Durante muchos años
los más afamados teólogos han discutido sin ponerse del todo de acuerdo
respecto al significado espiritual que la cruz tiene o debe tener para el
creyente. Y si bien sus conclusiones han sido muchas, me voy a quedar con una
que veo como clara y concisa: la cruz nos enseña a cómo negarnos a nosotros
mismos. Porque fíjate que nunca nuestro Señor nos dice, “Agáchate y deja que ponga esta cruz sobre ti.” Jesús no recluta
obligadamente; su ejército es todo de voluntarios.
No todos los cristianos llevan cruces. Tú puedes ser un creyente sin llevar una cruz,
pero no puedes ser un discípulo. Es el riesgo de confundir salvación con Reino.
Yo veo muchos creyentes que rechazan el camino de la cruz. Ellos han optado por
la buena vida con su prosperidad, sus ganancias materiales, su popularidad y éxito.
Estoy seguro que muchos de ellos llegarán al cielo – habrán salvado sus pellejos
– pero no habrán aprendido a Cristo. Habiendo rechazado el sufrimiento y las
penas de la cruz, ellos no tendrán la capacidad de conocerlo y disfrutarlo en
la eternidad, tal como lo harán todos los santos que llevaron la cruz y
entraron en la comunión del sufrimiento. Y con esto, -obviamente- no estoy
votando a favor del estoicismo, los sacrificios masoquistas o la flagelación,
creo que se entiende. Tú tendrás que llevar tu cruz hasta que aprendas a negarte. ¿Negarme qué? A la única cosa que impide el trabajo de Dios en
nuestras vidas: nuestro yo. Jesús
dijo, Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su
cruz, y sígame (Mateo 16:24). Estaríamos malinterpretando este mensaje
si ponemos énfasis en que esto significa rechazar las cosas materiales o
ilícitas. Jesús no nos estaba llamando a que aprendamos a tener disciplina antes
de que tomemos nuestra cruz. Es mucho más severo que eso. Jesús nos está
pidiendo que nos neguemos a nosotros mismos. Esto significa negar nuestra propia habilidad de llevar cualquier cruz en nuestras propias fuerzas. En otras
palabras, “No tomes tu cruz hasta que estés
listo a rechazar cualquier y cada pensamiento de llegar a ser un discípulo
santo como resultado de tu propio esfuerzo.” Millones que profesan ser cristianos
se jactan de que se niegan a sí mismos. No fuman, no beben, no maldicen ni fornican – ellos son tremendos ejemplos de propia
disciplina. Pero ni en cien años ellos admitirían que esto fue logrado por
ninguna otra cosa sino su propio esfuerzo de voluntad. Están practicando a cómo
negarse, pero no se han negado a sí mismos. De cierta manera, todos nosotros
somos así. Experimentamos “enviones” de santidad, acompañados de sentimientos
de pureza. Las buenas obras generalmente producen buenos sentimientos, pero
Dios no nos permitirá pensar que nuestras buenas obras y buenos hábitos nos
pueden salvar. Es por eso que necesitamos una cruz. Yo creo que Jesús
actualmente nos está diciendo, Antes de
que tomes tu cruz, alístate para enfrentar un momento de realidad. Alístate
para experimentar una crisis mediante la cual tú aprenderás a negar tu propia voluntad, tu propia rectitud, tu propia suficiencia, tu propia autoridad. Te puedes
levantar y seguirme como un verdadero discípulo sólo cuando puedas admitir
libremente que no puedes hacer nada en tus propias fuerzas – no puedes vencer
al pecado a través de tu voluntad propia – tus tentaciones no pueden ser
vencidas sólo por tus propios esfuerzos – tú no puedes solucionar las cosas con
tu propio intelecto. Tu amor por Jesús te puede poner ya mismo de rodillas,
pero su cruz te pondrá con el rostro en el suelo. Así lo creo yo, no es
obligatorio que también lo creas tú. A menos que el Espíritu Santo de Dios te
lo muestre con la más diáfana claridad.

4 comentarios:
"Tu amor por Jesús te puede poner ya mismo de rodillas, pero su cruz te pondrá con el rostro en el suelo. Así lo creo yo, no es obligatorio que también lo creas tú. A menos que el Espíritu Santo de Dios te lo muestre con la más diáfana claridad."
Si, eso pensaba realmente...tampoco creo que la formula de la Cruz sea una exactitud puntillosa de gramatica interpretativa, ni mucho menos figurativa como muchos libre pensadores lo conciben. es sencillamente una definición que toma forma de moral dentro nuestro, al momento de aceptar un santa humildad al abandonar el peso del intelecto...lo mas hermoso y profundo de la cruz, es que, es el portal por donde se ingresa sin el peso de la razón, para un gozo total en las fuerzas del espíritu...sin duda alguna, las cosas del espíritu son esas cosas que la razón a veces no permite prevalecer...pero como apunto Blas Pascal en su libro Pensamientos, "Muy corta seria la razón si no admite que hay cosas que la sobrepasan..." A mi no me importa como y en donde o en que versión de tantas libros Sagrados aparece el verdadero significado del peso de la Cruz...lo que si se, es que cuando mas oprimo mi "Yo" mas liviano me siento en el corazón...cuando mas intento definir las cosas del espíritu, menos gozo siento...
Señor, que el Espíritu Santo se pasee volátil sobre mi alma como lo hacia al principio sobre las aguas...cuando te complacías en su obra y operación creadora....
Dios te bendice Don Nestor...Dios te bendice...muchas gracias...gracias, miles de gracias hermano querido...
¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina? Pero si se os deja sin disciplina, de la cual todos han sido participantes,
entonces sois bastardos, y no hijos.
Pablo en hebreos, nos deja claro que la disciplina va incluida en el "paquete" de la adopción como hijos.
Creo que todos los que hemos intentado pasar de la cruz, no hemos dado cuenta que el "apretón" puede
resultar abrumador, y mas que remos escapar, mas aumenta.
Me temo que quién quiere escapar de la cruz, y lo puede hacer, es que también escapa a Satanás quién es el que mejor se encarga
recordarnos quienes somos, cuando nos desviamos.
A los hijos de desobediencia, no tiene porque molestarlos, porque ya los tiene en el bolsillo, por lo tanto si pudiera vivir por mis propias fuerzas,
y según los principios de ese mundo sin que pase nada, me preocuparía seriamente de mi posición, y en cuanto a mi filiación con el Padre Eterno.
Ayer, leía críticas, y análisis en contra de grandes siervos del Eterno, que han predicado la cruz y demostrándolo con su vida por parte de " grandes
fari... teólogos" que luego disertan largamente acerca de ella, pero demuestran que no la viven.
Gracias a nuestro padre que no nos deja levantar la mirada por encima de los demás, y cuando lo hacemos, nos tira rápidamente con el rostro al suelo
frente al madero.
Por lo menos me doy cuenta que ni esto procede de mi merecer, sino de la gracia proporcionada por mi Padre celestial.
Un gran abrazo a Cesar Augusto, Nestor, y todos los demás...
SHALOM BENEI YISRAEL
El ejemplo lo tenemos en Pedro; el pensó que sería capaz, y negó al Señor tres veces; confió en su capacidad, y falló.
Pero gracias a Dios, todo lo podemos en Cristo que nos fortalece; nada hay imposible para el que cree.
saludos.
PD. Pedro se conoció y lloró; luego al término de su carrera, dio testimonio que ya estaba preparado para seguir su maestro hasta la muerte, en la cruz.
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