7/30/2012

Miedos


A diario, los correos de los diferentes ministerios y las oficinas de las distintas consejerías pastorales, se llenan de la misma pregunta: ¿Cómo hacer para vencer las tentaciones? El poder para aguantar y no ceder a la tentación, no viene de llenar nuestras mentes con versos de las Escrituras, o de hacer promesas y votos, o de pasar horas en oración y ayuno, ni aun de entregarnos a alguna gran causa espiritual, aunque todo esto sea irreprochable y bueno en su medida particular. Estas cosas son todas loables y normales para el crecimiento cristiano, pero no es ahí donde se encuentra nuestra victoria. El simple secreto para aguantar cualquier tentación es  ¡Romper el miedo que tenemos al poder de Satanás! El temor es el único poder que Satanás tiene sobre el hombre. Dios no nos da el espíritu de temor. ¡Eso es sólo de Satanás! Pero el hombre le tiene miedo al diablo. Está atemorizado de los demonios. Tiene miedo a fallar. Miedo a que sus apetitos y hábitos no puedan ser alterados. Miedo a sus deseos íntimos, a que estos estallarán y controlarán su vida. Miedo a que él sea uno entre mil que es diferente a los demás, lleno de lujuria, y sin compostura. El hombre tiene miedo a no poder dejar su pecado. Él acredita a Satanás con poder que éste no tiene. El hombre clama, “¡Estoy atrapado y no puedo parar! Estoy hechizado y en poder del diablo. ¡El diablo me hace hacerlo!” El miedo tiene tormento. Mientras tú estés con miedo del diablo, tú nunca podrás romper el poder de ninguna tentación. El temor le da alas a Satanás, y los cristianos que tienen miedo del diablo tienen poco o nada de poder para resistir. ¡Todo está basado en una mentira! La mentira es que Satanás tiene poder para derribar a los cristianos que están bajo presión. ¡No es así! Jesús vino a destruir todo el poder del diablo sobre los hijos de Dios que han sido lavados en la sangre. Yo me he preguntado varias veces por qué Dios permite que las personas espirituales sean tentadas. ¿Por qué Dios no remueve todas las tentaciones en lugar de dar con la prueba la salida para que podáis soportarla (1 Corintios 10:13)? La respuesta es simple. Una vez que tú te das cuenta de que Satanás está sin poder – una vez que tú te das cuenta de que él no puede hacerte hacer ninguna cosa – una vez que tú te das cuenta que Dios tiene todo el poder para mantenerte sin caída – de ahí en adelante tú puedes “aguantar” cualquier cosa que Satanás lance contra ti. ¡Tú podrás atravesar eso sin temor a fallar! No somos librados de la tentación, pero sí del miedo al diablo que nos hace ceder a ella. Seguiremos siendo tentados hasta que lleguemos al lugar de “descanso” en nuestra fe. Ese descanso es la confianza inamovible de que Dios ha derrotado a Satanás, de que Satanás no tiene en nosotros  derecho ni reclamo, y que nosotros emergeremos como oro probado en el fuego.

5 comentarios:

M.E.R.Q. dijo...

Si hay algo por lo que le doy gracias a Dios por Internet es por este tipo de cosas....encontrarnos en comunión con los hermanos...sin importar el lugar, la distancia,la hora....y poder ser alimentados para crecimiento por los dones del Espíritu Santo.
Esta experiencia de romper el miedo a satanás, que tiene que ser parte nuestra, que tiene que ser algo que se instale allí dentro nuestro; es algo que debemos seguir compartiendo por que son muchos en la tierra que por años hemos caminado engañados con este miedo y que necesitamos romperlo.
Tenemos una cultura y una formación que trasmite permanentemente ese miedo, y tenemos una herencia generacional a nivel congregaciones y diferentes denominaciones que se han encargado de enseñar este miedo, por un afán de lograr sujeción a hombre, quiero creer que en plena ignorancia; el hecho es que este miedo ha gobernado y gobierna aun, nuestras vidas, y es hoy un día maravilloso para romperlo como cuerpo, en comunión, orando los unos por los otros para ser libres de este miedo....gracias Padre, en el nombre de Jesús, hoy comenzamos una nueva etapa, dejando que Tu Espíritu nos guíe y así arrancar nuestros miedos, gracias Señor sigue trabajando en nosotros...lo creemos, hecho está!!!...un abrazo.

cesar dijo...

voy a digerirlo...no soy tan sensato como deberia...pero debo digerirlo aun mas...Gracias Don Nestor! Dios le bendice...De veras muchas gracias...
he sentido miedo, si...le he permitido entrar...debo relfexionar aun mas...Gracias Don Nestor, amigo verdadero...

Ariel dijo...

La tentación se vence muriendo, si tengo tentación y me vence cada vez, no morí, fingí que morí. Jesús supo ser tentado, pero mantuvo las puertas de Jerusalén, cerradas. Cuando se fué Jerusalén fue destruida y quemada. Saludos!!

fabian quiros dijo...

y morir al hombre "viejo"adan que todos nacimos en el ,y este es un proceso que solo el señor puede llevar a cabo ,no hay ningun hombre ni ningun ministerio que lo pueda llegar a hacer.
jesus no "murio"en el madero para que por arte de magia seamos salvos ,si no para enseñarnos "el camino" por que tenemos que caminar mientras que estamos en esta vida.es darle la espalda al viejo hombre ,entregarlo voluntariamente al señor para que el pueda matarlo.
¿se acuerdan de israel en el desierto?,ve tu moises y escucha a dios y despues nos cuenta ,por que si escuchamos esa"vos",moriremos,escuchar la vos directamente sin intermediarios tiene precio,y ese precio es nuestra vida,a cambio de la vida de "el".

Anónimo dijo...

nunca mejor dicho, Ariel y Fabian, habeis "dado en el clavo" :-)
Si muere el viejo hombre cada día, en la cruz, estando clavados nuestra voluntad, pensamientos y sentimientos, entonces vivimos en el Espíritu, y tenemos poder para desenmascarar y vencer a Satanás y sus mentiras.
Aunque sean de inmenso valor la comunión con los demás miembros del Cuerpo, y cualquier ayuda externa, nada puede reemplazar la obra interna del Espíritu, a través de la cruz.
¿ hasta dónde puede llegar la crucifixión de nuestra alma ?, solo El lo sabe. Me gustaría decir que todo es color de rosa, pero lo único que me ocurre es:

"El que ama a padre o madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a
hijo o hija más que a mí, no es digno de mí; y el que no toma
su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí. El que halla
su vida, la perderá; y el que pierde su vida por causa de mí,
la hallará"

¡ Que el Eterno os bendiga a todos !