Tú y yo
hemos escuchado en los últimos tiempos muchos mensajes que preanuncian casi proféticamente
un gran avivamiento. Tú y yo, también, hemos acudido a nuestras Biblias y, para
nuestra sorpresa, lo que hemos visto en ella con relación a los últimos
tiempos, es una enorme apostasía, pero no ese avivamiento.
¿Cuál será la
verdad? ¿Habrá hablado Dios a los oídos de estos modernos profetas, y les habrá
dicho algo distinto y casi opuesto a lo que nos dejara escrito? No tengo la
autoridad para decir que no o que sí con certeza, pero sí puedo conjeturar al
respecto.
Entonces
me pregunto: ¿Podemos estar listos para el avivamiento si creemos que no hay
más esperanza -que hemos rebasado el tiempo de
gracia y que no hay nada más almacenado que el juicio? ¡Hermanos, no podemos tener fe de que
acontezca un avivamiento hasta que estemos
convencidos de que Dios aún quiere derramar Su Espíritu sobre nosotros!
¿Por
qué América no ha sido juzgada? ¿Por qué Jesús aún no ha venido? Esto se debe a que todavía existe una gran cosecha y Dios...no
retarda su promesa,
según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con
nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino
que todos procedan al arrepentimiento.
(2 Pedro 3:9).
Observamos
esta gran misericordia del Señor en un pasaje de Isaías donde Dios le ordena al profeta decirle a Judá: ¿Qué es de la carta de repudio de vuestra madre, con la cual yo la repudié? ¿O quiénes
son mis acreedores, a quienes yo
os he vendido? He aquí que por vuestras maldades habéis sido vendidos y por vuestras rebeliones fue repudiada
vuestra madre. ¿Por qué cuando
vine no hallé a nadie y cuando llamé nadie respondió? ¿Acaso se ha
acortado mi mano para no poderos rescatar? ¿No
tengo yo poder para librar?” (Isaías
50:1-2).
Dios ya
había repudiado a Israel al darle “una carta de repudio”. Pero ahora su
atención estaba puesta en Judá, un pueblo que le había sido infiel y que se había apartado de Él. Dios todavía amaba a
Judá y Él vino a ella clamando por la carta de
repudio. Él estaba diciendo, “¡Enséñame la carta de repudio! Pruébame que
te alejé de mí. ¡Fuiste tú quien se apartó de mí! Yo no hice nada
para lastimarte. Yo siempre te
amé. ¡Yo vine a tí y te llamé!”
Esto es
exactamente lo que observo que Dios está haciendo ahora mismo en América. Y cuando digo América es lo que digo: Toda América, no sólo
la que parece más importante. Él nos está diciendo, “¡Enséñame la carta de repudio! ¡Muéstrame que yo me alejé de ti! ¡Yo
aún no he quitado a mi Espíritu Santo!
Por el contrario, ¡yo continúo obrando sobre toda la nación –aun atrayendo, llamando, viniendo a ti!” El Señor está hablando lo anterior en púlpitos
alrededor de estas naciones.
Él está
hablando a través de hombres y mujeres de Dios que dedican tiempo preciado buscándole a Él. ¡Dios está llamando a América al
arrepentimiento - a regresar a su
propio corazón! ¡Nosotros tenemos
que estar completamente persuadidos de que todavía hay tiempo y esperanza, y mientras estemos orando, el
Espíritu está obrando en todos los
niveles de la sociedad, llamando, atrayendo a gente a Él!

2 comentarios:
El tiempo humano es nada, si lo comparamos con la historia de la humanidad. Cuando queremos acordar pasamos lo 65, empiezan a hacerse sentir en el cuerpo los años y se hace cada vez nas fuerte ese dicho: "Si el joven supiera.....y el viejo pudiera......."
Es la ley natural de la vida, es como el peine que nos regalan.......cuando estamos calvos........
Es como el joven que se alegra porque tiene miles de amigos........en el Facebook, pero no tiene con quien hablar "persona a persona" un fin de semana.......
Es la satisfacciòn efìmera que te da cuando compras un celular nuevo....que a los 6 meses ya no querras porque salio un nuevo modelo con mejores aplicaciones.......
La vida es un sueño....y los sueños....sueños son.........
En algùn momento de la vida, para todos los humanos, la puerta se cerrarà definitivamente........nada de lo material se lleva......
Solo el recuerdo y respeto de aquellos que le hicimos bien en nuestro peregrinar........
Pero que lindo es tener la certeza, de que luego que esa puerta se cierra, aparece la verdadera justicia, que le da premio y castigo, de acuerdo a las acciones y omisiones que realizamos en la tierra......
El tiempo es un Gran Señor....y es grande el tendal que deja.........mientras mi tiempo termina me prepara para la despedida.........no dejando deudas ni comentarios que averguencen a mi esposa e hijos......
Gracias sean dadas a Dios!
!Aun hay tiempo, Aun hay esperanza!
Aun esta su gracia!
Publicar un comentario