3/31/2017

Más Allá de tus Límites

Pablo escribió en 2 Corintios 1:9: . . . para que no confiáramos en nosotros mismos, sino en Dios que resucita a los muertos. En esencia, él dijo, “El Señor me llevó al extremo de toda ayuda humana, al borde de la muerte. Fue un lugar de desesperanza. ¡Solamente el poder resucitador de Dios pudo haberme rescatado!”

¡Qué maravilloso lugar es estar al final de tu límite! ¡Yo siempre he dicho que cuando te topas con el fondo del abismo te encuentras con Dios! Sin embargo, si tú escuchas a muchos cristianos en medio de su sufrimiento, tú oyes, “De alguna forma lo lograré. Ahí la llevo. Vivo un día a la vez.”

Desde la niñez hemos sido alimentados con cuchara del concepto de autosuficiencia: “¡Enfréntalo como un hombre! ¡Los hombres no lloran!” ¿Cuántas veces has tratado de solucionar tus problemas? ¿Qué tan seguido  has sido inundado con tentaciones que te abruman?

Por favor no me malentiendas. Yo creo que Dios quiere que peleemos la buena batalla de la fe, pero el Señor tiene una manera de ejercer una “presión sin medida.” Nada de lo que tú intentes te funciona. Nada de lo que tú has leído parece ayudarte. Ningún consejo de los demás tiene sentido.

De repente, tú te ves forzado a entrar en una crisis que elimina toda la confianza en tí mismo. Tú no tienes esperanza, excepto que rendir toda tu esperanza humana. Tú eres forzado a confiar en Dios -y ¡tú observas que el único camino es la confianza!

Pablo claramente nos está diciendo, “Tengo la sentencia de muerte sobre mí. He sido probado sin medida, hasta el límite de toda esperanza. Esto ha sido todo. ¡No puedo confiar más en mí mismo! ¡Tengo que voltear mi mirada hacia Dios, con fe en que Él solamente podrá salvarme de todos mis sufrimientos!”

No os ha sobrevenido ninguna prueba que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser probados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la prueba la salida, para que podáis soportarla. (1 Corintios 10:13).

¿Cuál es este camino de escape? ¡Es el llegar al límite de tu fuerza y de voltear tu mirada completamente hacia Dios! Es decir, como Pablo, “¡No confío más en mí!” El camino de escape es sencillo, una fe de niño en Dios. Es confiar totalmente en que Él te sacará adelante, renunciando a ti mismo y afirmando,  



 


 

3/19/2017

Evidencias del Día del Clamor

La Biblia dice que el Espíritu Santo será derramado como un …espíritu de gracia y de oración (Zacarías 12:10). El libro de Tito nos habla que la gracia nos es dada como poder sobre el pecado, para darnos la capacidad de vivir vidas sobrias y santas: La gracia de Dios se ha manifestado para salvación a toda la humanidad, y nos enseña que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, mientras aguardamos la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo. (Tito 2:11-13).

Desde el Pentecostés ha habido una maravillosa medida de esta gracia en el pueblo de Dios. El Espíritu Santo ha traído convicción del pecado sobre todas las naciones, enseñando a creyentes de toda raza y lengua cómo hacer a un lado las cosas que están lejos de Dios y la lujuria de este mundo. El resultado ha sido un pueblo que vive sobria y rectamente en el mundo actual, y que se encuentra expectante a la venida de Jesús.

Yo creo que Zacarías 12:10 profetiza que en la última hora, el Espíritu Santo caerá poderosamente sobre el pueblo de Dios como un espíritu de gracia que lo aleja completamente de todo lo referente al mundo, al pecado. ¡Este producirá en ellos un clamor por un corazón puro!

La noticia que ha circulado en distintos ambientes evangélicos, recientemente, dice que líderes de diversos ministerios se habían estado reuniendo para buscar juntos al Señor. El Espíritu Santo empezó a exponer sus pecados y varios de ellos tuvieron que abandonar el ministerio. Respecto a este episodio alguien dijo: “Ahora que el Espíritu Santo ha venido, existe una presión por hacer lo correcto.”

Sus palabras impactan y no se puede hacerlas a un lado: presión por hacer lo correcto. Cuando el Espíritu Santo viene y expone el pecado, aquéllos que han sido tibios o que han abierto sus puertas al pecado reciben convicción en su corazón. Ministros serán despertados a una verdadera “predicación de la gracia”, aquélla que trae convicción a la gente sobre sus pecados ocultos.

