En
estas fechas, por ejemplo hoy, pleno día de Navidad, la gente se saluda entre
sí con gestos y actitudes bondadosas. Es muy normal observar cómo, personas que
jamás vemos sonreír, hoy arman una sonrisa de circunstancias bastante
convincente. Con eso consiguen hacerse pasar por afables y cordiales al menos
por un día. Luego llegarán las festividades del Año Nuevo, otra vez buenos
augurios, otra vez las sonrisas acartonadas y hasta dentro de un año si Dios
quiere. Es el hombre, no hay vueltas que darle. Es su naturaleza alimentada por
una vida sin Cristo. Aunque el hombre pretenda hacer lo mejor, si viene de su
carne, será insuficiente. Una de las escrituras más alentadora en la Biblia es
2 Corintios 4:7: Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del
poder sea de Dios, y no de nosotros. Luego
Pablo, continúa describiendo dichos vasos de barro como si fueran personas
muriendo, atribulados en todo, en apuros, perseguidos, derribados. Aunque nunca abandonados o desesperados, estos
hombres, usados por Dios, gemían constantemente por el peso de sus cuerpos,
esperando ansiosamente ser revestidos de nuevos cuerpos. Dios se burla del
poder del hombre. Se ríe de nuestros esfuerzos egoístas de ser buenos. Él nunca
usa al alto y poderoso, por el contrario Él usa lo débil de este mundo para
avergonzar a los sabios. Pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que
no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles;
sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo
débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; y lo vil del mundo y
lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, a fin
de que nadie se jacte en su presencia (1 Corintios 1:26-29). ¡Huau! ¿Acaso
ésta es mi descripción? ¡Débil, necio, vil, algo que no es noble, ni sabio, ni
poderoso! ¡Qué locura pensar que Dios pudiera usar a tal criatura! Sin embargo,
ése es su plan perfecto y es, al mismo tiempo, el mayor misterio en la Tierra.
Dios nos llama en nuestras debilidades, aun sabiendo que nos vamos a equivocar.
Pone su tesoro invalorable en nosotros, vasos de barro, porque se deleita en
hacer lo imposible con la nada. Dios está determinado a lograr su objetivo, acá
en la Tierra, a través de hombres con debilidades. Abraham tenia debilidades:
El mintió y casi hizo que su esposa se convierta en una adúltera, pero creyó
Abraham a Dios, y le fue contado por justicia (Romanos 4:3). Sin
embargo, Abraham ya hizo su parte; ¿Haremos nosotros la nuestra? Sería
excelente aprovechar precisamente este día, donde todos quieren ser buenos,
para comenzar de una vez por todas a dar testimonio a quienes nos rodean que
solamente los nacidos de nuevo pueden albergar genuina bondad en sus corazones.
¿Estás preparado? Ahora sal y hazlo. Tú puedes. En Cristo todo lo puedes.

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