6/06/2010

¿Que Tienes en la Cabeza?

La expresión del título era la preferida por mi abuela materna para regañarme si cometía alguna travesura en mis primeros años de vida. La segunda parte, que ella jamás utilizaba, podía estar compuesta por añadidos ingeniosos y humorísticos, o por algunos otros más duros y de escaso buen gusto. A mi abuela le bastaba con el inicio del concepto.
Hoy, cuando yo soy abuelo y la imagen de aquella mujer descendiente de italianos , dura y fuerte, pero al mismo tiempo tierna, se desdibuja en el recuerdo de demasiados años transcurridos, la frase me cobra vigencia, aunque no ya en mi vida o en mis travesuras infantiles. Es una frase casi ideal, o al menos adecuada, para consultarla con la iglesia.
La Biblia nos dice en todos los textos que se nos ocurra consultar, que Cristo es la cabeza del todo y la iglesia su cuerpo. Y hasta los más ignorantes y poco formados intelectualmente saben casi con perfección, que ningún cuerpo dejará de hacer lo que ordene la cabeza o, en su defecto, jamás hará algo que la cabeza no determine. Salvo la iglesia, claro está.
¿Es Cristo honesto? De hecho; jamás cometió fraude o estafa alguna en ninguna manera. ¿Es Cristo sincero? Sin dudas. Le costó la antipatía de los fariseos por serlo, aunque dotara de sus expresiones el máximo de amor porque no lo hacía para enojarlos sino para zamarrearlos.
¿Es Cristo fiel? Al Padre y a sus hermanos espirituales, así como lo fuera con sus padres terrenales y sus hermanos de sangre. No hay registro alguno de él cometiendo alguna clase de adulterio. ¿Es Cristo generoso? Lo es. No dudó jamás de sacarse algo de encima para dárselo a quien lo necesitara.
¿Es Cristo alguien que ama a su prójimo? La Biblia está llena de relatos que hablan de la cualidad y la calidad de ese amor. ¿Es Cristo obediente a la voluntad de Dios Padre? Permanentemente estuvo declarando que no hacía absolutamente nada por sí mismo, sino que todo lo que le veía hacer al Padre él hacía.
Finalmente: ¿Es Cristo todopoderoso? Es Dios encarnado, así que sin dudas que llegado el momento de ser necesario, lo es. Tormentas amainadas, paralíticos sanados, ciegos recuperando la vista, sordos oyendo, muertos resucitando. ¿Alguien puede dudar de su poder?
La pregunta que bien vale realizarse en este día, es: Si la cabeza es todas estas cosas juntas, y aún muchas más que aquí no figuran, ¿Por qué será que su cuerpo ejecutor en la tierra, no puede ser lo mismo aunque sea en algunas de todas estas cosas?
Cualquier mediano conocedor de anatomía te diría que: o bien el cuerpo está decididamente enfermo y por eso no responde a los dictados de la cabeza, o bien ese cuerpo no responde a esa cabeza porque está respondiendo a otra.
Tú puedes quedarte con la respuesta que más familiar te resulte, o con la que el Espíritu Santo que guía tu vida a toda verdad que es el mismo que guía la mía, te revele. Lo cierto es que si somos el cuerpo de un Cristo todopoderoso, eso es exactamente lo que por destino divino está llamada a ser su iglesia.

5/29/2010

¿Quien Guía tu Vida?

Todos los hombres y las mujeres del mundo, son hijos de Dios. ¿Cuantas veces oíste o leíste esta expresión? Yo, muchas; incluso, hasta dentro de alguna de nuestras iglesias. Sin embargo, sabemos perfectamente que no es así.
Todos los hombres y las mujeres del mundo, son dedicada creación de Dios, pero el carácter de hijos va a adquirirse luego, con un paso esencial, que es la aceptación de Jesucristo y entrega de nuestras vidas, sumado luego a la obediencia a los mandatos divinos.
Hay un texto que lo resume por sí mismo y que es bueno releer con la finalidad de no creer en falsas concepciones y esperar supuestos hechos que no van a producirse. Romanos 8:14, señala claramente: Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, estos son hijos de Dios.
Esta frase, quiero que te quede muy en claro, es mucho más que una simple alusión para designar a los cristianos. Porque está describiendo, nada menos, que el estilo de vida que poseen aquellos que son hijos de Dios. Por eso Pablo la utiliza para alentar a vivir no de acuerdo con la carne, sino haciendo morir las obras de la carne.
Por lo tanto, ser guiados por el Espíritu de Dios, supone hacer morir progresivamente los apetitos pecaminosos de nuestra naturaleza interior. Esto implica que aunque todos los cristianos sean, de alguna manera, guiados por el Espíritu Santo de Dios, hay diversos grados en la actitud de aceptar la dirección del Espíritu. Mientras más plenamente sea guiada la gente por el Espíritu, más obedecerán la voluntad de Dios y mejor se conformarán a sus estándares santos.
Por eso es que ya no pueden existir dentro de las congregaciones auto denominadas como cristianas, personas que elijan y decidan vivir conforme a las antiguas leyes. Así lo puntualiza Pablo a los Gálatas en 5:18, cuando señala: Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley.
Entonces, la pregunta de este tiempo y de este día para ti, que hoy, "casualmente" has leído este texto, es: ¿Quien te está guiando? ¿Que guía está recibiendo tu vida? ¿Adonde te diriges conforme a la guía interior que encamina tus pasos? Si puedes responder cada una o alguna de estas preguntas, tal vez tengas claro de donde recibes esa guía. Pero si no lo tuvieras claro, entonces comienza a buscarlo hoy mismo. No queda demasiado tiempo, no te confíes.

5/23/2010

¿Que es la Humildad?

"Disculpe, hermano; pero como podrá ver nuestra iglesia es muy humilde". Esa fue la forma en que un pastor que me había invitado a predicar un domingo, me recibió. Yo observé hacia todos lados y lo único que pude ver fue a gente vestida pobremente, pero humildad no porque aún no los había tratado para saberlo.
Y en mi vida ministerial me había encontrado con todas las esferas: gente pudiente orgullosa y gente pobre humilde, pero también gente pudiente llena de humildad y gente pobre casi orgullosa de serlo. Eso determinó mi reflexión: ¿Que cosa es la humildad de un seguidor de Cristo?

No soy muy partidario de los ejemplos prácticos, ya que me parecen todos apuntados a nuestro intelecto y no a nuesrto espíritu. Estoy convencido que alguien que oye un mensaje habrá de entenderlo si el Espíritu Santo que guía a toda verdad le otorga luz para que lo haga.
Y para ello no se necesitará que se cuente ninguna historia. Sin embargo, esto de la humildad es un patrimonio creyente ciento por ciento, y porque no es suficiente con palabras contundentes que hay en la Biblia, (Si hay pocos humildes en la iglesia aún no han entendido), entonces sí amerita un ejemplo. Algo que recibí esta semana, me sirve. Por ahí lo conoces, pero lo incluyo para los que no lo han leído.

Un hombre le preguntó a Dios que cosa era la humildad según su óptica y no necesariamente según la nuestra. Dios le dijo que era muy largo de explicar, que mejor lo acompañarfa a un viaje.
Lo llevó ante una puerta que, cuando se abrió, dejó ver a una enorme mesa, en cuyo centro había una fuente repleta de un guiso que despedía un aroma que hacía agua la boca.
Sin embargo, la gente que estaba sentada alrededor de la mesa, lucía muy delgada, pálida, desnutrida y deprimida y triste. El hombre preguntó la razón por la cual, teniendo semejante comida a su disposición, estaban tan flacos. Dios le dijo que se fijara en sus manos. Todos tenían atados a su brazo, una cuchara con un mango muy largo. Eso les posibilitaba introducirla en la fuente y tomar una cucharada de comida, pero les impedía llevársela a sus bocas. Por eso no podían comer, por eso estaban tan delgados y tristes. Esto es el infierno, le dijo Dios.
Hicieron otro viaje y llegaron al cielo, ante una puerta que al abrirse, mostró una escena casi similar a la que había visto anteriormente, sólo que en este caso, aunque los que estaban sentados lucían las mismas cucharas de largo mango, ellos reían felices, estaban bien alimentados y rozagantes. "Dios; ¿Por qué estos pueden alimentarse si están en las mismas condiciones que los del infierno"?
Entonces Dios le respondió: Esta es la respuesta a tu consulta. Ellos han podido comer porque descubrieron que, si dejaban de insistir en llevar esas cucharas a sus bocas y las llevaban a las bocas de los otros, podían alimentarse los unos a los otros. Cuando dejaron de pensar en sí mismos y pensaron en los demás, descubrieron el real sentido de la humildad.