¡Amados hermanos, la presión para alejarnos del pecado y hacer lo correcto va a ser muy ferviente y pesada en los últimos tiempos de la iglesia de Dios! Se ha jugado demasiado con los dones, con la unción y hasta con la gracia y la misericordia de Dios. Llega el día en que la verdad genuina atronará los aires y, solamente los que la acepten, la crean y la pongan por obra en sus vidas, seguirán adelante.



 



 

3/14/2017

En el Atardecer de la Cosecha

Seguramente has oído hablar mucho, -donde quiera te congregues-, de las bondades inocultables que traería un avivamiento. Y no importa qué tipo de manifestaciones tú puedas observar en lo que se conoce como avivamiento. ¡Un mover de Dios será verdadero a menos de que este se encuentre enfocado en la cosecha! La lluvia del Espíritu Santo siempre cae para producir el rescate de almas perdidas. Aún, aclarando que Jesús nunca habló de ir a rescatar almas perdidas, sino de ir y hacer discípulos.

Lo cierto es que Dios derramó su Espíritu en el Pentecostés para preparar la tierra y suavizarla con el objeto de que la semilla del evangelio fuera plantada. Creyentes llenos del Espíritu fueron enviados desde el aposento alto a todo el mundo para que hicieran esos discípulos de Cristo Jesús.

La iglesia ha visto más de dos mil años años de siembra y crecimiento, y hoy, ¡es tiempo de cosecha! Todos aquellos que han muerto en Cristo hoy representan los primeros frutos  de la primera cosecha. ¡Jesús no ha regresado aún porque Él  ha estado esperando pacientemente por su última y poderosa cosecha!

Por tanto, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia hasta que reciba la lluvia temprana y la tardía. (Santiago 5:7).

En la primera parte del siglo pasado, el “Movimiento de la Lluvia tardía” inició en Canadá. Tuvo una duración de cuarenta o cincuenta años. Hoy, solamente pocas iglesias de la “Lluvia tardía” permanecen, aunque aquellas que formaron parte de este movimiento estaban convencidas de que estaban experimentando el derramamiento maravilloso y final del Espíritu.

Muchos dijeron, “¡Este es! ¡Estamos viendo pasar lo que dice Zacarías 12:10!” Pero el movimiento se disipó y otros más han venido y se han desvanecido igualmente. ¿Por qué? ¡Porque éstos no estaban enfocados en la cosecha!

Muchos de los llamados movimientos del Espíritu Santo han desaparecido rápidamente porque estaban centrados en el hombre - ¡enfocados en los dones, en la superación personal, en alcanzar la felicidad individual, y no en alcanzar a las almas perdidas y moribundas en este mundo! Pensar que la iglesia del Señor está para que tú vivas una vida feliz, con tu esposa, tus hijos, tu trabajo, tu casa y tu auto, es minimizar la mente de Dios.

Jesús relacionó a la cosecha con las almas perdidas al decir, Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies. (Mateo 9:38). Cualquier verdadero derramamiento del Espíritu Santo se enfocará en esta oración hecha por Jesús. Los pocos avivamientos considerados genuinos fueron bendecidos con grandes cosechas de almas.

De todos modos, y mientras dejamos que se cumpla la divina voluntad del Padre, y que si a Él le place envíe un tremendo avivamiento, sigamos leyendo Su Palabra en nuestras Biblias, y estimando que, a menos que decida modificar su palabra profética dada por medio de los antiguos y modernos profetas, lo que realmente se avecina es una enorme apostasía, no precisamente un avivamiento.






 

3/09/2017

Mientras Nos Quede Tiempo...

Tú y yo hemos escuchado en los últimos tiempos muchos mensajes que preanuncian casi proféticamente un gran avivamiento. Tú y yo, también, hemos acudido a nuestras Biblias y, para nuestra sorpresa, lo que hemos visto en ella con relación a los últimos tiempos, es una enorme apostasía, pero no ese avivamiento.

 ¿Cuál será la verdad? ¿Habrá hablado Dios a los oídos de estos modernos profetas, y les habrá dicho algo distinto y casi opuesto a lo que nos dejara escrito? No tengo la autoridad para decir que no o que sí con certeza, pero sí puedo conjeturar al respecto.

