12/30/2009

Rutinas Necesarias

¿De verdad alguien puede ser tan infantil para creerse que entre las 0.00 horas de un día y las 0.01 del siguiente, pueden producirse cambios realmente importantes que merezcan la pena celebrarse?
Si hay quienes lo creen, gloria a Dios, porque la Palabra dice que sólo si somos como niños entraremos en el Reino de los Cielos, aunque no por cuestiones como estas, claro está.
Los cristianos vivimos repitiendo como papagayos que para Dios un día es como mil años y mil años como un día, con lo que estamos diciéndole a la humanidad que el Dios en el que creemos es eterno, no está ligado al tiempo cronos, no usa reloj de pulsera, ni apaga velitas de pasteles de cumpleaños.
Pero cuando llegan las vísperas de Año Nuevo, celebramos su llegada como si en el año mismo estuviera la razón de alguna clase de cambio notable en nuestras vidas. Eso se parece mucho a la idolatría. "¡No veo la hora que se vaya este 2009!", dicen los que estuvieron en problemas durante los 365 días que concluyen.
"¡Estoy seguro que el Señor nos va a bendecir grandemente en este año que se inicia!", profetizan otros tantos, suponiendo que, en efecto, nuestro Dios es un viejo malhumorado que sólo será capaz de arrimarnos alguna bendición después de tomarse dos copas de champagne, disparar un par de bengalas multicolores o hacer explotar petardos ensordecedores que enloquecen a niños, viejos , perros y gatos.
Entiendo todo eso, no soy un arcaico legalista vetusto y avinagrado incapaz de disfrutar nada. Pero, como maestro del Señor, (No de "mi" ministerio), tengo la obligación espiritual y moral de enseñarte que Dios no está emparentado para nada con el negocio del cambio de año.
Porque, en última instancia, ese cambio de año obedece al dictado de un calendario que, si la memoria no me falla, fue inventado por un Papa romano e incorporado al mundo occidental. Y estoy por decirte que Dios tampoco anda en el negocio implantado por la iglesia católica y romana.
Tampoco es obligatorio realizar balances retrospectivos porque para caminar con éxito hacia adelante, no debemos mirar demasiado para atrás, ya que corremos el riesgo de colisionar. El hijo de Dios debe hacer un balance diario, y en virtud de su resultado, ajustar conductas y comportamientos para el día siguiente.
Eso es lo que debo escribir porque para eso es este espacio. Cumplí.
Ahora bajo al mundo imperfecto de los hombres imperfectos y te digo: feliz comienzo de año, gracias por haberme acompañado durante el 2009 que concluye y es mi deseo que durante 2010 Dios pueda bendecirte ricamente. Claro que para que ello sea posible, no sólo deberás utilizar un nuevo calendario, sino que también tendrás que nacer de nuevo. No bastará con descorchar botellas, sino que habrá que ser obedientes.
Y el mundo nos está demostrando que es mucho más sencillo lo del calendario...Por eso es tanta la dificultad de entrar por la puerta estrecha. Pero es la única que lleva a la salvación. Ni miles de años nuevos lo pueden lograr.

