Hay una pregunta que todos nos
hemos formulado alguna vez y que no siempre nos atrevemos a hacer pública: ¿Favorece
nuestro Padre celestial a algunos de sus hijos? ¿Dice la Biblia que Dios no
hace acepción de personas? Cuando se trata de la salvación y de sus maravillosas
promesas, Dios trata a todos por igual, pero también Dios pone su especial
favor sobre aquellos que responden sin reservas a su llamado y le entregan sus
vidas por completo.
Job dijo: Me diste vida y me favoreciste
con tu amor (Job 10:12). David dijo: Tú, Señor, bendices al hombre justo; tu favor
lo rodea, como un escudo. (Salmo 5:12). Nuestro Padre celestial pone
una prenda especial sobre aquellos que le entregan su corazón por completo: me
gozaré en Jehová, mi alma se alegrará en mi Dios, porque él me vistió con
vestiduras de salvación, me ha cubierto con el manto de la justicia (Isaías
61:10).
José respondió al llamado del
Espíritu entregando todo, y como un favor de parte de su padre, él recibió una
túnica que lo distinguía de los demás. Pero, ¡el favor de su padre fue muy
costoso! Le costó sus relaciones personales y trajo rechazo, incomprensión y burla:
Todos
sus hermanos… lo odiaban... (Génesis 37:4). ¿Por qué los hermanos de
José estaban contra él? La clave está en el versículo 11: Sus hermanos le tenían envidia.
Al ver la túnica que José llevaba,
ellos sabían que ésta representaba favor y rectitud. Sus hermanos lo odiaban
pues José les recordaba el llamado del Espíritu que ellos habían rechazado.
¡José era un reproche a su mediocre estilo de vida! Los hermanos de José
holgazaneaban complaciéndose en chismorreos y charlas egocéntricas. Sus
corazones estaban ocupados en las tierras, posesiones, el futuro, pero José
estaba en otra parte.
Él hablaba de las cosas de Dios,
de las cosas sobrenaturales. Dios le había dado sueños que, en aquel tiempo, eran
sinónimo de escuchar la voz de Dios. Creyentes tibios alrededor tuyo querrán
hablar de sus autos, casas y empleo, pero tú preferirás hablar de las cosas
eternas, acerca de lo que Dios está diciendo.
Pronto tú te convertirás en un reproche a su
indiferencia. Ellos te envidiarán porque tú representas el llamado del Espíritu
Santo que ellos apagaron. Sí, José vestía una túnica diferente y esa diferencia
hizo que fuera odiado y envidiado entre sus hermanos. Amado, ¡lo mismo te
pasará si tú le perteneces por completo a Jesús!

3 comentarios:
SEÑOR....solo TU puedes transformar mi corazón para llevar lo que TU has preparado .....solamente si TU me sostienes y me ayudas lo Haré....mi anhelo no alcanza, mi deseo no es suficiente, mis intenciones se quedan cortas...solo Tu mi Dios puedes hacerlo en mi!!!....
Amado Señor, en verdad que solo tu conoces el corazón del hombre!! Deseamos ser favorecidos en tu misericordia y amor, sirviendote y dando el lugar que tu mereces, amén.
Amado Señor, en verdad que solo tu conoces el corazón del hombre!! Deseamos ser favorecidos en tu misericordia y amor, sirviendote y dando el lugar que tu mereces, amén.
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