7/27/2012

Guerra


Muchos son los que saben que están en medio de una guerra espiritual y quieren saber cómo pelearla, como prevenirse, cómo hacer para tener tranquilidad para encarar esa parte de nuestra vida de fe. Más Saúl estaba temeroso de David, por cuanto Jehová estaba con él… (1Samuel 18:12). Satanás envidia y teme más a aquéllos que han estado con Dios en oración y están determinados a ponerse de pie y luchar en la fe. Satanás teme incluso a un pequeño ejército equipado en fe para pelear. Él se acobarda ante los que están de pie, listos para resistir. Y porque él te teme, su designio es neutralizar tu espíritu combatiente. El diablo lo hace, al tratar de inundar tu mente con pensamientos del mismo infierno, que atacan y distraen, que engendran desconfianza y cuestionamientos acerca del poder de Dios. Él te gritará a tu mente y a tu espíritu: “Ya no tiene sentido seguir luchando. Estás demasiado débil a causa tus luchas personales. Nunca serás un vencedor. Los poderes del infierno son demasiado grandes para vencerlos. Así que puedes relajarte. Ya no necesitas ser tan intenso respecto a la batalla. ¡Todo esto es una distracción! La estrategia completa de Satanás es llevarte a quitar tu mirada de la victoria de la Cruz. Él quiere que tú pongas tu mirada en tus debilidades, tus pecados, tus fracasos, y es por ello, que él sube la temperatura de tus problemas y sufrimientos presentes. Él quiere hacerte creer que no tienes la suficiente fuerza para continuar. Pero tu fuerza no es el punto: ¡La fuerza de Jesús sí lo es! El hecho es, que todos vamos a estar en una lucha hasta que, o muramos, o Jesús vuelva. Podemos pasar por temporadas de calma, tiempos de sosiego. Pero mientras estemos sobre esta tierra, estamos envueltos en una guerra espiritual. Y simplemente, no existe un final para estas batallas. Por ello Pablo dice que Jesús nos ha dado armas poderosas para la destrucción de fortalezas. Hemos sido equipados con armas que Satanás no puede soportar: la oración, el ayuno y la fe. El tiempo ha llegado en el que debemos desatascar nuestra mirada de nuestras aflicciones presentes. Debemos quitar nuestros ojos de nuestras pruebas y fijarlos en el Capitán de esta guerra. Jesús tiene las llaves de toda victoria y Él nos ha prometido: “Te he provisto de toda arma necesaria para la batalla. Y estoy listo y dispuesto para darte fuerza en tiempos de debilidad”.

4 comentarios:

M.E.R.Q. dijo...

Cuanta verdad en estas palabras!!! cuantas luchas dando golpes al aire por escuchar y creer lo que el enemigo nos dice...que fracasaste, que no puedes, que no es para vos, que la lucha espiritual es para algunos, que no somos guerreros, que no todos estan capacitados para guerra espiritual, que no puedes hacer guerra por que si tienes un hueco el enemigo te destruirá, y te entra un miedo que ni te mueves...cuantas cosas de estas has escuchado???...yo muchas!!!
Y el hecho concreto es que estamos en guerra, no que tenemos que hacer guerra...que si no tomamos las poderosas armas que Dios nos ha dado, que no son seminarios ni cursos de guerra espiritual(que pueden tener su utilidad en algunos casos), sino que las armas poderosas son las que EL ha provisto y por muchoooooo tiempo no hemos sabido el poder y el alcance que tenian, las hemos usado apenas como actos religiosos.
Gracias Padre celestial por la enseñanza de este dia, para algunos un simple refrescar y confirmar y para otros un maravilloso despertar en lo que tenemos.
Gracias hermano amado por trabajar y compartir tu ministerio para edificar el cuerpo, un abrazo en Cristo.

Anónimo dijo...

"no hemos sabido el poder y el alcance que tenían, las hemos usado apenas como actos religiosos"

Esto es... me has dejado sin palabras.
Solo quiero agregar lo que dijo Watchmann Nee acerca de la guerra espiritual: "la mejor defensa es un buen ataque" ( El hombre espiritual ).

Un abrazo a todos.

Nillireth dijo...

Una perla en Su preciosa, veraz y concluyente Palabra: "Jerusalén, sobre tus muros he puesto centinelas que nunca callarán, ni de día ni de noche. Ustedes, los que invocan al Señor, NO SE DEN DESCANSO; NI TAMPOCO LO DEJEN DESCANSAR, hasta que establezca a Jerusalén y la convierta en la alabanza de la tierra."

"Serán el retoño plantado por mí mismo, la obra maestra que me glorificará... Yo Soy el Señor; cuando llegue el momento actuaré sin demora."

Is. 62:6-7 y 60:21b, 22b
Cuánta ministración de Su Santo Espíritu, dirección clara, promesa segura de quien dice "Soy la Verdad"

cesar dijo...

Ummmm, hermosos comentarios los de mis hermanos...M.E.R.Q, Nillireth y Antoine, gracias! Don Nestor muchas gracias...de veras, es reconfortante y reanimador saber que mis compañeros de guardia, estan conscientes y vigilantes de su tarea miliciana...este tipo de caracteres como los que acabo de leer, me ayudan a cuestionarme un poco y mas aun, me obligan a revisar el estado y la cantidad de mis provisión en el morral del soldado de Jesus...no puedo permitirme el lujo de descuidarme la espalda, ni des proteger la de mis soldados de escuadra...
Dios le bendice Don Nestor.