12/28/2009

Santos Inocentes

Hoy se conmemora, en casi todo el planeta cristiano, el Día de los Santos Inocentes, en recuerdo de la masacre llevada a cabo por el rey Herodes, donde murieron miles de niños, salvándose Jesús porque sus padres lograron sacarlo de Belén a tiempo.
Es una festividad que, más allá de las bromas hasta de mal gusto realizadas en su homenaje, se cumplimenta en muchísimas iglesias cristianas. No sólo del catolicismo romano, propulsor de la designación de esta fecha, sino también evangélicas.
Pregunto: ¿Alguien leyó la Biblia? Se supone que sí, hablamos de iglesias con sacerdotes o pastores a cargo, ¿No es así?
No puedo trasncribirlo completo por obvias razones, pero trae tu Biblia y ábrela en el segundo capítulo del evangelio de Mateo. En el primer verso, dice que cuando nació Jesús, vinieron del oriente unos magos preguntando adonde estaba el rey de los judíos que había nacido.
Herodes oyó esto y se puso muy nervioso. En cada sombra veía peligro para su reinado, y el nacimiento de un futuro rey, lo turbaba y le hacía temer por su estabilidad. Consultó con sus asesores respecto a ese nacimiento y ellos, llevándose por lo que decían los rollos, le dijeron que habría de nacer en Belén de Judea, parte de su territorio.
Entonces hizo traer de manera secreta a estos magos a su presencia, con la finalidad de utilizarlos para comprobar la veracidad del rumor. Los mandó a Belén con el mandato de averiguar sobre ese nacimiento y retornar a confirmárselo.
Los magos fueron a Belén, vieron y adoraron al niño, pero recibieron una revelación divina en sueños donde se les decía que no debían retornar a Herodes, sino a sus respectivos destinos por otros caminos. Y con relación a esto, aquí sí quiero reproducir textual el verso 16.
(Mateo 2: 16)= Herodes entonces, cuando se vio burlado por los magos, se enojó mucho, y mandó a matar a todos los niños menores de dos años que había en Belén y en todos sus alrededores, conforme al tiempo que había inquirido de los magos.
Y aquí es donde se produce la matanza (Que no se sabe a ciencia cierta de que magnitud fue, ya que Belén contaba en esa época con pocos habitantes) que dio origen a lo que hoy se celebra en el ambiente de la cristiandad.
Ahora bien. Dije más arriba si nadie había leído la Biblia por una simple razón. ¿Cuando celebramos los cristianos el Día de Reyes, en conmemoración a la visita de esos magos (Que no eran reyes) al pesebre de Belén? En la noche del 5 al 6 de Enero.
Pero la Biblia dice que la matanza de los niños fue después que ellos estuvieran adorándo al Salvador recién nacido. Por lo tanto, mis amados hermanos, si ustedes desean seguir conmemorando al 28 de diciembre como Día de los Santos Inocentes, háganlo, son libres.
Establezcan recordatorios, sermones especiales dedicados y hasta dramatizaciones teatrales en memoria, pero me temo que si seguimos dándole más valor a las tradiciones orales que a lo escrito en la Biblia, en cualquier momento entramos en la categoría de idólatras.
O, en todo caso, deberíamos auto-dedicarnos esa celebración, ya que seríamos todos nosotros los santos inocentes que están dispuestos a creerse cualquier invento de viejos cabezones religiosos, en lugar de darle crédito al libro que contiene la genuina Palabra de Dios.



12/20/2009

¿Que Estamos Edificando?

