7/18/2017

La Mayor Amenaza Conocida

En la semana recibí en un correo no identificado el trabajo que voy a compartir contigo hoy. No sé quién es su autor, aunque estimo que debe ser un paisano mío, un argentino, eso por su estilo y modismos. No pretendo enseñar algo diferente ni sentar doctrinas excéntricas, sólo te pido que lo leas, lo reflexiones y en el final entiendas de qué estamos hablando.
"Bienvenido a la Tierra! Usted está pronto a nacer.
Me presento, soy “El Sistema”. No soy el dueño del mundo, pero me he tomado el atrevimiento de manejarlo a mi antojo, simplemente porque usted me ha regalado su poder, o me lo regalará. Si usted no se hace cargo de sí mismo, yo me haré cargo de usted, pero a mi manera. Si usted no se recuerda, yo le daré una identidad. 
Permítame mostrarle algunas reglas antes de que nazca, para que se vaya entusiasmando (Es que me encanta contar todo, no me resisto). Luego, al finalizar de leer esto, se borraran de su memoria y no recordará nada. (A veces puede fallar y recordaran algo a medida que crecen. En ese caso nos tomaremos el atrevimiento de volverlo un cadáver o en caso de que se complique dicha tarea, lo publicitaremos como un demente paranoico. No es personal, no se ofenda, pero no quiero dejar de ser el Líder).
1.- Una vez al año usted se comprara la nueva vestimenta de moda y se creerá "original" y único.
2.- Lo fumigaremos desde aviones para mantenerlo tonto y enfermo.
3.- Modificaremos todos los vegetales y frutas para quitarles sus propiedades benéficas y volverlos tóxicos y venenosos.
4.- Votara a nuestros candidatos presidenciales y creerá en ellos. Y nosotros nos reiremos de usted Si es necesario se peleará con sus hermanos por ello.
5.- Luchará a muerte por un papel sin valor llamado dinero. (Es tan cómico verlos pelear por ello). 
6.- Llenaremos su cabeza con información negativa, para que se mantenga atemorizado y paranoico (No es personal, entienda, pero no podemos permitir que sean felices. Se nos acabaría el pastel.)
7.- Consumirá todo lo que le ofrezcamos.
8.- Bailará la canción de moda, cargada de mensajes subliminales que lo denigraran y se reirán de usted, sin que lo note.
9.- Impregnaremos su cerebro con pornografía y sensualidad, para que tenga una idea distorsionada de la sexualidad. (Hemos descubierto que la energía sexual es poderosísima y no podemos permitirle que sea consciente de ello).
10.- Desperdiciará su vida en cosas que cree valiosas solo porque nosotros se lo hemos dicho y no verá jamás las cosas que tienen un valor real.
11.- Tendrá ídolos por todas partes. Los glorificara y se olvidará de usted mismo.
12.- Cada 10 años tendrá una crisis económico-social en “su” país, que lo obligará a trabajar más horas por menos dinero. (Es divertido ver cómo se las arreglan para llegar a fin de mes por un juego que nosotros hemos inventado solo para nuestra diversión)
13.- Creerá en nuestro sistema educativo, totalmente antinatural.
14.- Creerá en nuestro sistema médico, totalmente antinatural.
15.- Defenderá su patria, “su” pedazo de territorio, aún a pesar de que cuando viaje en avión vea que las fronteras no existen y que las hemos inventado. (No es personal, entienda, pero tenemos cierto "gusto" por verlos pelear)
16.- Creerá a muerte que usted es dueño de su vida. Nosotros le diremos subliminalmente como argumentar contra quienes tratan de decirle que es un esclavo.
17.- Creerá en la historia del mundo que yo le cuente y que será la que me convenga a mí, "El sistema". (No vamos a contarle que usted es nuestro juguete)
18.- Le insertaremos ideales que usted sentirá como naturales y deseoso de cumplir cada cierto tiempo. Si usted no llega a esas metas, se deprimirá.
19.- Creerá que es feliz con todo lo que le ofrecemos, porque le implantaremos una idea de felicidad absolutamente incoherente.
20.- Se matará con su prójimo por las más ridículas interpretaciones del mundo y nunca, nunca, nunca, descubrirá quien soy yo, “El Sistema”. Si su intuición y espíritu comienzan a acercarlo a nuestro secreto, podremos ofrecerle unirse a nuestras filas, adornarlo con fortunas y si usted no pretende nada de esto, se “Suicidará”. (Le repito, no es personal, pero….)
Bueno, en días sucesivos usted se olvidará de todo esto y volverá a jugar mi juego.
Divertido, ¿verdad? 
Ya lo espera el doctor al salir del "Túnel", su madre lo está por parir....usted comienza el juego con una hermosa y traumática palmada en el trasero… Puede llorar tranquilo, si quiere.”
Nosotros, dentro de nuestros ambientes, consideramos a la palabra siglo como un espacio de cien años. Sin embargo, no siempre es utilizada la misma palabra original para su traducción. En algunos textos, Siglo es kosmon, lo que equivale a decir Sistema Te dejo algunos de esos textos a modo de prueba para que pienses.
(2 Corintios 4:4) =  en los cuales el dios de este siglo (Sistema) cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios.
(Romanos 12:2) =  No os conforméis a este siglo, (Sistema) sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta. 
(Mateo 13:49) =  Así será al fin del siglo: (Sistema) saldrán los ángeles, y apartarán a los malos de entre los justos.

