8/24/2012

Mensaje


Hay una especie de idioma hoy en la mayoría de las iglesias. Se habla de avivamientos, se habla de sanidad interior, se habla de número de miembros y se habla de campañas, congresos, clínicas y otras expresiones. No está mal, por supuesto, pero hay cosas básicas que, ya sea por olvido, costumbre, necesidades o lo que sea, ya ha dejado de hablarse. Una de esas cosas, es del arrepentimiento. Jesús declara: “Mi iglesia es un lugar de arrepentimiento público, sin vergüenza”. De hecho, el apóstol Pablo testifica: Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Esta es la palabra de fe que predicamos: que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación. Pues la Escritura dice: Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado (Romanos 10:8-11). Puesto de una manera sencilla, somos salvos a través de nuestra confesión pública de arrepentimiento. Jesús declara: Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento (Mateo 9:13). Y dice, que por el arrepentimiento, somos sanados y restaurados: Respondiendo Jesús, les dijo: Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento (Lucas 5:31-32). Éstas son buenas nuevas. Jesús nos está diciendo: “En mi iglesia, todos son sanados a través del arrepentimiento. No importa quién seas tú, el quebrantado físicamente, el enfermo mental, el enfermo espiritual. Todos deben venir a mí de la misma manera. Y todos hallan sanidad a través del arrepentimiento”. ¿Cuántas iglesias todavía abren sus altares para que la gente quebrantada de corazón pase delante y se arrepienta? ¿Cuántos pastores han dejado de hacer llamados para esta importantísima obra espiritual? ¿Cuántos creyentes han perdido todo sentido de su necesidad confesar el pecado? Ya sé que no es necesario un templo ni la figura poco bíblica de un pastor actual para llegar a eso, pero lo menciono porque es la única estructura que se cuenta en este tiempo. ¿Cuál es el mensaje central del evangelio de Cristo? Él lo deja claro a lo largo de los cuatro evangelios. Nos dice: “Esto es lo que predico en mi iglesia. Este es mi mensaje para todos los pecadores”. Jesús vino…predicando el evangelio del reino de Dios, diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio (Marcos 1:14-15). Este fue el primer mensaje registrado de Jesús. ¡Él predicó el arrepentimiento!”. Para algunos cristianos, esto puede parecer un lenguaje fuerte. Quizás digan: “De acuerdo, pero, ¿cuán fuerte predicó Jesús, el arrepentimiento?”. Lucas lo responde en su evangelio. Jesús dijo a sus oidores: Antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente (Lucas 13:5). Si esta reflexión te ha parecido fuerte, presenta tus quejas al Señor; ¡Él escribió tu Biblia!


3 comentarios:

cesar dijo...

Como el símbolo del infinito, un ocho horizontal, podría definir la voz bondadosa de Jesús, al momento de anunciar al universo entero, "El mensaje del arrepentimiento..."Muchas veces me tumbo sobre alguna superficie para observar el paso cadenciado y casi imperceptible de los astros allá arriba...los mismos que también pasan allá abajo de mi y me digo que, en vez de buscar posibilidades extra humanas, me llena de mucha alegría saber que el universo entero clama por sobre los fundamentos de la palabra de Jesús...que todo el éter, esta lleno de bondad y una eterna espera hasta que por fin, un pecador eleva su arrepentimiento...es allí en ese vasto confín donde también "Los ángeles hacen fiesta" cuando un pecador es arrepentido...pero también allí es donde resuenan nuestros actos conscientes que no revelamos y que inexorablemente nos atan dejando de ser ciudadanos del universo para ser esclavos de nosotros mismos...Señor Jesús...pon en mi, si soy demasiado ido, el deseo de la necesidad del arrepentimiento...restaura lo que me corresponde para dejar este lugar limpio y gozar contigo las promesas de la vida eterna...vivimos y nos movemos en ti señor, por eso dentro de ti, quieres filtrar todo hálito de pensamiento y acto que lleve a la destrucción de lo que has creado...solo en ti soy perfectamente libre Señor...
Don Nestor, gracias. (..................) Dios lo protege y le guía...
Declarado.

cesar dijo...

A propósito, su trabajo acerca de "Las cinco Perlas de Pablo"...impresionante, aun lo estudio. De lo mejor. excelente estructura. Dios le bendice. Gracias...

M.E.R.Q. dijo...

Tremenda verdad!!!..maravillosa verdad!!!..no hemos entendido los beneficios del arrepentimiento ni hemos podido ver que es la batalla ganada!!..el resto son menores, por que si podemos conquistarnos, y tenemos el arma,el arrepentimiento, vamos llenos de "todo" ante el enemigo y este no puede vencernos...y solamente clamando cada día por ese arrepentimiento ante nuestros actos y pensamientos para poder ser en la pureza de nuestro Señor así como EL es en nosotros....un abrazo hermanos amados...paz.