8/31/2016

Ataduras Diferentes

 (Lucas 4: 12)= Respondiendo Jesús, le dijo: Dicho está: No tentarás al Señor tu Dios.

Es cierto; según la Biblia, se echaban suertes para determinar la voluntad de Dios. En el antiguo Israel se creía que Dios controlaba las piedritas que se usaban y que de esa manera hablaría a su pueblo. 

Es notable que después del Pentecostés ya no encontramos el uso de suertes para resolver problemas en la iglesia por cuanto el Espíritu Santo ahora provee la dirección que la iglesia o el cristiano necesita por medios directos y personales. 

Como no existe eso que llaman suerte, y Dios tiene en sus manos todas las cosas, cuando alguien toma dinero de Dios, (Porque todo lo que tenemos pertenece a Dios), y lo apuesta a la ruleta, o a las cartas, está metiéndose en un problema. 

Con ello está diciendo: "¡Señor, arriesgo tu dinero y mi fe, en la esperanza de que la suerte me favorezca!" Cuando tú actúas de esa manera, pones a Dios a prueba, lo tientas, y eso es pecado.


El juego puede destruir a una persona, convirtiéndose en una obsesión y en algo que crea dependencia, al igual que el alcohol. El jugador habitual arruina a su familia y su vida, y hay quien ha robado para poder jugar. 

El juego puede convertirse en una enfermedad, la cual ha destruido a decenas de miles de personas. La indulgencia con el juego en nuestra sociedad le inculca a la gente que la fama, el éxito y la fortuna se pueden obtener sin trabajar ni esforzarse. 

Las virtudes de la industria, las artes, la inversión inteligente y la constancia son minadas por este vicio, que abre paso a la ambición, la codicia, la avaricia, la pereza y la mentalidad de vivir el momento. 

Qué triste es contemplar como algunas legislaturas vinculan sus futuros presupuestos a la lotería y el juego legalizado, prácticas que socavan las virtudes ciudadanas necesarias para alcanzar el desarrollo económico y la prosperidad.

Lo peor del caso, es que en algunas ocasiones, los cristianos no han estado demasiado alejados de estos problemas. En una iglesia muy tradicional que conozco, en su historia, hay una anécdota sumamente risueña, que no pasó a mayores, pero que pintó de cuerpo enero al protagonista.

En una asamblea administrativa de esa congregación, se discutía la manera de recaudar fondos o conseguir recursos para erigir un edificio que luego serviría como escuela. Se arrojaban diferentes ideas y cada miembro de la congregación daba la suya.

La anécdota radica en que uno de esos miembros, un hombre con una antigüedad en la iglesia superior a los veinte años, se puso de pie cuando se le autorizó a hablar y dio una moción para: ¡Comprar un billete de lotería y orar para que resultara premiado!

¿Cómo podemos denominar eso? ¿Acaso es una forma de fe? ¿Se entiende que Dios podría bendecirte haciéndote ganar un dinero en un juego de azar? ¿Es que Dios no tendría otra forma más correcta y despojada de ataduras para bendecirte? Sé perfectamente que en muchos hogares cristianos, hoy, todavía no hay ni una respuesta ni una postura clara al respecto.

8/27/2016

¿Pobres y Culpables?

 (Lucas 18: 22)= Jesús, oyendo esto, le dijo: Aún te falta una cosa: vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme.

Se ha enseñado durante muchos años que la santidad y la pobreza van juntas. No cometeré la irreverencia ética con nadie de decir que eso es mentira, pero puedo asegurarte que no es toda la verdad. El apóstol Pablo dice: "Sé vivir humildemente y sé tener abundancia". Entonces añadió: "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece".

Puedes tú ser tan santo cuando tu situación financiera es confortable, como cuando eres pobre. Quizás sea más fácil clamar a Dios cuando se está en necesidad. Pero si los cristianos santifican a Dios en sus corazones más allá de las preocupaciones materiales, deben ser capaces de vivir por encima de las circunstancias que los rodean, ya sean estas de prosperidad o de pobreza. 

La pobreza es una maldición, no una bendición. No es ciertamente un sinónimo de rectitud. A veces es producto de los horrores de una guerra, de las malas administraciones de un gobierno regional de carácter injusto o poco previsor.

En ocasiones es el resultado de una opresión de los ambiciosos y egoístas, o de la desobediencia humana a los mandamientos divinos, o de ignorar los principios que encierran las bendiciones de Dios. A veces la pobreza temporal es el resultado de un ataque satánico o de una seria e inexplicable calamidad. 

Cualquiera sea su causa, pobreza y santidad no son equivalentes. Algunos hacen voluntariamente un voto de pobreza para poder entregarse completamente a Dios. En tal situación la pobreza se convierte en una bendición para esas personas, debido a que han renunciado a todos sus bienes materiales para servir al Señor.


Esto, más que obviamente, si el Señor verdaderamente los ha llamado a esa actitud. De otro modo, es una auto-flagelación que no llega a ninguna parte del mundo espiritual. Sin embargo, la simple pobreza no constituye una señal de santidad. 