5/15/2010

Arribando al Final

Hace un par de días recibí un mail proveniente de uno de los tantos hermanos que hacen de la crítica a los actuales líderes de iglesias y ministerios casi su quehacer diario. Lo más gracioso del asunto, fue que en ese mail se criticaba con bastante acidez un trabajo hecho...¡Por mí!
Claro, entiendo al hermano. Pasó por mi Web como una exhalación, ocupado en buscar puntos de censura y, lo que leyó, motivó su respuesta humorística e irónica. Él debe suponer que algunos de mis empleados escriben estas cosas y yo superviso y autorizo desde las alturas de mis estrellatos.
Él ignora que en esta batalla diaria en contra de las mentalidades babilónicas incrustadas dentro de nuestras organizaciones, nosotros somos apenas una minúscula familia de tres personas abocadas a diario a construir alimento genuino que sirva para alimentar a ovejas desnutridas por el sistema eclesiástico.
No me molestó en absoluto, porque sé que en su intimidad, esa gente siente casi lo mismo que yo, una especie de celo santo mezclado con una indignación creciente que ya no se muestra tan santa. La diferencia es la que siempre menciono: confrontar con los sistemas religiosos, es continuar la batalla de Jesús durante su ministerio terrenal. Criticar a personas con nombres y apellidos, es correr el riesgo de quedar de contramano con la voluntad de Dios.
Porque Dios puede cambiar de la noche a la mañana a cualquiera de todos esos hombres o mujeres que hoy le roban al pueblo de Dios en el nombre de un Dios al cual no están obedeciendo. Es suficiente con que se arrepientan y pidan perdón. ¿Y que haremos, entonces? Tendremos que correr a pedirles perdón nosotros también, porque si no lo hacemos, atraeremos condenación.
El otro riesgo, es no entender la tarea de un ministerio por la simple razón de no estar munidos de la gracia divina de la revelación para poder hacerlo. Me pasa con muchísima gente, a la cual miro con duda y hasta con sospecha, pero de la que jamás me atrevería a decir ni media palabra porque no termino de entender lo que hace, y por amor de Dios en mi vida debo otorgarles la oportunidad de mostrar con sus frutos si son o no son ungidos del Señor, cosa que no me compete a mí sino a Él y a ellos.
Pero este episodio que sólo tiene el valor humorístico de entrar en un rico anecdotario al respecto. (Una vez me pidieron que donara un millón de euros para un ministerio europeo, diciéndome que eso era lo que Dios les había ordenado decirme, sin saber que tengo un sueldo mensual de jubilado de la Argentina que es todo mi ingreso y que nuestra Web se sostiene porque algunos hermanos, de tanto en tanto, se encargan que así sea).
Esto es así: los que forman parte de la iglesia estructural que conocemos, nos minimizan, subestiman, nos desprecian y consideran que somos una mezcla de herejes con blasfemos porque decimos cosas contrarias a las que ellos están diciendo.
Los que por alguna causa que no es una orden de Dios, se han salido de esas estructuras y han decidido mostrar sus lunares para derrocarlas, suponen que formamos parte de esa grey privilegiada de ungidos super-híper-macro especiales, y sin tomarse el trabajo de conocernos, nos suman a estafadores, engañadores, abusadores y hasta violadores que pululan por allí encaramados en púlpitos supuestamente cristianos.
La enorme garantía de los que son y el temor insustituible de los que no son, caminan por un mismo andarivel: el Señor. Él es quien en este tiempo está conmoviendo y removiendo lo que es conmovible y removible.
Y es en esa hecatombe cotidiana que estamos viendo derrumbarse estructuras que parecían muy sólidas, pero que solamente estaban sustentadas en marketing secular puesto al servicio de las iglesias y gente que sin proponérselo o sí, pretendía pelear la buena batalla en contra de los que están trabajando de verdad para la extensión del Reino de los Cielos.
Dios es justo. Dios es fiel. Dios es el único que conoce los corazones de cada uno de nosotros y sabe, con toda claridad y perfección, quien es de los suyos y quien se hace pasar por uno de los suyos para obtener alguna ventaja.
Es un tiempo de gente madura caminando hacia un objetivo que está mucho más allá de si el pastor tal o cual se queda con los diezmos para comprarse un Mercedes Benz o si el otro de la otra calle vive en adulterio con la hija del diácono principal. Esto, aunque sea feo y pecaminoso, está muy por debajo de lo que Dios está viendo en lo que dice ser su iglesia, hoy.
Todos sabemos que el juicio empieza por casa. Y lo más grave es que muchos han interpretado que cuando la Biblia dice "su propia casa", se está refiriendo a sus templos o congregaciones. No mi hermano. Para Dios, su casa, eres tú, soy yo y todos los que decimos ser sus hijos. Tiempo de preguntarse: ¿Como está MI CASA? ¿Sirve para habitación de Dios o sólo para que moren otra clase de seres espirituales? En cada reflexión privada y personal, está la oportunidad que todos tenemos de cambiar nuestros destinos de eternidad hoy mismo, ahora mismo. Todavía hay tiempo, pero nadie sabe cuánto.

5/12/2010

¿Para Donde Vamos?

Haz la prueba de cambiar de lugar en la mesa de tu casa., en el almuerzo o la cena. O de intercambiar el que tienes con tu esposa o esposo en la cama matrimonial. O hacer un trabajo con la mano opuesta a la que normalmente usas, por ejemplo, mover el mouse de tu PC. Te costará bastante. Los hombres (genéricamente) resistimos cambiar algo que ya tenemos incorporado.
Hoy no voy a escribir ningún estudio. Hoy voy a cambiar porque tengo una palabra del Señor que todavía no activé y debo compartirla, para que todos aquellos que hayan tenido la misma dirección por parte del Espíritu Santo, entiendan que no es algo de ellos, sino "de arriba".
Y esa palabra es, simplemente: cambia. ¿Como que "cambia", Señor? ¿Cambio que? Silencio. Silencio de Dios es algo así como: "Ya hablé. El que tenga oídos que oiga". Más de lo mismo. Siempre se comportó así conmigo, lo amo. Me da una palabra y después arréglate. Escudriña, busca, escarba como caballo de honor, no te limites a lo superficial como simple oveja.
Muy bien: vamos viendo. Hace días que no puedo escribir, ni grabar, ni escudriñar ni hacer absolutamente nada de lo que venía haciendo con perseverante y hasta prolija regularidad. ¿Estaba haciendo algo mal, entonces? No. No estaba mal lo que estaba realizando; sólo que es un tiempo de cambio. De tomar el mismo camino pero quizás a otra velocidad y con distinta óptica del objetivo final.
Ganar almas fue mi primer objetivo. Eso fue lo que me enseñaron y, por sujeción y obediencia, eso fue lo que hice por años. O al menos, traté de hacerlo. ¿Era malo? No, ¿Como va a ser malo que se salve más gente? ¡No! El único detalle es que no era bíblico, ¿Entiendes?
¡Pero hermano! ¡El único cambio que estoy viendo en usted es que parece haberse vuelto loco! ¿Como no vamos a ganar almas para el Señor? - Es que yo no digo que no lo hagamos, lo que quiero decir es que no es ese el mandato de Cristo para este tiempo.
¿Y entonces cual es? En lo lineal y terrenal, hacer discípulos. En lo espiritual y conceptual, extender el Reino, que no es sumar y sumar personas adentro de salones o templos, sino verdaderos creyentes, hijos de Dios por adopción, peleando una dura pero buena batalla.
Pero...¿Y entonces, el avivamiento que estamos esperando?
No lo sé; quizás haya sido algo que deseó predicar alguien con la buena voluntad de alentar a la gente. Pero la Biblia no habla de avivamiento para este tiempo, habla de apostasía.
¿Entonces quiere decir que lo que va a venir es apostasía?
Yo no diría "lo que va a venir", hablaría en tiempo más presente. Y si no lo entiendes o no lo crees, comienza por casa; echa un vistazo a tu congregación, o a la de tu vecino, o a la que se te ocurra. Dime; ¿Que estás viendo en ella, comienzos de avivamiento o rastros de apostasía? No me hagas darte una respuesta a mí, encuéntrala tu mismo.
El cambio que Dios anunció a mi vida por medio de una palabra profética de un hermano, fue verme en visión: arrojando cosas viejas y adquiriendo nuevas. No cometí el error de medirlo desde la pequeña óptica humana.
Si lo hubiera hecho así, hubiera empezado a regalar lo poco que tengo, esperando que desde el cielo me llegara todo nuevo. A ese error lo ha cometido demasiada gente. Cuando Dios habla, siempre lo hace desde su óptica de Rey ocupado en su Reino, no de tutor ocupado en satisfacer los caprichillos de sus hijuelos. La Palabra dice que cuando nosotros le damos prioridad al Reino, es cuando Él se ocupa de correr con todos nuestros gastos.

Entonces, mi hermana y mi hermano, lo que desea mi corazón es que intensifiques tu relación personal con el Señor, que ores y ores buscando presencia y dirección, y que cuando Él te confirme esto que estás leyendo, tú mismo seas uno más en cambiar captación de almas como quien junta piedras, y comiences a extender el Reino, predicando aquella palabra antigua que muy pocos utilizan hoy desde sus púlpitos: El Reino de los Cielos se ha acercado.
Y cuando alguien te pregunte adonde se encuentra ese Reino, tú deberás jugarte tu vida y tu reputación eclesiástica, y responder: ¡Yo lo represento! Amén.