7/13/2017

La Eterna Vigencia del Consuelo

En algún momento de su ministerio, Pablo dijo, [El Señor] el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios. (2 Corintios 1:4).

Hoy en día, uno de los ministerios más necesitados en la iglesia de Jesucristo es el de consolación - dar consuelo a aquéllos que están enfrentando problemas y aflicción. Muchos creyentes en su dolor simplemente no saben a dónde ir.

Cuando tú estás padeciendo dolor, cuando te encuentras sufriendo profundamente, no quieres leer un libro que te diga los diez pasos a seguir para obtener la victoria o no deseas acudir a un gran evangelista para que te auxilie. 

Nada de lo anterior te ofrece una respuesta - ¡Porque ninguno alcanzará la raíz de tú sufrimiento! ¡No- tú quieres hablar con un santo común y corriente que ha padecido abundantemente y que ha sobrepasado todo alabando a Dios, que ha sido consolado y que cuenta con plena fe!

Es la gente bajo sufrimiento aquella que recibe consolación y confort de parte del Señor. Ellos conocen la compasión de Jesús porque Su voz habla palabras de consuelo en sus tiempos de oscuridad. 

Estas personas con dolor se convierten en ricos recursos espirituales. Ellos desarrollan una confianza que nace al haber resistido tribulaciones y pruebas. ¡Lo mejor de todo, Dios les da influencia que de otra forma no podrían haber obtenido!

Yo pienso en Corrie Ten Boom y de la maravillosa experiencia que fue para las miles de personas que se sentaron y la escucharon hablar sobre Jesús. Muchos pastores y líderes de todos los países que se te ocurran, fueron directa o indirectamente, confortados y exhortados por esta mujer desconocida -pues todo su sufrimiento produjo un rico conocimiento acerca del Señor. ¡Ella obtuvo de parte del Espíritu Santo consuelo y confort en abundancia - y ella lo utilizó para contar con influencia al hablar de Jesús!

Pablo fue capaz de regocijarse ante todas las tribulaciones porque él sabía que sus sufrimientos eran para el beneficio de otros. Él vio sus pruebas como una manera de entrenamiento. Él podía decir, “¡Dios tiene un propósito en esto porque me está preparando! ¡Habrá personas que necesitarán el confort y el consuelo que yo he recibido durante mi sufrimiento!” No nos sorprende por qué Pablo se refirió a su Padre celestial como, Padre de misericordias y Dios de toda consolación (2 Corintios 1:3).


7/09/2017

¿Cumplimiento Profético o Coincidencia?

