Una de las reacciones
humanas que más me asombró cuando se produjo nuestro retiro de las estructuras
evangélicas tradicionales, fue la que tuvo como protagonistas a hermanos que
habían sido alumnos de mis clases bíblicas. Pasaron de considerarme poco menos
que un diccionario ilustrado casi irrebatible, a verme como un apóstata, hereje
y blasfemo, sólo por incluir en la enseñanza verdades que estructuralmente se
omiten, esconden o disimulan. Gracias al Señor que dentro de las historias que
Él hizo poner en la Biblia, algunas coinciden con todo esto y nos sirven de
refresco. Hay algunas citas con las que normalmente estamos familiarizados: David
se angustió mucho (1 Samuel 30:6). Él había retornado de Gad, donde el
rey Aquis le había dicho, Sé que has sido bueno ante mis ojos, como un
ángel de Dios(29:9). Con esas alabanzas resonando en sus oídos, David y sus hombres retornaron
a Siclag, ansiosos de reunirse con sus esposas e hijos. Sin embargo, encontraron
que la ciudad había sido quemada, sus casas destruidas, y sus hijos y esposas
llevados prisioneros. Los Amalecitas habían invadido mientras ellos estaban en
Afec y habían tomado cautivo todo lo que era precioso para David y sus hombres.
¡Qué horrible día de infamia en la vida de este hombre ungido de Dios! Entonces
David y la gente que lo acompañaba lloraron a voz en cuello, hasta que le faltaron
las fuerzas para llorar (1 Samuel 30:4). Sus hombres se levantaron
contra él porque el alma de todo el pueblo estaba llena de amargura, y hablaban
de apedrear a David. David mismo estaba angustiado en sobremanera, y ya no
tenía lágrimas para llorar. David se angustió mucho (v. 6). Habían
llegado todos al final de su aguante, y toda esperanza se había desvanecido y
sólo había pena y desesperación. ¿Qué hace un hijo de Dios cuando se descorazona
en gran manera y se siente inútil, como un fracaso completo, abandonado por
Dios y rechazado por aquellos que antes lo apreciaban? Créalo o no, Dios estaba
en esta aparente tragedia. Dios tenía una bendición increíble más adelante,
pero David tenía que lanzarse completamente a las manos de Dios. Esta era una
situación que ninguna cantidad de recursos humanos podía resolver. Pero
David halló fortaleza en Jehová su Dios (v.6). David aprendió a pararse
solo, dependiendo sólo de Dios y encontrando todo lo que necesitaba a través de
una comunión personal y un afecto por el Señor. Qué cuadro victorioso – David
parado en medio de las ruinas de su vida, regocijándose en la fidelidad de Dios
y fortaleciéndose en la presencia del
Señor. Él llegó a ver que todo lo que en realidad cuenta cuando enfrentamos muerte y desesperación, es un conocimiento personal de Dios. Una vez que la lección fue aprendida, Dios abrió los cielos y le habló a David claramente. Las direcciones vinieron claras y fuertes. David preguntó y Dios respondió de cierto librarás a los cautivos (1 Samuel 30:8). No se perdió nada – David recuperó todo. No sé qué tendrás tú para decir en este día, luego de leer este comentario. Yo sí puedo decirte lo que yo dije cuando tomé conocimiento de él: dije simplemente: ¡Amén!
Señor. Él llegó a ver que todo lo que en realidad cuenta cuando enfrentamos muerte y desesperación, es un conocimiento personal de Dios. Una vez que la lección fue aprendida, Dios abrió los cielos y le habló a David claramente. Las direcciones vinieron claras y fuertes. David preguntó y Dios respondió de cierto librarás a los cautivos (1 Samuel 30:8). No se perdió nada – David recuperó todo. No sé qué tendrás tú para decir en este día, luego de leer este comentario. Yo sí puedo decirte lo que yo dije cuando tomé conocimiento de él: dije simplemente: ¡Amén!

4 comentarios:
....lo tomo, lo recibo, aliento...realmente es eso....gracias Padre por TU fidelidad!!!...AMEN!!!...uun abrazo querido hermano, paz
"Él llegó a ver que todo lo que en realidad cuenta cuando enfrentamos muerte y desesperación, es un conocimiento personal de Dios"
Dios mio...pero que?! si he sido y soy, hoy, el hombre mas afortunado del planeta! Cuenta mi felicidad Señor y ámame! quizás sepas ya, de antemano que, en medio de la prueba dude de ti Señor! pero Padre ahora, ahora que gozo de esta magnifica salud y sensatez, recréate con estas ganas de decirte que eres lo máximo Señor! Bendito seas Padre! Gracias!! Gracias!!! gracias!!!
Señor...Tu, que todo lo contienes, te abajas también para comprenderme? Eres la máxima locura de las cosas hermosas de esta creación que has puesto para mi...Gracias Señor Jesús...gracias...
Don Nestor, Dios le bendice, Salud y Paz a usted y todos los suyos...
Gracias....
...Y...sí...Amén!!!
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