En el comentario de ayer, donde pensaba anotar todas las cuestiones que quería compartir con los lectores, me olvidé una que también es muy abundante.
A todos los hermanos que me invitan a participar en Facebook, Sónico y una serie de programas de contacto similares más, les pido una vez más me disculpen por rechazarlos sistemáticamente.
Explico: los amo y me resulta un privilegio estar en contacto con tantos que piensan y sienten de igual manera que yo, pero si aceptara cada invitación y participara activamente de ellas, no me quedaría tiempo para hacer mi trabajo que es en definitiva lo que bendice mucho más que mi persona. Vía mail no tengo problemas y leo y respondo todo personalmente. Trato de estar frente al monitor el tiempo limitado para que mis ojos no queden como los de los personajes de Los Simpson. Gracias. Sepan entenderme y disculparme.
A todos los hermanos que me invitan a participar en Facebook, Sónico y una serie de programas de contacto similares más, les pido una vez más me disculpen por rechazarlos sistemáticamente.
Explico: los amo y me resulta un privilegio estar en contacto con tantos que piensan y sienten de igual manera que yo, pero si aceptara cada invitación y participara activamente de ellas, no me quedaría tiempo para hacer mi trabajo que es en definitiva lo que bendice mucho más que mi persona. Vía mail no tengo problemas y leo y respondo todo personalmente. Trato de estar frente al monitor el tiempo limitado para que mis ojos no queden como los de los personajes de Los Simpson. Gracias. Sepan entenderme y disculparme.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario