“¿Así que vas a una
iglesia? ¿Cómo no nos dijiste nada? – Esta pregunta pudo haber sido hecha en
cualquier oficina o taller de cualquier lugar del mundo a cualquier hombre
avergonzado por la situación, que en un hilo de voz atina a responder: “Y…voy a
veces, no siempre…” – Los feroces compañeros no cejan: “¿Pero eres cristiano o
no?” – El hombre asiente levemente y murmura: “Y…sí, un poquito…” Vergüenza de
confesar a Cristo con incrédulos que comparten contigo diariamente trabajo,
escuela o lo que sea. ¿Nunca viste algo así? A cualquiera, pues, que me
confiese delante de los hombres, yo también lo confesaré delante de mi Padre
que está en los cielos. Y a cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo
también lo negaré delante de mi Padre que está en los cielos” (Mateo 10:32-33). La palabra Griega “confesar” en este pasaje significa pacto, asentir o acuerdo.
Jesús está hablando de un acuerdo que tenemos con él. Nuestra parte es
confesarlo a él, o representarlo, en nuestro vivir diario. Es vivir por sus promesas
de protección y cuidado personal para nosotros. Y testificar de sus maravillosas
bendiciones por la manera en que vivimos. Confesar a Cristo significa más que
creer en su divinidad. Es más que declarar que él es el Hijo de Dios,
crucificado, sepultado, resucitado y sentado a la derecha del Padre. La Biblia dice que aun los demonios creen eso y
tiemblan con este conocimiento. Así que ¿qué es lo que Jesús quiere decir cuando
dice que lo confesemos delante de los hombres? “A cualquiera, pues, que me confiese…” (10:32 itálicas mías) Al
usar la palabra “pues” Jesús está diciendo en esencia, “a la luz de lo que
acabo de decir…”, o “Por motivo de lo que acabo de decirles…” ¿Qué fue lo que
Cristo les acababa de decir a los que lo escuchaban? Él había dicho, ¿No
se venden dos pajarillos por un cuarto? Con todo, ni uno de ellos cae a tierra sin
el permiso de vuestro Padre (10:29). Jesús les estaba diciendo, “Piensen en los millones de pájaros en todo
el mundo. Ahora piensen en los que existieron desde la creación. Hasta este día, ningún pájaro ha muerto o ha
sido atrapado sin que vuestro Padre celestial lo sepa. Luego él especificó,
Pues
aun vuestros cabellos están todos contados (10:30). Cristo estaba
enfatizando, “Dios es tan grande, que él
está fuera de vuestra habilidad de comprender. Ustedes nunca podrán alcanzar de
comprender cuán detallado es su cuidado de ustedes.” Jesús concluyó
diciendo, Así que, no temáis; más valéis vosotros que muchos pajarillos (10:31).
El termina resumiendo todo al decir, A cualquiera, pues, que me confiese delante
de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los
cielos (10:32). Él está diciendo, “Piensen
en lo que les acabo de revelar sobre el cuidado del Padre que lo ve todo y lo
sabe todo. Ustedes confiesen esta verdad a todo el mundo. Ustedes vivan,
respiren y testifiquen que `Dios cuida de mí. `” Cree en el amor que el
Padre tiene por ti y acepta Su cuidado íntimo. Y deja a un lado todos tus
temores y dudas. Vive delante de los hombres con la fe que Dios no te ha pasado
de largo. Confiesa a todos, “Sus ojos
están sobre el gorrión, y yo sé que él cuida de mí.”

2 comentarios:
Cuidas de mí por un techo, cuidas de mí por abrigo, cuidas de mí por alimento... cuidas de mí en tiempos críticos cuando no hay lugar para ir sino sólo a tu regazo; cuidas de mí ante falacias disfrazadas de verdades... porque un día tomaste la iniciativa de venir a rescatarme y te comprometiste por tu gran amor y yo, he decidido, alcanzar aquello por lo cual tu me alcanzaste... Jesucristo!!!
Estoy aqui...Dios bendice....
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