Tú ya sabes, si acompañas nuestro trabajo en la Web, que mi pasado secular  estuvo relacionado con la prensa; más puntualmente con la prensa escrita y una proporción interesante en lo oral, concretamente radio. Y en función de eso, y a pesar de estar retirado de toda actividad del rubro, en mis ratos libres (Que son pocos), suelo meterme en diarios o publicaciones on-line tanto como para despuntar viejas costumbres supuestamente informativas.

Y si digo “supuestamente” informativas, es porque hoy creo fervientemente, (No es mera intuición profesional o parecer humano, es total certeza), que los medios de comunicación no publican las noticias que necesita la gente del común, sino la que ellos, en el cuidado y protección de sus intereses particulares, necesitan que la gente conozca, si es posible crea y, como consecuencia: apoye.

Y en este último fin de semana, como resabio de la importante confluencia internacional de poderes, personificados en las figuras máximas de muchos países, (Entre ellos los más poderosos), reunidos en lo que han dado en llamar la G20, algunas declaraciones anexas me han llamado poderosamente la atención y, pese a que no tengo tradición escatológica y mucho menos apocalíptica, igualmente no puedo callar, esencialmente por respeto y amor de hermano para con quienes siguen estos trabajos. Cito textualmente:

El primer ministro nipón, Shinzo Abe, elogió hoy el compromiso por la paz y la seguridad global del presidente estadounidense Donald Trump, con el que mantuvo una conversación telefónica para tratar asuntos como Siria y Corea del Norte. En su segundo contacto telefónico en cuatro días, los dos líderes trataron los repetidos lanzamientos de misiles de Corea del Norte y acordaron que es importante trabajar de manera estrecha junto con Seúl para hacer frente a esta situación, reveló el primer ministro nipón a la cadena pública NHK.

Independientemente de lo que opines de estas personalidades mencionadas, hay algo que ya habrás descubierto por el énfasis resaltado en la declaración del ministro de Japón: Paz y seguridad. Te suena, ¿No es así? ¿Verdad que te suena?

(1 Tesalonicenses 5: 1) = Pero acerca de los tiempos y de las ocasiones, no tenéis necesidad, hermanos, de que yo os escriba.

(2) Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá así como ladrón en la noche; (3) que cuando digan Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los dolores a la mujer encinta, y no escaparán.

Leído así, ¿No te suena como algo inapelable e imposible de evitar? Y dicho así, ¿No te produce, -pese a tu fe y tu confianza en el Señor-, una especie de Inseguridad íntima que te lleva a un sentimiento que de ninguna manera podemos emparentar con Dios, como es el temor?

Los creyentes mayores, pueden caer en la tentación de aferrarse a una especie de fatalismo. Un algo así como: “Y bueno, ya hemos vivido lo nuestro; que venga el Señor y se acabó, nos vamos”. Eso los más antiguos, pero: ¿Y los jóvenes? Cuesta mucho que un joven, supuestamente con “toda una vida por delante”, acepte con tanta serenidad ese final abrupto. Por eso conviene concluir el texto.

(Verso 4) = Más vosotros, hermanos, no estáis en tinieblas, para que aquel día os sorprenda como ladrón.

(5) Porque todos vosotros sois hijos de luz e hijos del día; no somos de la noche ni de las tinieblas.

(6) Por tanto, no durmamos como los demás, sino que velemos y seamos sobrios.

Velar es estar atentos, vigilar. No dormir, en este contexto, no es tener insomnio o pasar las noches despiertos. No dormir, aquí, es no entretenerse en religiosidades huecas y dedicarse verdaderamente a lo que hemos venido a hacer a esta tierra: recuperar el Reino usurpado. Y para eso, bien vale quedarnos con lo último que se nos pide: ser sobrios. Y ser sobrios significa no andar en frivolidades mundanas matizadas con barniz cristiano.




7/05/2017

En la Quietud de la Gracia

Cuando recién llegamos a la fe en Cristo, confiamos en que nuestros pecados fueron perdonados. Creímos que fuimos aceptados, que podíamos dejar toda culpa y miedo y decir: "Soy salvo por la fe en lo que Jesús hizo por mí en la cruz."