Por supuesto, lo mismo puede decirse de la riqueza. Los santos son aquellos que están contentos allí donde Dios los ha situado, y sirven al Señor de todo corazón, independientemente de las circunstancias materiales que los rodean. 

8/23/2016

Rebeldes Con o Sin Causa

(Romanos 13: 7)= Pagad a todos los que debéis; al que tributo, tributo; al que impuesto, impuesto; al que respeto, respeto; al que honra, honra.

Cuando un gobierno civil priva a la gente de su derecho a adorar y obedecer a Dios libremente, pierde el mandato o la autoridad recibida de Dios. Thomas Jefferson creía que cuando un gobierno comenzaba a transformarse en tiranía, los ciudadanos tenían no sólo el derecho sino también el deber de rebelarse contra él. 

Sin embargo, déjame decirte y al mismo tiempo recordarte que, a la luz de la Biblia, el cristiano está llamado a sufrir su gobierno todo lo posible. Presta atención a esto: Jesús no llamó a la revolución contra Roma, aunque era un cruel conquistador que oprimía a Israel. El cristianismo no viene a cambiar tu sociedad, viene a cambiar al hombre que habita esa sociedad. Esta, luego, producirá ese cambio por lógica consecuencia si esa clase de hombre se multiplica. 

(Hechos 5: 27-29)= Cuando los trajeron, (Está hablando de Pedro y Juan), .los presentaron en el concilio, y el sumo sacerdote les preguntó, diciendo: ¿No os mandamos estrictamente que no enseñaseis en ese nombre? Y ahora habéis llenado a Jerusalén de vuestra doctrina, y queréis echar sobre nosotros la sangre de ese hombre. Respondiendo Pedro y los apóstoles, dijeron: Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres.

Los apóstoles rehusaron cumplir una orden de no predicar ni enseñar en el nombre de Jesús. Siempre que el gobierno civil nos prohíba poner en práctica aquello que Dios nos ha mandado hacer, o nos inste a hacer cosas que no agradan a Dios, está plenamente justificada nuestra desobediencia civil.  

Porque la obediencia ciega a cualquier clase de gobierno, jamás es correcta. No obstante lo difícil o costoso que pueda ser, debemos reservarnos el derecho de decir no a las cosas que consideramos opresivas o inmorales. 

Hay una leve confusión en torno a una palabra, que muy probablemente es lo que a veces nos ha llevado a una sumisión cómplice con el pecado: la Biblia dice que debemos someternos a las autoridades superiores, pero en casos como el nuestro, esto indica que siempre está hablando de la función, no del hombre. 

Al hombre, en último de los casos, lo eliges tú. Ah, y eso también es válido para las autoridades eclesiásticas. No para los ministros, aunque existan lugares en donde se lo hace. Porque a los ministros los levanta el Señor o no son levantados, sólo son erguidos. Y créeme que por sus frutos, luego puedes comprobar que no es lo mismo.

8/19/2016

Culpas de Pertenencias

 (Romanos 13: 3-4)= Porque los magistrados no están para infundir temor al que hace el bien, sino al malo. ¿Quieres, pues, no temer a la autoridad? Haz lo bueno, y tendrás alabanza de ella; porque es servidor de Dios para tu bien. Pero si haces lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada, pues es servidor de Dios, vengador para castigar al que hace lo malo.

Esto es más que cierto: hay algunos que no creen que los cristianos puedan actuar como soldados o como policías. Pero el apóstol Pablo muestra que tales "autoridades", si cumplen justicieramente con sus atribuciones, son "servidores de Dios", porque son barrera de contención para el mal. 

El policía, como "servidor de Dios", provee un bien esencial a la sociedad. Mientras haya pecadores, harán falta policías. En tanto los hombres y mujeres no se sometan a la justicia de Dios, será necesario utilizar la fuerza para impedir los asesinatos, las violaciones, los secuestros y los robos que sufren víctimas inocentes.

No es algo inapropiado, pues, que un cristiano forme parte de los cuerpos armados de una nación, ya sean de la policía o cualquier otro ámbito de las fuerzas armadas. Hay que mantener la ley y el orden, porque nadie está a salvo en medio de la anarquía. 

Hay quienes, por causa de creencias religiosas sinceras, sienten que nunca podrían matar a otro ser humano, aún en una guerra. La sociedad debe respetar los puntos de vista de estas personas, pero la Biblia no obliga a los cristianos a convertirse en objetores de conciencia.

Y como son o al menos se dicen creyentes, esperan que Dios los libre de cualquier posibilidad de ejercer la violencia. ¿Y sabes qué? Por más que no parezca lógico, si partimos desde la base que el evangelio no tiene lógica, es muy probable que Dios lo haga y asombre a todos. ¿Lo puedes creer? 