Entonces me pregunto: ¿Podemos estar listos para el avivamiento si creemos que no hay más esperanza -que hemos rebasado el tiempo de gracia y que no hay nada más almacenado que el juicio? ¡Hermanos, no podemos tener fe de que acontezca un avivamiento hasta que estemos convencidos de que Dios aún quiere derramar Su Espíritu sobre nosotros!

¿Por qué América no ha sido juzgada? ¿Por qué Jesús aún no ha venido? Esto se debe a que todavía existe una gran cosecha y Dios...no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento. (2 Pedro 3:9).

Observamos esta gran misericordia del Señor en un pasaje de Isaías donde Dios le ordena al profeta decirle a Judá: ¿Qué es de la carta de repudio de vuestra madre, con la cual yo la repudié? ¿O quiénes son mis acreedores, a quienes yo os he vendido? He aquí que por vuestras maldades habéis sido vendidos y por vuestras rebeliones fue repudiada vuestra madre. ¿Por qué cuando vine no hallé a nadie y cuando llamé nadie respondió? ¿Acaso se ha acortado mi mano para no poderos rescatar? ¿No tengo yo poder para librar?” (Isaías 50:1-2).

Dios ya había repudiado a Israel al darle “una carta de repudio”. Pero ahora su atención estaba puesta en Judá, un pueblo que le había sido infiel y que se había apartado de Él. Dios todavía amaba a Judá y Él vino a ella clamando por la carta de repudio. Él estaba diciendo, “¡Enséñame la carta de repudio! Pruébame que te alejé de mí. ¡Fuiste tú quien se apartó de mí! Yo no hice nada para lastimarte. Yo siempre te amé. ¡Yo vine a tí y te llamé!”

Esto es exactamente lo que observo que Dios está haciendo ahora mismo en América. Y cuando digo América es lo que digo: Toda América, no sólo la que parece más importante. Él nos está diciendo, “¡Enséñame la carta de repudio! ¡Muéstrame que yo me alejé de ti! ¡Yo aún no he quitado a mi Espíritu Santo! Por el contrario, ¡yo continúo obrando sobre toda la nación –aun atrayendo, llamando, viniendo a ti!” El Señor está hablando lo anterior en púlpitos alrededor de estas naciones.

Él está hablando a través de hombres y mujeres de Dios que dedican tiempo preciado buscándole a Él. ¡Dios está llamando a América al arrepentimiento - a regresar a su propio corazón! ¡Nosotros tenemos que estar completamente persuadidos de que todavía hay tiempo y esperanza, y mientras estemos orando, el Espíritu está obrando en todos los niveles de la sociedad, llamando, atrayendo a gente a Él!



 

 

3/02/2017

Llamados a Ser Piedra de Cambio

(Efesios 3: 8) = A mí, que soy menos que el más pequeño de todos los santos, es dada esta gracia de anunciar entre los gentiles el Evangelio de las inescrutables riquezas de Cristo.

El apóstol, Pablo consideraba un gran privilegio el que le fuese permitido predicar el Evangelio. Él no consideraba su llamamiento como un trabajo penoso, sino que lo cumplía con mucho gozo. Sin embargo, aunque Pablo se sentía agradecido por su ministerio, lo humillaba el éxito que en él había obtenido.

Cuanto más lleno esté un barco más profundamente se hunde en las aguas. Los holgazanes pueden tener un concepto muy elevado de sus habilidades, porque ellas no son sometidas a prueba; pero el trabajador diligente pronto se da cuenta de su debilidad.

Si ansías humildad, intenta una obra difícil; si deseas conocer tu nulidad, emprende algo grande por Jesús. Si quieres sentir cuán impotente eres aparte del Dios vivo, intenta, especialmente, la gran obra de proclamar las inescrutables riquezas de Cristo, y conocerás como nunca antes, qué débil e indigna cosa eres tú.

Aunque el apóstol conoce y confiesa así su debilidad, nunca estuvo perplejo en cuanto al tema de su ministerio. Desde su primero hasta su último sermón, Pablo predicó a Cristo y nada más que a Cristo. Levantó la cruz y ensalzó al Hijo de Dios que derramó su sangre en ella.

Sigue su ejemplo en todos tus esfuerzos personales por difundir las buenas nuevas de salvación, y haz que Cristo y éste crucificado sea tu permanente tema. El cristiano debiera ser igual a las hermosas flores de primavera, las cuales cuando el sol alumbra, abren sus áureas corolas e inclinan sus cabezas.

