1/30/2013

¿Ocupados?


Cuando el libro de Daniel fue escrito, Israel estaba en cautiverio en Babilonia. Y, por el capítulo seis, después de una larga vida ministerial, Daniel tenía ochenta años. Daniel fue siempre un hombre de oración. Y ahora, en su vejez, no pensaba bajar la guardia. 
Las Escrituras no mencionan que Daniel se haya agotado o desanimado. Por el contrario, Daniel apenas comenzaba. La Escritura muestra que aun a sus ochenta años, sus oraciones sacudían al infierno, enfureciendo al diablo. El rey Darío promovió a Daniel al oficio más alto en toda la nación. Daniel llegó a ser uno de los tres presidentes de igual nivel, quienes regían sobre príncipes y gobernadores de ciento veinte provincias. 
Darío favoreció a Daniel sobre los otros dos presidentes, poniéndolo a cargo de desarrollar la política de gobierno y de capacitar a todos los miembros del tribunal e intelectuales Obviamente, Daniel era un profeta ocupado. Sólo alcanzo a imaginarme los tipos de presión que existían sobre este ministro, con su ocupado horario y reuniones que le absorbían el tiempo. 
Nada, sin embargo, podía apartar a Daniel de su tiempo de oración; él nunca estaba demasiado ocupado para no orar. La oración seguía siendo su ocupación central, por encima de todas las otras exigencias. Tres veces al día, él se retraía de todas sus obligaciones, cargas y exigencias como líder para pasar tiempo con el Señor. Simplemente de retiraba de todas las actividades y oraba. Y Dios le respondía. 
Daniel recibía toda su sabiduría, dirección, mensajes y profecías mientras estaba de rodillas. Tú te preguntarás: ¿Cuál es la oración que sacude al infierno? Viene del siervo diligente y fiel, que ve su nación e iglesia cayendo más y más en pecado. Esta persona cae de rodillas, clamando: “Señor, no quiero aislarme de lo que está sucediendo. Déjame ser un ejemplo de tu poder guardador en medio de este siglo pecaminoso. No importa si nadie más ora, yo voy a orar”. 
¿Demasiado ocupado para orar? ¿Dices tú: “Yo simplemente lo recibo por fe”? Quizás pienses: “Dios conoce mi corazón; Él sabe cuán ocupado estoy. Yo oro en mi mente a lo largo del día”. Creo que el Señor desea calidad, un tiempo no apresurado a solas con nosotros. 
La oración, entonces, se convierte en un acto de amor y devoción, no sólo en un tiempo de petición. Creo que sería demasiado duro y feroz escribir que un enorme porcentaje de la iglesia cree más en las acciones directas y concretas en lo material, que en las oraciones a solas en nuestros cuartos, pero también creo que no estaría demasiado alejado de la verdad. 
¿Podrás tú en este día cambiar tus hábitos y demostrarle al Señor que no todo está abandonado y en apatía? A un padre le agrada de sobremanera dialogar con sus hijos, y Dios es Padre antes que ninguna otra condición. ¿Sigues ocupado o ya entendiste que puedes?








4 comentarios:

cesar dijo...

Si...cierto...

que vida la de Daniel...sin duda alguna, el éxito de sus empresas y el alcance de su sabiduría, venia del eje espiritual en su vida...me pregunto, que significa no tener tiempo, hoy...y sopesar el valor verdadero de ese tiempo en que nos vemos tan ocupados. Creo que, personalmente reconozco que ha disminuido mi enfoque y precisión en muchos asuntos, por haber permitido un ligero des balance de aquel eje. Regularmente es necesario ajustes para alinear de nuevo el rotor central de donde mana el poder verdadero...el eje que nunca para, pero que en el estator desmejorado, no produciría la potencia necesaria requerida...que bien, de nuevo me pone a pensar sobre muchas cosas...no es casual. He recuperado el devocional de Tomas de Kempis, "Imitación de Cristo" y creo que es un buen momento para disfrutar de ese encuentro con mi Padre...
Don Nestor un abrazo...un saludo desde Colombia...Dios le bendice...paz y salud...
Saludos M.E.R.Q, Animo Antoine...Dios les bendice...Declaro.

Anónimo dijo...

Amen... amen ...amen...gracias señor. Por tu amor y paciencia un abrazo nestor.

Nillireth dijo...

orar, orar...asignatura pendiente: le he dicho al Señor que derrame en mí espíritu de oración, ganas de Él, de su presencia... no sé cuánto erraré, pero sé que "toda buena dádiva y todo don perfecto provienen del Padre..."

Bendiciones "linaje escogido"!!!

jesuscristeama@yahoo.com dijo...

Creo con todo mi corazon que mi Padre nos esta recordando lo importante que es para nosotros la oración , el tiempo a solas con El, ya que necesitamos tener funcionando ese motor que mueve el eje de nuestra vida espiritual , porque si no lo hacemos se convertirá en carne y dará fruto de carne más no del Espiritu.
Adelante hermanos estamos en el tiempo duro y lo que nos llevara a la verdadera victoria es ser obedientes en este asunto de la oración , dejemos a un lado la de estar ocupados en otra cosa que no sea el Señor.
Gracias Néstor, te bendigo y a los demás bendiciones también, Paz y Gozo en el Señor Jesucristo Amén.