11/05/2016

Esa Inmensa Calidad de Amor

A lo largo de los siglos, la Biblia se basaba fundamentalmente en la transmisión oral de un conjunto de relatos memorizados por poetas expertos. Tras esta primera fase, y gracias al surgimiento de la monarquía israelita de David en el s. X a.C., con una corte real y escribas oficiales, se comenzaron a poner por escrito, por primera vez, las antiguas tradiciones orales.

Estos sabios amanuenses se sentaban en una biblioteca ubicada dentro del palacio de Jerusalén y compilaban en un registro toda la historia antigua de Israel. Este proceso de escritura de las primeras Biblias implicaba una gran dedicación.

Tras el sacrificio ritual de un animal kosher (vaca, cabra u oveja), su pellejo se limpiaba y afeitaba para secarlo y alisarlo y componer de ese modo un pergamino. Docenas de hojas de pergaminos se unían en una sola costura y daban lugar a rollos que podían ser de 10 metros cuando se desplegaban.

Usando la pluma de un animal kosher, y la tinta de ceniza y resina, el escriba abría un pergamino y anotaba, cuidadosamente, las palabras de la Biblia en el hebreo antiguo. Cada libro de la Biblia se escribía en un rollo independiente. Una vez que se reunían todos los rollos de la Biblia, se almacenaban en un archivo del Templo de Jerusalén. Esta colección significaba la primera Biblia del mundo.

Todo esto para que hoy sepas que el Padre expresa dos clases de amor: un amor generalizado hacia todos los pecadores, y un amor especial hacia todos aquellos que forman parte de Su familia. El amor generalizado de Dios hacia la humanidad puede ser adoptado por todo individuo que acude a Él en arrepentimiento. Pero el corazón de Dios también está lleno de otro tipo de amor - ¡distinto, excepcional amor por Sus hijos!

Dios siempre ha tenido a un pueblo elegido y en el cual Él ha derramado Su gran amor. Israel fue objeto de ese amor especial: Porque tú eres pueblo santo para Jehová, tu Dios; Jehová, tu Dios, te ha escogido para que le seas un pueblo especial, más que todos los pueblos que están sobre la tierra. No por ser vosotros el más numeroso de todos los pueblos os ha querido Jehová y os ha escogido, pues vosotros erais el más insignificante de todos los pueblos, sino porque Jehová os amó...por eso os ha sacado Jehová con mano poderosa... (Deuteronomio 7:6-8).

Dios le dirigió estas palabras a Israel. Sin embargo, si tú has recibido a Jesús como tu Señor y Salvador -si tú has sido adoptado en la familia de Dios y Él es tu Padre amoroso - ¡Tú te has dado cuenta de cuan especial eres para Él! Tú eres recipiente del extraordinario amor de Dios. He aquí Sus palabras dirigidas hacia ti:

Pero vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable. Vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, ahora sois pueblo de Dios; en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, ahora habéis alcanzado misericordia. (1 Pedro 2: 9-10).

En algún momento tú no habías sido objeto de Su amor especial, ¡Pero ahora lo eres! Tú has sido reconciliado con el Padre y Él te ama profundamente -¡Ahora mismo, en este preciso instante! Si puedes creer esto que hoy te digo, tu vida se modificará sustancialmente, porque uno de los motivos por el que mucho pueblo de Dios no llega a sentirse pleno, es porque aún no h a entendido qué clase y caudal de amor es el que Dios siente y derrama sobre nosotros.

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