Así el cristiano debiera sentir el dulce influjo de Jesús; Jesús debe ser el sol del cristiano y él debe ser la flor que se rinde al Sol de Justicia. ¡Oh, hablar sólo de Cristo! Este es el tema que es simiente para el que siembra y pan para el que come. Este es el carbón encendido para los labios del que habla y la llave maestra para el corazón del que oye.

Esto que acabas de leer fue escrito alguna vez, hace muchos, pero muchos años, por un hombre llamado Charles H. Spurgeon. Quizás su nombre te resulte conocido, o quizás no tengas ni la menor idea quien fue. Sin embargo, lo escrito te deja entrever que el tema central, que sigue siendo Jesucristo, siempre ha sido bastardeado por falsos, oportunistas o mercantilistas. Que seas tú la piedra de cambio.


2/26/2017

Voces de Este Tiempo

Nos cuenta la historia que por el pecado del sacerdocio y del pueblo, Dios había dejado de hablarle a Israel. La Biblia dice, ...en aquellos días escaseaba la palabra de Jehová y no eran frecuentes las visiones (1 Samuel 3:1). Sin embargo, en medio de una sequía de la Palabra, el Señor se le apareció al joven Samuel: Jehová llamó a Samuel.... (quien) no había conocido aún a Jehová, ni la palabra de Jehová le había sido revelada. (1 Samuel 3:4, 7).

Samuel tenía solamente doce años y, aunque era un niño devoto, él no reconoció la voz del Señor. Por tanto, Dios fue a la habitación de Samuel y lo llamó con voz audible. En un principio, Samuel pensó que Elí lo estaba llamando; él no sabía que había sido entrenado para discernir voces - ¡para escuchar directamente a Dios!

Dios no le estaba hablando al sacerdote Elí, quien ahora era sordo a Su voz. De hecho, pareciera que en ese entonces solamente había un profeta que estaba escuchando a Dios- el hombre de quien no conocemos su nombre pero que alertó a Elí acerca de que Dios lo desecharía. (1 Samuel 2:27-36).

Escuchar a Dios implica más que pasar un tiempo a solas con Él. Es más que simplemente decir, “¡Habla Señor, tu siervo te escucha!” No existe una fórmula para escuchar a Dios; no hay diez pasos a seguir. Antes de que usted pueda escuchar a Dios, Él tiene que hablarle primero a usted - y Él le habla a aquéllos que tienen sus corazones listos para escucharlo.

Samuel no tuvo ningún conocimiento teológico acerca de Dios cuando Dios le habló por primera vez. Pero él tuvo un corazón tierno, puro, devoto y abierto al Señor. Por tanto, ¿qué piensa usted que el Señor le enseñó primero a Samuel tras haber hablado con él?

El Señor le dijo a Samuel, ¡Yo juzgaré a Elí porque él sabía de la maldad de sus hijos y no hizo nada para detenerlos! Ellos debieron haberse quitado sus vestimentas y se les debió decir, ‘¡No pueden acercarse al lugar Santo!’ Ahora Samuel quiero mostrarte mi odio al pecado que habita en mi casa. Te quiero enseñar lo que implica escuchar mi voz y caminar conmigo. (ver 3:11-14).

No es para menos por qué la Biblia dice que Samuel habló dichas palabras con firmeza - ¡él había escuchado la voz del Señor! Él pasó mucho tiempo en su presencia, orando, buscándole, y Dios le habló claramente en todo tiempo.

Hoy en día existen personas que han sido entrenadas para conocer la voz de Dios. Estos santos devotos a la oración derraman su corazón ante Él - y en respuesta, ¡Él se manifiesta en ellos! Claro está que no son muchos, y tampoco tienen un nombre de prestigio ni ministerios reconocidos por la flor y nata de la religión evangélica. Sin embargo son oráculos que hablan hoy lo que Dios dice hoy. Y créeme que eso no es poca cosa. No debemos admirarlos, ni adularlos, ni seguirlos ni enaltecerlos; sólo debemos oírles y luego ver si lo que están diciendo se condice con lo que estamos viendo.



 



2/18/2017

¿En Abundancia o en Escasez?

(Lucas 18: 22)= Jesús, oyendo esto, le dijo: Aún te falta una cosa: vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme.

De acuerdo; se ha enseñado durante muchos años en la mayoría de las iglesias denominadas cristianas, que la santidad y la pobreza van juntas. Realmente no sé de dónde sacaron esos maestros esas enseñanzas. Lo cierto es que el apóstol Pablo dice: Sé vivir humildemente y sé tener abundancia. Entonces, ante la mínima duda que estima pueda quedarle a sus oyentes, añade: Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.

