9/24/2012

Esclavitudes


Un viejo trabajo de otro apreciado siervo del Señor me recordaba un hecho que tiene que ver con un hoy aparentemente diferente en cuanto a lo social, pero tremendamente parecido en cuanto a lo espiritual. Se dice que Abraham Lincoln ha “librado a los esclavos” con el documento de la Proclamación de Emancipación. Este documento legal declaró que la esclavitud había muerto y que todos los esclavos estaban libres. Cuando esta noticia primero se propagó por las plantaciones sureñas de los Estados Unidos de América, muchos de los esclavos no lo creían. Ellos continuaron siendo esclavos de sus amos, convencidos de que la promesa de libertad era un engaño. Muchos de los dueños inescrupulosos de tierras les dijeron a sus esclavos que todo era un rumor y los mantuvieron esclavizados. Pero poco a poco, la verdad amaneció sobre ellos mientras veían a otros que antes eran esclavos y ahora
caminaban felices en esta nueva libertad. Uno por uno, ellos dejaron sus cargas, le dieron la espalda a la esclavitud, y la dejaron atrás comenzando una nueva vida. Tal vez tú no lo hayas oído todavía, o tal vez te suene muy bonito para ser verdad, pero Cristo emancipó a los esclavos del pecado en el Calvario. ¡Tú puedes ahora “dejar atrás” al diablo! Tú puedes soltar y dejar a un lado tu carga de pecados, y alejarse del dominio de Satanás, y entrar a una nueva vida de libertad. Permíteme mostrarte lo que la Biblia quiere decir cuando habla de morir al pecado. Cuando Lincoln emancipó a los esclavos, el “punto de disputa” de la esclavitud murió. No murió el amo de los esclavos – ni los esclavos. El esclavo podía salir e irse libre, diciendo, “la esclavitud ya es un tema muerto, ya resuelto.” Ahora, el esclavo podía volver al campo y cosechar unos cuantos surcos de algodón – tal vez por miedo o por instinto – pero eso de ninguna manera lo hacía esclavo de nuevo. Él era libre, pero tenía que ejercer su libertad. Esta proclamación de libertad no podía forzar consentimiento, y ni el amo podía forzar a que regresara el esclavo. Era una cuestión de la voluntad del esclavo. La Biblia dice, Porque el que ha muerto, ha sido justificado del pecado. Y si morimos con Cristo, creemos que también viviremos con él (Romanos 6:7-8).  Lo que esto quiere decir, es simplemente esto: Ya que la esclavitud al pecado es un tema muerto, y viendo que Cristo ya te ha declarado a ti emancipado, tú ahora estás libre para vivir como nueva persona en Cristo, viéndote a ti mismo como desencadenado. Cristo no puede hacer que tú hagas el bien, y Satanás no puede hacer que tú hagas lo malo. Cristo declara que tú eres libre por fe, pero tú debes actuar como una persona libre. Y eso, mi amado hermano en Cristo, también incluye otras esclavitudes aún peores; las de adentro.
 

3 comentarios:

cesar dijo...

Don Nestor muchas gracias...si, tiene usted razon, muchas gracias...Dios le bendice...parece que me estuviera usted escaneando mi alma...es increible el amor que Dios me da por medio de sus mensajes, mas directo no podria ser...gracias...



cesar dijo...

Dios le bendice Don Nestor, un saludo. Salud para usted y los suyos!

Unknown dijo...

Queridos hermanos, es verdad esto. La esclavitud al miedo es una de las tantas cosas que miles sufren hoy. Yo pase por eso y no es nada agradable, se sufre mucho sin razon. Asi que los animo a creer y confiar y dejarnos caer, como lo hacen los niños, en los tremendos brazos de nuestro Padre. Cristo nos dio libertad, tomemosla, es nuestra y nadie nos la puede quitar. Gracias querido hermano Nestor! Dios haga resplandecer Su rostro sobre Su Iglesia. Cristina