El Espíritu Santo anhela, en estos tiempos, traer al pueblo de Dios de regreso al Señor con gozo y alegría. ¡Cuán contristado debe de estar el cielo al ser testigo del manto húmedo de desesperación y tristeza cayendo sobre multitudes de creyentes! ¿Lo has visto? Caminan hacia sus templos, cada semana, con un rostro de resignación, fatalismo e indiferencia. Es como si djeran en voz alta: ¡Todo está bien, pero no es para mí!
El salmista declaró: Bienaventurado el pueblo cuyo Dios es Jehová (Salmos 144:15).
Isaías dijo: Sacaréis con gozo aguas de las fuentes de la salvación. (Isaías 12:3).
Cuando el Espíritu Santo comience a tratar contigo el asunto de servirle con gozo, segurametne te costará mucho entender la seriedad del tema. No entenderás por completo la actitud de Dios, y te preguntarás qué tan importante podría ser esto en comparación a todos los problemas desgarradores que se ven en el mundo de hoy. ¿Por qué a Dios le interesará tanto el gozo cuando parece ser un ingrediente apenas adicional?
Pocos cristianos conocen la verdad acerca del sacrificio que dio a nuestras vidas total libertad, en el Calvario, nunca permitieron que la cruz los haga libres de todo temor y atadura. No podemos regocijarnos ni tener gozo inefable en nuestra relación con El Señor, cuando nuestro entendimiento de lo que sucedió en la cruz es nulo o limitado. ¿Es ese hombre con rostro mustio y sanguinolento el Jesús productor de gozo? ¡No! Así le gusta a los demonios que lo veamos. El Jesús nuestro es el que venció la muerte y a todos los infiernos los clavó en el acta de los decretos.
Tú no tienes que comprender todas las doctrinas de la expiación, reconciliación, propiciación, gracia, santificación, etc. Todo lo que tú necesitas saber para vivir tu vida con gozo delante del Señor es esta verdad fundamental: ¡¡Dios estuvo completamente satisfecho con el sacrificio de Cristo en la cruz! Entonces, cuando ahora tú vuelvas a orar pidiéndole a Dios que te de más de Sí mismo, recuerda que Él ya te dio lo máximo que podía darte: Su Hijo.
¡Era todo lo que se necesitaba! Dios, ahora, voluntariamente y con gozo, perdona a todo aquél que se arrepiente.
¡No regocijarse en el perdón de Cristo es poner en duda el pago completo que él hizo por nuestros pecados! Permite al Espíritu Santo darte entendimiento de esta verdad, somos llamados a libertad. Dios quiere que tengamos abundancia de gozo, un gozo abundante y completo. ¡Apretado y rebosando! Y no les creas a los que te reprimen diciendo que la libertad es peligrosa porque puedes perderte. La libertad en Cristo es exactamente a lo que hemos sido llamados. Cualquier otra cosa, como quiera que la llamen, es esclavitud a hombre.
La Palabra de Dios establece con perfecta claridad que El anhela ser el deleite de sus santos.
…para que tengan mi gozo cumplido en sí mismos (Juan 17:13).
Y los redimidos de Jehová volverán, y vendrán a Sion con alegría; y gozo perpetuo será sobre sus cabezas; y tendrán gozo y alegría, y huirán la tristeza y el gemido (Isaías 35:10).
¿Como dices? ¿Que esperabas algo alusivo a la Semana Santa? ¿Y quieres algo más alusivo que esto? Esto es lo que deben vivir indefectiblemente los Hijos de Dios, miembros selectos del Reino de los Cielos, para quienes todas las semanas son santas.