Puedes tú ser tan santo cuando tu situación financiera es confortable, como cuando eres pobre. Quizás sea más fácil clamar a Dios cuando se está en necesidad, por eso los templos no están repletos de gente pudiente, obviamente.

Pero si los cristianos santifican a Dios en sus corazones más allá de las preocupaciones materiales, deben ser capaces de vivir por encima de las circunstancias que los rodean, ya sean estas de prosperidad o de pobreza. La pobreza es una maldición, no una bendición.

No es ciertamente un sinónimo de rectitud. A veces es producto de los horrores de una guerra, de las malas administraciones de un gobierno regional de carácter injusto o poco previsor, o de simples actos de corrupción a los que la naturaleza humana caída, esto es sin Dios, es tan proclive.

En ocasiones es el resultado de una opresión de los ambiciosos y egoístas, o de la desobediencia humana a los mandamientos divinos, o de ignorar los principios que encierran las bendiciones de Dios. A veces la pobreza temporal es el resultado de un ataque satánico o de una seria e inexplicable calamidad.

Cualquiera sea su causa, pobreza y santidad no son equivalentes. Algunos hacen voluntariamente un voto de pobreza para poder entregarse completamente a Dios. En tal situación la pobreza se convierte en una bendición para esas personas, debido a que han renunciado a todos sus bienes materiales para servir al Señor.

Esto, más que obviamente, si el Señor verdaderamente los ha llamado a esa actitud. De otro modo, es una auto flagelación que no llega a ninguna parte del mundo espiritual. Sin embargo, la simple pobreza no constituye una señal de santidad.

Por supuesto, lo mismo puede decirse de la riqueza.- Los santos son aquellos que están contentos allí donde Dios los ha situado, y sirven al Señor de todo corazón, independientemente de las circunstancias materiales que los rodean.

¿Por qué he vuelto a escribir sobre este punto, hoy, cuando no hace mucho tiempo hablé del mismo tema? Porque los vaivenes de la economía mundial están sacudiendo y abrumando cada vez más a más gente. Y dentro de esas gentes, hay cristianos. Y muchos.

Y porque cuando a un cristiano las cosas del mundo le van bien, da gloria a Dios repetidamente, exclama aleluyas por cada hecho y es un polvorín de predicación presto a explotar e inundar el planeta con la bendita palabra de Dios.

Pero, cuando las cosas del mundo no le van tan bien, entonces todo cambia y escribe a todos los ministerios que conoce buscando ayuda o guía. Este es mi aporte a todos los correos recibidos al respecto. No tengo mucho más que decir que lo que la Biblia ha dicho.


2/13/2017

Hombre: ¿Dónde Estás Tú?

Algo muy poderoso y maravilloso está aconteciendo actualmente en nuestro mundo. Algo más allá de nuestro entendimiento; algo que afectará al mundo entero en estos últimos tiempos. Dios está preparando a un pequeño pero poderoso ejército de cristianos, el ejército más comprometido en la faz de la tierra.

El Señor tomará el comando de dicho ejército para que éste ejecute proezas. Él concluirá estos tiempos con un puro, devoto y valiente remanente. Toda mi vida yo he escuchado historias acerca de nuestros antepasados que vivieron en santidad y despreciaron el pecado.

Estos hombres y mujeres conocían la voz de Dios y pasaron horas, incluso días en ayuno y oración. Ellos oraron sin cesar y tuvieron el poder y la habilidad para resistir con éxito la inmoralidad de sus tiempos. Dios está en el proceso de levantar otro ejército, y en esta ocasión, Sus guerreros de Sión no serán solamente ancianos, padres y madres con cabello canoso.

Este nuevo ejército estará integrado por nuevos y viejos creyentes, cristianos ordinarios jóvenes y ancianos que dependen de Dios. ¡Un nuevo ministerio está por venir! El sistema de denominaciones de la iglesia evangélica parece llegar a su fin. Casi no tiene influencia en el mundo secular, no cuenta con ningún poder en Cristo.

Algunos me acusan de ser “duro” con los pastores. Pero yo estoy en contacto con muchos pastores rectos delante de Dios que también se duelen al ver el actual declive del ministerio. Existe un remanente santo de pastores y le doy gracias a Dios por cada uno de ellos.

