12/16/2012

Fortaleza


Me pregunto a diario a dónde podemos encontrar cristianos completamente genuinos y fieles al Señor que tengan una vida fácil y sin problemas. Muéstrenme a un siervo ungido del Señor que sea guiado por el Espíritu, y lleno de Dios, y yo les mostraré a
una persona perseguida, castigada, muy a menudo perpleja, y familiarizada con las aguas profundas y los hornos de fuego. Aquellos que buscan evadir las dificultades, muy pocas veces consiguen la revelación de la plenitud de Dios. Ellos atentan usar la fe para estar exentos de crisis, sin darse cuenta que ellos mismos se roban la oportunidad de descubrir lo que verdaderamente está en ellos. Luego un día cuando el problema ya no puede ser evadido, se derrumban, sin tener ninguna fuente ya probada de fortaleza interior. Pablo escribió, Para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu (Efesios 3:16). En estos días, el Señor necesita creyentes que no sean llevados por doquier de todo viento de doctrina; que no permitan que hagan mercadería de ellos; que tengan discernimiento y no sean engañados; que no necesiten un maestro especial con alguna nueva revelación; que no necesiten un pastor humano que guíe cada paso de ellos; que no tengan que depender de otros para ser felices o para tener fortaleza espiritual – pero que hayan sido probados y tratados y han comprobado que la propia vida de Dios está en ellos, proveyendo gracia y misericordia para ayudarlos en cada necesidad. Que Cristo haya sido revelado no sólo a ellos, sino también en ellos. Que están extrayendo de la fuerza de su hombre interior, de acuerdo a las riquezas de Su gloria. Podemos aprender lecciones valiosas de la experiencia del Rey David en Siclag. David se fortaleció en el Señor (1 Samuel 30:6). Es imperativo que aprendamos a fortalecernos en el Señor debido a los tiempos tumultuosos que se avecinan. Hermanos, hermanas en Cristo, Los exhorto en el nombre del Señor, que abran sus ojos al imponente poder de Dios que está trabajando en ustedes, y que se apropien de la llenura y de la plenitud del Señor Jesucristo. No importa en cuál horno de fuego seamos arrojados, nuestro supremo Señor caminará con nosotros hasta que salgamos. Luego, cuando el testimonio viviente esté claro, este es el sitio ideal para compartirlo. Pero como me he obligado yo mismo a hacerlo cada día, sin contaminaciones producto de antiguas doctrinas aprendidas en los distintos templos. Cada uno de nosotros nació al Señor en distinta cuna. Amén por eso; fue necesario que así ocurriera y sirvió, pero hoy lo que importa no es la cuna donde nacimos, sino el lecho donde dormimos de adultos y maduros cada día.

4 comentarios:

cesar dijo...

Buenas noches... Bendición.
Si, personalmente, mi conclusión acerca de la fortaleza de mi carácter y mi convicción profundisima es tan solo la "Apropiación y Respeto con Credibilidad" de todos los testimonios consignados en las Santas Escrituras. En profundidad, las hazañas allí consignadas analizadas bajo el foco de la superstición común de estos tiempos, no pasan de ser relatos fantásticos que propenden aun mas en el no creyente, su aversión por las Escrituras y esas realidades "fantásticas"...para mi, el solo hecho de ver el nivel actual de corrupción y cobardía me muestran la contra-parte de la ausencia de esa credibilidad... así que, me puse en la tarea de hacer parte de esas Santas Escrituras...nada me ha hecho mas actualizado y moderno que su ejercicio...nada mas atractivo que su fruto en mi y nada mas complaciente que sentirme siempre "reverdecido" por la Salud que en mi provee...Yo camino como un guardián personal de David...amigo y compañero de Daniel, osado como Elias y orgulloso como Samuel...Yo creo y porque creo sé, que debe funcionar en mi...tiene, tiene que funcionar en mi. Y funciona. semejante actitud, me ha servido como el fuego en la obscuridad para alejar las fieras...semejante convicción aleja toda maldición, me burlo de la enfermedad y siempre me ofrezco para el trabajo mas duro...sin embargo, cultivo la humildad...aunque a veces no puedo evitarlo, no puedo ocultarlo, precisamente por ser un Varón Activo del Dios vivo y Dinámico. Don Nestor alguna vez citó que, "creyentes, muchos, leen mal" es una pena que, las evidencias de tan grandes humanidades bíblicas, queden solo como personajes de interpretación moral o figurativa, cuando aplicadas en la esfera de la maduración espiritual, son motores increíblemente fuertes sin tiempo ni condición, son poderes puestos ahí, para los que "creyentes" que "Creen" "ser valientes". David? David es amigo mio, a ambos nos fascinas las flores de mi jardín...

Don Nestor muchas gracias...Dios le bendice...El Audio magnifico. Paz y Salud a usted y los suyos...Gracias por su compañía, Dios guardara sus caminos...gracias totales Don Nestor, gracias...

cesar dijo...

SIIIII!!! FUNCIONAAA!!! FUNCIONAAA!!!!

Anónimo dijo...

¡¡ Claro que funciona !!...
Aunque muchos digan que estamos "locos" , es la locura del Evangelio, rejuvenecidos como águilas, y puedo testificar igual que tu, que han huido las enfermedades y debilidades, la angustia en tiempo de pruebas deja lugar a la fortaleza y la paz.
Hace muchos años, recuerdo que cuando conocí al Rey de mi vida, quería abrazar todo esto, pero las risas, y doctrinas de incredulidad, lo ahogaron.
Hasta que por fin los fieles compañeros de peregrinaje, como tu, me mostraron que si, era correcto.
Hoy contigo lo clamo bien alto, y incluso pongo la barra mas alta:
Tenemos que ser como Ieshúa, Primogénito de muchos HERMANOS. No es sugerencia sino mandamiento, ser santos como El es Santo.
No seremos El, pero si COMO El.
Caminaremos como El en la tierra, dando gratuitamente como El lo ha hecho con nosotros, sufriendo en silencio y sumisión si es la voluntad del Padre.
Benditos sois, hermanos, piedras vivas de la ciudad celestial, vuestras oraciones suben como olor grato delante del trono del Eterno.

SHALOM.

Unknown dijo...

Sí, Néstor, cuánta razón, yo elijo dormir en Sus brazos, fortaleciéndome a través de muchas pruebas. A Dios sea toda la gloria.