10/11/2016

Es Dios Quien Fortalece tu Autoestima


(Hageo 1: 12) = Y oyó Zorobabel hijo de Salatiel, y Josué hijo de Josadac, sumo sacerdote, y todo el resto del pueblo, la voz de Jehová su Dios, y las palabras del profeta Hageo, como le había enviado Jehová su Dios; y temió el pueblo delante de Jehová.

(Verso 14) = Y despertó Jehová el espíritu de Zorobabel hijo de Salatiel, gobernador de Judá, y el espíritu de Josué hijo de Josadac, sumo sacerdote, y el espíritu de todo el resto del pueblo; y vinieron y trabajaron en la casa de Jehová de los ejércitos, su Dios.

Los israelitas se dieron cuenta de que estaban enfocados en sus propios intereses y regresaron a reconstruir el templo. Ellos acudieron al lugar donde deberían de estar - ¡Construyendo lo que llamarían la casa de Dios! Ellos se pararon frente a los cimientos del templo y observaron cómo las murallas empezaban a edificarse.

Pero algo estaba mal pues ¡Muchos de los ancianos empezaron a sollozar! ¿Por qué? Porque hacía sesenta y ocho años, ellos habían visto el esplendor del templo de Salomón y el templo actual no le llegaba a la medida. ¡Este último no era nada! La gente empezó a hablar de la pasada gloria diciendo, “Este templo no tiene arca, ni propiciatorio o querubín.

No hay fuego consumidor en el altar, ni shekinah cayendo gloriosamente sobre la casa. Después de todo nuestro trabajo, de todo nuestro sacrificio y obediencia, de haber puesto los intereses de Dios primero, simplemente ¡este templo no está a la altura! Éste no se compara al que vimos con anterioridad. ¿Por qué seguimos luchando, por qué seguimos en esto cuando vemos pocos resultados ante lo mucho que hemos hecho?”

¡Hoy día, un ejército del pueblo de Dios se está dando por vencido porque piensan que nunca estarán a la altura! Como los israelitas, ellos han regresado al Señor, lo han puesto a Él como su prioridad, buscan Su voluntad, construyen Su casa, que en este caso ya no es de mampostería ni física.

Pero cuando observan sus vidas, ellos dicen, “¡Después de todas mis luchas tengo muy poco qué mostrar! Poseo muy poco de la santidad de Dios, muy poco de su gloria en mi vida. Comparado con otros cristianos, yo nunca llegaré a su altura. Entonces, ¿para qué seguir luchando? Nunca obtendré la victoria.”

Estoy convencido que ésta es la razón por la que muchos cristianos se dan por vencidos en la batalla. ¡Ellos se comparan con otros creyentes y se desaniman porque se sienten inferiores! Si tú solamente eres honesto con Dios y no tratas de medirte a tí mismo con base en el desempeño de otras personas sino en tu amor por Jesús, tú puedes estar seguro que estás creciendo,  ¡Y ¡Dios promete que estará contigo!

Amado hermano o hermana, tú puedes tomar nota de esto, porque es Dios quien te lo promete. Desde el preciso momento en que tú te vuelves a enfocar en construir el cuerpo de Cristo, dejando atrás el compararte con otros, haciendo a un lado tus caminos egoístas, y permites que Él se convierta en tu todo, tú empezarás a ver Sus múltiples bendiciones. ¡Tú literalmente puedes tomar nota de esto! ¡Tú sabrás que Él te está favoreciendo, sonriéndote, regocijándose en ti!

Crucificar nuestra carne para servir más y mejor es humillarse ante la santa presencia de Dios, pero jamás declinar fortalecer el aprecio que debemos sentir por nosotros mismos como creación suprema de Él. Tú no tienes que ir a ningún psicólogo para elevar tu alicaída auto-estima, tú sólo tienes que ser obediente, humilde, fiel e íntegro con Él, y Él hará que tu auto-estima se eleve como sólo las águilas pueden hacerlo.

3 comentarios:

libertad en la palabra dijo...

Tomo nota
Gracias
Y bendiciones

libertad en la palabra dijo...
Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.
cesar dijo...

De El viene mi fortaleza!