5/20/2014

Certezas

               Un día, Jesús se puso de pié en el templo e invitó a que cualquiera viniese a estar bajo sus alas misericordiosas de protección. El llamó a los ciegos, los enfermos, los leprosos, los pobres, los perdidos, a todos para que vengan a encontrar sanidad y perdón. Pero la multitud religiosa rechazó su oferta. Así que Cristo testificó de ellos, ¡No quisiste! (Mateo 23:37).
               Mientras yo leo esto, una pregunta se levanta: Aquí en el Nuevo Testamento, ¿Deshecha Dios las viejas obras de igual manera que él lo hizo en el Antiguo Testamento? ¿Apartaría a aquellos que rechazan sus ofertas de gracia, misericordia y de despertar? Sí, lo haría. Jesús respondió a aquellos que lo rechazaron diciendo, He aquí vuestra casa os es dejada desierta (Mateo 23:38).
               Él les dijo, “Este templo es ahora vuestra casa, no la mía. Me estoy saliendo de ella. Y dejo lo que habéis desechado y abandonado.” Y luego él añadió, Porque os digo que desde ahora no me veréis hasta que digáis: Bendito el que viene en el nombre del Señor (23:39).
               Él estaba declarándoles a ellos, “Mi gloria ya no está en esta vieja obra.” Piensa en ello. La misericordia y gracia encarnada estuvo de pié diciendo, “Esta cosa vieja ya no es más mía.” Entonces Jesús fue hacia Pentecostés, hacia el comienzo de algo nuevo. Él iba a levantar una iglesia nueva, no una réplica de la antigua. Y él la haría completamente nueva desde los cimientos hasta arriba. Sería una iglesia de nuevos sacerdotes y personas, todos nacidos de nuevo en él.
               Déjame preguntarte: Lo que tú ves sucediendo en la iglesia hoy día, ¿Es representativo de lo que Cristo es? ¿Es lo que estamos viendo verdaderamente la iglesia triunfante, la novia sin mancha ni arruga de Cristo? ¿Le revela la naturaleza de Dios a un mundo perdido? ¿Es esto lo mejor que el Espíritu de Dios puede producir en estos últimos días? ¿Has encontrado tú una iglesia donde Cristo está verdaderamente presente y la Palabra es fielmente predicada?
               Cuán agradecido debes estar si es así. Tal vez tú estás entre las multitudes que no pueden encontrar una iglesia que tenga vida. Yo escucho tu clamor, “No puedo encontrar una iglesia que satisfaga mi hambre espiritual. Mucho entretenimiento – mucho ego – mucha sequedad.” Anímate – Dios pronto sacudirá las cosas de maneras increíbles.
               En esa sacudida monumental, Dios levantará verdaderos ministros los cuales alimentarán a sus hambrientas ovejas. Ya fue escrito: cuando los pastores no se ocupan de sus ovejas, Dios mismo viene y se hace cargo de ellas, y utilizará lo más inesperado y anónimo. ¡Sólo espéralo!


 



3 comentarios:

Ariel dijo...

Cuanta verdad! Quien podrá ver?
Quién se atreverá a despertar? Saludos!

Rafa dijo...

Amen asi es. Confianza tenemos en Jesús. El es el buen pastor. El no es como muchos que son como dice la escritura asalariados y cuando ven aparecer al diablo hullen y les da igual lo que les pase a las ovejas por que no son suyas.

Nillireth dijo...

"Sacudida monumental " ... no me queda más que meditar en Isaías 32:1-4, que en la N.V.I. nos da una perspectiva maravillosa de los planes que tiene nuestro Dios con Su remanente!!!