Sin embargo, es un hecho que más y más ministros van en declive al estar comprometiendo su fe. ¡La Biblia nos alerta a no inquietarnos! Dios tiene un plan el cual está siendo manifestado. Dicho plan se encuentra descrito claramente en la Escritura, principalmente en los primeros cuatro capítulos del Primer Libro de Samuel.

El profeta Samuel es un ejemplo del remanente de Dios en los últimos tiempos. El Señor lo escogió en medio de los peores tiempos y lo entrenó hasta que llegó el momento en que Él manifestaría algo nuevo. Dios le dijo a Samuel, Yo haré una cosa en Israel que a quien la oiga le zumbarán ambos oídos. (1 Samuel 3:11).

¿Qué cosa maravillaría y zumbaría a todo aquél que la escuchara? ¡Ésta se refiere al juicio de Dios sobre el descarriado sistema religioso y el emergente, entrenado, ungido y santo remanente! Lo que hizo Dios en el tiempo de Samuel, Él lo hace en cada generación. Inclusive, en cada generación ha habido un remanente, un pueblo de oración y conforme a Su corazón. 

Hoy es ese tiempo. Hoy tienes delante de ti la posibilidad de formar parte de ese Remanente Santo o, en todo caso, quedarte cómodamente donde estás, esperando que llegue el fin de semana para que alguien te ministre, para que alguien ore por ti, para que alguien se ocupe de ayudarte a solucionar tus desaguisados, para que alguien te diga lo que tienes que hacer y lo que no tienes que hacer.

Es el tiempo en donde Dios nos llama a utilizar esta maravillosa computadora que llevamos instalada desde nuestro nacimiento, que se llama mente, y ponerla de una vez por todas al servicio del Reino y no de nuestras apetencias carnales. ¿Dónde estarás tú? ¿Qué parte del camino te verá pasar? De tu respuesta, depende tu futuro. De tu futuro, depende tu victoria.



 




2/09/2017

Alineando tu Corazón con Él

El deseo de los humildes oíste, Jehová; tú los animas y les prestas atención (Salmo 10:17).

En este versículo David presenta un sencillo plan conformado por tres pasos para conocer la mente y la voluntad de Dios en su vida: 1- Preséntale a Dios tu petición (ora) 2- Prepara tu corazón para escuchar Su voz 3- Él te permitirá conocer y el Espíritu Santo te hablará.

Muy pronto, Dios va a derramar de su gloriosa copa la porción más grande del Espíritu Santo que el mundo haya visto jamás. Una gran convicción del Espíritu Santo tocará a muchos de tus vecinos, compañeros de trabajo y miembros de familia aún no salvos.

Gente por todas partes se encontrará herida y dejará de asistir a iglesias muertas en busca de unas que caminen con Dios. ¡Estos individuos estarán desesperados por encontrar a alguien cuyo corazón esté listo! A esto, creo que tú sabes que ya lo estamos viviendo.

Dios va a utilizar a miles de siervos ordinarios, (¿Has leído bien? Ordinarios, dice) para su obra en los últimos tiempos, en particular para ministración de persona a persona. Entonces te pregunto: ¿Estás tú preparando tu corazón ahora mismo para que Su obra sea hecha, en y a través de ti?

Confiésale hoy a Dios: “¡Oh, Señor, yo quiero que cuentes con mi vida! Sé que ahora mismo solamente me alimento de pan -en un desierto de desesperanza. Pero ¡yo quiero vivir!” Y ese querer vivir, habla precisamente de eso, de vivir. No estoy hablando de sobrevivir, que es lo que en mayoría hoy se está haciendo.

Sumérgete en Su Palabra. Aprende a buscarle diariamente. ¡Existe un poder revolucionario para la preparación de tu corazón! Es a través de esta preparación que el significado y la plenitud vendrán a tu vida. ¡Sus sentimientos y personalidad cambiarán, y el poder será derramado en usted!

Cuando Dios vea que tú te encuentras listo, Él te traerá grandes oportunidades para que participes en Su obra. Tú incluso no tendrás que dejar tu hogar. ¡Dios te traerá las necesidades a su puerta! Eso, siempre teniendo en cuenta que si bien las necesidades son importantes, no es esa la prioridad de los hijos de Dios.