Luego, a medida que avanzábamos en nuestro caminar con Jesús, cometimos nuevos actos de desobediencia, fuimos aplastados por nuestros pecados y rápidamente perdimos la visión de la cruz. Tratamos de trabajar por nuestra propia justicia para volver a ganar el favor de Dios, tratamos duro, pero la vida se convirtió en una pesadilla, un circulo sin fin de pecado y confesión - pecado y confesión.

A veces actuamos como si tratando duro por nuestra propia cuenta podríamos ser salvos. Pensamos que si pudiéramos reformar la carne por nosotros mismos, Dios se complacería. Pronto estamos trabajando constantemente en nuestro viejo hombre, dándole forma para un caminar cristiano victorioso.

Algunos cristianos pueden decir: "He pagado un alto precio por la victoria que he conseguido. Pasé por mucho dolor y sufrimiento. Yo ayunaba, oraba, y con éxito doblegué todas mis pasiones y deseos pecaminosos. ¿Todo mi esfuerzo por obedecer no vale nada para Dios? ¿Considera Él todo mi justicia, todo mi trabajo como trapos de inmundicia? "¡Sí! Es todo en la carne y nada de eso permanecerá delante de Él. ¡Sólo hay una justicia y es la justicia de Jesucristo!

Porque ignorando la justicia de Dios, y procurando establecer la suya propia, no se han sujetado a la justicia de Dios (Romanos 10:3).

La única manera de conseguir la buena gracia de Dios es admitir la verdad: "No hay ninguna cosa buena en mi carne, nada hay en mis buenas obras para merecer mi salvación. No puedo llegar a ser justo a través de ninguna cosa que haga en mi propia fuerza. Mi justicia está solamente en Cristo", dice Pablo del don de la justicia: …mucho más reinarán en vida por medio de un Hombre, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia. (Romanos 5:17)

¿Y por qué razón se me ocurre justamente hoy referirme a esto, cuando se estima que todo el caudal de seguidores de esta Web son creyentes maduros que ya han dejado atrás todas estas cosas? Por amor, sencilla y simplemente por amor.

Y porque en el centenar de correos diarios que recibo, un alto porcentaje, altísimo en verdad, me habla de tremendos esfuerzos personales emprendidos contra el pecado. Para recordarle a quien lo haya olvidado, que hay algo llamado Gracia que está allí, vivo y necesario para la verdadera victoria a conseguir.

6/27/2017

Un Puente Perfecto

El mensaje del Espíritu Santo a la novia de Jesucristo en el Salmo 45 fue: También olvida a tu propia gente y a la casa de tu padre (v. 10). La pequeña y calmada voz susurra: “No es suficiente que dejes a un lado tu pasado. También debes olvidar todo- sacarlo de tu mente - ¡todos los amantes pasados y las distracciones!”

Aquí el mensajero está diciéndole a la novia, “¿Estás considerando el costo a pagar mientras te preparas para unirte a Él? ¿O le darás a Él una entrega meramente verbal después de la boda? ¿Has iniciado un compromiso que estás dispuesta a llevar hasta el final o tu mente juega con imágenes del pasado, viejos amigos, hábitos, amantes? Si tú te comprometes con este matrimonio, tú no solamente debes hacer a un lado tu pasado, ¡Tú debes olvidarlo por completo!”

Cuando Jesús habla de aquéllos que no renuncian a todo lo que poseen (Lucas 14:33), Él está refiriéndose a los individuos que le dan la espalda y se agarran de sus ídolos. Un ídolo es cualquier cosa que se convierte en el enfoque de nuestra devoción -todo lo que domina nuestro tiempo, nuestra atención, dinero, amor, interés.