5/08/2010

¿Como Será Ver a Dios?

El verso 8 del capítulo 5 del evangelio de Mateo, siempre llamó poderosamente mi atención. Porque, si debo aceptar y creer lo que por años nos enseñaron, ese versículo resulta contradictorio. Y eso, en el mejor de los casos. En el peor, es una falsedad. Sin embargo, ¿Cuantos saben que la Biblia no falsea absolutamente en nada? Yo lo sé, esa es mi garantía.
(Mateo 5: 8)= Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.
"¡Esto es figurado, hermano! ¡Nadie puede ver a Dios y resistirlo! ¡La Biblia dice que nunca nadie vio a Dios!" ¿Sabes que? La Biblia nunca dijo eso. ¿Y entonces por qué lo creímos? Por la misma razón por la que tantos hermanos fieles, hoy, se creen doctrinas de prosperidad y otros engaños similares: porque no leen sus Biblias, dejan que otros lo hagan por ellos. Así nos fue. Así les va.
Hay dos textos que hablan de esto. El primero está en Juan 1 del 14 al 18: Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad. Juan dio testimonio de él, y clamó diciendo: este es de quien yo decía: el que viene después de mí, es antes de mí, porque era primero que yo. Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia. Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo. A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer.
Fíjate que está hablando de la historia inicial del evangelio, no del futuro. Y dice que a Dios nadie le vio jamás. Y la palabra usada como "vió", allí, es la palabra OHRAO, que quiere decir Fijarse, Discernir claramente, física o mentalmente, Experimentar. Y eso fue así en ese tiempo. Nadie le pudo ver. Pero no dice que nadie le verá. Esto habla de conclusión del pasado, no de palabra profética del futuro.
El otro texto sobre el asunto, está en 1 Juan 4: 12-16: Nadie ha visto jamás a Dios. (Pasado). Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor se ha perfeccionado en nosotros. En esto conocemos que permanecemos en él, y él en nosotros, en que nos ha dado de su Espíritu. Y nosotros hemos visto y testificamos que el padre ha enviado al Hijo, el Salvador del mundo. Y todo aquel que confiese que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él, y él en Dios. Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor, y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él.
El concepto que aquí se vierte, es perfecto. Nada es discutible y nada se debe descartar. Es absolutamente así y está bien haberlo aprendido y enseñado de ese modo. Pero, una vez más, habla del pasado, cuando dice que nadie HA VISTO a Dios.
Ese término es el vocablo griego DSEAOMAI, y significa algo así como Mirar de cerca, Percibir y Visitar. Está consignando lo mismo que dice en el primer capítulo de su evangelio: que nadie, hasta ese momento, ha visto a Dios. Pero no señala en modo alguno que, en un futuro, alguien no lo haga.
¿Que significa ver a Dios? De alguna manera, estar cara a cara con Él, o estar delante de Él. Eso es lo que siempre hemos pensado que era imposible; que no podríamos resistirlo y moriríamos. Pero Jesús no enseña eso, sino que si somos de limpio corazón, eso es lo que experimentaremos. Como lo hizo Moisés.
El término usado en nuestro texto de Mateo, es OPTOMAI, y quiere decir: Mirar fijamente con ojos bien abiertos, como a algo asombroso. No es una observación voluntaria, mecánica, pasiva o casual. Eso es lo que se promete a los de limpio corazón. Entonces, sólo deberás tener bien en claro que cosa es un corazón limpio.
Tú lo sabes, todos lo sabemos, aunque haya muchos que, llamándose cristianos, hayan optado por dejarlo de lado, desoírlo o no creerlo. Allá cada uno y sus decisiones. Los de limpio corazón tendrán esa recompensa. Y no serán necesariamente pastores, apóstoles, profetas, evangelistas, maestros o líderes en general, aunque naturalmente incluya a muchos de ellos. Serán los de limpio corazón, se encuentren donde se encuentren.

5/01/2010

Tabernáculos Vivientes

¿Cuantos de ustedes han recibido alguna clase de enseñanza respecto al tabernáculo de Moisés? Mira; si has concurrido aunque más no sea a la más pequeña de las iglesias evangélicas del planeta y allí había un buen maestro con ganas de recorrer historia, esa enseñanza ha llegado a tus manos.
Medidas, formas, composiciones, cálculos asimétricos. Todo ha servido para enseñar y para captar revelación divina. Se ha dicho (Y con mucho acierto); que el tabernáculo es Cristo y que es el hombre mismo. Otros han enseñado que es la vida del cristiano en toda su dimensión. ¿Como?
Han enseñado que cuando tú te conviertes y llegas a los pies del Señor enmugrentado por tus pecados, en realidad estás en el Atrio, sitio en el que podía acceder cualquier persona que buscara algo de Dios.
Luego, en la medida que vas creciendo y madurando, y que vas dejando a un costado de tu camino aquellos vicios, suciedades y pecados que te oprimían, tienes acceso al Lugar Santo. Allí es donde el Espíritu Santo comienza a hablar a tu oído y a decirte: "Hijo...Esa mancha que todavía mantienes, sácala ya mismo. Si pretendes entrar con ella al Lugar Santísimo deberé matarte. Límpiala". ¿Comprendes ahora por qué la vida del creyente no es ni puede ser sencilla, o parte de una divertida agenda de fiestas y celebraciones? La de Jesús, tú y mí modelo, no lo fue.
Sin embargo, el tabernáculo es nuestra vida porque es nuestra misma esencia. Dios es Espíritu y dijo que somos imagen y semejanza suya. Por lo tanto, tú y yo somos espíritus, a los cuales se les ha dado un alma, y que por algún tiempo habitaremos una caja descartable llamada Cuerpo.
Cristo, el Tabernáculo, es las tres esferas con que fuera construido por Moisés: el ingreso, cuya primera puerta se llama Camino; el sector central, cuya puerta se denomina Verdad; y el sitio especial, principal donde encuentras a Dios mismo. Esa puerta recibe el nombre de Vida.
¿Hermoso modelo, verdad? Sí, como todos los que usamos, sean bíblicos o no, para enriquecer nuestras predicaciones domingueras de púlpitos encfendidos y gente en silencio o en bulliciosos "amén". ¿Es este verdad? Lo es.
(Hebreos 8: 4-5)= Así que, si estuviese sobre la tierra, ni siquiera sería sacerdote, habiéndo aún sacerdotes que presentan las ofrendas según la ley; los cuales sirven a lo que es figura y sombra de las cosas celestiales, como se le advirtió a Moisés, cuando iba a erigir el tabernáculo, diciéndole: mira, haz todas las cosas conforme al modelo que se te ha mostrado en el monte.
Cuando Moisés ordenó construir un tabernáculo, entonces, no lo hizo como a él se le ocurrió o de acuerdo con lo que su imaginación ágil le mostrara: lo hizo de acuerdo con el modelo que se le había mostrado en el monte donde subió a verse cara a cara con Jehová.
¿Eso significa que Moisés, en el monte, entre todas las cosas que vio y oyó, pudo ver a esa tienda con todas sus medidas que luego mandó a levantar? En absoluto. Lo que Moisés vio, fue a Cristo. Pero no a ese Jesús sanguinolento como a los demonios les encanta hacernos ver, colgado en la cruz y sufriente, sino al relampagueante que se cita en Apocalipsis, única descripción de Cristo en toda la Biblia. Ese es nuestro Tabernáculo.

4/24/2010

Sólo Los Mansos...