El poderoso Dios al que servimos está preparando a Su pueblo en este mismo momento para su grandiosa obra. Jehová saldrá como un gigante y como el de un guerrero despertará su celo; gritará, dará su grito de guerra, prevalecerá sobre sus enemigos. (Isaías42:13).

¡Prepara tu corazón para encontrarte con Él! ¡Llega a ser un siervo listo, equipado y preparado para su gran derramamiento de los últimos tiempos y Su gloria vendrá a tu vida en esta hora final! Será menester que cuando venga, te encuentre preparado.



 



2/04/2017

La Pregunta es: ¿Estás Preparado?

Yo creo que el evangelio debe ser acompañado del poder y de la manifestación del Espíritu Santo - ¡obrando milagros, demostrando que el evangelio es verdadero! Porque de otro modo, si lo limitamos a un discurso teológico o eminentemente intelectual, quizás ganemos cierta simpatía en el mundo secular, pero jamás traeremos almas a los pies de Cristo. Allí sólo se llega por el poder de Dios sintetizado en la acción de Su Espíritu Santo.

Pablo sostuvo con firmeza, y ni mi palabra ni mi predicación fueron con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder (1 Corintios 2:4). En griego aquí se refiere a tener prueba. Pablo está diciendo, “Yo predico el evangelio con prueba. ¡Dios y el Espíritu Santo me respaldan con señales y prodigios! Hebreos 2:4 dice que Dios en efecto confirmó el mensaje de Pablo con señales y prodigios: testificando Dios juntamente con ellos, con señales, prodigios, diversos milagros y repartimientos del Espíritu Santo según su voluntad.

Los creyentes del Nuevo Testamento tenían una oración: mientras extiendes tu mano para que se hagan señales y prodigios mediante el nombre de tu santo Hijo Jesús (Hechos 4:30). Estos apóstoles fueron por todas partes predicando el evangelio completo. Entonces es aquí cuando tú dices: ¡Y bueno! ¡Pero eran los apóstoles! ¿Sabes qué? Eran hombres como tú o yo. Y muchos de ellos, créeme, bastante menos que tú o yo. Sin embargo lo hicieron porque creyeron y confiaron. Sólo por eso.

Sobrevino temor a toda persona, y muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles. (Hechos 2:43). - Por la mano de los apóstoles se hacían muchas señales y prodigios en el pueblo... Los que creían en el Señor aumentaban más, gran número de hombres y de mujeres...  (Hechos 5: 12, 14).

He aquí uno de los versículos que resumen todo lo anterior -que demuestra que un evangelio predicado por completo debe incluir señales y prodigios: Sin embargo, se detuvieron allí mucho tiempo, hablando con valentía, confiados en el Señor, el cual daba testimonio de la palabra de su gracia, concediendo que se hicieran por las manos de ellos señales y prodigios (Hechos 14:3).

Este versículo habla sobre los apóstoles que ministraron con audacia durante mucho tiempo, predicando gracia y arrepentimiento, y posteriormente, Dios les concedió que ejecutaran señales y prodigios con sus manos. ¿Leíste bien lo que dije? Dios les concedió. A ti también te lo puede conceder. ¿Y qué harás con eso? ¿Lo pondrás al servicio de los hermanos sin pensar en absoluto en ti, en tu prestigio personal o en tu sustento material? ¿De verdad harías eso? Entonces espéralo. Si Dios ve en ti ese corazón generoso y desinteresado, Él te lo dará.

De la iglesia de los últimos días se dirá  Ellos saliendo, predicaron en todas partes, ayudándolos el Señor y confirmando la palabra con las señales que la acompañaban (Marcos 16:20). Esto es lo que Dios tiene previsto para nosotros. ¿Esto mismo? Sí, esto mismo. Porque aunque transcurran los tiempos, Dios no cambia, es inmutable, es el mismo. Y siempre confirmará una palabra genuina predicada, con su poder, señales y prodigios. ¿Estás preparado?

Los milagros de la iglesia de los últimos días serán genuinos, indisputables, innegables, y aun así, éstos no serán muy conocidos. Sin embargo, éstos serán realizados por manos de santos ordinarios y separados a quienes Dios conoce y que tienen intimidad con Jesús. Estos creyentes emergerán de closet secreto de oración -un pequeño ejército preparado, lleno de fe y con ningún otro deseo más que el hacer la voluntad de Dios y de glorificarle. Ellos no tendrán miedo y serán poderosos en oración. ¡Ellos abrirán naciones enteras al evangelio y Dios confirmará Su Palabra a través de maravillosos milagros! 



