7/11/2015

Ignorancias

               En alguna ocasión escuché (Y creo que hasta canté) una antigua canción de esas que por años han desandado nuestros templos. Una parte de su letra, decía así: Envíalo, Señor, envíalo /  Señor, permite que el Espíritu Santo sea derramado. /  Lo necesitamos, Señor, envíalo. Linda la canción, pero como muchas otras que todavía se cantan masivamente, desencajada de la realidad en su esencia. Porque la verdad es que el Espíritu Santo ya está aquí. Bajó del cielo en el día de Pentecostés y nunca se ha marchado.
               Jesús prometió: Y yo rogaré al Padre y os dará otro Consolador, para que esté con ustedes para siempre: el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce: mas vosotros le conocéis, porque mora con vosotros y estará en vosotros (Juan 14:16-17).  Considera la frase que Jesús emplea aquí: "Pero vosotros le conocéis." Cuando leí estas palabras, no podía quitármelas de encima. Me di cuenta que realmente no sabemos mucho acerca del Espíritu Santo. La iglesia habla mucho acerca del Espíritu Santo.
               Hablamos de ser llenos del Espíritu, de vivir y caminar en el Espíritu, de tener los dones del Espíritu, de recibir el consuelo del Espíritu. Sin embargo, es posible conocer todas las doctrinas del Espíritu Santo y todavía no conocerlo a Él. Si yo te preguntara, "¿Has recibido al Espíritu Santo?" ¿Cómo contestarías? Algunos podrían decir: "He recibido al Espíritu cuando Jesús me salvó. Fue el Espíritu Santo quien me llevó al Reino de Cristo." Otros responderían: "Sí, he recibido el Espíritu, porque hablé en lenguas cuando entró en mi vida. Yo oro en el Espíritu y las lenguas son una evidencia de que yo lo he recibido."
               Sin embargo, recibir el Espíritu Santo es más que una experiencia que se da una sola vez. La palabra "recibir" significa "echar mano de lo que es dado." En resumen, recibirle es un deseo por expandir la capacidad de obtener un mayor conocimiento de quién es el Espíritu Santo y lo que es su ministerio.
               De hecho, el Espíritu Santo no es recibido por alguien hasta que esta persona le permite tomar el control total de su templo. Pablo preguntó a los Gálatas, “¿Cómo recibieron al Espíritu? ¿No lo recibieron por fe?” Luego declara: "Ustedes afirman en fe que aquello que saben del Espíritu lo recibieron por fe. Entonces, ¿han tenido ustedes una continua ‘ministración del Espíritu’ por fe? ¿Están ejerciendo fe para ir más profundo en el Espíritu?"
               Mi sugerencia es que hoy examines tu vida; la calidad espiritual, emocional y natural de tu vida. De lo que veas, tendrás certeza o no de estar siendo guiado por el maravilloso Espíritu Santo de Dios.




 




1 comentario:

M.E.R.Q. dijo...

Que tremendo!!!...son de esas enseñanzas que parecen cachetazos para despertarte por que la hipotermia te duerme!!!!...y necesitamos tomarla y vivirla para avanzar hacia donde Dios está queriendo que lleguemos...gracias Padre por Tu amor y por la obediencia de tu hijo Nestor,en el nombre de Jesús lo bendecidos....paz..un abrazo hn@s.