Estamos hablando casi de manera permanente respecto a nuestra herencia. Sin embargo, hay algo que no siempre dejamos en claro: nuestro derecho a heredar. ¿Como se prueba? De la misma manera que se legalizan las otras: demostrando tu vínculo con el que deja la herencia. Hay una palabra y sus derivados ineludibles al respecto. Será bueno repasarla una vez más.(1 Corintios 6: 9)= ¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? (No podemos ser injustos en ningún ámbito de nuestras vidas, pero si existe uno en el cual debemos ser más estrictos, ese es el que está en la iglesia. ¿Valdrá la pena tomar decisiones injustas por la simple razón de mantener una estructura denominacional de pensamiento?) No erréis; ni los fornicarios (¡Es que el hermanito es joven y débil! ¡Hay que comprenderlo, hermanos! Comprenderlo, sí, justificarlo y mirar para otro lado, no) Ni los idólatras (Son los que anteponen cualquier cosa a Dios en sus prioridades. ¿Imágenes? Sí, pero también cosas que parecen buenas en sí mismas. Trabajo, vivienda, automóvil, ministerio...) Ni los adúlteros, ni los afeminados (Respecto al adúltero, no hay enmiendas especiales para líderes; es para todos por igual. Respecto a lo que sigue, podemos decir que el hermanito es algo amanerado pero buena persona, aunque Dios dice que debemos prestar atención al detalle.) Ni los que se echan con varones (Adiós a las teorías de avanzada respecto a conductas sexuales diferentes o alternativas. Porque no dice LAS que se echan, dice LOS. No soy yo, es Dios. Llámale homofóbico, si quieres. Yo no me atrevo.) Ni los ladrones (Quiero que entiendas con claridad que existen muchas maneras de robar, y que lamentablemente, no todas son penalizadas por las leyes humanas) Ni los avaros (Avaricia no es sólo no dar, sino enfermarse de guardar sin motivos reales. Si Dios fuera avaro, ninguno de nosotros sobreviviría) Ni los borrachos (No existe tal cosa como un "bebedor social". Quien depende del alcohol para funcionar y sufre sus consecuencias, es lisa y llanamente un borracho. Tú llámale como quieras o acorde a la posición que ocupe.) Ni los maldicientes (¡Es que es una simple cuestión de códigos modernos, hermano! ¡Ahora se habla así! ¿Sí? Explícaselo a Dios.) Ni los estafadores (Está bien; todos hemos estafado a alguien alguna vez, ¿No es así? Sin embargo, una cosa es estafar conforme a las reglas de juego de la sociedad secular, y otra es hacerlo colocando el nombre de Dios en el medio. ¿Nunca lo has visto?) Heredarán el reino de Dios.
Por si te perdiste en la lectura entremezclada, lo que dice es que ninguno que muestre estas características, heredará el reino prometido. Ahora, pueden llamar a los cristianos como se les ocurra: arcaicos, discriminadores, puritanos, exagerados. De acuerdo, pero la pregunta que se me ocurre, es: ¿Como se atreverán a llamar a Dios que inspiró a Pablo mediante su Espíritu Santo?
2 comentarios:
"una cosa es estafar conforme a las reglas de juego de la sociedad secular, y otra es hacerlo colocando el nombre de Dios en el medio"
pero ambas son estafar, verdad?
mi comentario esta dirigido al primer comentario: "y claro que ambas son estafar!", pero Dios no es deudor de nadie..por eso estafar en nombre de Dios esta complicado,,mas que la primera estafa (que obviamenteEE!!!esta mal tambien)
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