Claro está que la gran pregunta de la conclusión de este ítem, es: ¿Es sencillo para un cristiano genuino adaptarse a estas fuerzas de seguridad? No, en absoluto. Pero no por la clase de trabajo que ellas efectúan, sino por el altísimo grado de corrupción que existe dentro de sus filas, incluso hasta en los niveles superiores. 

Conozco dos casos, por lo menos, de jóvenes cristianos que ingresaron a cierta fuerza de seguridad de mi país, y que a los pocos meses debieron renunciar por presión de sus compañeros y sus jefes. Ellos no aceptaban sobornos, no entraban en arreglos raros o negocios turbios y, obviamente, molestaban. 

Entonces llega la discusión ideológica, política y hasta partidaria: ¿Puede un gobierno de un determinado signo político hacer frente a esa corrupción íntima y eliminarla? Como poder, de hecho que puede, pero no lo hará. ¿Sabes por qué? 

Porque la corrupción forma parte de la naturaleza del hombre sin Dios, y como todavía es inmensa mayoría los que viven de ese modo, no hay forma de terminar con esa corrupción enquistada en todos los niveles. Sólo Jesucristo podría hacerlo, pero me temo que no hay suficiente obrero para llevarlo a oídos de los que andan en oscuridad.

8/15/2016

Los Que no Pueden Perdonar

 (Mateo 5: 43-44)= Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo. Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen;

El primer paso para perdonar es reconocer tu resentimiento contra un enemigo, rival o adversario en algo. Tienes que identificar a ese enemigo y a lo que pueda haber hecho para herirte. Allí es donde tienes que decir: "Lo perdono por tal y tal cosa". Bien especificado si es posible, como para que ningún demonio pueda decirte que no te entendió.

Después tienes que arrepentirte de lo que estás sintiendo y pedirle a Dios que te perdone a ti, tal como Jesús lo hizo y dijo que debíamos hacer cuando enseñó a orar con lo que llamamos "el Padrenuestro". No te olvides que allí decimos que Dios debe perdonarnos, así como nosotros perdonamos a otros. De la misma manera.

Después de eso, ora fervientemente por el bien de ese enemigo tuyo. Jesús nos dijo que oráramos por nuestros enemigos y que eso nos ayudaría enormemente a amarlos. Cuando tú oras por tus enemigos, le pides a Dios que se manifieste ante ellos y llene sus necesidades, estás venciendo al mal con el bien, ¿Entiendes? Sé que es complicado, a nadie le agrada orar por alguien a quien por poco no soporta y no puede ni ver, pero así es como funciona.

Y luego, en lugar de llenar tu mente de pensamientos negativos, aliméntala con pensamientos positivos sobre el amor de Dios hacia esa persona. Si Dios responde a tu oración, como es tu deseo, la persona por la que estás orando será bendecida y tú mismo recibirás una lección de alto nivel sobre la redención, el más alto exponente del perdón divino.

Si le pides a Dios que bendiga a alguien que te ha herido, el resultado será un pecador arrepentido y un nuevo hermano o hermana en Cristo. Sé perfectamente que en una primea instancia, eso te podría llegar a tener absolutamente sin cuidado, pero sólo debes pensar que si por un alma arrepentida hay fiesta de ángeles en los cielos, ¿Cómo harías tú para desconocer eso, sólo por un rencor emocional y sentimental en tu corazón?


El perdón se decide un día, en un momento, en un instante y venciendo duras barreras de resentimientos, amarguras, rencores y hasta odios. El resultado no es inmediato, pero paulatinamente, en la medida en que el Espíritu Santo vaya haciendo su excelente trabajo, podrás comprobar lo hermoso que es levantarse una mañana sin guardar rencor por nadie. Eso es paz, y no como el mundo la da.

8/11/2016

De la Abundancia del Corazón...

 
En tiempos antiguos se usaba mucho que cuando un niño decía algo pícaro, su mamá o su papá le lavaban la boca con jabón. Pero claro, no era su boca la que necesitaba ser limpiada, sino ¡Su corazón! Tú puedes ver cómo tu lengua habla solamente lo que habita en tu corazón.

Estas son las mismas palabras que nuestro Señor Jesucristo dice. Él afirma que una conversación ligera, no cuidadosa y malévola, solamente puede provenir de un corazón inmundo. Como creyentes, no hemos tomado seriamente lo que el Señor dice acerca de domar nuestras lenguas.

Él sostiene que este asunto se trata del corazón. No solamente una lengua ligera rebaja tu espiritualidad, sino también muestra que tu corazón está sucio. Si tú hablas con chismes, dices bromas pícaras, criticas a otras personas, le gritas a tu familia, entonces debes de preguntarte: “¿Qué cosas sucias aún se encuentran dentro de mi corazón que me llevan a hablar de esta manera?”

Tú necesitas examinar tu corazón y preguntarte, ¿De dónde proviene esto? Debe de haber algo que no he analizado, de otra forma no estaría hablando así. ¿Por qué hablo con chismes? ¿Por qué pronuncio palabras dañinas y poco cuidadosas? ¿Qué ataduras aún dominan mi corazón?”

