Hay algo que probablemente sepamos porque está escrito, pero que también es
posible que hayamos olvidado y vale la pena recordarlo: Dios no solamente ama a
su pueblo sino que se deleita en cada uno de nosotros: El encuentra gran placer
en nosotros. Él es realmente bendecido en guardarnos y en librarnos. Sin embargo, esto es
comparable solamente a nuestra propia relación de familia. ¿Cómo podría yo
alguna vez acusar a mi Padre celestial de deleitarse menos en mí de lo que yo
me deleito en mi propia familia? Algunas veces tus hijos pueden fallarte, haciendo
cosas contrarias a las que les has enseñado. Pero ni una sola vez has dejado de
amarlos o de deleitarte en ellos. Así que, si nosotros poseemos esa clase de
amor que permanece y somos padres imperfectos, ¿Cuánto más nuestro Padre
celestial nos ama a nosotros sus hijos? Josué y Caleb se pusieron de pié en
medio de la congregación de Israel y clamaron, Si el Señor se deleita en
nosotros, él nos llevará a esta tierra y nos la entregará (Números 14:8).
Qué declaración tan simple y al mismo tiempo tan poderosa. Ellos estaban
proclamando, “Nuestro Señor nos ama y se
deleita en nosotros. Y él va a derrotar a cada gigante, porque él se deleita en
hacerlo por nosotros. Así que no debemos de mirar a nuestros obstáculos.
Debemos mantener nuestros ojos en el gran amor que el Señor tiene por
nosotros”. A través de todas las Escrituras leemos de que Dios se deleita en nosotros:
…Pero
los perfectos de camino son su deleite (Proverbios 11:20). La oración de los
rectos es su gozo (Proverbios 15:8). Me libró de mi poderoso enemigo…porque
eran más fuerte que yo…me saco a lugar espacioso; me libró, porque se deleitó
en mí (Salmo 18:17-19). Es absolutamente imperativo que nosotros creamos que
Dios nos ama y que se deleita en nosotros. Entonces seremos capaces de aceptar
que cada circunstancia en nuestra vida eventualmente nos demostrará la voluntad
amorosa de nuestro Padre por nosotros. Emergeremos de nuestro desierto
recostados sobre el amoroso brazo de Jesús. Y él cambiará nuestro lamento en
baile.

1 comentario:
Don Nestor muchas gracias! si, la alegria de nuestro Padre, desde lo universal a lo particular...el fundamento del universo todo para mi, y para nos...Gracias Don Nestor!
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