Mateo 5:5 dice: Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad.
Nosotros lo leemos, lo enseñamos a los recién convertidos, lo colocamos como letrero luminoso en el templo de la iglesia, lo inscribimos en estandartes que hacemos flamear durante la alabanza y lo citamos una y mil veces a la hora de predicar un buen mensaje sobre buena conducta. Perfecto.
Ahora pregunto: ¿Alguien se tomó el trabajo, alguna vez, de ahondar un poco para saber que cosa es realmente ser manso, y que significa recibir la tierra, el planeta, el mundo total como heredad, esto es: propiedad? Lo han hecho, ciertamente, pero muy pocos.
Esta es una excelente ocasión, asimismo, para preguntarnos quiénes son los mansos para Dios. Porque es indudable que no se trata de esas especies raras de imitaciones de hombres que se suelen encontrar en algunas congregaciones. A esos que debemos tratar durante mucho tiempo para lograr saber con certeza a qué género pertenecen. ¿Has visto alguno?
Parecen mariposas escuálidas que desatan algunos comentarios malintencionados en los muchachos que habitan el bar de la esquina, que si bien son parranderos, incrédulos, borrachos y hasta ladrones, en este caso no están tan alejados de la verdad cuando dicen que esos hombres que van a esa iglesia son sencillamente ridículos. Lo son. Y no por imitar a Jesús, precisamente; Jesús era bien hombre en toda su dimensión.
Primero: Dios creó a la raza humana con un calificativo bíblico: Varón y Hembra. Los cristianos usamos solamente una de estas dos calificaciones porque la femenina nos suena obscena. ¿Alguien se atreverá a llamar obsceno a Dios? parece que si. Los creó varón y hembra y jamás dijo Dios que hubiera un estado intermedio entre uno y otro para optar o elegir llegado el caso. Así que, lo que no parezca lo uno o lo otro, no es digno de discriminación, de marginación o de castigo, pero es algo que se escapó del orden de la creación. Dios no planificó eso, pero tiene palabra exacta y justa para eso.
Estoy convencido que el cristiano varón está llamado a ser el más hombre de todos los hombres, si es que podemos medir a este género desde su masculinidad manifiesta, su integridad, su rectitud, su honestidad, su fuerza física, su hidalguía y su honor. Un hombre que evidencie a cada paso que lo es, sin ninguna clase de dudas.
La hembra cristiana, por su parte, está llamada a ser la más mujer de todas las mujeres, midiéndola desde lo amoroso, romántico, paciente, comprensivo, firme y estable. Una mujer que no sólo evidencia su condición desde su belleza estética, sino también desde su interior invisible.
Por lo tanto, un manso, es aquel que, sabiendo perfectamente que le sobran condiciones para caminarse por arriba de cualquier hombrecillo que lo ofenda, elige sonreír, pedir perdón aunque no sea culpable y darle una oportunidad más.
Con un límite, claro está. Manso es uno que resiste la prueba de la invitación a la violencia y la reemplaza por entendimiento y pacifismo, pero una sola vez. Si a la siguiente vuelve a hacerlo y permite ser esclavizado por otro hombre, entonces ya no será manso, sino menso. Mis hermanos mexicanos saben de lo que estoy hablando. Estudié modismos suyos con el Chavo del Ocho...
Si lo llevamos al idioma bíblico, mansedumbre vendría a ser ese fruto del Espíritu Santo llamado Dominio Propio. De ninguna manera debilidad o cobardía: no hay espacio para los cobardes en el Reino de Dios.
Porque esa es, precisamente, la heredad que los mansos recibirán: la tierra literal y la espiritual. La literal es la que conoces y ven tus ojos naturales. La espiritual es la invisible, la que tiene que ver con una jurisdicción donde hay un solo Rey y todos los demás somos sus súbditos.
No te engañes ni te confundas. Por más que hoy te pueda parecer que es posible, todos esos personajes muy alejados de cualquier tipo de mansedumbre, despóticos, mandones, abusadores de sus seguidores y llenos de soberbias y vanidades, no son los que Dios hará despositarios de sus riquezas en gloria. Está escrito. Amén.


4/21/2010

¿Dones o Talentos?

"¡La hermana tiene muy buena voz, puede cantar hermosas alabanzas!" - "Es que todavía no es hermana, no se ha convertido totalmente" - "No interesa. Si Dios le dio el don de cantar, aprovechémoslo en su honra". - "Estás equivocado. Ella no tiene el don de cantar, tiene el talento. Pero ese talento se debe pasar por la cruz".
Este diálogo se dio una vez en la que fuera nuestra última congregación. La enseñanza que dice que para los incrédulos hay talento y para los creyentes hay dones, se estuvo dando toda la vida eclesiástica en casi todas las denominaciones, y se sigue dando hoy. La pregunta, es: ¿Es así?
No del todo. Si tú buscas en tu Biblia un texto, tan siquiera un solo texto que hable de talento como bien interior de una persona, no lo encontrarás. Cuando la Biblia menciona la palabra talento, siempre es en referencia a la moneda de cuenta de giregos y romanos. Muy por el contrario, textos que contenga la palabra Don o Dones, hay decenas.
Según un buen diccionario, Talento quiere decir capacidad de entender, como sinónimo de inteligencia, o capacidad para desempeñar una ocupación, como sinónimo de aptitud. Se le endilga a una persona inteligente o apta para una determinada ocupación. Talento artístico, deportivo, literario, etc.
Sólo un problema: el hombre nace con eso. Luego va a utilizarlo para su beneficio económico o egocéntrico o para servir a Dios. ¿Entonces? Entonces no existe tal cosa como talento. Siempre son dones de Dios. La diferencia será al servicio de quien lo ponga el propietario. Si está en el mundo incrédulo, impío y pecador, esos dones serán para honrar a Satanás. si acepta a Jesucristo como Salvador y Señor de su vida, serán para la gloria de Dios. Vaso para honra, vaso para deshonra. Por ese motivo los dones son irrevocables. Por ese motivo es que, gente que está en pecado, sigue desarrollándolos y expresándolos.
Pero, hermano... A mí no me lo enseñaron así...¿Usted está seguro? No. Yo nunca estoy seguro de nada que nazca de mí mismo. Sólo estoy seguro de lo que dice Dios en su Palabra. Y en la carta a los Efesios 4:7-8, Pablo dice: Pero a cada uno de nosotros fue dada la gracia conforme a la medida del don de Cristo. (¿De nosotros quienes, los creyentes o el conjunto? Todos, porque la gracia es para todos, no sólo para la iglesia) Por lo cual dice: subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, y dio dones a los hombres. (¿Dice a los hombres de la iglesia? No. Dice a los hombres. A todos. Luego, ellos, harán lo que decidan con esos dones).
¿No es cierto que visto y aprendido así, muchas cosas toman otro sentido?

4/17/2010

Las Cosas en Orden

"Hermanos: debemos hacer las cosas con mucho orden y sin perturbaciones. No se olvide que dice la Biblia que Dios es un Dios de orden..."
Le escuché esto a un viejo pastor de una iglesia conservadora por años. No sólo me lo creí total y absolutamente, sino que lo adopté, lo enseñé y lo censuré duramente cuando no se cumplía. Lo que nunca hice fue ir a mi Biblia a ver si realmente eso estaba escrito. No lo está. Es un paradigma más de los tantos que la iglesia evangélica cultiva y honra como si fuera Palabra genuina.
¿Que cosa es un paradigma? Lo explico porque nadie tiene obligación de saberlo. Un paradigma es un ejemplo o algo ejemplar. Cada uno de los esquemas formales en que se organizan las palabras nominales y verbales para sus respectivas flexiones. Un conjunto cuyos elementos pueden aparecer alternativamente en algún contexto especificado.
Sí, ya lo sé; has entendido poco o nada. Mejor te doy un gracioso ejemplo práctico que alguna vez escuché.
En una jaula hay cuatro monos. Un cuidador introduce en ella un manojo de plátanos o bananas. Los cuatro monos se lanzan a una a devorarlas. Pero cuando comienzan a hacerlo, otro cuidador con una manguera de agua a alta presión les arroja un chorro que los desparrama y los deja doloridos y asustados. No vuelven a acercarse a las bananas. Temen volver a ser mojados y golpeados.
Se sacan dos monos y se los reemplaza por otros dos que ignoran lo sucedido. Estos últimos van derecho adonde están los plátanos y comienzan a comerlos. Los otros dos, antiguos en la jaula, se lanzan encima de estos últimos y los golpean. Tienen miedo que si comen las bananas, les vuelvan a arrojar el chorro de agua y ellos también sean golpeados.
Sacan de la jaula los dos últimos monos que vivieron la experiencia del chorro de agua y los reemplazan por dos nuevos que ignoran todo. Estos acuden directamente a comerse los plátanos, pero los otros dos se lanzan encima de ellos y los golpean. Si ellos pudieran hablar y alguien les preguntara por qué hacen eso, responderían que no lo saben, pero que así como a ellos los golpearon por comer plátanos, ellos deben hacerlo con los otros. Esto es un paradigma. Algo que se hace, que todo el mundo cree que es correcto y nadie sabe causa ni efecto. Hay miles en cada congregación.
Es muy cierto que Dios es ordenado para hacer sus cosas, pero eso no tiene absolutamente nada que ver con rudimentos calcados a pura rutina que por años han sido tomados como parte del evangelio del Señor y nadie discute. Por ejemplo, el orden de culto.
Hace muchos años, iglesias conservadoras: Preludio musical-Oración de un hermano-Lectura bíblica de otro hermano-Tres himnos congregacionales-Sermón con una introducción, tres puntos y una conclusión-Un himno congregacional-Oración de otro hermano-Postludio musical.
A esto, si quieres, modifícalo en la música y la esencia bullanguera de iglesias más ruidosas y por mensajes más vociferados, gente cayéndose al piso y duración indefinida, pero conservando un orden cronológico de todos modos. No está malo ni bueno; es lo que aprendimos, es lo que hacemos. Esto se llama religión, arca vacía sin Presencia Divina; suma de paradigmas.
¿Y la libertad que el Espíritu Santo necesita para manifestarse? ¿Y esa iglesia abierta y llena de libertad de la que Pablo les habla a los Corintios? ¿Y los lineamientos que los apóstoles reciben de Dios? ¿Y las estrategias que los profetas deben enseñar? ¿Y las revelaciones de la Palabra que los maestros encuentran en la noche? Ausente porque uno de los cinco ministerios no está de acuerdo porque no puede controlarlo y es el que está al frente de todo. Tambien ausente de la Biblia. No hay una letra que diga que un ministerio es superior a los otros cuatro.
¿Que estás adorando en este tiempo? ¿A Dios o a la adoración por sí misma? ¿Que estás predicando? ¿Lo que dice la Palabra de Dios o lo que dicen las ordenanzas de tu denominación? Reforma no es teclado por órgano y batería por piano. Reforma es retorno a la idea que Dios tiene de su iglesia y no a la que los hombres les conviene que tenga. Y puede que no tenga demasiado orden, pero algo es seguro: estaremos cumpliendo una orden de Dios.