 Jesús le da gran importancia a este asunto: ¿Cómo podéis hablar lo bueno, siendo malos?, porque de la abundancia del corazón habla la boca. El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca buenas cosas, y el hombre malo, del mal tesoro saca malas cosas. (Mateo 12:34-35).

Aquí Jesús nos está diciendo, “Si tú no tienes cuidado con tu lengua -peleas, te quejas, murmuras, chismeas- ¡tú tienes un serio problema en tu corazón! Tu corazón no es recto delante de Dios, lo cual tiene una raíz muy profunda. Existe un tesoro malvado habitando en tí, así como una víbora cuenta con bolsas de veneno almacenadas detrás de su quijada. Si veneno mortal está saliendo de ti, esto se debe a que ¡la bolsa no ha sido drenada!”

Siempre cuando tú permites que algo sucio salga de tus labios, debes detenerte y decirle al Señor, “Maestro, debe todavía haber una raíz de celos, envidia, o lujuria en mi corazón. ¡Excava lo más profundo de mi corazón y quita todas las raíces de amargura, orgullo o de lo que sea!” ¡Dios quiere sacar aquello malvado en su corazón, aquella bolsa de veneno oculta dentro de ti! Él quiere sacar esa raíz y sanarte por completo. 


 

8/05/2016

La Desesperanza de las Adicciones

(Romanos 13: 13-14)= Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no en contiendas ni envidia, sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne.

Pese a que existen y conviven dos teorías, - incluso dentro del marco de algunas iglesias cristianas -, no parecería contar con una base bíblica suficiente la que aconseja el abandono gradual y paulatino de aquellas adicciones que atan a las personas a malos hábitos. 

El pasaje leído da a entender claramente que, aunque la ciencia diga lo contrario, (La Biblia es la palabra de Dios y Dios es el Padre también de la ciencia), con estas cosas habría que romper en forma total, porque eso significa romper con todo lo que pueda tentarle.

Tienes que confesar que has estado haciendo algo que consideras perjudicial, y que has estado profanando el templo de Dios. Debes decirle a Dios que deseas y necesitas su perdón y salvación. Debes renunciar a tu hábito y expulsar de tu cuerpo el espíritu que opera influyéndote.

 Ordénale que salga, en el nombre de Jesús, y decide que, con la ayuda de Dios, nunca más te drogarás o recaerás en cualquiera de los malos hábitos que has abandonado. ¿Sabes qué? ¡¡¡Funciona!!! Conozco por lo menos, cinco casos seguros de droga-dependientes total y absolutamente liberados y sanos por el simple poder de Dios. Sin síndrome de abstinencia alguno.

Después de eso, no te reúnas nunca más con aquellos que te indujeron a adquirir esos vicios, ni con quienes puedan intentar hacerte volver atrás. Quizás sea difícil, pero es necesario. En su lugar, debes buscar nuevas amistades, preferiblemente cristianas, que hayan abandonado esos mismos hábitos y puedan apoyar tu decisión en esos difíciles momentos. 

Toma alrededor de treinta días adquirir un nuevo hábito. Pasará aproximadamente el mismo lapso antes que el cuerpo quede libre de venenos o sustancias químicas que provocan dependencia. Mantente lleno del Espíritu Santo. Reemplaza aquello que te ha esclavizado con la nueva experiencia de la plenitud del Espíritu.

8/01/2016

Amor Descuidado no es Amor

Qué pensaría un hombre si su futura esposa lo invitara a su casa, se sentara con él en la sala y después lo abandonara? Mientras él la espera, ella trabaja en la cocina, limpia los muebles y el piso, y ¡Nunca le dirige la palabra! ¿Cuál sería el pensamiento predominante en ese hombre?

Jesús sufre el mismo dolor que ese o cualquier hombre sufriría si su amada continuamente lo alabara, diciéndole, “Te amo” una y otra vez, pero, mientras tanto, ¡Le muestra poca o nada de atención! Su amada podrá decir, “Bueno, pero él siempre está en mi mente.”

Mira; yo he escuchado a gente decir acerca de Jesús: “Él está en mi mente todo el día, en todo lo que hago.” Pero, ¡Tú puedes tenerlo a Él en tu mente y aun así descuidarlo! Cuando una prometida hace eso, ¡Su llamado y declamado amor es una mentira!

Ella le podrá decir a su futuro esposo que verdaderamente lo ama, pero sus acciones no lo muestran. El Señor pregunta, ¿Se olvida la virgen de su atavío o la desposada de sus galas? Pero mi pueblo se ha olvidado de mí por innumerables días. (Jeremías 2:32).

David también dijo que Israel continuaba olvidándose de su Señor: Olvidaron al Dios de su salvación, que había hecho grandezas en Egipto (Salmo 106:21). ¡El Señor mencionó Su dolor en las Escrituras para que todo el mundo pudiera verlo!

