La pregunta suele
rondar por nuestras mentes en más de un momento de nuestra vida de fe: ¿Hay secretos
que me permitan ser un mejor creyente o todo se limita a esperar ver qué me
trae cada día? Respuestas, seguramente habrás escuchado muchas, pero desde la
propia Palabra, encontramos las Suyas.
Porque así dijo Jehová el Señor, el Santo de
Israel: En descanso y en reposo seréis salvos; en quietud y en confianza será
vuestra fortaleza (Isaías 30:15).
Acá vemos el secreto de Dios para la
fortaleza espiritual: "En quietud y
en confianza será vuestra fortaleza". La palabra quietud en hebreo significa "reposo". Y reposo quiere
decir estar calmado, relajado, libre de toda ansiedad; estar quieto, apoyarse
sobre un respaldo. No muchos cristianos hoy, tienen este tipo de quietud y
confianza.
Muchos están envueltos en un frenesí de actividades, locamente
desesperados por obtener riquezas, posesiones y placer. Incluso en el
ministerio, los siervos de Dios viven preocupados, en temor, buscando la
respuesta en conferencias, seminarios, libros famosos. Todos quieren dirección,
soluciones, algo que calme su espíritu.
Pero buscan en todo lugar, excepto en
el Señor. No se dan cuenta de que Dios ya les dio una palabra para ellos, a
través de Isaías: Si no se tornan a Él como fuente, sus luchas acabarán en
lamento y confusión. Isaías describe lo que debiera lograr en nosotros, la
justicia de Dios:
Y el efecto de la justicia será paz; y la labor de la justicia, reposo y seguridad para siempre (Isaías 32:17).
Si en verdad estamos caminando en
justicia, nuestras vidas darán como fruto un espíritu calmo, quietud de corazón
y paz con Dios. A medida que Isaías miraba alrededor de él, veía al pueblo de
Dios huyendo a Egipto para pedir ayuda, confiando en hombres, apoyándose en
carros y caballos. Embajadores iban y venían. Líderes llevaban a cabo reuniones
estratégicas de emergencia.
Todos estaban en pánico, gimiendo: "¿Qué podemos hacer?". Isaías
les aseguró: "No tiene por qué ser
de esta manera. Vuelvan de sus malos caminos. Arrepiéntanse de la rebeldía de
confiar en los demás. Tórnense al Señor y Él los cubrirá con un manto de paz.
Él les dará descanso y reposo en medio de todo lo que estén enfrentando".
Me pregunto si justo y puntualmente en este día, quizás no estabas necesitando
que Isaías te recordara aquellas palabras. Están magníficas, ¿No es cierto?
Bien; ahora te queda la segunda parte que es la más importante: ponlas por
obra, y ya mismo.

2 comentarios:
...que bello!!! y que autoridad en esta reflexión...queda "subirse a la carretilla para cruzar juntos"( referente al ejemplo que cuenta Nestor en el libro La Palabra) o sea confiar que así es!!!...
Solamente en esta quietud y confianza podemos caminar estos tiempos...un abrazo queridos hermano/as, paz.
Gracias Don Nestor, Dios le bendice...gracias...
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