 

1/31/2017

Un Poder Que Sigue Vigente

El apóstol Pablo le dice a su generación: todo lo he llenado del evangelio de Cristo. (Romanos 15:19). Y él describe “llenado” del evangelio como algo más que palabras. ¡Es un evangelio de palabras y obras! “... porque no osaría hablar sino de lo que Cristo ha hecho por medio de mí, para conducir a los gentiles a la obediencia. Y lo he hecho de palabra y de obra (v. 18).

Aquí Pablo estaba diciendo, “¡Los gentiles se convierten a Cristo no por mi sola predicación sino porque mis palabras van acompañadas de obras milagrosas!” ...con potencia de señales y prodigios, en el poder del Espíritu de Dios; de manera que desde Jerusalén y por los alrededores hasta Ilírico, todo lo he llenado del evangelio de Cristo. (v. 19).

Si Pablo hubiera predicado y enseñado sin señales y prodigios, su mensaje no hubiera tenido un gran impacto. ¡No hubiera predicado el evangelio completo! Él le dijo a los corintios, Con todo, las señales de apóstol han sido hechas entre vosotros en toda paciencia, señales, prodigios y milagros (2 Corintios 12:12)

Observa las palabras de Pablo en este versículo: señales, prodigios y milagros. ¡La mayoría de los cristianos hoy en día se avergüenzan al escuchar estas palabras! ¿Por qué? ¡Porque éstas se han convertido en abominaciones por culpa de predicadores y maestros sin escrúpulos y hambrientos de poder! La gran tragedia es que estas distorsiones han hecho que pastores, evangelistas y creyentes en general, temerosos de Dios, se alejen de la verdad existente en el evangelio predicado en su totalidad.

Hace un momento veía una nota periodística que un canal de la televisión de Chile le realizaba a una mujer que era la dueña de la única casa, entre centenares, que el fuego de los tremendos incendios que azotan ese país no había tocado, casi de manera prodigiosa. ¿Y sabes qué? La mujer daba gracias a Dios y dijo que ella estaba segura que Él había oído sus oraciones y las de su familia, que también es cristiana.

Dios es aún Dios - y ¡Él es poderoso para obrar milagros y prodigios! ¡Él aún es nuestro sanador y Él quiere mostrar su fuerza a todos los que confían en Él! Grandes obras sobrenaturales y sin distorsiones toman lugar en la iglesia del Nuevo Testamento- sin publicidad, protagonismo, o sin individuos clamando poder y autoridad. El ministerio de Pablo es un claro ejemplo:

En Troas, mientras Pablo predicaba un largo mensaje, un hombre joven se quedó dormido al encontrarse sentado en una ventana y se cayó desde el tercer piso. La Biblia dice que este joven fue levantado muerto (ver Hechos 20:9-12). Cuando Pablo se acercó al joven, silenció a todos los que allí se encontraban. Y de pronto, así como Elías actúo, lo abrazó y repentinamente éste revivió. El joven había sido resucitado -¡levantado de los muertos! ¡Qué poderoso milagro!

Después de este suceso, Pablo no envió a nadie a que esparciera las noticias del milagro que acababa de suceder. No, esto no es lo que aconteció. Todos los presentes simplemente regresaron al tercer piso, tomaron comunión, y Pablo continuó predicando. La Escritura ni siquiera menciona a este joven nuevamente. ¿Por qué? ¡Porque la iglesia se encontraba en espera de que obras sobrenaturales sucedieran! Ellos predicaron todo el evangelio - ¡con la presencia de señales y prodigios! 

Si hoy mismo, ahora, allí donde tú estás ocurre un tremendo milagro sobrenatural para el cual nadie encuentra una explicación científica o racional, puedo asegurarte que el primero que se quedará paralizado de sorpresa serás tú. ¡Y eres un hijo de Dios! ¿Te imaginas lo que ocurriría con gente del mundo si esos milagros fueran cosa de todos los días, como lo eran en la iglesia primitiva?

No nos vamos a poner a llorar porque así no sea. Lo que sí tendremos que hacer es, de una vez por todas, dejarnos de frases bonitas, ejemplos domésticos y palabrerío florido. Lo que tendremos que hacer de una vez por todas los que predicamos en público, es hacerlo mostrando el poder de Dios manifestado. Porque ese es el único Evangelio posible y por una razón sencilla y contundente: ¡¡¡Él vive!!!