Hay algo que no se aprende en los templos sino en las
calles, alternando con gente de todos los niveles espirituales. Ahí es donde
disciernes que, ser semejantes a Cristo, quiere decir reconocer a Jesús en
otros. Seguramente al igual que tú, he conocido muchos hombres y mujeres
preciosos, quienes, yo sé, están completamente entregados al Señor. En el
momento en que los conoces, tu corazón salta. Aunque nunca antes se hayan
conocido, tienes el testimonio del Espíritu Santo que ellos están llenos de
Cristo. Aun puedo ver
algunos de esos rostros. Y en el momento en que los conozco, me doy cuenta sin
que se haya dicho ni una sola palabra: “Este
hombre ha estado con Jesús. Esta mujer ha satisfecho a Cristo”. Al
saludarlos, siempre digo esas palabras que tanto quisiera que otros me digan: “Hermano, hermana, puedo ver a Jesús en ti”. La semejanza a
Cristo tiene que ver con la manera en la que tratas a los que no son tu
familia, amándolos como Él nos ama. También quiere decir amar a nuestros
enemigos, a aquéllos que nos aborrecen, que nos utilizan humillándonos, que no
son capaces de amarnos. Y debemos hacerlo, sin esperar nada a cambio. Este tipo
de amor, es imposible, en términos humanos. No existen libros que nos enseñen cómo
hacerlo, ni tampoco un patrón de principios o algún tipo de inteligencia humana
que nos instruya a amar a nuestros enemigos como Cristo nos amó. Sin embargo se
nos ordena hacerlo. Y debemos hacerlo con un propósito creciente. Así que, ¿cómo lo
hacemos? ¿Cómo puedo amar al hombre que me escupió en la cara en la calle
porque no le di una moneda para beber? ¿Cómo puedo amar a los homosexuales que
desfilan por la Quinta Avenida llevando pancartas que dicen: “Jesús Era Gay”?
¿Cómo puedo de verdad amarlos en Cristo? Ni siquiera sé cómo amar a otros
cristianos en mis propias fuerzas. Tiene que ser la obra del Espíritu Santo. Jesús oró al
Padre: Para que
el amor con que me has amado, esté en ellos, y yo en ellos (Juan 17:26). Cristo le pide al Padre que ponga Su amor en nosotros.
Y nos promete que el Espíritu Santo nos mostrara cómo vivir en ese amor. El Espíritu Santo
juntará fielmente todas las formas en las que Cristo amó a otros y nos las
mostrará. De hecho, el Espíritu se
deleita en enseñarnos más acerca de Jesús. Esa es la razón por la que Él mora
en nuestros templos corporales: para enseñarnos a Cristo. vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y
estará en vosotros… él os enseñará todas las cosas (Juan 14:17,26). Las personas amables se caracterizan así porque pueden
ser amadas sin esfuerzo. Son las otras las que darán testimonio de que hay un
retazo de Jesús en tu vida. Eso es semejanza.

3 comentarios:
Que Jesús ponga mas de su amor en mi, para poder ver las cosas como El las ve.
Relaciono esto con el audio de la condición de Esau, puede ser que haya aparente exito en los que militan fuera del proposito de Dios, sin embargo Jacob, tenia la bendición y el proposito de Dios, en esta promesa quiero andar.
en la ultima semana he sentido la carga del triunfo aparente de las mentes que controlan maldicen y mienten. he ido recuperando terreno perdido, hoy al recordar el ejemplo y la oración de Jesús me quedo con esto ultimo y quiero que eso vaya conmigo ahora
Isaías 64:8 (NVI)
8 A pesar de todo, SEÑOR, tú eres nuestro Padre;
nosotros somos el barro, y tú el alfarero.
Todos somos obra de tu mano.
Como barro que somos tenemos que dejar que Dios ponga sus manos en nosotros por medio de su palabra para que seamos un instrumento útil y servir a otros que también están en proceso como dice el apóstol Pablo y el hermano Néstor ministrándonos unos a otros, no queriendo ser nosotros los alfareros de otra manera será un fracaso y lo modelado por el verdadero alfarero se echará a perder.
Publicar un comentario