4/11/2010

¿Dios Castiga?

Me crié en el clásico ambiente católico romano de este sector del planeta. Misas para casamientos, bautismos, muertes y alguna que otra fiesta pueblerina. Pero recibí la catequesis ineludible de la religión en muchos países todavía oficial: ¿Te portas mal? Dios te castigará.
Después conocí a Jesucristo, le entregué mi vida y comencé a concurrir a una iglesia evangélica. (Siempre decimos "cristiana", como si inevitablemente fueran sinónimos implícitos y puedo garantizarte que no siempre lo son). Allí me re-enseñaron que Dios no castiga porque Dios es amor.
¿Sabes que? Hoy entiendo que no es ni lo uno ni lo otro. Ni el viejo malhumorado con la paleta cazamoscas esperando que te equivoques en algo para gritar "¡Ahh! ¡Te pillé! ¡¡Ahora verás!!" y darte con la paleta por la cabeza, ni el otro viejecito casi tonto que mira para otro lado cuando tú robas, matas, adulteras, fornicas, te emborrachas o predicas mentiras convenientes.
Dios es amor, pero también es justo de toda justicia. Y la justicia de Dios va a conllevar, necesariamente, no me gusta decir castigo, pero sí disciplina. Y en la Biblia hay muchas pruebas de ello. Te comparto una como muestra.
Pedro niega a Jesús tres veces, ¿Verdad? A esto lo puedes leer en cualquiera de los cuatro evangelios. Con distintos matices, pero la misma historia. Luego canta el gallito, él se pone a llorar y se da cuenta que trae sentencia sobre sí porque recuerda que su Señor ha dicho que quien lo niegue a Él ante los hombres, será negado por el Padre en los cielos.
Y esto es lo que sucede. En Marcos 16: 5-7 está la historia; sucede tres días después de la cucifixión. Dice: Y cuando entraron al sepulcro, vieron a un joven sentado al lado derecho, cubierto por una larga ropa blanca; y se espantaron. Mas él les dijo: No os asustéis; buscais a Jesús nazareno, el que fue crucificado; ha resucitado, no está aquí; mirad el lugar en donde le pusieron. Pero id, decid a sus discípulos, y a Pedro, que él va delante de vosotros a Galilea; allí le veréis, como os dijo.
Mil veces has leído esto, estoy seguro. Y ninguna de ellas has percibido un pequeño detalle: que el ángel le dice a las mujeres que fueron a buscar el cuerpo de Jesús al sepulcro que vayan y le digan "a sus discípulos, y a Pedro" que Él ha resucitado. ¿Por qué Pedro está al margen de la categoría de discípulo? Porque fue separado de ella cuando lo negó. Pecado-justicia-disciplina.
¿Termina allí esta dolorosa historia? No, porque Dios, -reitero- es un Dios de amor.
Cuenta Juan en el último capítulo de su evangelio que Jesús se les apareció resucitado a sus discípulos junto al mar de Tiberias (21:1), pescó abundantemente para ellos y, desde el verso 15 en adelante, se encarga de restaurar a Pedro formulándole tres veces la misma pregunta: ¿Me amas? Pedro no tiene ni dea de la necesidad de pasar por eso y casi se entristece, pero cuando Jesús decreta que él apaciente sus ovejas, decreta la devolución de la calidad de discípulo al apóstol. Tres "Te amo" por tres "No lo conozco". Restauración individual y global.Y así quedará por siempre.
Entonces, ¿Dios castiga? Si a la disciplina quieres llamarla castigo, hazlo. A mí no me gusta el término. Lo que sí sé es que en Dios hay justicia. Y la justicia implica que cuando tú pecas, tu pagas. Si luego hay arrepentimiento verdadero, habrá perdón cierto. Esa es la base de nuestro evangelio. Si hay cristianos que no lo hacen, allá ellos. Tal vez estén cayendo sin saberlo en el mismo pecado de Pedro. ¿Tendrán restauración? Sí, pero sólo si se arrepienten. ¿Los dejará su soberbia hacerlo? Esa es otra historia.

4/02/2010

¿Quien te Recuerda?

Cuando buscaba algo para ilustrar este artículo, me encontré que todo lo relativo a la Pascua, está representado en el famoso huevo. Y no estoy aquí para hacerle publicidad al diablo. Allá cada uno si lo quiere hacer, pero no yo desde que sé lo que el huevo significa.
Entonces elegí esta flor, que se llama "La Flor de Pascua", también conocida como "Flor de Navidad" y que, por lo menos, tiene un significado no tan oscuro como el del huevo. No digo que esté limpia, pero por lo menos es algo que se siembra, nace, crece y dar color y aroma. El hombre aún no puede fabricar flores de verdad, apenas de plástico...
Desde mis tiempos de periodista gráfico, siempre tuve un altísimo respeto por mis lectores. Escribiera sobre el tema que escribiera, siempre lo hice con el mayor conocimiento, sin repetir conceptos como si los lectores fueran infradotados y, esencialmente, procurando no confundir, no engañar, no falsear verdades buscando beneficios mezquinos.
Por eso es que, cuando conocí a Cristo y le entregué mi vida, paulatinamente, no pude seguir en el periodismo secular. No quiero ni me gusta globalizar ni generalizar porque se cometen injusticias, pero mayoritariamente, los periodistas hoy son empleados de empresarios con intereses muy precisos y hasta mercenarios de la mentira y el engaño, sutilmente denominado como: Operaciones de Prensa. Con ello siembran falsos conceptos y hasta deciden futuros de países. Y no siempre promisorios, claro.
Y es por ese respeto al lector, que ahora conservo con mucho mayor aprecio, porque cada lector de este blog es, principalmente, un hermano en el Señor, que no voy a escribir absolutamente nada más respecto a la festividad de la Semana Santa y el Domingo de Pascua. Se lo dejo a las páginas autotituladas cristianas que mantienen rutinas tradicionales y se mantienen fieles a historietas emotivas, que de bíblicas tienen poco y nada.
Sostengo en pie, para estos días, exactamente lo mismo que me has oído o leído para las navidades o el año nuevo: la reunión familiar, la posiblidad de reunirse con parientes o amigos que celebran vaya uno a saber qué cosa, y cimentar mayor lazo afectivo y, si se puede, se nos abre la puerta y existe alguna predisposición, dejar alguna enseñanza clara y despojada de costumbres católicas o evangélicas. Dios no figura en el registro de miembros de ninguna de estas religiones.
Son tiempos muy singulares los que estamos viviendo, como para perder el tiempo en discusiones que no nos llevarán jamás a ningun lugar útil. Si comer carne, si no comerla, si resucita el sábado a la mañana o a la medianoche, si las flores, si...
Basta. Dios está muy ocupado en consolidar su reino y nos necesita a todos, absolutamente a todos los que decidamos ser obedientes para realizarlo. Es el paso previo a su Segunda Venida. No te va a mandar al infierno porque te comas un huevo de chocolate, una rosca de crema o estés presente cuando alguien de tu entorno haga alguna de esas morisquetas tradicionales. Pero te va a demandar que tengas bien en claro que todo lo que en estas horas el mundo conmemora, para nosotros es de condición diaria. ¿O sólo recuerdas que Jesús fue a la cruz en esta época?
¿Como te saludo? ¿Quizás como se lo hace en la mayoría de Web cristianas? ¿Te sonará genuino un "¡Felices Pascuas! de mi boca o mis letras, conociéndome como me conoces? Porque, repito, no eres sólo mi lector. Eres mi hermano en Cristo y además mi amigo. Por eso, y tal como lo hago en cada correo, hoy, también: Te saludo y bendigo en el Señor Jesucristo. NESTOR.-

