9/14/2012

Debilidad


Uno de los versículos más alentadores de la Biblia está en 2 Corintios 4:7: Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios y no de nosotros. Luego Pablo procede a describir esas vasijas de barro – hombres que están muriendo, atribulados en todo, perplejos, perseguidos, derribados. Y aunque nunca abandonados ni desesperados, esos hombres usados por Dios están constantemente llevando la carga de sus cuerpos humanos, esperando ansiosamente ser revestidos con un cuerpo nuevo. Dios se burla del poder del hombre. Él se ríe de nuestros esfuerzos ególatras de ser buenos. Él nunca usa al grandioso ni al poderoso, sino que usa a las cosas débiles de este mundo para confundir a los sabios. Considerad, pues, hermanos, vuestra vocación y ved que no hay muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; sino que lo necio del mundo escogió Dios para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios para avergonzar a lo fuerte; y lo vil del mundo y lo
menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, a fin de
que nadie se jacte en su presencia (1 Corintios 1:26-29).
¡Eso me describe a mí! Algo débil – algo tonto – algo despreciado – algo común – no muy noble – no muy inteligente. Pero ese es el plan perfecto de Dios – el misterio más grande del mundo. Dios nos llama en nuestras debilidades. Él pone su tesoro de incalculable valor en estas vasijas de barro nuestras, porque él se deleita en hacer lo imposible de la nada. Me asombra permanentemente que mis hermanos me digan poco menos que soy un fuera de serie. Me asombra y me causa gracia. Yo sé que no soy nada de eso y que mi único mérito, si es que puedo atreverme a llamarlo de ese modo, es obedecer más o menos con eficiencia lo que mi Señor desea que haga. Hay muchos hombres y mujeres que un día llegan a Jesucristo envuelto en lágrimas, comienzan una aparente vida de fe y, al primer obstáculo, retornan más que rápido a su vida licenciosa de pecado anterior a la supuesta “conversión”. Pregunto: ¿Dios se da por vencido con gente así? ¡Ni por un momento! Muchos de ellos vuelven una vez más y se convierten en voceros reales de un Reino real. ¿Has fallado tú? ¿Hay un pecado que te acosa fácilmente? ¿Te sientes como un cobarde débil, que no puede lograr la victoria sobre un pecado escondido? Pero con esa debilidad en ti, ¿También hay un hambre por Dios? ¿Tú lo anhelas, lo amas, lo buscas? Esa hambre y sed es la llave para
nuestra victoria. Eso es lo que te hace a ti diferente de todos los otros que se sienten culpables de haberle fallado a Dios. Eso es lo que te separa a ti de los demás. Tú debes mantener esa hambre viva. Continúa teniendo sed de justicia. Nunca justifiques tu debilidad, nunca te rindas a ella y nunca la aceptes como parte de tu vida.


3 comentarios:

Axel dijo...

Doy Gracias al Señor..... por estas palabras, me hacen declarar un profundo amén, primeramente porque día a día estamos rodeado de tantas cosas que a veces nos perturban, nos cansan pero fiel es el Señor que de lo débil hace lo imposible para los hombres. Gracias Nestor.... Un abrazo.

M.E.R.Q. dijo...

TE AMO PADRE!!! GRACIAS...GRACIAS... un profundo suspiro liberó mi ser...palabras hablada a mi corazón!!! gracias Espíritu Santo por usar a mi hermano y por fortalecerlo cada día para obedecer!!!...un abrazo hermano con el amor de Cristo a ti y tu flia. Miriam

cesar dijo...

Dice que, hay pecados con los cuales lidiamos frecuentemente y que, sin saberlo, dependen de otro aun mayor...este viene a ser como un tronco el cual, una vez derribado, los otros caen también, como si fuesen ramas... también dice que, Jesús fue escondido sutilmente entre las profecías con un doble carácter...uno espiritual y otro carnal...el uno descubierto por aquellos simples de corazón y los otros propios para la extensión de su conocimiento en medio del pueblo...pero que en ultimas revelan un simbolismo, una figura tan hermosamente tallada...la del Rey padeciendo...lloró solo en un jardín que no era propiamente como el Paraíso...y promulgo la caridad como la máxima de su misión...y en tanto que su pueblo esperaba un Mesías poderoso, el se corona en el suplicio de su propia muerte...es tan solo un hombre...desconocido por 30 años, tres de ellos perseguido, vendido en monedas de Mammon, traicionado por uno de los suyos que luego llama "Amigo" y abandonado por todos en el ultimo momento...aun así, no les despierta de su profundo sueño...es cierto, jamas se apodero de tesoro alguno...sus pies delicados no pisaron alfombra y tampoco apoyo su cabeza sobre suaves almohadones...pero fue mucho mas hombre que cualquiera de nosotros...que hermoso modelo nos has anticipado Señor!
Gracias Don Nestor...muchas Gracias...Gracias, gracias...saludos a mis hermanos ausentes...