Muchos esposos pueden afirmar que son buenos proveedores. Ellos trabajan con esfuerzo y por largas horas, no malgastan el dinero, y pasan tiempo de calidad con sus familias. Pero ¿cuánto tiempo le dedican a Jesús? ¿Acaso ellos tienen lo que llamo “momento de apartarse y hacer a un lado” - un tiempo donde ellos abandonan mentalmente todo lo demás y se encierran a solas para pasar un momento con Jesús? Es un instante en el que todos los pensamientos sobre el trabajo, la familia, los hijos son hechos a un lado y decimos, “¡Este es tu tiempo Jesús. Soy solamente tuyo en este momento!”

El problema no es el negocio, la familia o nuestra carrera profesional. Más bien es el “merodear” - el vagabundear y perder el tiempo. Multitudes en el pueblo de Dios pasa infinidad de tiempo merodeando -pasa horas con los amigos o sentado frente al televisor. ¡Perdemos horas preciadas y rechazamos a nuestro Señor y Salvador!

Ahora quiero hablarle a las esposas: Ustedes les han dado a sus esposos e hijos los mejores años de sus vidas. Ustedes han trabajado esforzada y fielmente, y han tenido buen cuidado de su familia. Sin embargo, ¿cuántos “momentos de apartarse y hacer a un lado” le están dedicando a Jesús? ¿Cuántas horas a la semana se encierran con el Señor y se acercan a Él?

Cuán celoso ha de estar el Señor de todos sus amantes, de todas las cosas que consumen su tiempo y atención. El viejo dicho es verdadero: “No es lo “malvado” lo que es enemigo del cristiano, sino lo “bueno.” La familia, la carrera, el trabajo, los hijos. No obstante, estas cosas por sí mismas no se interponen entre tú y el Señor. No - ¡es el merodear!

Hoy el Señor se para frente a nosotros y nos pregunta: ... ¿me amas más que estos? (Juan 21:15) Sé cuál será tu respuesta, o al menos la que me dirás que es la genuina. Sin embargo debo reiterar la pregunta: ¿Estás seguro que luego harás eso? Sólo piénsalo. Hermano Néstor… ¿Esto que escribió hoy, es para el matrimonio de cristianos o parea el matrimonio entre Cristo y la iglesia? - ¿A ti qué te parece? ¿Acaso tienes dudas? Entonces tómalo para ambas cosas y aplica la que te quede más cercana.



 

6/15/2017

Dime que Rostro Tienes, y te Diré...

David declaró con audacia: Pues lo he de alabar otra vez ¡Él es la salvación de mi ser, y mi Dios! (Salmo 42:11). Y repite la misma declaración en el Salmo 43:5. La mejor traducción del hebreo original de estos dos versículos es: "¡Dios es la salvación de mi cara!"

Yo creo que David está diciendo algo importante aquí: tu cara, esto es, tu rostro, es un cartel que anuncia lo que está pasando en tu corazón. Toda la alegría o la confusión que llevas adentro se reflejan en tu rostro. Cuando hablo de rostro, estoy hablando de la expresión facial, lenguaje corporal, tono de voz.

Por ejemplo, cuando tu mente está cargada con las preocupaciones de tu familia, tu iglesia, sermones, finanzas, relaciones, tienes la tendencia a encorvarte. Luces preocupado, tu frente se arruga, algunas personas incluso te pueden llegar a decir que luces triste.

Me contó alguien que un día estaba caminando por la calle, totalmente absorto en asuntos de la iglesia y, probablemente, muy encorvado. Se encontró con una casa de venta de droga, donde una mujer se sentó en la entrada con una sonrisa de oreja a oreja. Esa persona podía ver que la mujer estaba hundida en el consumo. Ella vio que él se le aproximaba y mientras más se acercaba, ella dijo: "Señor, no puede estar tan mal."

¡El hombre se quedó pasmado! Y pensó: "Aquí está esta mujer llevada por la droga y aquí estoy yo, un hombre de Dios. Ella sonríe y luce bien y yo estoy encorvado otra vez, como si no tuviera esperanza.” ¡Fue un reproche para él y para toda su vida de cristiano!

