4/25/2014

Experiencias

               Hay una declaración escrita por un misionero llamado George Bowen, que fue escrita hace más de 150 años: Dice: “Todas las experiencias humanas de los cristianos deben ser puestas a prueba en las escrituras.”
               A través de esta declaración, Bowen estaba por ejemplo cuestionando, ¿Pueden nuestros más profundos temores justificarse en las Escrituras? ¿Acaso se respalda nuestra fe vacilante en las éstas? ¿Puede igualmente ampararse algún tipo de duda ente las Escrituras?
               Cuando las circunstancias se vuelven abrumadoras y la duda entra a nuestros corazones, tenemos la tendencia de justificarla debido a lo difícil de las experiencias que estamos viviendo. Sentimos dolor, contamos con aflicciones de todo tipo y pruebas apabullantes.
               La pregunta es: ¿Cómo reaccionar ante todo esto? ¿Se justifica nuestra reacción en las Escrituras? ¿Qué estás enfrentando en tu vida hoy?, ¿Problemas financieros?, ¿Desempleo? ¿Problemas de salud?, ¿Ataques de ansiedad? ¿Cómo tratas con ello?, ¿Acaso tu reacción presente ante estos problemas se justifica en las Escrituras?
               Por ejemplo, las Escrituras establecen que: El que duda es semejante a un barco sacudido por las olas. ¿Lees tú por encima de esta Escritura y continúas dudando debido a las duras experiencias que te aquejan?
               Hemos dudado muchas veces cuando nuestra situación parecía irremediable. Sin embargo, cada vez confiaremos más en que el Espíritu Santo conformará nuestra experiencia a lo que dicen las Escrituras. Las Escrituras triunfan sobre la experiencia.
               Dios nos ayude a examinar todos nuestros sentimientos con base en la Palabra de Dios. Pregúntate: "¿Esta reacción es bíblica? ¿Están mis emociones a la altura de la Palabra?". Si no es así, ora por la fuerza para admitirlo y hacer los cambios pertinentes. ¡Mantén la fe!


 






3 comentarios:

mariateresa dijo...

Para reflexionar escudriñando las escrituras

Rafa dijo...

Amen. Y lo importante es reconocer lo que hemos detectado en nosotros y ahí pedirle la ayuda a Dios para cambiar lo que haga falta.

Rafa dijo...

Amen. Y lo importante es reconocer lo que hemos detectado en nosotros y ahí pedirle la ayuda a Dios para cambiar lo que haga falta.