3/29/2010

Aprende a Oír Su Voz

Una de las consultas más frecuentes suelen comenzar así: "Hermano... (O pastor, aunque saben que no lo soy)...sé que usted es ungido y que el Señor le revela cosas permanentemente. ¿Podría enseñarme a oír la voz de Dios? Porque yo oigo voces, pero no quiero equivocarme, y..."
Perfecto. Está buena la intención primaria de no equivocarnos y permitir que Satanás o nuestra propia carne nos guíen, haciéndonos creer que es la voz de Dios. Lo que no está tan bueno, es el acto de pedirme a mí que les enseñe a lograrlo.
Siempre me imaginé, (Aunque más no sea para darme algo de humor a mí mismo) que algunos suponen que yo voy a responderle que sí, que deben orar en ayunas, antes de tomar el desayuno; luego ponerse cabeza abajo apoyados contra una pared, y que cuando las plantas de los pies comiencen a calentarse, o a enfriarse, es el momento en que el Espíritu Santo ha llegado y... ¡Huau! ¿De verdad alguien puede suponer que existan metodologías así?
Es simple, hermano. No hay métodos, garantías ni seguridades al respecto. Eres tú y tu comunión íntima con el Señor.
Cuando el bebé está todavía an la panza de su madre, lo primero que va a aprender, (Aunque luego no podamos recordarlo) es a conocer la voz de su madre. Por eso la ciencia obstétrica moderna sugiere a las embarazadas que le hablen a sus hijitos aunque ellos aú no estén fuera de su bolsa embriónica.
Luego, cuando ese niño es recién nacido y todavía no puede distinguir figuras y ve todo borroso, si tiene hambre, le duele algo o sencillamente sufre el natural estrés de haber salido de la seguridad del vientre y se pone a llorar, "mágicamente" se tranquilizará cuando su madre le hable. sin que nadie se lo enseñe ha aprendido a reconocer la voz de quien lo engendrara por encima de todas las voces ambientes.
¿Sabes que? Tú has sido engendrado por el Santo Espíritu de Dios. Has confesado, aceptado, creído, asumido y proclamado que eres nacido de nuevo y del Espíritu Santo, ¿No es asÍ? ¿Y supones que tienes necesidad de preguntarme a mí como tienes que hacer para reconocer y oír la voz de tu Padre, que es quien te ha engendrado y dado a luz?

3/20/2010

¿Horas, Días, Años, Siglos?

Que estamos transitando los últimos tiempos, nadie lo puede dudar. Las señales simbólicas y literales que nos muestra la Biblia se están cumpliendo con matemática precisión. Sólo falta saber lo esencial: cuanto falta para el fin.
En principio, también ignoramos lo que verdaderamente es el fin, ya que muchos han venido enseñando y predicando sobre planetas que explotan y hombrecillos que vuelan por los aires desaparramándose por todo el universo, y a eso le llaman el fin.
Muy improbable por una sencilla razón: ¿Que obtendría Dios para bendición o extensión de su Reino con seres humanos desintegrándose en el cosmos? No. Del fin del que se habla es otro. Es el fin del Siglo, Kosmon, Sistema. ¿Secular? ¿Religioso? ¿Ambos?
Bien; ¿Y cuando se supone que sucederá eso? ¡Ya!, dicen los más fundamentalistas. ¡Pronto!, dicen los más prudentes. ¡Algún día!, señalan los más escépticos. En realidad, mucho no interesa. Lo que sí importa y mucho, es que ocurrirá.
Porque estamos en los últimos tiempos, claro; pero...¿Los últimos tiempos de que? Allí está la clave. Si fueran los últimos tiempos de un partido de fútbol del próximo Mundial de Sudáfrica, serían los dos o tres minutos finales del segundo tiempo. Pero si lo fuera de un cotejo de baloncesto de la NBA, como allí se juega tiempo exacto, habría que hablar de veinte o treinta segundos del cuarto tiempo.
Con esto quiero decirte que cuando se dice "últimos tiempos", siempre estará en referencia a un denominador básico. Los noventa minutos de un match de fútbol, o los cuarenta netos de un encuentro de baloncesto.
Entonces, cuando nosotros decimos que Cristo viene ya porque estamos en los últimos tiempos, como somos muy egocéntricos. pensamos en nosotros mismos. Si un hombre vive como promedio entre ochenta y noventa años, sus últimos tiempos serían los últimos cinco o diez años de su vida. Y en ese caso sí, ya estaríamos en los umbrales de la Segunda Venida, porque las señales son claras.
Pero hay un detalle: cuando Dios habla, nunca lo hace en razón o función de un solo hombre, sino de un conjunto que Él ve y determina como SU iglesia. Y mal o bien, con aciertos y errores, con virtuosismos y corrupciones, la iglesia tiene ya más de dos mil años de existencia, lo que nos muestra que hablar de últimos tiempos con relación a ella, es hablar de doscientos o trescientos años.
Sin embargo, el único detalle no menor que nos falta conocer, es cuanto ha transcurrido de esa suma de años. ¿Cincuenta? ¿Cien? ¿Doscientos? ¿Más? Ese es el punto clave. Después de todo, más que una interpretación bíblica determinada, lo que interesa esencialmente es el cumplimiento de su Palabra.
Hermanos todos: gracias por la gran cantidad de correos con impresiones relativas a mi solicitud del post anterior. No tienen idea de la diversidad de visiones, impresiones, opiniones, interpretaciones y conclusiones que, honesta y bíblicamente, me han aportado. Sólo un problema: Dios va a hacer una sola cosa de las cientos que me han llegado. Y aún no me ha dicho cual. Al menos a mí. Sigamos orando y pidiendo luz y revelación. Pero no para lucirnos, sino para evitar confusiones y pérdidas espirituales.
Joarchar: estamos informados. No te olvides que antes de ser creyentes vivíamos de la investigación y el chequeo de la información. Pero no le hace el medio. Dios tiene vasos para honra y vasos para deshonra. Ha utilizado a famosos y anónimos para bendecir, del mismo modo que Satanás sigue usando a famosos y desconocidos para maldecir. La victoria ya sabemos de quien es. Y lo que no es, se cae; incluida Babilonia, la imitación falsa de la iglesia genuina.
Y respecto a caer en las garras de un falso Cristo, ese es el riesgo que corre la religión organizada, que va detrás de las espectacularidades por razones de lucro. Los hijos de Dios genuinos y con discernimiento funcionando a pleno, jamás serán engañados. Porque el árbol, se sigue conociendo por sus frutos.

3/17/2010

¿Que es un Juicio?

El noventa por ciento de las profecías dadas con anterioridad, (Eso se dice hoy), respecto al terremoto que azotó a Chile, hablan de juicio de Dios.
El noventa por ciento de esas profecías, fueron dadas en su momento, (Eso se dice hoy), por profetas de nacionalidades distintas, pero no por ministros chilenos.
Creo en el ministerio profético, pero también soy consciente de los peligros de los últimos tiempos. (¿Alguien duda que YA estamos viviendo los últimos tiempos?).
No obstante, he aprendido a observar que los grandes moveres de Dios en cualquiera de sus direcciones, siempre han sido dirigidos a la iglesia global, no a una de carácter local.
Por lo tanto, y sin haber profundizado absolutamente nada todavía, puedo aceptar estar hablando de juicios de Dios, pero no puedo arrogarme una autoridad que no tengo para relacionarlo solamente con nuestros hermanos (Espirituales y regionales) chilenos.
Quiero aclarar algo que ya he enseñado en muchos de mis trabajos, pero que tengo la sensación que todavía no ha terminado de entenderse.
Cuando se habla de juicio, en cualquiera de sus acepciones, no sólo la divina, no se está hablando de hecatombes, desastres ecológicos, climáticos o de otra índole. Eso, en todo caso, al igual que una ejecución por silla eléctrica, fusilamiento, cámara de gas o inyección letal, vendrían a ser las consecuencias de la sentencia posterior al juicio, pero no éste en su dimensión singular.
Juicio es, en todas las latitudes del planeta, el acto de separar lo bueno de lo malo, el delito de la decencia, la culpabilidad de la inocencia y, esencialmente, lo verdadero de lo falso.
Si moviendo violentamente la tierra Dios sabe que lo verdadero se abrazará a Él y lo falso buscará dar dinero a cambio de salvocunductos o garantías de supervivencia, Él sacudirá las montañas o los montes que sean necesarios estremecer.
Y si eso ocurre en un determinado lugar, es por algo que solamente la gente del lugar tiene capacidad y autoridad para ver, entender, reconocer o aceptar.
Todos los demás, incluidos nosotros, deberemos tomar de estos eventos el mensaje global que de ellos emana. Algo así como "Busca al Señor mientras pueda ser hallado". Proclamémoslo a los cuatro vientos y procuremos no quedar en la mira de juicios futuros.
Si Dios nos evaluara, juzgara, sentenciara y ejecutara a nosotros con la velocidad y cierta inconsciencia conque nosotros lo hacemos con los demás, créeme que no sobreviviría nadie al día final.

