En los últimos días no había subido nada al blog porque estuve en un tiempo de reflexión y replanteo ministerial.
Ya sé que suena medio pomposo, pero es real. Supongo que a todos los que trabajamos duro para servir al Reino de Dios nos debe suceder lo mismo.
En algunos casos, el replanteo será con relación a los objetivos teóricos y posibles. En otros, (Que es el mío) la calidad de la recepción de nuestro trabajo.
Este es un espacio de enseñanza, de eso yo no tengo ninguna duda y, la mayor parte de los hermanos que visitan la web y el blog, lo saben y lo utilizan así.
Ministerialmente, yo tampoco tengo ninguna duda. Pese a fluir con otras unciones de manera circunstancial y esporádica, el ministerio del maestro es el único en el que me siento pleno.
De todos modos, todas las semanas recibo toneladas de correos donde distintas personas comparten conmigo esperando respuesta y si es posible solución, problemas que son, en algunos casos, de alto volumen.
No me niego jamás a responderlos. No soy pastor ni tengo ese corazón especial que Dios pone en los pastores (No me refiero a gerentes de empresas llamadas "iglesia", sino a los que realmente son pastores de ovejas llenas de necesidad), pero de todos modos siempre respondo algo.
La mayoría de las veces, esperando algo del Señor para cada caso específico. En una minoría, cometiendo el mismo error grosero de tantos: dando lugar a mi propia sabiduría, cosa que seguramente no bendecirá ni ayudará a nadie.
Pero esta experiencia no deseada ni incentivada, me deja un par de conclusiones que me alarman: por un lado, la tremenda indiferencia que hay en el pueblo de Dios para con los problemas de quienes forman parte de él. Por el otro, la notoria decadencia que los cristianos están mostrándole al mundo en su estilo de vida, su conducta y su testimonio.
No vendré hoy aquí a dar una cátedra legalista sobre el pecado y sus consecuencias, pero me espanta con la liviandad que eso se toma dentro de lo que llamamos La Iglesia, y la permisividad manifiesta que los líderes evidencian con la sola intención de que nadie se vaya.
Puedo decir casi con total autoridad numeraria y estadística, que hoy por hoy el adulterio en sus variadas formas,a la fornicación en subida escala y los fraudes financieros en todas sus facetas, son moneda corriente y altamente abundante, de lunes a sábados, entre gente que se sienta en los mismos bancos los días domingo.
He censurado muchas veces y en muchos trabajos la desidia, la ignorancia y hasta la intención aviesa por parte de liderazgos acomodaticios a sus status personales en mantener a las congregaciones en ignorancia de temas puntuales muy importantes, pero eso no quita ni puede quitar la responsabilidad de cada uno de nosotros.
Babilonia es una mentalidad castradora, falsa, engañosa y homicida en lo espiritual. Pero ser víctima de ella, más allá del porcentaje de sinceros engañados por ingenuidad, también conlleva una cierta sensación de comodidad por parte de mucha gente.
Son aquellos que, en lugar de ler sus Biblias a diario como forma de revelación cotidiana de vida, las reemplazan por devocionales moralistas o espacios destinados a una reflexión parcial, casi como "horóscopos" cristianos.
Son los mismos que en lugar de orar directamente en diálogo (No monólogo) con su Señor, prefieren delegar esa tarea en personas a las cuales les entregan una cuota mensual que llaman "ofrenda de amor", comprando de ese modo una labor que jamás fue dicho que estuviera en venta.
Esto, que simplemente es producto de un mínimo replanteo personal, (Que todos deberíamos hacer, por lo menos, dos veces al año), conlleva un llamado de atención a todos nuestros lectores. Que han demostrado y demuestran suma madurez, lo cual gratifica de sobremanera nuestra tarea, pero que siempre están expuestos a esa dulce tentación de permitir que otros hagan en nuestro lugar lo que nos corresponde.
Acepto ser un punto más de referencia en el universo cristiano de ojos abiertos salidos de las babilonias destinadas a derrumbarse, pero no un líder que tome el lugar de otros para decirle a personas mayores y dueñas de una mente inteligente que Dios puso allí, lo que deben o no deben hacer.
Dice el Salmo 23: Jehová es mi pastor y nada me faltará. Esa es la palabra no ya del día, sino del tiempo presente. Aquellos que todavía no la entiendan y sigan pretendiendo tomarse de la mano de hombres supuestamente "importantes", seguirán naufragando en las mismas tinieblas que vienen sucumbiendo desde hace bastante tiempo.
P.D. : A todas las "señoras" supuestamente recién convertidas al cristianismo, cuyos esposos se han muerto sin tener herederos y están enfermas terminales y desean donarme millones de dólares, euros o libras esterlinas, en conjunto, les agradezco el ofrecimiento que me hacen llegar vía mail por toneladas. Me dejan pensando que si lo hacen a este ministerio, tiene que ser porque en algunos otros, han creído la oferta. Yo no soy ambicioso. Ya sé que no es rico el que más tiene sino el que menos necesita. Y yo, en este tiempo, lo único que necesito es aferrarme más a mi Señor. Con Él estoy completo. ¿Y tú?
Ya sé que suena medio pomposo, pero es real. Supongo que a todos los que trabajamos duro para servir al Reino de Dios nos debe suceder lo mismo.
En algunos casos, el replanteo será con relación a los objetivos teóricos y posibles. En otros, (Que es el mío) la calidad de la recepción de nuestro trabajo.
