4/01/2012

Perfección


¿Alguien te dijo, te enseñó o te predicó, alguna vez, que es posible caminar delante de Dios con un corazón perfecto? Si tú tienes hambre de Jesús, quizás ya estás intentándolo, ya estás deseando fervientemente, obedecer a este mandato del Señor. Quiero alentarte: Es posible. De otra manera, Dios no nos habría hecho tal llamado. Tener un corazón perfecto ha sido parte de vivir en fe, desde la época en que Dios habló por primera vez con Abraham: Yo soy el Dios Todopoderoso; anda delante de mí y sé perfecto (Génesis 17:1). En el Antiguo Testamento vemos que algunos lo lograron. David, por ejemplo, determinó en su corazón obedecer el mandamiento de Dios de ser perfecto. Él dijo: Entenderé el camino de la perfección…En la integridad de mi corazón andaré en medio de mi casa (Salmos 101:2). Para poder enfrentar la idea de perfección, primero debemos entender que la perfección no significa una vida sin pecado, intachable. No, la perfección a los ojos del Señor significa algo completamente diferente. Significa plenitud, madurez. El significado en hebreo y en griego de la palabra perfección incluye: “rectitud, no tener mancha ni tacha, ser totalmente obediente”. Significa terminar lo que se ha empezado, lograr un desempeño completo. Juan Wesley definió este concepto de perfección como “obediencia constante”. Esto es, un corazón perfecto es un corazón sensible, un corazón que responde rápida y totalmente a los amores, susurros y advertencias del Señor. Tal corazón, dice en todo momento: “Habla, Señor, tu siervo oye. Muéstrame el camino y caminare en él”. El corazón perfecto clama junto a David: Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis pensamientos; y ve si hay en mí camino de perversidad (Salmos 139:23-24). Dios, de hecho, examina nuestros corazones; eso fue lo que le dijo a Jeremías: Yo Jehová, que pruebo el corazón (Jeremías 17:10). El significado, en hebreo de esta frase, es: “Yo penetro, examino profundamente”. El corazón perfecto desea que el Espíritu Santo venga y examine lo más profundo, y alumbre en todas las áreas ocultas, para investigar, exponer y desenterrar todo lo que no es de Cristo. Aquéllos que esconden un pecado secreto, sin embargo, no quieren ser escudriñados, examinados ni probados. El corazón perfecto anhela más que una seguridad o una cubierta por el pecado. Busca estar siempre en la presencia de Dios, habitar en comunión con Él. Comunión significa hablar con el Señor, compartir una dulce comunión con Él, buscar su rostro y conocer su presencia. El Señor escudriña los corazones para redimir, no para condenar. Su propósito no es sorprendernos en pecado o condenarnos, sino más bien prepararnos para entrar como vasijas limpias y puras a su santa presencia. ¿Quién estará en su lugar santo? El limpio de manos y puro de corazón...El recibirá bendición de Jehová (Salmos 24:3-5)

3 comentarios:

jabondelavadores dijo...

BARUJ HABAH BESHEM YAHWEH
.Animo Nestor porque Jesus El Mesias esta a la puerta y el pueblo tiene que despertar y salir de Babilonia. Un saludo y que siga enseñando lo que la iglesia en una gran parte no quiere en
señar. Dios bendiga su ministerio.Amen

Unknown dijo...

Don Néstor bienvenido sea de nuevo al ministerio después de sus vacaciones espero las allá disfrutado.
Sobre el tema de perfección no estoy seguro si fue usted en uno de sus audios o fue en otra parte donde escuche o leí que no podemos ser perfectos pero si podemos corregirnos, el pecado es como una semilla dañina que germina en nuestra alma, en nuestra mente, creo que todos tenemos esos malos pensamientos que de pronto nos atacan, pero tenemos la opción de reprenderlos a tiempo antes que sea demasiado tarde, tenemos que estar constantes alimentándonos con la palabra de Dios, no darle lugar al enemigo para que triunfe, si no que nosotros tenemos que pisarlo en la cabeza con la sangre de nuestro Señor y la unción del Espiritusanto.

M.E.R.Q. dijo...

En la palabra dice Sean perfectos como Yo soy perfecto!!! yo siempre lo vi como un mandato y creo que si EL nos pide eso es por que se puede....el tema pasa por el concepto que nosotros tenemos de perfeccion y el que Dios tiene.
Nosotros medimos con nuestra vara de justicia,olvidando que es como trapo de inmundicia, y Dios mira desde SU santidad, desde SU perfeccion,que todavia muchos no hemos entendido.....realmente creo que hay mucho por aprender en este punto de la perfeccion,pero partiendo de la base que jamas voy a poder caminar con un corazon perfecto si no permito que EL introduzca en mi SU concepto de perfeccion y la accion que esto implica....