8/06/2012

Atención


Leía hace poco tiempo lo que un hombre de Dios escribía respecto a los impactos de Dios sobre su máxima creación, el hombre, y me quedaba con algo que él enfatizaba: ¡Juan el Bautista nunca llegó hasta Pentecostés! Él no vio las lenguas de fuego ni escuchó el estruendo del viento recio. Él no vio a Jerusalén sacudirse ni a las multitudes convertidas. ¡Pero Juan dijo que su gozo fue cumplido! Él había escuchado algo mejor que el viento recio – mejor que buenas noticias – mejor que la risa de una novia feliz. Él había escuchado la voz del Salvador. Me llevaba a recordar que en mi vida nunca una experiencia visible fue el detonante de un cambio interior. Alguna vez fui al suelo tocado por la suave mano del Espíritu, pero el día que recuerdo como de cambio sustancial, exterior, física y emocionalmente, no me ocurrió absolutamente nada. Sólo que por la noche pensaba de una manera sobre ciertas cosas y, al día siguiente, pensaba de otra diametralmente opuesta y, naturalmente, alineada con el pensamiento de Dios. El que tiene la esposa, es el esposo; más el amigo del esposo, que está a su lado y le oye, se goza grandemente de la voz del esposo; así pues, este mi gozo está cumplido (Juan 3:29). Juan disfrutó del gozo más grande que cualquier seguidor de Jesús pudiera conocer. Él dijo, “Me quedé quieto y lo escuché hablarme. Su voz hizo saltar mi corazón. Él me habló personalmente. Yo escuché a mi Señor y ese es mi gozo. Sólo escuchar su voz.” Juan podía decir, “Oh sí, yo lo amo. Yo he adorado postrado a sus pies, y le he dicho cuán indigno yo soy. Pero mi gozo no está en lo que le dije, ¡mi gozo está en que él me habló! Escuché su voz, y me regocijo tan solo en el sonido de esa voz.” Algunas personas enseñan que el Señor ya no habla a los hombres, excepto a través de su Palabra revelada. Ellos no pueden creer que los hombres puedan ser dirigidos y bendecidos al escuchar esa voz apacible y delicada hoy en día. Escucho y respeto cualquier cosa que auténticos y sinceros hijos de Dios digan, porque ninguno de nosotros puede mostrar la verdad completa y absoluta. Sin embargo, creo que anteponer antiguas doctrinas a vigentes realidades, es por lo menos andar en un grado de necedad. Jesús dijo, “Mis ovejas conocen mi voz; ellas escuchan cuando las llamo…a otro no escucharán…” Hoy en día estamos temerosos de todos los abusos, temerosos de ser guiados hacia revelaciones contrarias a la Palabra de Dios. Pero, ningún abuso es culpa de Dios. Cada visión falsa, profecía falsa, dirección falsa es el resultado directo del propio orgullo del hombre y de su voluntad propia. Los hombres abusan cada don de Dios. No obstante, Dios todavía habla directamente a los corazones de aquellos dispuestos a escuchar. Sin embargo, tú no debes sancionar a ese hombre, sino que apenas verás o no cómo, ese hombre, es sancionado por el único con autoridad para hacerlo. Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo…” (Hebreos 1:1). Por lo cual, como dice el Espíritu Santo: Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones (Hebreos 3:7).

3 comentarios:

M.E.R.Q. dijo...

Queridos hermanos....no me fui, todos los días estoy y varias veces en el día leyendo nuevamente...escuchando...simplemente estoy escuchando...gracias Padre, en el nombre de Jesús, quiero aprender...te escucho....

Fernando dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
cesar dijo...

El convencimiento pleno de nuestro papel como soldados de Dios y el vivir plenamente convencidos de ser sus hijos muchas veces antes de realmente decidirnos a caminar en su disciplina, viene ya precedido de un celo y una seguridad en nuestro análisis por las cosas de Dios...que no es propiamente de nosotros, pero que ha sido puesto con cautela en vasos irrompibles en las batallas de la duda, que vendrán en el futuro de nuestra maduración...cuantos grandes hombres históricos adquirieron lo máximo de lo sobrenatural simplemente porque no utilizaron su razón para dilucidar el misterio de las cosas que no comprendieron pero que les dejo la plenitud de la paz que hoy es ausente en nuestros hermanos...por eso aquello de, no endurezcáis vuestros corazones...tan símil como el post anterior, de nuevo dos muestras sutiles para acercarnos a la mas poderosa fuerza en operación creadora... atención...
Gracias Don Nestor...Dios los bendice, gracias Don Nestor...hola M.E.R.Q...