Pasé muchos años
dentro de la estructura eclesiástica y no me arrepiento de ello. Lo que allí
recibí, que no fue malo ni erróneo en su conjunto, sí fue insuficiente para pelear la buena
batalla y, esencialmente, ganarla. Una de las cosas que jamás me dijeron, por
ejemplo, fue la diferencia, (enorme diferencia) entre creencia y fe.
No es de
despreciar, porque mientras la creencia es patrimonio enteramente humano,
intelectual, filosófico y sentimental, la fe es un don que, si no es otorgado
por Dios mismo, no hay manera de poseerlo. ¿No puede, entonces, tener fe un
incrédulo? No. Puede tener creencia, confianza o cualquier sentimiento que lo
impulse o le permita actuar con positivismo sobre algo, pero no fe. La fe es
única y absoluta de Dios.
(2
Corintios 5: 7) = (Porque por fe andamos, no por vista);
Por fe y no por
apariencia. Dios nunca quiere que miremos nuestros sentimientos. El yo, puede
quererlo; como también Satanás puede desearlo. Pero Dios quiere que hagamos
frente a los hechos y no nos dejemos llevar por sentimientos; los hechos de
Cristo y de Su trabajo perfecto y terminado para nosotros.
Cuando hacemos
frente a estos hechos grandiosos y los creemos porque Dios dice que son hechos,
Dios se cuidará de nuestros sentimientos. Dios nunca concede el sentimiento
para habilitarnos a creer en Él; Dios nunca da el sentimiento para alentarnos a
confiar en Él; Dios nunca nos da el sentimiento para mostrar que ya hemos
confiado enteramente en Él.
Dios solamente
concede el sentimiento cuando ve que confiamos en Él; Dios nunca da el
sentimiento para alentarnos a confiar en Él; Dios nunca nos da el sentimiento
para mostrar que ya hemos confiado enteramente en Él.
Dios solamente
concede el sentimiento cuando ve que confiamos en Él, aparte de toda clase de
sentimientos; dependiendo de Su propia palabra y apoyándonos en la fidelidad de
Su promesa. Nunca hasta entonces puede el sentimiento (Que procede de Dios) con
toda posibilidad llegar a nosotros; y Dios concederá el sentimiento de la
manera y en el tiempo en que Su amor infinito vea que es mejor para el caso
individual.
Tenemos que
elegir entre el hacer frente a nuestros sentimientos y hacer frente a los
hechos de Dios. Nuestros sentimientos pueden ser tan inciertos como el mar o
como la arena transportable. Los hechos de Dios son tan ciertos como la Roca de
los Siglos, como el mismo Cristo, que es el mismo ayer, hoy y para siempre.

1 comentario:
Sin FE es imposible agradar a Dios....Señor danos de TU FE!!!....solo TU tienes FE verdadera para alimentarnos y para llevarnos donde TU has dispuesto!!!....te damos Gloria y honra a TI en el nombre de Jesucristo!!!...paz...Miriam
Publicar un comentario