Él expresó abiertamente, “Mi pueblo me descuida por largos días!” ¿Por qué el Señor le dice al mundo acerca de tal descuido? ¿Acaso las diferencias entre dos personas que se aman no deben mantenerse en secreto? No, ¡Él quiere que nosotros sepamos cuan dolido está! Él se lo dice a todo el mundo

¡Porque su corazón está muy quebrantado por nuestras acciones! Imagínate que tú eres una joven mujer comprometida que va en camino a la iglesia junto con su futuro esposo. Tú le agarras su mano y le dices a todos, “Nos vamos a casar. Lo amo -¡Él es absolutamente maravilloso!”

Pero tan pronto como tú sales de la iglesia, ¡Tú no le diriges más la palabra a tu prometido! ¿Qué debe pensar tu prometido ante esta situación? Yo no quisiera una prometida que manifiesta mis virtudes, que dice cosas lindas de mí en público, que me expresa cuan preciado soy, y posteriormente es fría y evita pasar tiempo conmigo.

¡Esto no es verdadero afecto! Eso, más bien, se parece mucho a una simulación. Y tú ya sabes que cualquier simulación humana es hipocresía. Amado, si tú no pasas diariamente tiempo con Jesús, si no dedicas un tiempo de oración en Su presencia, buscándole en Su Palabra, mucho me temo que tú no lo amas. ¡Porque tú le estás rompiendo Su corazón!

Y no interesa demasiado si luego, porque te dieron la oportunidad de pasar al frente, te llenas la boca de palabras lisonjeras para con Él. ¿a quién crees que engañarás¿ Seguramente que no mucho más allá de todos esos hombres y mujeres que te están oyendo, porque en cuanto al Señor, a Él jamás podrás engañarlo con palabras. Sólo lo enternecerás brindándole amor, y amor lleno de cuidado, tal como es el verdadero amor.

7/27/2016

Dime: ¿Prospera tu Alma?

(3 Juan 2) = Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma.

Gayo era un creyente fiel. La prosperidad de su alma se reflejaba en su andar: andaba en la verdad y en el amor. Amaba la Palabra. “El que me ama, mi palabra guardará”, dijo Jesús). Además, Gayo amaba a los hermanos. El apóstol Juan pudo decirle: “Amado, fielmente te conduces cuando prestas algún servicio a los hermanos, especialmente a los desconocidos, los cuales han dado ante la iglesia testimonio de tu amor”.

¿Prosperan nuestras almas? Examinémonos cuidadosamente delante de Dios para saber cómo estamos en nuestra vida espiritual, si ganamos terreno o si lo perdemos, si llevamos fruto o somos estériles; porque el que no avanza, retrocede.

¿Cómo pueden prosperar nuestras almas? Primeramente, desechando todo lo que sea un obstáculo. ¿Y qué puede ser un obstáculo para la prosperidad del alma? ¡Los ídolos! Juan termina su primera carta con una exhortación solemne: “Hijitos, guardaos de los ídolos”.

¿Qué es un ídolo? Es todo lo que en el corazón ocupa el lugar de Cristo. Nuestros planes, nuestros proyectos, nuestras ambiciones, estudios, bienes, dinero, nuestra propia persona, etc., pueden convertirse en ídolos, si no estamos atentos. Un novio, una esposa pueden tomar el lugar de Cristo en el corazón.

Sondeemos ahora mismo nuestros corazones en la presencia de Dios. Hagámonos honestamente la pregunta: ¿Hay en mi corazón algún ídolo que amo y que no he abandonado por amor a Cristo? Utilicemos el espejo de la Palabra de Dios. Digamos, como David: “Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis pensamientos; y ve si hay en mí camino de perversidad, y guíame en el camino eterno”.

Cuando Jesús llena un corazón, éste rebosa de felicidad. Pero en el caso contrario, no hay verdadero gozo, verdadera satisfacción, ni felicidad. Jesús no puede llenar un corazón que está ocupado con ídolos: es necesario sacarlos.

Si no cantamos ni alabamos con todo el corazón al Señor (Efesios 5:19), tal vez es porque en nuestros corazones hay ídolos. Humillémonos, pues, bajo la poderosa mano de Dios. Confesémosle nuestra infidelidad y miremos a Cristo. Contemplémosle en el Calvario, menospreciado, sufriendo. Adoremos a Aquel que murió por nosotros en la cruz.

Entonces cesaremos de hacer mal y aprenderemos a hacer el bien. Cristo resplandecerá nuevamente en nosotros. Su luz inundará nuestro corazón. Su persona gloriosa hará las delicias de nuestra alma. Entonces podremos cantar como en el tiempo de nuestro primer amor (Oseas 2:15), porque nuevamente el Señor Jesús será nuestra riqueza, nuestra verdadera felicidad, todo nuestro tesoro.


Siempre, incluso el que se halle en el mejor estado espiritual, debe estar vigilante, porque la vieja naturaleza todavía está en él. Si no vela, está en peligro de atribuirse algo que, de hecho, proviene únicamente de la gracia de Dios. Es por eso que el que vela sobre nuestra alma nos recuerda: “De mí será hallado tu fruto”. Es como decir: «Si llevas algún fruto, no te olvides de que este fruto proviene de mí». ¡A Dios sea toda la gloria! Sólo somos salvos por la gracia. Estamos en pie por la gracia. Llevamos fruto únicamente por la gracia.

