5/16/2014

Árbol

               Cada vez que se levanta la oposición, la gracia de Dios abunda en nosotros. Piensa en lo que le sucede a un árbol cuando lo golpea una gran tormenta. El viento amenaza con arrancarlo de raíz y llevárselo. Le arranca ramas y se lleva sus hojas. Suelta sus raíces y desgaja sus brotes. Y cuando termina la tormenta, todo parece estar perdido.
               Pero, mira de cerca; la misma tormenta que abrió grietas en la tierra alrededor del tronco ha ayudado a que las raíces se profundicen más. Ahora el árbol puede alcanzar fuentes de nutrición y de aguas nuevas y más profundas. Y todas sus ramas muertas han sido podadas. Puede que los brotes ya no estén, pero otros volverán a crecer con mayor plenitud. Te digo y aseguro que dicho árbol es ahora más fuerte y crece en formas no vistas. Y sólo espera la siega, ¡Porque dará mucho fruto! 
               Puede que tú te encuentres en una tormenta ahora mismo. El viento sopla con furia, te sacude con violencia y tú piensas que caerás. Escucha, ¡No entres en pánico! Debes saber que en medio de la tempestad, estás echando profundas raíces espirituales.
               Dios está desarrollando en ti una profunda humildad, un mayor dolor y gemido por el pecado, una gran hambre de su justicia. Dios está haciendo de ti, un experimentado soldado de la cruz, marcado por la batalla, pero sabio y valiente en ella. A veces, puedes sentirte decepcionado de ti mismo, pero el Señor nunca.
               El hecho es que Él pudo haber actuado soberanamente en cualquier momento para arrebatarte de tu batalla. Pero no lo hizo, ¡Porque vio que ésta estaba produciendo en ti una mayor sed de Él! Romanos 5:3 dice: La tribulación produce paciencia. El verbo “producir” significa: “lograr”.
                En 2 Corintios 4:17, leemos: Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria. El verbo “produce” en este verso es el mismo que el de Romanos 5:3.
               ¿Lo puedes entender? ¿NO es tan tremenda tu crisis como para que no hayas podido salir de tu oscuridad íntima y acceder a esa luz que jamás se ha apagado ni se apagará en ti, en tanto y en cuanto simplemente puedas seguir creyendo?







2 comentarios:

Anónimo dijo...

Gracias señor

libertad en la palabra dijo...

Tu has estado aqui!
Gracias Señor