12/26/2011

Tranquilidad


Un lugar tranquilo, alejado de los característicos ruidos humanos que se suponen forma parte de un mundo “activo”, siempre ayuda a pensar bien y de modo maduro. ¿Y qué cosa significa pensar bien y de modo maduro? Significa salir del centro de la escena y pensar en sentido de Reino, no individualmente. ¿No te has encontrado con gente con la cual has querido hablar de Jesús, de Su Palabra y todo eso, y ellos te han cambiado el tema para llevarlo a sus asuntos sentimentales? Y no estoy hablando de gente mundana, obviamente. Es mucho el pueblo que todavía supone que lo suyo propio tiene prioridad por sobre lo que Jesús dijo y enseñó.  Por ejemplo: Si en lo ajeno no fuisteis fieles, ¿Quién os dará lo que es vuestro? (Lucas 16:12). Jesús está diciendo: “Ustedes dicen que desean una revelación, algo que les permita realizar mayores cosas. Sin embargo, ¿cómo se les puede confiar ese tipo de fe, si no son confiables con las cosas que otros les han encargado?” Las palabras de Jesús deben haber dejado a sus discípulos rascándose la cabeza. Su Maestro sabía que ellos no poseían nada, mucho menos algo que otra persona les diera. Lo habían dejado todo para ser sus discípulos. Y lo habían seguido a Él, con lo mejor de sus habilidades. Pareciera que las palabras que Jesús les dijo, no fueran aplicables a ellos. ¿Qué quiere decir Jesús al decir: en lo ajeno (16:12)? Él se refiere a nuestros cuerpos y almas, los cuales compró con su propia sangre. Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios (1 Corintios 6:20). Jesús nos está diciendo: “Sus cuerpos ya no les pertenecen; y si ustedes no cuidan ese cuerpo, si no me permiten mirar dentro de ustedes, tratar con su pecado y santificarlos, ¿Cómo esperan que Yo les confíe algo más grande?”. Los discípulos habían pedido un incremento de fe y Jesús tenía ya una respuesta lista para ellos: Si tuvierais fe como un grano de mostaza, podríais decir a este sicómoro: Desarráigate, y plántate en el mar; y os obedecería (Lucas 17:6). ¿Qué estaría sugiriendo Jesús con esta figura? Yo creo que esta declaración se refiere a arrancar las raíces en nuestros corazones. Jesús está hablando sobre raíces de maldad, cosas escondidas con las que debemos tratar, así como sus seguidores lo hicieron. Él estaba diciendo: “Antes de que creas en Dios para mover montañas, necesitas arrancar raíces. Y para hacerlo no necesitas una gran fe apostólica. Todo lo que necesitas es la cantidad más pequeña de fe. Te estoy pidiendo que hagas algo sumamente básico: arrancar las raíces del pecado. Quiero que examines tu corazón y saques todo lo que es opuesto a mí”. Si consigues mínimamente esto, conseguirás esa paz y esa tranquilidad que te parecen reservadas para otros.

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