(Jeremías 31: 1)= En aquel tiempo, dice Jehová, yo seré por Dios a todas las familias de Israel, y ellas me serán a mí por pueblo. (2) Así ha dicho jehová: el pueblo que escapó de la espada halló gracia en el desierto, cuando israel iba en busca de reposo. (3) Jehová se manifestó a mí hace ya mucho tiempo, diciendo: con amor eterno te he amado, por tanto, te prolongué mi misericordia.
Nota que el tiempo del desierto, fue todo misericordia, pero ahora está cambiando. Se hace mucho hincapié, permanentemente, en la misericordia de Dios, la cual es cierta y verdadera. Pero los hijos de Dios no han sido llamados a vivir permanentemente bajo Su misericordia, sino bajo Su Poder, que no es lo mismo.
(Verso 4)= Aún te edificaré (Está hablando que hay ministerios con palabra fresca y dinámica) y serás edificada, oh virgen de Israel; todavía serás adornada con tus panderos, y saldrás en alegres danzas. (Vemos el tiempo presente representado aquí).
Ahora vamos a identificar el tiempo apostólico. ¿Que dice el verso 4? Dice: Te edificaré y serás edificada. Lo primero que vemos es que el tiempo apostólico estará identificado por la reedificación.
Los veraderos apóstoles edifican, no desparraman billetes de dolar o euros en las plataformas. La sabiduría labró sus siete columnas. Los gobiernos de los apóstoles, traen una palabra de edificación.
Eso no significa que te den a ti palmadas en la espalda, sino que te edifican colocándote en los lugares que son correctos, aunque media supuesta iglesia los discuta. Los verdaderos apóstoles quieren que tú llegues a la estatura del varón perfecto, no que dependas de ellos.
La palabra justa es la que te construye, no las que te endulzan con lisonjerías o halagos. Edificar no quiere decir bendecirte. Edificar quiere decir construirte. Y a veces, para conseguirlo, tienen que derribar antiguas estructuras pensantes.
Nuestras estructuras, nuestras posiciones, son operaciones que tendrán que modificarse. Una iglesia del siglo veintiuno, no puede ni podrá tener jamás la apariencia de una iglesia del siglo diecinueve.
Vemos que somos adornados por danzas y alabanzas. ¿Cuantos saben que eso ya hace bastnate tiempo que llegó? Y no estoy hablando de profesionalismo eclesiástico, estoy hablando de una estación de la iglesia que es sobrenatural y sirve para adornarnos.
Quiero decir que ahora estamos muy atractivos para el que no nos conoce, porque se ve a una iglesia viva, alegre, bulliciosa, gozosa, que se alegra. Entonces, la gente viene aunque sea por curiosidad.
Antes, la gente escondía la Biblia para ir al templo; la guardaban en una bolsa de papel. Hasta las mismas organizaciones cristianas comenzaron a vender porta-biblias en las iglesias, ¿Recuerdas? Eran una especie de carteras que, si bien se vendían con el argumento de protegerla, la realidad era que una gran mayoría la utilizaba para ocultarla y no ser detectado, no ya como creyente, sino como miembro de la religión evangélica, que era lo que realmente le traía problemas.
Es decir que la iglesia tuvo, en algún momento, una atracción sobrenatural sobre la gente, porque estábamos en unaépoca de adorno. Quiero decir que estábamos, sobrenaturalmente, siendo adornados por Dios. La gente se veía linda. Los cristianos se veían más hermosos que los no cristianos.
Sin embargo ahora, al lugar en el espíritu al que Dios nos ha llevado, es donde se manifiesta que el apetito es mayor por la sabiduría y no por los adornos. La gente está buscando soluciones, no ritos o cultos "simpáticos". Y la Palabra de Dios demanda que la iglesia se convierta en monte, al cual las naciones acudan para buscar ideas.
¿Adonde estás tú, hoy? ¿En tus adornos, o en la sabiduría divina?

12/17/2009

Malas Decisiones

Esta es una época de balance. Las cercanías del fin de año, lleva a mucha gente a prestar atención a los logros o fracasos vividos durante el año que concluye. Y allí está nuestro hipotético hombre, sentado en una silla con la cabeza entre sus manos.
En el balance anual, se ha enterado que su empresa está quebrada, que ha perdido todo su capital, que ya no tiene más nada en lo concerniente a posesiones materiales. Que ya no hay margen siquiera para comenzar desde cero, porque no hay ni capital ni avales para hacerlo.
¿Que sucede, en la vida de esa persona, en el ámbito espiritual? Sucede algo que, pese a ser tan remanido y reiterativo, muchos no parecen entenderlo aún. Satanás aprovecha esa puerta abierta de la desesperanza y lanza allí su dardo preferido: el suicidio.
En la mente del hombre se dibujan claramente las clásicas palabras: Mi vida ya no vale la pena, lo he perdido todo. Sin dinero no puedo mantener a mi familia. Ellos van a estar mucho mejor sin mí. Es más; si yo muero, ellos van a cobrar mi seguro de vida y, con eso, vivir cómodamente durante mucho tiempo.
Si este hombre es un incrédulo, no hay nada que frene ese pensamiento y nada que lo suplante por algo mejor. Pero si este hombre es creyente, lo cual no es obstáculo para que le llegue este pensamiento, recibirá en ese momento un alerta del Espíritu Santo que le recordará, en primera instancia, algo que quizás leyó hace mucho tiempo.
(Deuteronomio 30: 19)= A los cielos y a la tierra llamo popr testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia; (20) amando a Jehová tu Dios, atendiendo su voz, y siguiéndole a él; porque él es vida para ti, y prolongación de tus días; a fin de que habites sobre la tierra que juró Jehová tu Dios a tus padres, Abraham, Isaac y Jacob, que les había de dar.
Ahora, este hombre tiene algo muy claro. Si elijo la muerte, -se dice a sí mismo-, estaré eligiendo la maldición. Y no quiero condenarme de esta forma. Entonces, es allí donde el Espíritu Santo lo guiará a otras palabras.
(Salmo 37: 25)= Joven fui, y he envejecido, y no he visto a justo desamparado, ni su descendencia que mendigue pan.
(Filipenses 4: 19)= Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.
Es allí donde este hombre se dará una palmada en la frente y exclamará: ¡Es cierto! ¡Dios me va a ayudar a salir de esta tribulación! Voy a decidirme a confiar en Él. Él será mi proveedor. Voy a entregarme completamente a Él, y sé que Él tomará el control de mi vida y me mostrará como resolver mis problemas económicos.
Ocurre que, cuando Dios pone al hombre en el huerto del Edén, entre otras cosas, le da autoridad y derecho legítimo para señorear sobre toda la Creación. Pero, ¿De que manera? En Su nombre, guiado por Él.
Sin embargo, tal como sabemos, el hombre cae después por causa de su desobediencia. ¿Y que sucede, entonces? Que Dios se aparta de ese hombre y lo deja librado a su propia capacidad de discernir entre el bien y el mal, tal el árbol simbólico del cual ha comido.
Entonces el hombre se queda sin la compañía y la guía de Dios, pero no pierde en absoluto su sentido del control y la dominación, el señorío. Sólo que ahora intenta controlarlo todo fuera de Dios, sin consultarlo con Él. Así ha sido hasta nuestros días. Por eso ocurren casos como el hipotético relatado. ¿No será tiempo de que vuelvas a las fuentes originales?

12/15/2009

Mi Programa. Tu Programa.

(Génesis 2: 7)= Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, (¿Que cosa formó aquí? El cuerpo) y sopló en su nariz aliento de vida (Esta palabra, Aliento, equivale a espíritu en este texto).
Sabemos que la palabra espíritu es la palabra Pneuma, que quiere decir Viento. Por eso, cuando la Palabra de Dios habla del Espíritu de Dios, en realidad está hablando del aire de Dios. Por ese motivo es que, cuando el Espíritu Santo vino en Pentecostés, hubo un sonido bárbaro, como el de un viento fuerte.
Y dice que le dio un Cuerpo. La palabra Cuerpo, en la Biblia, es la palabra Soma. Y la palabra Alma, en la Biblia, es una palabra que a muchos creyentes no les gusta decir, pero que está allí. Se escribe Psuches, pero se pronuncia Psiquis.
Esto significa que, si hoy en tu iglesia se estuviera hablando respecto a la última campaña evangelística, nadie preguntaría cuantas almas aceptaron a Cristo, sino cuantas psiquis se convirtieron al Señor. El verso anterior, concluye diciendo: y fue el hombre un ser viviente.
Ahora hablemos de Adán. Dios fue el que lo creó a Adán. Pero como Adán no tuvo a nadie antes que él, estaba solo. Dios mismo se encargó de formar el alma de Adán. ¿Como formó el alma de Adán? Voy a usar una palabra que tal vez a ti no te agrada demasiado, pero no encuentro otra: lo programó.
Somos creados para ser programados. Somos programables. Dios lo agarró a Adán y le dijo: Ahora te voy a explicar para qué estás aquí. Primero vas a hacer esto, después vas a hacer lo otro, ponle nombres a estos bichos.
Es decir que Adán, tenía inteligencia en un ciento por ciento. Adán era igual a Cristo. Había sido programado para vivir en santidad. ¡Adán! Vas a habitar en el huerto, y lo vas a guardar, y vas, y vas, y vas. Lo programó.
Es probable que este término, a ti, pueda sonarte demasiado técnico, demasiado mecánico, pero será mejor que lo olvides. Porque una computadora, cuando tú la programas, es un reflejo de lo que Dios ha hecho con el hombre.
A menor escala y a menor todo, pero es así. Dios creó al hombre, pero el hombre no fue e hizo todo lo que tenía que hacer. No estaba auto-programado. No era cuestión de oprimir una tecla. Dios lo minisrtró y, si no te agrada la palabra "programó", la cambio por enseñó.
Pero el caso es que le dio un programa muy claro de todo lo que tenía que haer y todo lo que no tenía que hacer. A ese programa, que todavía hoy Dios lo respeta a muerte, nosotros hemos dado en llamarlo como La Voluntad.

