Día tras día seguimos
observando cómo, tanto en el catolicismo romano casi por tradición y rutina,
así como en muchas, (Demasiadas), denominaciones evangélicas, siguen existiendo
hombres o mujeres que, bajo el rótulo de líderes irrebatibles (Al mejor estilo
pontificio), se siguen erigiendo como únicos y posibles intermediarios para
poder acceder al trono de Dios. Esto puede ser parte de una historia
pre-Cristo, pero jamás posterior, entiéndelo. Antes de la cruz, no había acceso
a Dios para el público en general; sólo el sumo sacerdote podía entrar al Lugar
Santísimo. Ahora, la cruz de Jesús abrió un camino para nosotros a la presencia
del Padre. Sólo por su gracia, Dios derrumbó la pared que nos mantenía fuera de
su presencia. Ahora él podía salir hacia los hombres, para abrazar a sus
pródigos y a pecadores de toda clase. Considera la milagrosa liberación de Israel.
Mientras el pueblo de Dios cruzaba sobre tierra seca, ellos vieron las olas que
cayeron sobre sus enemigos que venían detrás de ellos. Fue un momento glorioso,
y ellos se reunieron para alabar grandemente, con danzas, cantos y acción de
gracias. “¡Somos libres! Dios nos ha librado de la mano de opresión”. La
historia de Israel representa nuestra propia liberación de la esclavitud y de la culpa del pecado. Sabemos que Satanás fue derrotado en la cruz, y que inmediatamente
fuimos hecho libres de su puño de hierro. Pero hay más en el propósito de Dios
al salvarnos y liberarnos. La intención de Dios nunca fue que Israel acampara
allí y se quedara en el lado victorioso del Mar Rojo. Su propósito más grande
en sacarlos de Egipto era el de llevarlos a Canaán, la tierra de abundancia. En
corto, él los sacó para poder introducirlos: en su corazón, en su amor. Él
quería un pueblo que fuese totalmente dependiente de su misericordia, gracia y
amor. Y lo mismo todavía continúa siendo verdad para su pueblo de hoy día. Y ya
no hablamos del Israel geográfico, que aún no lo reconoce, sino de todos
nosotros. La primera prueba de Israel vino unos días más tarde, y ellos
terminaron murmurando y quejándose, completamente insatisfechos. ¿Por qué?
Ellos habían conocido la liberación de Dios, pero no habían aprendido sobre su
gran amor por ellos. Aquí está la llave para esta enseñanza: Tú no puedes
entrar al gozo y a la paz – y es más, tú no puedes saber cómo servir al Señor –
hasta que tú veas el deleite de él en tu liberación… hasta que tú veas el gozo
de su corazón cuando tiene comunión contigo…hasta que tú veas que cada pared ha
sido removida por la cruz…hasta que tú conozcas que todo en tu pasado ha sido
juzgado y borrado. Dios dice, “¡Yo quiero
que sigas avanzando, hacia la plenitud que te aguarda en mi presencia!” Multitudes
hoy día se regocijan en los maravillosos beneficios de la cruz. Han salido de
Egipto, y están en “el lado victorioso” de la prueba del Mar Rojo. Ellos
disfrutan de la libertad, y agradecen a Dios continuamente por haber echado a
sus opresores al mar. Pero muchos de estos mismos creyentes pierden el gran
propósito y beneficio de Dios para ellos. Pasan por alto el por qué Dios los
sacó – lo cual fue para introducirlos en él. Y para que cada uno de nosotros
lleguemos a Él, a su trono de gracia, sin necesidad de que nadie humano, ningún
hombre por alto prestigio que tenga o jerarquía oficial que exhiba, deba
oficiar de intermediario. Fuera de Cristo, nadie es intermediario entre Dios y
los hombres.

1 comentario:
sonrío! realmente exquisito...
gracias Don Nestor...
es claro si Señor muchas gracias...
Debe saber usted que, una de las cosas mas importantes de haberlo conocido a usted, fundamentalmente a usted en la dirección de su palabra inspirada fue, el animo a la independencia Espiritual...ya difícilmente dudo...y no permito que nadie, siembre dudas en el campo de mi convicción limpia y Santa...de hecho, las semillas de la incertidumbre y de las doctrinas ni siquiera se acercan tanto como para tan siquiera intentar comprenderlas...esta manera de tan intima de mi comunicación con Dios, tan personal y tan de pareja, me ha traído un raudal de seguridad enorme, muy paralelo al viejo método de depositar mi fe por medio de humanos intermediarios...Realmente, esto ha sido lo mas importante que he aprendido en Tiempo de Victoria...el paso que faltaba para alcanzar la madurez que estaba tan lejos de alcanzar por medio de mis propios pareceres...
Dios le bendice Don Nestor...recuerde, Colombia es su hogar...
Amigo, un abrazo. Eres uno, de mis mejores amigos...me siento orgulloso de vos...Gracias Jehova.
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