3/05/2015

Dirección

               Es habitual y frecuente que a este y a otros ministerios, haya gente que escribe diciendo, “No tengo con quién hablar, nadie con el que pueda compartir mis penas. Nadie tiene tiempo de escuchar mi llanto. Necesito a alguien con quien pueda descargar mi corazón.” Escucha: El rey David estaba rodeado de gente. Él estaba casado, con una familia grande, y tenía muchos acompañantes a su lado. Pero también escuchamos el mismo clamor de David: “¿A quién iré?”
               Está en nuestra naturaleza necesitar a otro ser humano con rostro, ojos y oídos para escucharnos y aconsejarnos. Cuando Job se sintió abatido por sus pruebas, él clamó con dolor: ¡Quién me diera ser escuchado! (Job 31:35). Él pronunció este clamor mientras estaba sentado frente a sus “amigos.” Pero esos amigos no tenían compasión por los problemas de Job. En lugar de eso, eran mensajeros de desesperación. En su dolor, Job buscó sólo al Señor: En los cielos está mi testigo y mi testimonio en las alturas...Disputadores son mis amigos, mas ante Dios derramaré mis lágrimas (Job 16:19-20).
               En los Salmos, David urge al pueblo de Dios a hacer lo mismo: Pueblos, ¡esperad en él en todo tiempo! ¡Derramad delante de él vuestro corazón! ¡Dios es nuestro refugio! (Salmo 62:8). David también escribió en el Salmo 142: Con mi voz clamaré a Jehová; con mi voz pediré a Jehová misericordia. Delante de él expondré mi queja; delante de él manifestaré mi angustia. Cuando mi espíritu se angustiaba dentro de mí, tú conocías mi senda. En el camino que andaba, me escondieron lazo. Mira a mi diestra y observa, pues no hay quien quiera conocer. ¡No tengo refugio ni hay quien cuide de mi vida! Clamé a ti Jehová; dije: ¡Tú eres mi esperanza y mi porción en la tierra de los vivientes! (142:1-5).
               Yo creo en mi corazón que este mensaje es una invitación del Espíritu Santo a encontrar un lugar privado donde tú puedas frecuentemente vaciar tu alma al Señor. David “expuso (vació) su queja” y tú puedes hacerlo también. Tú puedes hablar con Jesús sobre todas las cosas – tus problemas, tu prueba presente, tus finanzas, tu salud – y dile qué tan abatido te encuentras, y aún qué tan desanimado estás.
               Él te escuchará con amor y compasión, y no desechará tu llanto. Dios le contestó a David. Él le contestó a Job. Y por siglos él ha contestado el clamor de cualquier corazón que confía en sus promesas. De igual manera, él ha prometido escucharte y guiarte. Verdaderamente, él ha prometido con juramento ser tu fortaleza. Ve a él, y saldrás renovado.
               Porque si vienes a mí o a otros ministros, seguramente estaremos contigo acompañándote, orando por ti y hasta sintiendo tu carga sobre nuestros hombros, pero ¿Sabes qué? Ambos deberemos esperar en el Señor, único lugar de donde vendrá la verdadera ayuda.


 



4 comentarios:

libertad en la palabra dijo...

Esperar en Ti Señor!

Unknown dijo...

Cuaanta verdad nos habla hoy el Espiritu Santo a traves de nuestro hermano Nestor!!!...tenemos que llegar a vivir en la plenitud de la certeza que EL ES TODO!!!!...que EL LO LLENA TODO!!!....que solo en EL HAY REFUGIO!!!!...y que SIN EL NO TENEMOS NADA!!!...NO HAY VIDA FUERA DE EL!!!...EL ES EL GRAN YO SOY!!!!....ES NUESTRO PADRE!!!...ES NUESTRO REY Y SE;OR....ES EL TODO!!!!!.....cada dia es correr a sus brazos y recibir de SU grandeza el amor...gacias a Dios por hermanos como Nestor que resonden en obediencia y ministran el cuerpo....pero mas gracias le doy por que nunca nos dejan de decir...corran a los pies del Se;or....pregunten al Espiritu...obedezcan y escudri;en la palabra....Nos corresponde a cada uno de nosotros el hacerlo....un abrazo en Cristo....me gozo en congregarme hoy aqui...paz..Miriam

Unknown dijo...

DIOS MIO!!solo el ESPIRITU SANTO puede haberme llevado a encontrar esta pagina!!! y est devocinal,yo no lo paso nadabien con mi hija con discapacidad,es dificil para mi, y no tengo a nadie k me ayude con ella (aunque tengo flia pero cada uno estan en sus vidas y lo comprendo, esta es mi cruz)y hoy e llorado y hasta enojada diciendo :SEÑOR hasta cuando??.bendiciones.

Unknown dijo...

Querida Viviana tu hija no es tu cruz...es herencia de Dios...es bendicion!!!!...pidele al Espiritu de Dios que te muestre todo lo maravilloso que hay en este proposito....pidele que te ense;e aa mirar como EL lo ve y confia...CREE que nuestro Padre celestial solo tiene pensamientos de bien para sus hijos...que no son las circunstancias que vivimos las que nos marcan el curso de la vida, sino la Palabra de Dios....que aunque el incredulo no lo ve sus hijos podemos vivirlo...un abrazo en Cristo..