12/11/2009

Dios Nunca te Olvidó

Me asombro diariamente, ante algunos correos que recibo, respecto a la enorme cantidad de directivas, disposiciones, reglamentos, estatutos y singulares ministerios que la iglesia, en la expresión estructural de sus congregaciones, ha establecido para su cumplimiento como forma inexcusable de pertenencia.
Creo fiel y firmemente que no podemos irnos más allá de lo que la Biblia nos muestra. Ella misma nos advierte del grave peligro que significa añadir conceptos humanos a sus páginas o eliminarlas para sostenerlos. Es básico, entonces, recordar esto y otras verdades vigentes.
(Mateo 28: 19)= Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo; (20) enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros, todos los días, hasta el fin del mundo.
Queda claro que, mientras Jesús dedicó su ministerio a Israel, su señorío y su proclamación, asi como el llamado a reconocerlo, se extiende a todas las naciones. Sus discípulos pueden y deben reconocer públicamente su alianza con Cristo mediante la señal del bautismo, que es administrada bajo la autoridad del Dios Trino. Pero no existe tal cosa como un certificado de salvación por medio de un chapoteo en aguas bautismales.
El contenido de la futura enseñanza que iban a desarrollar los apóstoles sería, entonces, un desprendimiento de lo que Jesús había mandado a proclamar, y no algunas buenas ideas de esos hombres bien intencionados.
Jesús les aseguró a ellos, (Y en ellos a todos nosotros), respecto a su presencia constante mientras nos dirigimos a cumplir la misión a la que se nos haya enviado. Esto es importante, porque no sucede lo mismo con aquellos que están atareados haciendo algo que Dios no les ha mandado hacer.
Y nos dice que estará con nosotros todos los días, (Y esto significa exacta y puntualmente eso: todos los días), hasta el fin del Mundo. Mundo, en este caso, es la palabra Kosmos, y está más cercana en su implicancia a universo o sistema, que a planeta o gente, como muchos de nosotros hemos aprendido.
(Isaías 54: 6)= Porque como a mujer abandonada y triste de espíritu te llamó Jehová, y como a la esposa de la juventud que es repudiada, dijo el Dios tuyo. (7) Por un breve momento te abandoné, pero te recogeré con grandes misericordias.
Está hablando, indudablemente, de un Remanente Santo, no de un grupo denominacional. Está hablando de la verdadera iglesia, hoy todavía invisible, y no de distintos grupos religiosos que en muchos casos, nada tienen que ver con la Palabra ni con la Persona de Dios.
(Verso 15)= ¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, (Mucha atención con esto), yo nunca me olvidaré de ti. (16) He aquí que en las palmas de las manos te tengo esculpida; delante de mí están siempre tus muros.
Punto y a otra cosa. Si tú realmente crees en Dios y le crees a Su Palabra, acabas de ser liberado de esa vieja angustia que carcomía tu alma, por causa del abandono de tu padre, de tu madre, de tu marido, de tu mujer, de tu hijo o de tu hija.
Es bien intencionada y bien realizada, hoy día, la sanidad interior. Es necesaria por cuanto en las iglesias abundan personas con estas angustias. Pero ahora ya sabes que Dios nunca se olvidó de ti y que, en todo caso, más que sanidad interior, lo que tú necesitas es creerle a Cristo.

12/06/2009

La Iglesia Genuina

Dice en los originales de la segunda Carta de Pablo a Timoteo, que toda la Escritura es inspirada por Dios para nuestro provecho. Dice también que la iglesia va a retornar a lo que fuera , según lo leemos en el Libro de los Hechos.
Sin embargo, nosotros vemos eso y no encontramos ninguna conexión con la realidad presente. ¿Y sabes que? Lo aceptamos. Decimos: "Está bien; los tiempos cambian. Ahora tendrá que ser así". No. En absoluto. No.

