5/09/2014

¡Salvos!

               Queramos creerlo o no, es indudable que los creyentes estamos sorprendidos por la locura que predomina en el mundo actual. Los líderes de los diferentes gobiernos están bajo la ceguera judicial de Dios. No se puede explicar la ceguera de tantos políticos y líderes.
               Van a tientas como el ciego que guía a otro ciego. Parece que toda prudencia y moderación están siendo desechadas y una locura moral ha endurecido a las multitudes. En mi país, hoy, a todo eso, hay que sumarle una cuota de odio que preocupa. No es simple diferencia de conceptos o ideológica, es odio por el odio mismo. Al observar toda esta locura, me alegro aún más al ver cómo Cristo Jesús ha vivificado a aquellos de nosotros que estábamos muertos en nuestros delitos y pecados.
               Me regocijo al observar a aquellos que alguna vez caminaron de acuerdo con la corriente de este mundo -esos que estaban bajo el espíritu del príncipe de la potestad del aire y el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia- que cumplían todos los deseos de la carne y de la mente, muertos en pecados; hoy han resucitado de entre los muertos y han sido vivificados por el Espíritu y se encuentran sentados en lugares celestiales con Cristo Jesús.
               Hoy, mientras tú te afliges por la locura que predomina en el mundo actual, debes dar gracias a Dios que has sido salvado de todo esto. Yo sé que a mucha gente puede parecerle mínimo todo esto, pero créeme que esa gente vive un hoy tan pragmático que el futuro, y muchísimo menos el futuro de eternidad, no le preocupa en lo más mínimo. ¿Y sabes qué? Racionalmente, eso parecería no ser tan discutible y ni siquiera demasiado incoherente.
               Después de todo, ¿Quién les asegura que todo lo que creemos, decimos y enseñamos, sea verdad? Nadie. Pero como el justo por la fe vivirá y sólo los que creen verán a Dios, entonces esa salvación se limita a ellos. Y está bien que así sea y no como oímos a menudo, que parecería ser como que cualquiera, por el simple hecho de morir, ya tiene que ir al cielo porque Dios es bueno.
                ¡Claro que Dios es bueno! ¡Claro que Dios es amor! Pero también es justo. Y la justicia mayor de Dios es hacerlo todo conforme a su Palabra. Y su palabra dice que sólo los que creen con su corazón y confiesan con su boca. ¿Lo aceptas? ¿Lo crees? ¿Lo pones por obra? Lo disfrutas. ¿Cuándo? En ese día postrero personal que llegará cuando el tiempo de Dios se haya cumplido en tu vida terrenal. No antes.




¡








1 comentario:

cesar dijo...

Estuve mucho tiempo retirado de su pagina don Nestor...a pesar de haber declarado a mi mismo y a algunos amigos, que usted, ha sido lo mas valioso que ha llegado a mi vida..Dios ilumino mi vida por medio suyo...como nadie lo había hecho jamas! sin embargo, he caminado como el terco de la Palabra...el necio...y ayer de nuevo, por un impulso que no vino de mi, usted de nuevo me comparte un audio perfecto para mi situación actual...me ha conmovido mucho...y a pesar de que, soy una persona fluctuante, siento muy dentro que algo se empieza a consolidar...es hermoso reconocer la bondad de Dios con su paciencia para conmigo...gracias don Nestor...su actual audio es...muy saludable para mi...como decirle de nuevo sin que parezca repetitivo que, de verdad siento dentro de mi, algo que empieza a sanarme? gracias don Nestor...de verdad gracias! usted ha sido lo mas valioso que Dios me ha podido compartir para salvar mi alma y poder acceder a mi objetivo ultimo, total de mi vida: mi salvación y mi regalo de eternidad...