(Éxodo 34: 2-3) = Prepárate, pues, para
mañana, y sube de mañana al monte de Sinaí, y preséntate ante mí sobre la
cumbre del monte. Y no suba hombre contigo, ni parezca alguno en todo el monte;
ni ovejas ni bueyes pazcan delante del monte.
El velar por la mañana es esencial. No debes
mirar al día hasta que no hayas mirado a Dios, ni mirar el rostro de otros
hasta que no hayas mirado el Suyo. No puedes esperar vencer, si comienzas el
día con tu propia fortaleza.
Enfréntate con tu labor cotidiana, después de
haber pasado unos momentos de meditación a solas con tu Dios. No encuentres a
ninguna persona, ni aún a los que habitan bajo tú mismo techo, hasta que no
hayas encontrado primero al gran Huésped y Compañero de honor de tu vida,
Cristo Jesús.
Encuéntrale a solas. Encuéntrale con
regularidad. Encuéntrale con su Libro de Consejos delante de ti; y acomete tus
deberes diarios con la influencia de Su personalidad controlando por entero
todos tus actos. Los hombres que más han hecho por Dios en este mundo, se han
encontrado muy de mañana sobre sus rodillas. La Biblia contiene la mejor
historia de la obra poderosa realizada por la oración:
Mira estos modelos. El siervo de Abraham ora y
aparece Rebeca, esposa de Isaac. Génesis 24:12-16.
Jacob ora, y el ángel de
Dios concede su petición, y la venganza de su hermano Esaú se cambia en amor
fraternal. Génesis 32:24, 32 y capítulo 33:4.
Moisés ora, y los amalecitas son vencidos.
Éxodo 17:8-14.
Josué ora, y el sol se para en su curso. Josué 10:12-15.
David
ora, y Ahitofel se mata. 2 Samuel 15:31 y 17:23.
Asa ora e Israel gana una
batalla tremenda. 2 Crónicas 14:11-15.
Josafat ora y la ira de Dios se cambia
en cariño. 2 Crónicas 20:6-17.
Elías ora y aparece una nube pequeña y pronto
cae una impensada lluvia. 1 Reyes 18:36.
Eliseo ora y las aguas del Jordán se
dividen. 2 Reyes 2:9-15.
Ora otra vez y un niño muerto vuelve a vivir. 2 Reyes
4:27-36.
Daniel ora y un sueño olvidado le es revelado con su interpretación.
Daniel 2.
Isaías ora y ciento ochenta y cinco mil asirios
mueren. 2 Reyes 19.
Nehemías ora y el corazón del rey se suaviza. Nehemías
1:4-11 y 5:1-5.
La iglesia ora y Pedro se liberta de la cárcel. Hechos 12:5-18.
Pablo y Silas oran y un terremoto conmueve los cimientos de su cárcel y las
cadenas de todos se sueltan. Hechos 16:25-29.
¿Cuántas veces en tu vida de fe has orado con fervor, clamor y auténtica necesidad? ¿Ha respondido Dios tus oraciones? Si así ha sido, tú ya sabes de qué estamos hablando. Si no has hecho lo primero, no puedes esperar que "mágicamente" se produzca lo segundo.
Y si hubieras hecho lo primero y no ha sucedido nada de lo segundo, pues entonces deberás examinar tu vida y examinarte, porque alguien o algo está estorbando tu oración y su indudable respuesta.
1 comentario:
Es muy emocionante como Dios responde las oraciones, nada es casualidad, se conoce perfectamente cuando Dios responde nuestras peticiones, tal ves sin truenos, lluvias, temblores, pero con la solución a mi problema que tanto lo necesitaba. Personalmente tengo muchas peticiones cumplidas milagrosamente, ME SACÓ DE LA MUERTE Y ME DIO LA OPORTUNIDAD DE SEGUIR VIVIENDO EN EL AÑO 2008 ESTUBE HOSPITALIZADA 8 días en el servicio de hurgencia grave. Ore Dios me dio una salud increíble.
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