Porque lo que está escrito allí, en modo alguno son historias o historietas para ilustrar clases infantiles en iglesias modernas los domingos por la mañana, mientras los padres se reúnen a debatir para ver que salario van a abonarle al pastor en los próximos meses. Lo que está escrito allí, sucedió así, exactamente como lo relatan. ¡No es historia de ficción!
Entonces, cuando hablamos de retrotraernos a la iglesia primitiva, la que vemos operar en Hechos, no podemos encontrar relación alguna que nos resulte coherente con nuestra realidad. Ni siquiera nos entra en la mente que, por ejemplo, en medio de una predicación pastoral, alguien que ha recibido una palabra fresca y Rhema del Señor, se ponga de pie e interrumpa al orador. Sin embargo, en la iglesia abierta de Corintios, vemos que es así. "Calle el primero", dice...
Aquella gente hizo esa clase de iglesia. Y era gente común, como tú o yo. Y fíjate que nosotros, hoy, tenemos la gran ventaja de tener mayor capacidad de entendimiento y toda el conocimiento de la historia a nuestro favor.
Mucha es la gente que no encuentra relevancia entre la letra y la vida. Es por eso que, ministerios muy singulares que operan en la libertad de Cristo, traen palabra relevante para el día presente y ,por ese motivo, resultan chocantes. Simplemente, porque no estamos acostumbrados a actualizar la letra todo el tiempo. Sin embargo, ese es el provecho que tú puedes sacarle a la Biblia: encarnarla y vivirla día a día.
La Palabra dice que la realidad y la Escritura se unen en el mundo natural. Que vamos a poder disfrutar el regreso, es decir: vamos a poder encarnarlo, vamos a poder vivir las cosas que Dios está haciendo.
Lo que hoy consideramos como iglesia, no es el concepto de lo que Dios tenía para la iglesia. Reitero: lo que hoy conocemos como La Iglesia, esto es: la mentalidad, cuando alguien menciona "iglesia", lo que a ti te viene a la mente, no es lo que Dios tenía en Su mente cuando dijo que quería hacer la iglesia.
Cuando tú dices "iglesia", inmediatamente viene a tu mente una fotografía de lo que hoy es una iglesia, pero cuando Dios dice Iglesia, Él no está viendo absolutamente nada de lo que tú estás viendo.
Sin embargo, la iglesia de este siglo va a emparejarse con la visión de Dios, no con los planes de los hombres que la constituyen. Van a haber muchos cambios, y varios de ellos muy duros y casi hasta inaceptables para las máximas jerarquías establecidas. Así es que no debes conformarte y aceptar la actitud esa de que "ya hemos llegado".
Aún no hemos llegado a ninguna parte. Es más; al igual que el antiguo pueblo, estamos dando vueltas en círculos, mientras murmuramos y nos quejamos de todo. Para poder movernos y caminar hacia donde Dios quiere, vamos a tener que identificarnos con nuevas dimensiones espirituales.

12/03/2009

Allí Está Tu Batalla

Hay una realidad que nosotros, necesariamente, debemos entender: tu alma, que partiré desde la base que está bien viva y no todavía crucificada con Cristo, no quiere de ninguna manera y se resiste, ser cambiada y moldeada a la imagen de Cristo.
Lo que pretendo decirte, quien quiera que seas que estás leyendo esto precisa y puntualmente hoy, es que tú mismo, con toda tu alma, eres el que te resistes a ser cambiado y moldeado a la imagen de Cristo.
Entonces tú terminas de leer esto y reaccionas: "¡¡No, hermano!! ¡¡Yo sí quiero ser cambiado!! ¡¡Usted no se imagina como lo deseo!! ¡¡Realmente, yo quiero ser como Cristo, me cueste lo que me cueste!!" Está bien, te creo; entonces: Allí Está tu Batalla.
Observa: hay una naturaleza en tu interior, a la cual no le agrada en absoluto que te esté diciendo esto. Sin embargo, hay otra naturaleza, también en tu interior, que te está diciendo que sí, que todo esto que lees es bien cierto.
Hay un conflicto dentro tuyo. Y ese conflicto muestra a una protagonista principal: tu alma. A veces, los creyentes usamos una expresión que, mayoritariamente, ni siquiera sabemos lo que quiere decir: Salvar el Alma.
¿Por qué decimos eso? ¡Porque es correcto y está muy bien dicho! ¡Es el alma lo que Dios quiere salvar! Pero esa alma no quiere ser cambiada o moldeada a la imagen de Cristo. ¿Por qué? Bueno; mucho me temo que empezaremos a meternos en problemas...
Voy a usar una palabrita que, tal vez tú al oirla por primera vez, pueda no agradarte demasiado. Pero no te apresures. Lee y examina; y luego, si quieres, reacciona. Pero por favor, que sea sin realizar ninguna evaluación apresurada.
Dios nos diseñó, cuando nos creó, como espíritu, alma y cuerpo. Y esto es lo que somos: un espíritu, que tiene un alma y habita temporariamente un cuerpo. Pero no soy un cuerpo ni soy un alma, soy un espíritu. Igual que Dios. Dios es espíritu. Yo estoy hecho a imagen y semejanza de Dios. Entonces, yo soy un espiritu, que tiene un alma y habita durante un tiempo en una caja descartable llamada cuerpo.
¿Y que significa esto? Que aunque este cuerpo, en algún momento deba irse, no importa. Porque en realidad yo no soy este cuerpo, soy un espíritu. ¿Estás entendiendo? Eso quiere decir que soy de la misma naturaleza de Dios.
¡Cuidado con esto! ¡Ni se te ocurra leer mal y entender que somos como Dios! Eso es Nueva Era, no Evangelio. Lo que dije es que somos de la misma naturaleza. Y no lo digo yo, lo dice Él. Cuando Dios creó a Adán, lo creó un espíritu, le dio un alma y le dio un cuerpo. Por esa causa es que aparecen tres naturalezas en la creación del hombre.
¿Y cual de todas esas naturalezas crees tú que se adapta mejor a las estratagemas de Satanás? En principio, muchos podrían decir que el cuerpo, pero no es así porque el cuerpo por sí solo, no decide. El espíritu desde ya, no, porque ha sido dado por Dios mismo; soplado de su boca. Entonces nos queda el alma. Y, te agrade o no, lo creas o no, lo entiendas o no, lo aceptes o no, Allí Está tu Batalla.

