultar más que vencedores en esas áreas.

Asimismo, son muchos los cristianos que mencionan 2 Corintios 10:3-4: “Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas”. Y leyéndolo, la gran mayoría de nosotros piensa en las fortalezas como ataduras, tales como desviaciones sexuales, adicciones a las drogas, alcoholismo – pecados exteriores que colocamos al comienzo en nuestra lista de “peores pecados”. Pero Pablo se refiere a algo mucho peor que nuestra medición humana de pecados.

En primer lugar, él no esta hablando de posesión demoníaca. En mi opinión, (Que, obviamente, no es la única ni la absoluta), el diablo no puede entrar en el corazón de un cristiano vencedor y reclamar algún lugar en él. Más bien, el sentido figurado en griego de la palabra “fortaleza”, usada por Pablo, es: “agarrándose fuertemente de un argumento”. Una fortaleza es una acusación firmemente plantada en la mente. Satanás establece fortalezas en el pueblo de Dios, al implantar en sus mentes mentiras, falsedades y malas interpretaciones, especialmente en lo referente a la naturaleza de Dios.

Por ejemplo, el enemigo puede plantar en tu mente la mentira de que no eres espiritual, que eres completamente indigno de la gracia de Dios. Quizás también te susurre repetidamente: “Nunca serás libre de ese pecado que constantemente te asedia. No te has esforzado lo suficiente. No has cambiado nada. Y ahora Dios ya perdió la paciencia contigo a causa de tus continuos altibajos.

También el diablo puede tratar de convencerte, respecto a que tienes el derecho de guardar una amargura, porque has sido ofendido. Si continúas oyendo sus mentiras, él comenzará, con su ejército de acusadores, a plantar mentiras demoníacas en tu mente. Estas mentiras son tu fortaleza y si no las resistimos por la Palabra de Dios, éstas se convertirán en temores enquistados en nuestras mentes.

La única arma que espanta al diablo es la misma que lo espantó cuando Jesús fue tentado en el desierto. Esa arma es la verdad de la Palabra viva de Dios. Según Miqueas, ésta es la promesa de la que estamos asidos: “¿Qué Dios como tú, que perdona la maldad, y olvida el pecado del remanente de su heredad? No retuvo para siempre su enojo, porque se deleita en misericordia. El volverá a tener misericordia de nosotros; sepultará nuestras iniquidades, y echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados”. (Miqueas 7:18-19). En hebreo, la palabra sepultará, significa: “él los pisoteará”. Nosotros no sepultamos nuestros pecados; Él los sepultará a través del arrepentimiento y la fe.

Tenlo muy en cuenta a partir de este mismo momento. Una vez más, déjame recordarte que la gran batalla de todas las batallas está en tu mente, exactamente en el sitio que, desde un antiguo estudio rotulé como "En Medio de tus orejas".

4/04/2011

Bienvenido a la Victoria

Y Samuel dijo: ¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros (1 Samuel 15:22).

Está escrito, no es un invento mío: “La obediencia es mejor que el sacrificio”. Yo digo que también es mejor que la bendición. Este es el significado más profundo en la historia de Abraham al ofrecer a Isaac en el altar. Dios le dijo: “Ve y haz esto”. Él obedeció.

¿Acaso Abraham se fue del altar diciendo: “¡Dios! ¡Cambia de opinión!”? No lo creo. Dios sólo quería la obediencia. Estoy seguro que lo habrás hecho y por alguna causa no salió como esperabas. Entonces comnenzaste a preguntarte en voz alta:¿Ahora qué? ¿Cuestionaré a Dios? ¿Pondré en duda que Él me habló? ¿Debo pensar que Satanás me lo impidió? ¡

¡No! Piensa que tú has buscado a Dios diligentemente. Él te dijo: “Haz esto”, y tú lo hiciste. Descansarás, entonces, en la paz de la obediencia que, ya lo sabes, es mejor que la bendición. Dios te muestra solamente un lado de la moneda, la obediencia.

Está más que claro: El siervo debe obedecer sin cuestionar. Aunque, y vale la pena aclararlo, estamos hablando de dirección de Dios, no necesariamente de hombres. Porque estos, a veces ordenan lo que Dios quiere, y en otras, lo que a ellos les conviene. Es menester obedecer a Dios antes que a los hombres.

Eso, cuando hablamos de obediencia a un Dios que no vemos, también, se llama fe: Cuando el amo le ordena a su siervo que vaya, él va, que venga, él viene. Dios es tu amo. Él te compró por precio de sangre. Pero, mucho cuidado y atención: ningún hombre es tu amo. Ningún hijo de Dios es esclavo de otro amo.

He aquí, aunque él me matare, en él esperaré (Job 13:15).

¿Puede alguien determinar en su corazón el confiar en Dios, cuando pareciera que él está faltando a su promesa? ¿Puede un hombre seguir hablando en el lenguaje de la fe, cuando todas sus posibilidades se desvanecen en sus narices? ¡Los gigantes de le fe lo hicieron! Los hombres de gran fe enfrentaron las pruebas más feroces.

Dios tiene formas particulares de desarrollar la fe, y cuanto más profundo te sumerjas en Dios, más peculiar será tu prueba. No te equivoques pensando que las aflicciones demuestran el desagrado de Dios respecto a ti. Los milagros sólo se producen cuando la situación es extrema y la solución imposible. ¿Con que tú deseas ser un hijo de fe? ¡Entonces alístate para vivir una vida llena de las pruebas más peculiares!