2/20/2012

Fortaleza


Porque por ella (por la fe) alcanzaron buen testimonio los antiguos” (Hebreos 11:2) La palabra griega para alcanzaron, en este pasaje, significa “dar testimonio, venir a ser un testimonio”. Nuestros ancestros en el Señor tenían una fe firme, una fe inconmovible, una fe anclada, la cual vino a ser un testimonio de la fidelidad de Dios en tiempos difíciles. Primeramente, su espíritu les daba testimonio de que Dios estaba complacido con ellos. Ellos habían confiado en Él a lo largo de inundaciones, burlas, ataduras, prisiones, torturas, batallas, fosos de leones, fuego. Y después de todo esto, ellos conocieron el gozo del Señor sonriéndoles y diciéndoles: “¡Bien hecho! Creíste y confiaste en mí”. Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan (Hebreos 11:6). Cuando quiera que nosotros mantenemos una posición firme en la fe a través de los momentos difíciles, tenemos la misma afirmación del Espíritu Santo: “Bien hecho, tú eres el testimonio de Dios”. Cuando puedes descansar en medio de la tormenta, cuando has echado todas tus cargas sobre Cristo y has guardado con firmeza tu posición de fe, entonces has obtenido una buena calificación en esta materia. Te estás volviendo un faro de esperanza para aquéllos que te rodean. Aquéllos que ven tu vida en tu casa, en tu trabajo y en tu cuadra, quizás no respondan tan abiertamente, pero sabrán que la esperanza y la redención están disponibles para ellos también. Ellos podrán verte en su hora de crisis y decir: “¡Hay esperanza! Ahí está de pie uno que no ha perdido su fe en Dios. Tengo delante de mí, un luchador que no va a rendirse. ¡El confía en su Dios!”. ¿Estás entendiendo ahora que dar testimonio no es ir todos los domingos a un templo, (Aunque lo incluya) o pasar a la plataforma a relatar un milagro sucedido hace veinte años, (Aunque lo incluya); sino una vida diaria conforme a los estatutos del Reino? A medida que aumentan las calamidades y el mundo cae en gran angustia, el creyente debe tener el testimonio de una fe inconmovible. Tenemos al Espíritu Santo morando en nosotros y tenemos la Biblia, la completa Palabra revelada de Dios. No podemos gloriarnos en nuestra carne, pero podemos apoyarnos en Su Palabra. A lo largo de los años, son muchos los que han salido totalmente armados, determinados, diciendo: “Afirmaré mi corazón y no temeré. No escucharé las dudas ni los temores de mi carne. No me moveré, ni volveré atrás. No andaré haciendo pucheros, pataleando, ni revolcándome en autocompasión”. A pesar de todo, con frecuencia la incredulidad les ha robado la victoria. Eso porque todavía les falta aprender mucho sobre “afirmar la fe”. Pero han saboreado la victoria que proviene de confiar en Dios en todas las cosas, cuando voluntariamente rinden todas sus cargas a Cristo y siguen su camino, en reposo.

4 comentarios:

Rosario dijo...

Querido Néstor, es una enorme bendición poder alimentar el espíritu con palabras inspiradas por el único Dios Verdadero y Todopoderoso. Su ministerio es movido por el Señor para tocar las almas de los verdaderos cristianos que nos encuentramos dispersos, pero fortaleciéndonos por este medio, que es utilizado para la gloria de nuestro amado Jesucristo. Que Dios lo siga moviendo como hasta ahora, para su gloria y grandeza del reino. Amén.

M.E.R.Q. dijo...

Cuantas veces hemos creido estar firmes!!!....cuantas veces hemos estado seguros de que nada ni nadie nos iba a mover de nuestra posicion ....y de repente llega eso, que no imaginabamos,que no esperabamos de ninguna manera...y nos derribamos..flaqueamos...caemos de pedestal que nuestro orgullo religioso habia construido!!!....y decimos cosas tales como:..si es facil para vos decir Animo!! por que no estas en mis zapatos.....si, si...todos tienen una palabra de sabiduria, pero ninguno esta aca conmigo....Dios por que me dejastes???!!!!....y muchas mas...y es ahi, en el suelo cuando EL nos abraza, nos empieza a levantar, que nos damos cuenta, que tiene sentido, esa palabra que dijo...el que este firme, mire que no caiga.....y cada dia de nuestra vida comienza a ser formado, ya no por la teologia de la razon, sino por el reconocimiento de que nuestra fuerza, nuestra fortaleza y nuestra firmeza, solo pueden venir de EL!!!....ensancha mi corazon y correre a TI!!!!....
Miriam Rodriguez

Axel dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Axel dijo...

"Un faro de esperanza" ESPECÍFICAMENTE ESO es lo que hay que ser en medio de tantas conmociones, dificultades y problemas que vemos a diario y esto es lo que necesitan aquellos que no han conocen a Cristo, gracias a nuestro Padre por hacernos llegar estas palabras a través de sus hijos fieles. Continuemos, avancemos en el Señor amados.