3/09/2017

Mientras Nos Quede Tiempo...

Tú y yo hemos escuchado en los últimos tiempos muchos mensajes que preanuncian casi proféticamente un gran avivamiento. Tú y yo, también, hemos acudido a nuestras Biblias y, para nuestra sorpresa, lo que hemos visto en ella con relación a los últimos tiempos, es una enorme apostasía, pero no ese avivamiento.

 ¿Cuál será la verdad? ¿Habrá hablado Dios a los oídos de estos modernos profetas, y les habrá dicho algo distinto y casi opuesto a lo que nos dejara escrito? No tengo la autoridad para decir que no o que sí con certeza, pero sí puedo conjeturar al respecto.

Entonces me pregunto: ¿Podemos estar listos para el avivamiento si creemos que no hay más esperanza -que hemos rebasado el tiempo de gracia y que no hay nada más almacenado que el juicio? ¡Hermanos, no podemos tener fe de que acontezca un avivamiento hasta que estemos convencidos de que Dios aún quiere derramar Su Espíritu sobre nosotros!

¿Por qué América no ha sido juzgada? ¿Por qué Jesús aún no ha venido? Esto se debe a que todavía existe una gran cosecha y Dios...no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento. (2 Pedro 3:9).

Observamos esta gran misericordia del Señor en un pasaje de Isaías donde Dios le ordena al profeta decirle a Judá: ¿Qué es de la carta de repudio de vuestra madre, con la cual yo la repudié? ¿O quiénes son mis acreedores, a quienes yo os he vendido? He aquí que por vuestras maldades habéis sido vendidos y por vuestras rebeliones fue repudiada vuestra madre. ¿Por qué cuando vine no hallé a nadie y cuando llamé nadie respondió? ¿Acaso se ha acortado mi mano para no poderos rescatar? ¿No tengo yo poder para librar?” (Isaías 50:1-2).

Dios ya había repudiado a Israel al darle “una carta de repudio”. Pero ahora su atención estaba puesta en Judá, un pueblo que le había sido infiel y que se había apartado de Él. Dios todavía amaba a Judá y Él vino a ella clamando por la carta de repudio. Él estaba diciendo, “¡Enséñame la carta de repudio! Pruébame que te alejé de mí. ¡Fuiste tú quien se apartó de mí! Yo no hice nada para lastimarte. Yo siempre te amé. ¡Yo vine a tí y te llamé!”

Esto es exactamente lo que observo que Dios está haciendo ahora mismo en América. Y cuando digo América es lo que digo: Toda América, no sólo la que parece más importante. Él nos está diciendo, “¡Enséñame la carta de repudio! ¡Muéstrame que yo me alejé de ti! ¡Yo aún no he quitado a mi Espíritu Santo! Por el contrario, ¡yo continúo obrando sobre toda la nación –aun atrayendo, llamando, viniendo a ti!” El Señor está hablando lo anterior en púlpitos alrededor de estas naciones.

Él está hablando a través de hombres y mujeres de Dios que dedican tiempo preciado buscándole a Él. ¡Dios está llamando a América al arrepentimiento - a regresar a su propio corazón! ¡Nosotros tenemos que estar completamente persuadidos de que todavía hay tiempo y esperanza, y mientras estemos orando, el Espíritu está obrando en todos los niveles de la sociedad, llamando, atrayendo a gente a Él!



 

 

2 comentarios:

Pame dijo...

El tiempo humano es nada, si lo comparamos con la historia de la humanidad. Cuando queremos acordar pasamos lo 65, empiezan a hacerse sentir en el cuerpo los años y se hace cada vez nas fuerte ese dicho: "Si el joven supiera.....y el viejo pudiera......."
Es la ley natural de la vida, es como el peine que nos regalan.......cuando estamos calvos........
Es como el joven que se alegra porque tiene miles de amigos........en el Facebook, pero no tiene con quien hablar "persona a persona" un fin de semana.......
Es la satisfacciòn efìmera que te da cuando compras un celular nuevo....que a los 6 meses ya no querras porque salio un nuevo modelo con mejores aplicaciones.......
La vida es un sueño....y los sueños....sueños son.........
En algùn momento de la vida, para todos los humanos, la puerta se cerrarà definitivamente........nada de lo material se lleva......
Solo el recuerdo y respeto de aquellos que le hicimos bien en nuestro peregrinar........
Pero que lindo es tener la certeza, de que luego que esa puerta se cierra, aparece la verdadera justicia, que le da premio y castigo, de acuerdo a las acciones y omisiones que realizamos en la tierra......
El tiempo es un Gran Señor....y es grande el tendal que deja.........mientras mi tiempo termina me prepara para la despedida.........no dejando deudas ni comentarios que averguencen a mi esposa e hijos......

libertad en la palabra dijo...

Gracias sean dadas a Dios!

!Aun hay tiempo, Aun hay esperanza!
Aun esta su gracia!