3/16/2010

Tiempo de Definiciones

Quiero que sepan que no estoy enfermo, no me fui de vacaciones ni me cansé de escribir o grabar audios. Simplemente, este es el tiempo en el que mi Señor ha vuelto a pedirme el ministerio, pero no para eliminarlo ni para dejarme fuera de él, sino para que diga lo que Él está diciendo ahora y no lo que me parece a mí que debo decir.
Lo que los cristianos debían saber sobre la falsedad de las babilonias disfrazadas de iglesias cristianas, ya lo saben. ha sido dicho y confirmado con la Palabra hasta el cansancio. Y no sólo por mí, está claro, sino por cientos o miles de ministros genuinos y fieles.
El que ha entendido y modificado su mentalidad, gloria a Dios. El que no ha entendido o no ha querido entenderlo porque le conviene, gloria a Dios. No se trataba de irse de las congregaciones, no. Nunca enseñamos ni predicamos eso. De lo que se trataba era de no ser esclavos de doctrinas humanas y tradiciones religiosas. Esa es Babilonia, la mentalidad.
Ahora seguramente todavía verás algunos trabajos o estudios grabados con anterioridad que siguen hablando sobre lo mismo, pero este "parate" que debí hacer, es directiva del Señor de punta a punta. Yo estaba demasiado cómodo en la rutina de armar estudios, grabarlos, escribirlos, subirlos y punto. Dios me dijo "ya está". Todo lo que había para decir sobre eso, ya lo has dicho.
Esas son más o menos las mismas palabras que me hizo llegar cuando me sacó de nuestra última congregación. También me dijo lo mismo cuando me sacó de las emisoras radiales locales. Sólo que ahora no va a sacarme de la Web, (Al menos por ahora), sino que va a modificar mi enseñanza, mi mensaje, mis estudios, mi tarea ministerial apostólica, profética, pastoral, evangelística y magisterial.
Es obvio que el mensaje venidero no será contradictorio con el anterior, sino ampliatorio. Es un tiempo de definiciones. Nunca he sido apocalíptico, tú lo sabes, ni tampoco de caminar sobre supuestos o visiones. Sin embargo es tan nítido todo este mover interno, (Que supongo, debo compartir con muchos otros en el mundo), que no puedo hcer otra cosa que obedecer, una vez más.
Escribí esto para que sepas en que ando en estos días aparentes de "descanso". También para que si tú también has recibido algo al respecto, lo sumes. He recibido muchos correos de hermanos de mucho valor que ya están pensando y hablando diferente. También he recibido toneladas de palabras proféticas. Es tiempo de discernimiento y cero confusión. Es un tiempo de definiciones. Que ellas te encuentren en el sitio donde Dios quiere que estés. Seguiremos ampliando.

3/04/2010

Visiones Ministeriales Post Hecatombe

Cuando supe que Chile había sufrido uno de los peores terremotos de su historia, (Lo comparan con el de 1960, que fue devastador), en lo primero que pensé, como no podría ser de otro modo, es en la gran cantidad de hermanos con los que he tenido y tengo contacto virtual.
Superada esa reacción humana y natural, comandada por los afectos más que por las decisiones del espíritu, quise informarme más (Resabios de mi antigua profesión de periodista) y, más allá de la propia televisión chilena, la nuestra y la europea, ingresé en varios sitios informativos que me dieron un panorama bastante completo de la tragedia.
Debo decir que los medios de comunicación, a los que normalmente suelo criticar bastante por sus actitudes tendenciosas conforme a sus propios intereses, en esta ocasión se comportaron con bastante sobriedad, como si la calidad y cualidad del evento los hubiera sacudido más profunda y rotundamente que a la propia tierra chilena.
Lamentablemente, no puedo decir lo mismo de nuestro ambiente particular, el de los cristianos. He leído y he oído decir de todo lo que se te ocurra respecto a este terremoto y posterior tsunami. Gente con palabra profética, gente con palabra apostólica y juicio, mucho e indiscriminado juicio para con nuestros hermanos chilenos.
Soy consciente del pecado inocultable que hoy por hoy embadurna al pueblo de Dios estructural en su conjunto. Desde este ministerio, nadie puede ignorar que se lo ha dicho, expuesto y confrontado abierta y contundentemente. Pero en el nombre del Señor, créeme que no tengo la suficiente autoridad ni mandato como para ponerme a aseverar los motivos específicos por los cuales el Señor ha permitido que esto ocurriera allí y ahora.
Por hermanos que habitan suelo chileno y ostentan esa nacionalidad, conozco algunos pormenores de las Babilonias allí existentes, pero debo ser honesto y sincero para reconocer que esos sucesos no son ni peores ni más oscuros que los que podemos ver en mi propio país o cualquier otra parte del planeta. Desconozco si habría algo más que habilite pensar en un juicio específico. Ni siquiera me atrevo a plantearlo como posibilidad. Tengo temor de Dios y no fui enviado a este mundo como juez; apenas como portador de un ministerio magisterial.
Por eso, es que con mi esposa hemos estado orando y pidiendo dirección o información al Señor. Debo ser transparente con los lectores de mi Web y gestor de palabra que alimente, guíe y apaciente, no que lleve a mayor confusión.
Ella, como casi siempre sucede, ha recibido una palabra. Repito: Una palabra. A partir de esa palabra, ahora tendré que estudiarme todo lo que la rodea y significa., como tantas veces he debido hacer Dejo de lado todo lo que estaba haciendo para dedicarme de pleno a esto. ¿Por qué? No lo sé, pero creo que es porque tengo la sensación interior de que no hay demasiado tiempo para perder.
Cuando tenga los primeros resultados, aquí los encontrarás. No creo que aquí en el Blog, porque no sé si será por el área de audios recientemente instaurada o también por escrito. No sé de que dimensión ni duración. Porque tampoco sé a que conclusiones o revelaciones arribaré. Y ni siquiera puedo saber, hoy, si realmente arribaré a alguna. Así es este trabajo ministerial. Algo así como salir de Ur de Caldea hacia una tierra prometida sin saber para que lado queda.
Eso es lo mejor y lo más serio, maduro, prudente y respetuoso que puedo hacer. Hablar sin respaldo de Dios, es hablar por mi carne. Y mi carne, amados hermanos y hermanas, cuando la dejo suelta y sin cobertura divina, huele a lo mismo que huelen todas las carnes humanas corrompidas.
Quería que lo supieras. Siento que es tiempo de variar el mensaje y la enseñanza. Y si bien me cuesta y me costará modificar mis programas trazados, debo hacerlo. ¿O no es por esto que hemos estado orando tanto tiempo?
Aceptaré con gusto tus comentarios, tu visión de la misma cosa y hasta lo que Dios te haya dicho a ti personalmente. Todo suma si es serio y despojado de intereres o veleidades personales.

2/23/2010

¿La Gran Comisión?

Uno de los problemas más graves que afronta el pueblo de Dios en este tiempo, es el de su innato individualismo.
Lo noto claramente en el marco de la correspondencia virtual que recibo. Por cada correo que me habla de algo global y masivo que interesa al Reino de Dios, hay cien que me hablan de casos y asuntos personales.
Creo que el grueso del pueblo santo aún no ha entendido que cuando leemos que estamos destinados a formar parte de La Gran Comisión, a eso debemos entenderlo exactamente como es: una Co-misión, que es como decir una misión de dos o más de dos, nunca de uno solo.
Y si leemos el viejo texto de Mateo 28, encontraremos un par de perlas que también nos muestran que hemos estado más que equivocados en su objetivo esencial por causa de nuestro individualismo congénito.
(Mateo 28: 18)= Y Jesús se acercó y les habló diciendo: toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.
(19) Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; (Hay varias tesis que aseguran que esto último, lo concerniente al bautismo,fue agregado mucho tiempo después. No me consta. Me abstengo); (20) enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.
Primero: si Jesús dice que toda potestad le es dada en el cielo y en la tierra, eso deja sin efecto cualquier poder satánico que parezca indestructible a la hora de establecer el Reino de Dios. Nosotros entendemos y asumimos el poder de Jesús en el cielo, pero todavía muchos dudan que ese poder también tenga efectividad en la tierra. No lo creas, es una mentira del diablo.
Segundo: dice que debemos hacer discípulos a todas las naciones. Entiende: si un empresario, jefe mío, me ordenara ir a recaudar dinero en todas las naciones, yo tomaría aviones y me iría a todas las naciones posibles a efectuarlo. Pero si él me dijera que debo recaurdar dinero a todas las naciones, entonces sencillamente iría a los puntos de poder político de cada una de ellas. Observa: el mandato no es hacer discípulos EN todas las naciones, (Uno por uno, evangelismo clásico), sino A todas las naciones, lo que equivale decir discipular naciones como tales, no simplemente personas aisladas.
Tercero: esto se corrobora acto seguido, cuando se nos enseña a enseñarles (A las naciones, no a personas aisladas), a guardar todas las cosas que Él nos ha mandado. ¿Y que cosas nos ha mandado Dios? Las conoces. Pero el mundo, las naciones del planeta, no las conocen. Honestidad, rectitud, honradez, transparencia. ¿Quieres más? Aborto, homosexualismo, drogadependencia, etc.
Los cristianos no somos ni podremos ser nunca discriminadores de personas. No podemos (Aunque en algunos lugares suceda) tener iglesias para blancos, para negros, para rubios o morenos, Estamos enviados a no hacer acepción de personas. Pero eso no significa dejar de cumplir con las leyes que Dios puso en la tierra. Allí no podemos siquiera negociar. Es como Dios dice o no cuenten conmigo. La bondad de Dios es inocultable, pero su aborrecimiento por el pecado, también.
Si soy yo solo el tozudo, podrán marginarme o eliminarme. Pero si las naciones enteras son discipuladas por muchos, conforme a la Palabra de Dios y no a las doctrinas de hombres u organizaciones eclesiásticas, entonces en algún momento, alguien va a comenzar a oírlas.