Este es un espacio de enseñanza, de eso yo no tengo ninguna duda y, la mayor parte de los hermanos que visitan la web y el blog, lo saben y lo utilizan así.
Ministerialmente, yo tampoco tengo ninguna duda. Pese a fluir con otras unciones de manera circunstancial y esporádica, el ministerio del maestro es el único en el que me siento pleno.
De todos modos, todas las semanas recibo toneladas de correos donde distintas personas comparten conmigo esperando respuesta y si es posible solución, problemas que son, en algunos casos, de alto volumen.
No me niego jamás a responderlos. No soy pastor ni tengo ese corazón especial que Dios pone en los pastores (No me refiero a gerentes de empresas llamadas "iglesia", sino a los que realmente son pastores de ovejas llenas de necesidad), pero de todos modos siempre respondo algo.
La mayoría de las veces, esperando algo del Señor para cada caso específico. En una minoría, cometiendo el mismo error grosero de tantos: dando lugar a mi propia sabiduría, cosa que seguramente no bendecirá ni ayudará a nadie.
Pero esta experiencia no deseada ni incentivada, me deja un par de conclusiones que me alarman: por un lado, la tremenda indiferencia que hay en el pueblo de Dios para con los problemas de quienes forman parte de él. Por el otro, la notoria decadencia que los cristianos están mostrándole al mundo en su estilo de vida, su conducta y su testimonio.
No vendré hoy aquí a dar una cátedra legalista sobre el pecado y sus consecuencias, pero me espanta con la liviandad que eso se toma dentro de lo que llamamos La Iglesia, y la permisividad manifiesta que los líderes evidencian con la sola intención de que nadie se vaya.
Puedo decir casi con total autoridad numeraria y estadística, que hoy por hoy el adulterio en sus variadas formas,a la fornicación en subida escala y los fraudes financieros en todas sus facetas, son moneda corriente y altamente abundante, de lunes a sábados, entre gente que se sienta en los mismos bancos los días domingo.
He censurado muchas veces y en muchos trabajos la desidia, la ignorancia y hasta la intención aviesa por parte de liderazgos acomodaticios a sus status personales en mantener a las congregaciones en ignorancia de temas puntuales muy importantes, pero eso no quita ni puede quitar la responsabilidad de cada uno de nosotros.
Babilonia es una mentalidad castradora, falsa, engañosa y homicida en lo espiritual. Pero ser víctima de ella, más allá del porcentaje de sinceros engañados por ingenuidad, también conlleva una cierta sensación de comodidad por parte de mucha gente.
Son aquellos que, en lugar de ler sus Biblias a diario como forma de revelación cotidiana de vida, las reemplazan por devocionales moralistas o espacios destinados a una reflexión parcial, casi como "horóscopos" cristianos.
Son los mismos que en lugar de orar directamente en diálogo (No monólogo) con su Señor, prefieren delegar esa tarea en personas a las cuales les entregan una cuota mensual que llaman "ofrenda de amor", comprando de ese modo una labor que jamás fue dicho que estuviera en venta.
Esto, que simplemente es producto de un mínimo replanteo personal, (Que todos deberíamos hacer, por lo menos, dos veces al año), conlleva un llamado de atención a todos nuestros lectores. Que han demostrado y demuestran suma madurez, lo cual gratifica de sobremanera nuestra tarea, pero que siempre están expuestos a esa dulce tentación de permitir que otros hagan en nuestro lugar lo que nos corresponde.
Acepto ser un punto más de referencia en el universo cristiano de ojos abiertos salidos de las babilonias destinadas a derrumbarse, pero no un líder que tome el lugar de otros para decirle a personas mayores y dueñas de una mente inteligente que Dios puso allí, lo que deben o no deben hacer.
Dice el Salmo 23: Jehová es mi pastor y nada me faltará. Esa es la palabra no ya del día, sino del tiempo presente. Aquellos que todavía no la entiendan y sigan pretendiendo tomarse de la mano de hombres supuestamente "importantes", seguirán naufragando en las mismas tinieblas que vienen sucumbiendo desde hace bastante tiempo.
P.D. : A todas las "señoras" supuestamente recién convertidas al cristianismo, cuyos esposos se han muerto sin tener herederos y están enfermas terminales y desean donarme millones de dólares, euros o libras esterlinas, en conjunto, les agradezco el ofrecimiento que me hacen llegar vía mail por toneladas. Me dejan pensando que si lo hacen a este ministerio, tiene que ser porque en algunos otros, han creído la oferta. Yo no soy ambicioso. Ya sé que no es rico el que más tiene sino el que menos necesita. Y yo, en este tiempo, lo único que necesito es aferrarme más a mi Señor. Con Él estoy completo. ¿Y tú?
2 comentarios:
ESTOY SUPERRRRRRRRR DE ACUERDO CONTIGO AMIGO, NO SABES CUANTAS GANAS TENGO DE HABLAR CON USTED.. PERO SE QUE DIOS HARA PROESAS Y NOS VEREMOS Y VAMOS A REVENTAR A ESTE MUNDO LLENO DE BABILONICOS
LA BATALLA ES DEL SEÑOR
DIOS LO BENDIGA
El salmo 100 dice...el nos hizo y no nosotros mismos pueblo suyo somos y ovejas de su prado...para quien quiera oir oiga.Comentario a las donantes de millones que me
llegan a diario les digo...Mt.6:19 es la respuesta para todos.Me tomo de esta premisa...aún te falta una cosa;vende todo lo que tienes y dalo a los pobres y tendrás tesoro en el cielo;ven y sigueme.Jesús
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