7/24/2016

¿Agua Dulce o Agua Amarga?

(Santiago 3:8) = Pero ningún hombre puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser refrenado, llena de veneno mortal.

En este versículo de su carta, Santiago está hablando acerca de la lengua de un creyente. Él está haciendo un llamado a la iglesia a tomar control sobre sus lenguas -¡Antes de que ésta, la iglesia, sea destruida por la lengua! Tú puedes preguntarte: ¿Cuán serio es este asunto de domar la lengua? ¿Puede una “lengua incontrolable” ser tan grande pecado?

¡Una lengua desatada hace que nuestro testimonio no tenga valor alguno! Ésta puede hacer que cada actividad espiritual que tú realices sea totalmente inútil ante los ojos de Dios: Si alguno se cree religioso entre vosotros, pero no refrena su lengua, sino que engaña su corazón, la religión del tal es vana” (Santiago 1:26).

La referencia que hace Santiago aquí de “entre vosotros” se trata de la gente dentro de la iglesia. No de drogadictos o vagabundos, sino de miembros del cuerpo de Cristo con apariencia de piedad y espiritualidad. Ellos son activos en la obra del Señor, pero sus lenguas no tienen riendas, ¡están fuera de control!

Santiago está dirigiéndose directamente a aquéllos que parecen ser santos, gentiles y amorosos, sin embargo se desplazan en la iglesia, o en su trabajo o en su familia con lenguas ácidas, siempre hablando con chismes. Ellos murmuran y se quejan. De estas personas Dios dice que su religión -todo su espectáculo de espiritualidad - es en vano, ¡sin valor!

¡Yo no quiero pararme ante el juicio de Cristo y descubrir que toda mi obra para el Señor -mi entero esfuerzo espiritual- ha sido en vano! Yo no quiero escucharlo a Él decir “Hijo, tú hiciste grandes obras en Mi nombre. Alimentaste a los hambrientos, vestiste a los desamparados, reprendiste demonios.

Sí, tú predicaste a miles y ganaste muchas almas para el reino. Pero ¡todo esto no significa nada! ¡Muchas palabras de exhortación salieron de tu boca, pero también salieron de ella palabras amargas, crueles, de odio y envidia! ¡Tomaste a la ligera mis alertas acerca de este asunto de la lengua!”

Tú puedes especular, “¡Seguramente Dios no puede tener tanta falta de cariño como para que Él no tome en cuenta mi espiritualidad debido a que hice algo poco caritativo!” Estoy hablando aquí de cristianos cuyas lenguas nunca han sido dominadas, ¡Que hablan en contra del pueblo de Dios sin parpadear!

Aquí encontramos lo que la Palabra de Dios dice: Si yo hablara lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena o címbalo que retiñe. Y si tuviera profecía, y entendiera todos los misterios y todo conocimiento, y si tuviera toda la fe, de tal manera que trasladara los montes, y no tengo amor, nada soy. Y si repartiera todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregara mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve. (1 Corintios 13:1-3)

7/20/2016

Cuando te Sacan del Campamento

(Juan 10: 4) = Y cuando ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas le siguen, porque conocen su voz.

De hecho, no está hablando de un hombre conocido como “el pastor” de una congregación evangélica tradicional, está hablando de Jesús, el Buen Pastor. Y esto que detalla aquí, es un trabajo penoso para Él y también para todos nosotros. Porque es penoso para nosotros el salir, pero es igualmente penoso para Él el tener que causarnos sufrimiento; no obstante, esto tiene que hacerse.

No sería bueno para nuestro verdadero bienestar el permanecer siempre en una posición feliz y cómoda. Él, por lo tanto, nos saca fuera. Al redil se le saca fuera para que las ovejas puedan ir de acá para allá por las montañas agradables. Los labradores tienen que ser empujados para la cosecha, de lo contrario el grano dorado se desperdiciaría.

Toma aliento. No puede ser mejor permanecer donde estamos, cuando Él decide otra cosa; y si la mano amorosa de nuestro Señor nos saca, debe ser para nuestro bien. Marcha adelante en Su nombre, hacia los pastos verdes, las aguas apacibles y las montañas elevadas. Él va delante de ti. Cualquier cosa que nos espere, la encuentra Él primero.

El ojo de la fe, siempre puede discernir delante. Su presencia majestuosa, y cuando ella no puede verse, es peligroso el marchar hacia delante. Ten el consuelo en tu corazón, de que el Salvador ha probado todas las experiencias por las cuales te pide que pases y no te hubiese pedido que las atravesares si no tuviese la seguridad de que no son demasiado difíciles para tus pies o demasiado penosas para tu fortaleza.

La vida santa consiste, no en inquietarse por ver lo que hay demasiado lejos, no en preocuparse acerca del próximo paso, no en estar deseoso en escoger el camino, ni en cargarse con las responsabilidades del futuro, sino en seguir calladamente, paso a paso, detrás del Pastor.


Dios está en frente de nosotros. Él está en el mañana. El mañana es lo que atemoriza a los hombres. Dios está allí. Todas las mañanas de nuestras vidas tienen que pasar por Él, antes de que lleguen a nosotros. Dios está en cada mañana; por lo tanto, puedo vivir contento y confiado hoy, teniendo seguridad de que al salir el sol, Él será mi guía y fortaleza en el camino, poder en la lucha, esperanza en la prueba, consuelo, claridad y gozo en todo.

7/15/2016

¿Qué Piensas Hacer con tu Vida?

¿Nunca se te ocurrió preguntarte qué pasaría con tu vida si de pronto te enteraras que no te queda demasiado tiempo de existencia en esta tierra? Seguramente que nunca se te ocurrió preguntártelo. Los hombres le escapan a este tema. Es más; aún con todo lo que han aprendido en sus Biblias, todavía le temen.
Sin embargo, hay muchísima gente, (Y los cristianos no son la excepción, desde luego), que no sólo ha pasado por valle de sombra de muerte, sino que la ha podido vencer, al menos por un tiempo. Aquí la pregunta se modifica: ¿Cómo vivirías tu vida si supieras que Dios te ha concedido algunos años más?
(Isaías 38: 1-2) = En aquellos días Ezequías enfermó de muerte. Y el profeta Isaías hijo de Amoz, vino a él y le dijo: Esto dice Jehová: "Ordena los asuntos de tu casa, porque vas a morir. Ya no vivirás". Entonces volvió Ezequías...hizo oración a Jehová.
Él era un rey que se encontraba en la cima de su victoria,  Librado milagrosamente por Dios del ejército del rey Senaquerib.  Él era rico y reconocido, cuando de pronto la enfermedad vino a él, llevándolo al borde de la muerte. Porque claro; los poderosos también se enferman.
Y no sólo se enferman, también se mueren. Sus riquezas podrán, a lo sumo, estirarle sus vidas días, semanas, meses, pero no irán mucho más allá. Es la justicia final ejecutándose sin excepciones. Porque todos se quejan de la justicia, pero la justicia de Dios no tiene motivos de queja. ¡Es justicia!
El profeta le advirtió, “Prepárate para morir, estás invadido de tu enfermedad.” Pero resulta ser que el rey amaba vivir, Y al voltear su cabeza hacia la pared, clamó y oró al Señor por una nueva oportunidad de vida.  Dios lo escuchó y le dió quince años más Pero, ¿Cómo debe vivir un hombre que ha conquistado a la muerte?
Así como muchos sobreviven un cercano llamado a la muerte.  ¿Acaso éste no debería vivir cada día con agradecimiento, dando todo de sí mismo a Dios y a la humanidad? Pero el camino que toma el hombre bajo el dominio de su carne hace lo contrario.
Porque este rey empezó a vanagloriarse- Se sumergió en el lodo del materialismo,  ostentando sus tesoros frente a extranjeros. Un segundo mensaje del profeta le fue dado, uno de juicio acerca de su posteridad Debido a su orgullo e ingratitud. 
Y ¿Cuántos hoy se les ha dado Una nueva oportunidad de vivir, para tan sólo invertir los años que les han sido prestados en alcanzar egoístamente cosas que no tienen valor? La eternidad revelará que hubiera sido mejor para algunos morir que haber escapado del juicio. 
Hace ya muchos años, un hombre sin valor alguno en el evangelio, apenas miembro casi inútil de una congregación fría y dormida, tuvo un tremendo accidente con su automóvil en una ruta. Iba con toda su familia. El vehículo quedó totalmente destruido, pero ninguno de sus ocupantes tuvo un solo rasguño.
Este hombre reflexionó muy seriamente en ese nuevo nacimiento que le había sido otorgado y se dijo: “Si Dios ha permitido que sigamos vivos, es porque desea hacer algo con nosotros.”  Pasaron más de veinticinco años de ese episodio. Ese hombre, hoy, está escribiéndote esto.

 


