Esta
semana recibí un correo de un hermano atribulado por dos hechos tremendos: su
divorcio, recién consumado, y haber quedado sin su trabajo. Todo eso en un país
con graves problemas económicos y con la visión de un futuro tan negro como sus
esperanzas.
Tuve que orar para darle una respuesta que fuera de bendición. Y,
mucho más, que no significara una actitud de voluntarismo humano, sino de confianza
divina. No te olvides que Dios bendice a aquéllos que caminan fielmente con Él.
¡Dios manifiesta su favor en aquéllos que le favorecen!
¿Cómo
es que naciones, familias, individuos pierden la bendición y el favor de Dios? El profeta Hageo habla al respecto. Él dice que la primera
razón se debe a que el interés
propio reemplaza a los intereses de Dios. No
ha llegado aún el tiempo, el tiempo de que la casa de Jehová sea reedificada (Hageo 1:2). ¡Los israelitas dejaron de construir la casa del
Señor para poder construir sus propias casas!
Esta
escena aconteció sesenta y ocho años después de que el templo de Salomón fuera destruido. Un remanente había regresado a Jerusalén tras
haber sido cautivos en Babilonia con el objetivo
de reconstruir la casa de Dios. E
incluso, ¡ellos establecieron los cimientos para la edificación del
templo con celo y entusiasmo!
Sin
embargo, posteriormente ellos se enfrentaron a cimientos duros -dificultades y desánimo. Lentamente perdieron el interés en la obra de
Dios, diciendo, “Este no es el tiempo. Estamos teniendo
muchos problemas. Además,
estamos invirtiendo mucho tiempo en esto y
estamos descuidando a nuestras familias
y negocios.”
Uno por
uno, se hizo a un lado en pos de sus propios intereses. ¡Los menesteres del Señor que tenían que ver con su propio bienestar llegaron
a ser secundarios! Ellos empezaron
a construir sus propias casas y usaron la madera que habían guardado para edificar el templo.
¿Cómo
hoy en día los creyentes pierden la bendición y el favor de Dios? ¡Al dejar de obrar en Su templo! Esto sucede cuando dejamos de orar y de
buscar a Dios - ¡cuando dejamos de edificar Su
cuerpo espiritual! Hageo hace
referencia a este problema: Cuando la gente puso los intereses de
Dios primero, Él proveyó su comida y sustento.
Incluso,
ellos en todo sentido fueron cuidados por Él. Sus
viñedos crecieron, sus uvas eran grandes, ellos durmieron en paz y sus niños danzaban por las calles.
Ninguno de sus enemigos prevalecieron
contra ellos. Fue un tiempo maravilloso de la bendición de Dios en sus vidas, pero ¡su gente terminó absorbida por sus
propios intereses!
¡Esto
es lo que está sucediendo hoy! Nuestro mundo está consumido en sí mismo -orgullo, ambiciones y voluntades propias - ¡cada persona está en
busca de sus propios intereses! De
ahí que halla tanta gente embriagada, sumida en drogas, y caminando en oscuridad y confusión.
Dios
dice, Yo llamé la sequía sobre esta tierra...y sobre todo trabajo de sus manos (Hageo 1:11). Él está diciendo, “¡Si
empiezas a descuidar tu alma y pones atención en cosas
materiales, entonces terminarás sin gozo, insatisfecho, vacío y seco! Yo quiero que pongas mis intereses primero
para que pueda bendecirte y
favorecerte nuevamente!”

3 comentarios:
Hermoso post...siempre en el clavo...siempre. como una sobra...tal cual...
Preciosos muchas gracias...
Oh hermano!!!! Necesitaba y anhela esta palabra de exhortación, bendiciones y que el ministerio siga creciendo para gloria deJesús y edificación de los hijos de Jesús, amén
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