10/10/2015

Paradigmas

En muchas ocasiones me habrás leído o escuchado hablar del tremendo obstáculo que se manifiesta en nuestras iglesias respecto a los paradigmas. He procurado explicar, asimismo, qué cosa es un paradigma. Sin embargo, creo que lo que voy a transcribir a continuación, es el ejemplo simple más práctico que podríamos encontrar y detalla, casi con precisión milimétrica, las contrariedades que ciertas costumbres o tradiciones producen en el pueblo cristiano.
Para ilustrar la necesidad de preguntarse el porqué de las cosas, la necesidad de cuestionarse lo establecido, la necesidad de conocer las propias creencias y desafiarlas regularmente, contaré hoy la paradoja de los monos y los plátanos:
En un experimento se metieron cinco monos en una habitación. En el centro de la misma ubicaron una escalera, y en lo alto, unos plátanos. Cuando uno de los monos ascendía por la escalera para acceder a los plátanos, los experimentadores rociaban al resto de monos con un chorro de agua fría.
Al cabo de un tiempo, los monos asimilaron la conexión entre el uso de la escalera y el chorro de agua fría, de modo que cuando uno de ellos se aventuraba a ascender en busca de un plátano, el resto de monos se lo impedían con violencia. Al final, e incluso ante la tentación del alimento, ningún mono se atrevía a subir por la escalera.
En ese momento, los experimentadores extrajeron uno de los cinco monos iniciales e introdujeron uno nuevo en la habitación. El mono nuevo, naturalmente, trepó por la escalera en busca de los plátanos. En cuanto los demás observaron sus intenciones, se abalanzaron sobre él y lo bajaron a golpes antes de que el chorro de agua fría hiciera su aparición.
Después de repetirse la experiencia varias veces, al final el nuevo mono comprendió que era mejor para su integridad renunciar a ascender por la escalera. Los experimentadores sustituyeron otra vez a uno de los monos del grupo inicial. El primer mono sustituido participó con especial interés en las palizas al nuevo mono trepador.
 Posteriormente se repitió el proceso con el tercer, cuarto y quinto mono, hasta que llegó un momento en que todos los monos del experimento inicial habían sido sustituidos. En ese momento, los experimentadores se encontraron con algo sorprendente. Ninguno de los monos que había en la habitación había recibido nunca el chorro de agua fría.
 Sin embargo, ninguno se atrevía a trepar para hacerse con los plátanos. Si hubieran podido preguntar a los primates por qué no subían para alcanzar el alimento, probablemente la respuesta hubiera sido esta “No lo sé. Esto siempre ha sido así”.
Asombroso, ¿Verdad? Sin embargo, lo vemos a cada domingo en cientos de lugares, cuando ante nuestra pregunta de por qué se está haciendo tal o cual cosa que no es bíblica, se nos responde con las mismas palabras.
Albert Einstein pronunció una sentencia secular que, en casos, los cristianos podemos incorporar a nuestras enseñanzas: “Triste época la nuestra. Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio”

1 comentario:

Unknown dijo...

Dios les bendiga, Don Nestor tristemente desde el principio de los tiempo o desde la caída del hombre vemos qué este en su afán de supuestamente "servir a Dios" a erreado su camino.
El primer caso fue en el Edén Caín mato a Abel por el simple hecho que Caín quiso establecer el camino de la religión hueca y vacia. Al ver que Abel decidió entregar su corazón al Dios del cielo lo mató y estableció el paradigma de si sirves a Dios con honestidad y sinceridad, lo que no te destruirán.
Dicho experimentó como lo veo representa 5 tiempos distintos pero regidos por el mismo principio.
1) Caín y Abel: establecimiento del paradigma.
2) Noé y el mundo antiguo: un mundo sumergido en la ideología de que los hombres eran dioses por ser más fuerte que otros. Sino te sometías a sus dictámenes de dioses morias. Noé fue justo Dios lo salvo del juicio pero en sus hijos el principio suscistio.
3) Moisés, la Ley, los profetas y el pueblo: desde el prciudado Dios a establecio hombre para manifiestar su voluntad. La ley fue dada para que el hombre viera que sus obras delante del Dios del cielo eran malas. Dios transcribió todo el fundamento de la misma por mano de Moisés para que buscaran la dirección del Padre y así enseñaran al pueblo, pero los sucesores de Aaron interpretaron según su propio entendimiento. Convirtiendola en el ritualismo religioso que conocemos hoy en día.
Dios levanta profetas para conminar al pueblo al arrepentimiento. El resultado esta escrito en las paginas de la biblia.
4) Jesús y el sistema establecido: viene el Mesías de Dios a predicar un evangelio que no es más que la realidad de la Ley del Dios altísimo. Donde el amor absoluto al Padre y la disposición de amar al prójimo como a si mismo hace contraste con una generación de hombres hipócritas amadores de si mismos. Resultado muerte, crucifixión y levantamiento de Jesus.
5) Los apóstoles y la iglesia moderna: El Espíritu Santo tomó el evangelio y lo desglosó en la vida de los apóstoles cuyo fundamentos están escritos en las epistolas. Donde radica el error que las congregaciones religiosas han tomados partes y han construido grandes imperios enfocados en la satisfacción de su propio egocentrismo sin importan a cuantos destruyan en el nombre de su dios.
Haciendo una comparación, dicho experimento es el mundo, la escalera el camino de salvación, 4 monos las estructuras religiosas establecidas, el plátano el Reino de Dios, un mono, somos nosotros, los cuales debemos avanzar aunque los demás nos golpeen, nos marginen, nos tachen de herejes o simplemente apostátamos y hacemos lo mismo con las que vengan despues.
En mi humilde opinión tomó como referencia las palabras de mi Señor "Si al árbol verde le harán esto, cuanto más al seco".
Dios les bendiga.