12/01/2009

Ordenando la Cabeza

Es indudable que, a lo largo de nuestra militancia cristiana, hemos llegado a aceptar determinadas cosas en nosotros, en nuestras vidas, que siempre creímos que eran bíblicas porque sonaban como bíblicas.
Son cosas que, en la medida que empezamos a leer la Biblia con detenimiento y sin prisas, tal como se entiende el "escudriñar" demandado, y no como quien lee el periódico, descubrimos que no eran tan bíblicas como suponíamos.
Yo siempre hago esta salvedad cuando estudio la Palabra de Dios: Hay una gran diferencia entre ser un creyente escritural y ser un creyente bíblico. Los dos son creyentes, a eso nadie lo discute, pero sus ópticas respecto al evangelio, son diferentes. ¿Sabes en que son distintos?
Tú puedes ser escritural sin ser bíblico. ¿Que significa esto? Que hay personas que toman un versículo de la Biblia, y dicen: "¿Ves que está escrito? ¡Mira! ¡Ahí está! ¿Lo ves?" Pero cuando tú desparramas esa escritura en toda la Biblia, resulta que no cierra ni encaja.
Y a nosotros, el Señor nos ha llamado a ser bíblicos. Esto significa que nuestras verdades tienen que estar, inexorablemente, en el contexto básico de la Biblia. De ninguna manera eso se entiende como una escritura suelta y perdida en un marco distinto.
Entonces nos vamos dando cuenta que, a medida que Dios nos va revelando su Palabra, nos va demostrando lo contrario a muchas cosas que durante años habíamos creído, pero que en realidad no eran así.
Muchas de las cosas que más hemos defendido en la vida son, exactamente, las que Dios quería que nosotros cambiáramos. No nos manda de cabeza al infierno por eso, no; muy por el contrario, nos tiene infinita paciencia. Pero es bueno que Dios nos de la habilidad de ordenar cosas en nuestras cabezas para centrarnos.
Dios te está confrontando en este tiempo. No enfrentando, confrontando. Porque Dios no tiene ningún interés ni necesidad de estar en guerra contigo. Nos confronta con Su Palabra y nos permite ver como por un espejo a esa Palabra en nuestras vidas.
Y no es fácil soltar, en nuestras vidas, todo aquellos que por años hemos mantenido fuertemente asido. La primera palabra que aprende un bebé, más allá de sonidos guturales y luego de mamá y papá, es MIO.
Eso te demuestra que, todo lo que asimos con fuerza en nuestros primeros años, luego nos costará muchísimo soltarlo. Pero debemos entender que, si no nos decidimos a soltar definitivamente nuestro YO, para sentar en nuestro trono interior a Jesucristo, todavía ni siquiera hemos comenzado a caminar por donde Dios quiere que caminemos.