¿Cómo viven su fe los
hermanos en este tiempo? De distintas maneras. Debo ser realista y genuino.
Deploro caer en hipocresías heredadas o en voluntarismos estériles y hasta
contraproducentes. Eso, obviamente, sin caer en declaraciones derrotistas que
sólo le darían alabanza al enemigo. Pero debo decir que, por cada hermano que
me escribe dando gloria a Dios y contándome de sus victorias y progresos, hay
un alto porcentaje que lo hace para decirme que están viviendo pequeños
infiernos terrenales y que, evidentemente, Dios se ha olvidado de ellos. Tengo
una buena noticia en este día lunes, aunque siempre pensamos que los lunes no
podían traernos jamás buenas noticias: ¡Dios no se ha olvidado de ti! Él sabe
exactamente dónde estás, y por lo que estás pasando ahora mismo, y Él está
monitoreando cada paso de tu camino. Pero somos como los hijos del pueblo de
Israel los cuales dudaron del cuidado diario que Dios tenía de ellos, aun cuando
profetas fueron enviados para entregarles maravillosas promesas del cielo. Nos
olvidamos en nuestra hora de necesidad que Dios nos tiene en la palma de su
mano. En lugar de recordar eso, como el pueblo de Israel, estamos temerosos de
que vamos a fracasar y que seremos destruidos por el enemigo. ¿Podría ser que
continuamos en nuestros dolores – continuamos viviendo en fracasos y fallas –
simplemente porque realmente ya no creemos que Dios responde oraciones? ¿Somos
tan culpables como los hijos de Israel en pensar que Dios nos ha abandonado y
nos ha dejado para que, con nuestras astucias, solucionemos las cosas nosotros
mismos? ¿Creemos realmente que Dios dijo en serio que Él actuaría a tiempo,
para responder nuestra oración de fe? Jesús nos advierte que la mayoría de
nosotros, aunque somos llamados y escogidos, no estaremos confiando en él
cuando regrese. Algunos del pueblo de Dios ya han perdido su confianza en él.
Ellos no creen en lo profundo de sus almas, que sus oraciones hacen alguna diferencia.
Ellos actúan como si estuvieran completamente solos. ¡Sé honesto/a ahora! ¿Ha
estado débil tu fe últimamente? ¿Te has rendido sobre ciertas cosas por las que has orado tanto? ¿Te has cansado de esperar?
Tal vez tú te hayas resignado diciendo, “Parece
que no puedo lograrlo. No sé lo
que está mal y por qué mi oración no es respondida. Evidentemente Dios me ha dicho que no.” ¡Dios no me ha abandonado – ni a ti tampoco! ¡Mil veces no! Él está ahora mismo esperando que nosotros creamos que él está trabajando para que todas las cosas sean para nuestro bien. ¡Así que deja de tratar de descifrarlo; deja de preocuparte; deja de dudar de tu Señor! La respuesta viene. ¡Dios no ha cerrado su oído y tú cosecharás a su debido tiempo si tú no desmayas! No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos (Gálatas 6:9).
que está mal y por qué mi oración no es respondida. Evidentemente Dios me ha dicho que no.” ¡Dios no me ha abandonado – ni a ti tampoco! ¡Mil veces no! Él está ahora mismo esperando que nosotros creamos que él está trabajando para que todas las cosas sean para nuestro bien. ¡Así que deja de tratar de descifrarlo; deja de preocuparte; deja de dudar de tu Señor! La respuesta viene. ¡Dios no ha cerrado su oído y tú cosecharás a su debido tiempo si tú no desmayas! No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos (Gálatas 6:9).

1 comentario:
Es que no podría declinar mi animo por vivir...no podría ser así! como podría el creador del universo y todos sus fantásticos elementos, poder perder memoria de mis necesidades y de mis inseguridades? creo que, tan vasto ser, lo que mas desea es disfrutar de que uno de sus humanos proyectos, el mayor de sus proyectos, crea convencido fielmente de que su palabra jamas pasara... así, aquí, hoy, creamos que pueda haber algo que podría pasar y llevarnos consigo...es lo que mas duramente me cuestiono y me pongo en cara. realmente esto es lo que mas pongo frente a mi juicio personal. siempre me pongo al borde de esa pregunta fundamental: "de nuevo, vas a dudar?""Cesar Augusto, si dudas, habrás negado el maná del cielo a los niños del desierto. habrás cerrado con tu actitud, las paredes del mar rojo y con ello ahogado a quienes si creyeron... habrás ahogado al santo Jonas y con él, el aviso de salvación de quienes esperan de ti, tus mejores actos... habrás hundido el puñal en las carnes del hijo del padre de la Fe y de nuevo, un martillazo habrás atinado, en los nervios de Aquel que jamas dudo de ti..."
No, no puedo dudar mas, es que no puedo! por su bendita historia, no puedo dudar.
Don Nestor, gracias...cada vez que veo un nuevo post, le doy gracias a Dios pos su salud...Bendiciones a todos aquellos hermanos en la distancia...gracias Don Nestor...
Publicar un comentario