2/03/2012

Pueblo


Lo de hoy es muy breve. Breve y contundente, como generalmente suele ser lo que Dios habla. Y te lo comparto tal cual lo recibí para que no pierda sentido ni fuerza divina. Ha dicho el Señor: “En mi pueblo tiene que haber Pastores, porque mis ovejas necesitan quien las cuide, quien se interese por ellas, quien las ame, quien las proteja y quien llegue a arriesgar su propia vida por cada una de ellas. En mi pueblo tiene que haber Ministros, porque  ministrar quiere decir servir. Por lo tanto, en mi pueblo tiene que haber Siervos, cuyas características principales son la Obediencia y la Humildad. En mi pueblo también hay muchos Hijos, cuyas características esenciales son: tener intimidad y relación diaria y fluida conmigo, saber con precisión y certeza lo que yo pienso y lo que yo quiero, y amar lo que yo amo y aborrecer lo que yo aborrezco. Estas son las bases de mi pueblo. Si en él hubieran pastores, ministros, siervos o hijos que no cumplen medianamente estos requisitos, no los sigas ni los obedezcas, ya que son lobos muy bien disfrazados de ovejas, pero lobos al fin.” Te sugiero leer esto más de una vez, reflexionarlo, orarlo y, si lo deseas o necesitas, pedir al Señor que te lo confirme. Una vez que lo haga, porque lo hará, no te quedará otro margen que tenerlo muy en cuenta y obedecerle. Amén.

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