7/03/2016

¿Creencias? ¿Sentimientos? ¿Fe?

Pasé muchos años dentro de la estructura eclesiástica y no me arrepiento de ello. Lo que allí recibí, que no fue malo ni erróneo en su conjunto,  sí fue insuficiente para pelear la buena batalla y, esencialmente, ganarla. Una de las cosas que jamás me dijeron, por ejemplo, fue la diferencia, (enorme diferencia) entre creencia y fe.

No es de despreciar, porque mientras la creencia es patrimonio enteramente humano, intelectual, filosófico y sentimental, la fe es un don que, si no es otorgado por Dios mismo, no hay manera de poseerlo. ¿No puede, entonces, tener fe un incrédulo? No. Puede tener creencia, confianza o cualquier sentimiento que lo impulse o le permita actuar con positivismo sobre algo, pero no fe. La fe es única y absoluta de Dios.

(2 Corintios 5: 7) = (Porque por fe andamos, no por vista);

Por fe y no por apariencia. Dios nunca quiere que miremos nuestros sentimientos. El yo, puede quererlo; como también Satanás puede desearlo. Pero Dios quiere que hagamos frente a los hechos y no nos dejemos llevar por sentimientos; los hechos de Cristo y de Su trabajo perfecto y terminado para nosotros.

Cuando hacemos frente a estos hechos grandiosos y los creemos porque Dios dice que son hechos, Dios se cuidará de nuestros sentimientos. Dios nunca concede el sentimiento para habilitarnos a creer en Él; Dios nunca da el sentimiento para alentarnos a confiar en Él; Dios nunca nos da el sentimiento para mostrar que ya hemos confiado enteramente en Él.

Dios solamente concede el sentimiento cuando ve que confiamos en Él; Dios nunca da el sentimiento para alentarnos a confiar en Él; Dios nunca nos da el sentimiento para mostrar que ya hemos confiado enteramente en Él.

Dios solamente concede el sentimiento cuando ve que confiamos en Él, aparte de toda clase de sentimientos; dependiendo de Su propia palabra y apoyándonos en la fidelidad de Su promesa. Nunca hasta entonces puede el sentimiento (Que procede de Dios) con toda posibilidad llegar a nosotros; y Dios concederá el sentimiento de la manera y en el tiempo en que Su amor infinito vea que es mejor para el caso individual.

Tenemos que elegir entre el hacer frente a nuestros sentimientos y hacer frente a los hechos de Dios. Nuestros sentimientos pueden ser tan inciertos como el mar o como la arena transportable. Los hechos de Dios son tan ciertos como la Roca de los Siglos, como el mismo Cristo, que es el mismo ayer, hoy y para siempre.



1 comentario:

M.E.R.Q. dijo...

Sin FE es imposible agradar a Dios....Señor danos de TU FE!!!....solo TU tienes FE verdadera para alimentarnos y para llevarnos donde TU has dispuesto!!!....te damos Gloria y honra a TI en el nombre de Jesucristo!!!...paz...Miriam