2/10/2010

Derechos de Herencia

Estamos hablando casi de manera permanente respecto a nuestra herencia. Sin embargo, hay algo que no siempre dejamos en claro: nuestro derecho a heredar. ¿Como se prueba? De la misma manera que se legalizan las otras: demostrando tu vínculo con el que deja la herencia. Hay una palabra y sus derivados ineludibles al respecto. Será bueno repasarla una vez más.
(1 Corintios 6: 9)= ¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? (No podemos ser injustos en ningún ámbito de nuestras vidas, pero si existe uno en el cual debemos ser más estrictos, ese es el que está en la iglesia. ¿Valdrá la pena tomar decisiones injustas por la simple razón de mantener una estructura denominacional de pensamiento?) No erréis; ni los fornicarios (¡Es que el hermanito es joven y débil! ¡Hay que comprenderlo, hermanos! Comprenderlo, sí, justificarlo y mirar para otro lado, no) Ni los idólatras (Son los que anteponen cualquier cosa a Dios en sus prioridades. ¿Imágenes? Sí, pero también cosas que parecen buenas en sí mismas. Trabajo, vivienda, automóvil, ministerio...) Ni los adúlteros, ni los afeminados (Respecto al adúltero, no hay enmiendas especiales para líderes; es para todos por igual. Respecto a lo que sigue, podemos decir que el hermanito es algo amanerado pero buena persona, aunque Dios dice que debemos prestar atención al detalle.) Ni los que se echan con varones (Adiós a las teorías de avanzada respecto a conductas sexuales diferentes o alternativas. Porque no dice LAS que se echan, dice LOS. No soy yo, es Dios. Llámale homofóbico, si quieres. Yo no me atrevo.) Ni los ladrones (Quiero que entiendas con claridad que existen muchas maneras de robar, y que lamentablemente, no todas son penalizadas por las leyes humanas) Ni los avaros (Avaricia no es sólo no dar, sino enfermarse de guardar sin motivos reales. Si Dios fuera avaro, ninguno de nosotros sobreviviría) Ni los borrachos (No existe tal cosa como un "bebedor social". Quien depende del alcohol para funcionar y sufre sus consecuencias, es lisa y llanamente un borracho. Tú llámale como quieras o acorde a la posición que ocupe.) Ni los maldicientes (¡Es que es una simple cuestión de códigos modernos, hermano! ¡Ahora se habla así! ¿Sí? Explícaselo a Dios.) Ni los estafadores (Está bien; todos hemos estafado a alguien alguna vez, ¿No es así? Sin embargo, una cosa es estafar conforme a las reglas de juego de la sociedad secular, y otra es hacerlo colocando el nombre de Dios en el medio. ¿Nunca lo has visto?) Heredarán el reino de Dios.
Por si te perdiste en la lectura entremezclada, lo que dice es que ninguno que muestre estas características, heredará el reino prometido. Ahora, pueden llamar a los cristianos como se les ocurra: arcaicos, discriminadores, puritanos, exagerados. De acuerdo, pero la pregunta que se me ocurre, es: ¿Como se atreverán a llamar a Dios que inspiró a Pablo mediante su Espíritu Santo?

2/06/2010

Me Olvidé...

En el comentario de ayer, donde pensaba anotar todas las cuestiones que quería compartir con los lectores, me olvidé una que también es muy abundante.
A todos los hermanos que me invitan a participar en Facebook, Sónico y una serie de programas de contacto similares más, les pido una vez más me disculpen por rechazarlos sistemáticamente.
Explico: los amo y me resulta un privilegio estar en contacto con tantos que piensan y sienten de igual manera que yo, pero si aceptara cada invitación y participara activamente de ellas, no me quedaría tiempo para hacer mi trabajo que es en definitiva lo que bendice mucho más que mi persona. Vía mail no tengo problemas y leo y respondo todo personalmente. Trato de estar frente al monitor el tiempo limitado para que mis ojos no queden como los de los personajes de Los Simpson. Gracias. Sepan entenderme y disculparme.

2/05/2010

Comentarios Debidos

En los últimos días no había subido nada al blog porque estuve en un tiempo de reflexión y replanteo ministerial.
Ya sé que suena medio pomposo, pero es real. Supongo que a todos los que trabajamos duro para servir al Reino de Dios nos debe suceder lo mismo.
En algunos casos, el replanteo será con relación a los objetivos teóricos y posibles. En otros, (Que es el mío) la calidad de la recepción de nuestro trabajo.
Este es un espacio de enseñanza, de eso yo no tengo ninguna duda y, la mayor parte de los hermanos que visitan la web y el blog, lo saben y lo utilizan así.
Ministerialmente, yo tampoco tengo ninguna duda. Pese a fluir con otras unciones de manera circunstancial y esporádica, el ministerio del maestro es el único en el que me siento pleno.
De todos modos, todas las semanas recibo toneladas de correos donde distintas personas comparten conmigo esperando respuesta y si es posible solución, problemas que son, en algunos casos, de alto volumen.
No me niego jamás a responderlos. No soy pastor ni tengo ese corazón especial que Dios pone en los pastores (No me refiero a gerentes de empresas llamadas "iglesia", sino a los que realmente son pastores de ovejas llenas de necesidad), pero de todos modos siempre respondo algo.
La mayoría de las veces, esperando algo del Señor para cada caso específico. En una minoría, cometiendo el mismo error grosero de tantos: dando lugar a mi propia sabiduría, cosa que seguramente no bendecirá ni ayudará a nadie.
Pero esta experiencia no deseada ni incentivada, me deja un par de conclusiones que me alarman: por un lado, la tremenda indiferencia que hay en el pueblo de Dios para con los problemas de quienes forman parte de él. Por el otro, la notoria decadencia que los cristianos están mostrándole al mundo en su estilo de vida, su conducta y su testimonio.
No vendré hoy aquí a dar una cátedra legalista sobre el pecado y sus consecuencias, pero me espanta con la liviandad que eso se toma dentro de lo que llamamos La Iglesia, y la permisividad manifiesta que los líderes evidencian con la sola intención de que nadie se vaya.
Puedo decir casi con total autoridad numeraria y estadística, que hoy por hoy el adulterio en sus variadas formas,a la fornicación en subida escala y los fraudes financieros en todas sus facetas, son moneda corriente y altamente abundante, de lunes a sábados, entre gente que se sienta en los mismos bancos los días domingo.
He censurado muchas veces y en muchos trabajos la desidia, la ignorancia y hasta la intención aviesa por parte de liderazgos acomodaticios a sus status personales en mantener a las congregaciones en ignorancia de temas puntuales muy importantes, pero eso no quita ni puede quitar la responsabilidad de cada uno de nosotros.
Babilonia es una mentalidad castradora, falsa, engañosa y homicida en lo espiritual. Pero ser víctima de ella, más allá del porcentaje de sinceros engañados por ingenuidad, también conlleva una cierta sensación de comodidad por parte de mucha gente.
Son aquellos que, en lugar de ler sus Biblias a diario como forma de revelación cotidiana de vida, las reemplazan por devocionales moralistas o espacios destinados a una reflexión parcial, casi como "horóscopos" cristianos.
Son los mismos que en lugar de orar directamente en diálogo (No monólogo) con su Señor, prefieren delegar esa tarea en personas a las cuales les entregan una cuota mensual que llaman "ofrenda de amor", comprando de ese modo una labor que jamás fue dicho que estuviera en venta.
Esto, que simplemente es producto de un mínimo replanteo personal, (Que todos deberíamos hacer, por lo menos, dos veces al año), conlleva un llamado de atención a todos nuestros lectores. Que han demostrado y demuestran suma madurez, lo cual gratifica de sobremanera nuestra tarea, pero que siempre están expuestos a esa dulce tentación de permitir que otros hagan en nuestro lugar lo que nos corresponde.
Acepto ser un punto más de referencia en el universo cristiano de ojos abiertos salidos de las babilonias destinadas a derrumbarse, pero no un líder que tome el lugar de otros para decirle a personas mayores y dueñas de una mente inteligente que Dios puso allí, lo que deben o no deben hacer.
Dice el Salmo 23: Jehová es mi pastor y nada me faltará. Esa es la palabra no ya del día, sino del tiempo presente. Aquellos que todavía no la entiendan y sigan pretendiendo tomarse de la mano de hombres supuestamente "importantes", seguirán naufragando en las mismas tinieblas que vienen sucumbiendo desde hace bastante tiempo.

P.D. : A todas las "señoras" supuestamente recién convertidas al cristianismo, cuyos esposos se han muerto sin tener herederos y están enfermas terminales y desean donarme millones de dólares, euros o libras esterlinas, en conjunto, les agradezco el ofrecimiento que me hacen llegar vía mail por toneladas. Me dejan pensando que si lo hacen a este ministerio, tiene que ser porque en algunos otros, han creído la oferta. Yo no soy ambicioso. Ya sé que no es rico el que más tiene sino el que menos necesita. Y yo, en este tiempo, lo único que necesito es aferrarme más a mi Señor. Con Él estoy completo. ¿Y tú?