7/11/2016

La Fortaleza de Tus Cercos

(Santiago 1: 2) = Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, (3) sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia.
A veces Dios le coloca un cerco a los suyos para poder preservarlos, pero con frecuencia ellos ven solamente la parte mala de ese cerco, e interpretan malamente su forma de proceder. Así sucedió con Job, conforme lo vemos en 3:23: ¿Por qué se da vida al hombre que no sabe por dónde ha de ir, y a quien Dios ha encerrado?
¡Claro! Satanás conocía el valor de aquel cerco. Mira cómo lo expresa él mismo en 1:10: ¿No le has cercado alrededor de él y a su casa y a todo lo que tiene? Al trabajo de sus manos has dado bendición; por tanto, sus bienes han aumentado sobre la tierra.
A través de cada prueba existen grietas que son atravesadas por los rayos del sol para que den luz espiritual a los que se hallan en tinieblas. Las espinas no se te clavan, a no ser que te inclines sobre ellas, y nadie las toca sin su conocimiento.
Las palabras que te hieren, el mensaje que te causó pena, la gran herida de tu querido amigo, la carencia de dinero cuando más se necesitaba, todas estas cosas las sabe Él, quien simpatiza con nosotros como ningún otro y nos observa para ver si a pesar de todo nos atrevemos a confiar en Él por completo.
(1 Pedro 2: 6) = Por lo cual también contiene la Escritura: he aquí pongo en Sion la principal piedra del ángulo, escogida, preciosa; y el que creyere en él, no será avergonzado.
(Lucas 1: 45) = Y bienaventurada la que creyó, porque se cumplirá lo que le fue dicho de parte del Señor. 
Mucho cuidado cómo entiendes esto, porque si lo llegas a entender equivocado, la solución que intentes buscar no sólo no cumplirá su objetivo, sino que podrá incrementar el problema. No te estoy diciendo en absoluto que es estrictamente necesario pasar por pruebas graves para crecer. Sólo digo que es algo posible, y que sólo el Señor sabe si tú lo necesitas o no.
Hay gente que por motivos que sólo Dios conoce, ha sido tremendamente probada, pero hay otra gente, también servidores muy fieles y efectivos, que no han tenido que pasar por estos verdaderos hornos de purificación del cuerpo, del alma y del espíritu.
Nunca te olvides que antes que cualquier otra cosa, Dios es Padre. Y hasta dónde yo sé, un padre carnal, humano, imperfecto y hasta impío, jamás haría pasar a un hijo por una cruel fatalidad con el simple motivo de ver si responde acertadamente o no. Eso sería crueldad. Y Dios es amor, no crueldad. Si te llega la prueba, gózate. Si no te llega, gózate. Eso es dar gracias por todo y regocijarte en todo.


7/07/2016

¿Dónde Acudimos a Comer?


      
El séptimo capítulo de Miqueas contiene unos de los mensajes más poderosos referentes al nuevo pacto nunca antes predicado. En este increíble sermón, Miqueas le está hablando a Israel -sin embargo, él también se está dirigiendo a la iglesia de Jesucristo en los últimos días. Él empieza su sermón con un clamor desconsolado -uno que aún hoy es escuchado entre los creyentes hambrientos espiritualmente alrededor del mundo. Ay de mí!...no queda racimo para comer (Miqueas 7:1).

Miqueas está describiendo el efecto de la hambruna en Israel -hambruna de alimentos y de la Palabra de Dios. Lo anterior, hace eco a una profecía previamente hecha por Amós donde el Señor dice: Ciertamente vienen días...en los cuales enviaré hambre a la tierra, no hambre de pan ni sed de agua, sino de oír la palabra de Jehová. E irán...desde el norte hasta el oriente, buscando palabra de Jehová, y no la hallarán. (Amós 8:11–12).

Este era el tiempo de cosecha en Israel y los viñedos debían de haber dado su fruto. Pero por el contrario, no había racimos colgando en sus viñas. Miqueas observó cómo la gente acudía a los viñedos en busca de frutas que recoger pero ésta no encontraba nada.

Desde su visión profética, Miqueas vio a las multitudes de los últimos tiempos corriendo dé lugar a lugar en busca de escuchar una palabra verdadera proveniente de Dios. Él observó a creyentes corriendo de iglesia a iglesia, de avivamiento a avivamiento, de nación a nación -todos en busca de satisfacer su hambre y sed de algo que nutriera sus almas. Este clamor aún se escucha, “Ay de mí!...no queda racimo para comer.”

Existe una gran hambruna en la tierra. Sin embargo, en lugar de que multitudes corran en busca de alimento espiritual, sólo queda un remanente conformado por aquéllos que verdaderamente desean la Palabra de Dios (ver Miqueas 7:14, 18).

Ciertamente esta realidad de la antigua Israel también se aplica a nuestro tiempo actual. Pocos cristianos hoy día tienen un hambre verdadera de escuchar la pura Palabra de nuestro Señor. En su lugar, la mayoría se satisface a sí mismo con manzanas de Sodoma, se alimenta de evangelios distorsionados a través de una pajita. 

Y lo que es peor y ya nos atañe a los ministros: en la mayoría de los llamados centros cristianos, (Se les llama así porque la palabra iglesia está comprobado que ha decrecido su respeto), se arman mensajes con todas aquellas palabras que la gente quiere oír, y no con lo que Dios está diciendo en este tiempo.

Cuando alguien me felicita por mi trabajo en la Web, suelo agradecer por cortesía, pero en mi ser íntimo tengo más que claro que esto que aquí estamos haciendo no es más que un minúsculo grano de arena para la construcción de un evangelio real y genuino que Dios procura llevar a los oídos hambrientos, siempre y cuando estos se preocupen por buscarlo.