Damos gracias a Dios por nuestra gran salvación –por redimir nuestra alma, nuestro espíritu e incluso nuestro cuerpo. Sin embargo, ¡Muchos de nosotros necesitamos lograr la salvación de nuestro rostro! Necesitamos que El Espíritu Santo nos haga una cirugía facial, porque ¡la cara está dando el mensaje equivocado al mundo!

Una joven entró a una casa de recuperación con las líneas del pecado profundamente grabadas en su rostro. Su rostro era muy duro, sin embargo, dos semanas después de ser salva, nadie podía creer el cambio, ni siquiera la reconocían. ¿Qué fue semejante cambio de rostro? La sabiduría del hombre ilumina su rostro y hace que la dureza de su rostro cambie.  (Eclesiastés 8:1).

Tomo "sabiduría" en este verso para significar a Jesucristo. De hecho ¡La presencia de Cristo en tu corazón tiene un impacto directo en tu cara! Esto afecta tu caminar, tu hablar y hasta el tono de tu voz. 

Hace algunos años se decía que bastaba mirar a una persona para saber si pertenecía arriba, (El cielo) o abajo, (El infierno). Era suficiente  para saberlo, observar la comisura de sus labios. De acuerdo para donde se dibujara la línea, se sabría de dónde lo estaban tironeando con más fuerza. Comisura hacia abajo, (Mueca de tristeza), infierno; comisura hacia arriba (Sonrisa), cielo.



 


6/09/2017

Aunque los Muertos Resuciten...

Nadie nunca ha visto tantas obras sobrenaturales como Israel. Dios realizó milagro tras milagro para ellos, y sin embargo, cada obra tuvo como resultado a un pueblo sin fe y más incrédulo que antes. Se podría pensar que las diez plagas de Egipto pudieron producir fe en los israelitas.

Cuando Egipto se vio afectado por las moscas, éstas no se encontraron en el campamento de Israel. Cuando Egipto cayó bajo la oscuridad total, no había oscuridad en Israel. Sin embargo, ¡ninguna de estas plagas produjo fe de ninguna clase!

Incluso después de que Dios abrió el Mar Rojo, la fe de Israel duró sólo tres días. Las Escrituras dicen: No se acordaron de la muchedumbre de tus misericordias, sino que se rebelaron junto al mar, el Mar Rojo (Salmo 106:7). El salmista está diciendo aquí: "¡Incluso dudaron de Dios en el Mar Rojo, el lugar donde Él realizó su milagro más grande!"

Somos tan parecidos a Israel. Queremos que Dios hable una palabra y nos conceda una liberación milagrosa, que supla rápidamente nuestras necesidades, y elimine todo nuestro dolor y sufrimiento. De hecho, tú puedes estar diciendo ahora mismo: "Si Dios me sacara de este embrollo, si Él me concediera este milagro, ¡Yo nunca dudaría otra vez!" Sin embargo, ¿Qué pasa con todos los milagros que Él ha realizado para ti? ¡Acaso éstos no han producido la fe para ayudarte con tu problema actual!

Dos hombres preciados de Dios, de la tribu Zulú, en África visitaron un día la iglesia de Times Square. Un avivamiento increíble estaba teniendo lugar entre los ocho millones de zulúes ,y Dios estaba haciendo grandes milagros entre ellos.

Sin embargo, dichos hombres no compartieron sobre esto. Más bien, lo que más les impresionaba del avivamiento eran los "vencedores zulúes," aquéllos que estaban en pos de Cristo quemando libros de brujería y testificando con valentía, a pesar de estar atravesando severas pruebas. Estas personas fueron alguna vez malvadas, con espíritu homicida y ahora ¡estaban siendo transformados a la imagen de Jesús!

Creo que la gran señal o prodigio para el mundo en estos últimos días no es una persona que ha resucitado de entre los muertos. No, lo que realmente tiene un impacto en la mente y en el espíritu de los impíos, es el cristiano que permanece con una fe sólida ante todas las pruebas, las tormentas, el dolor y el sufrimiento. Tal creyente emerge de sus problemas, más fuerte de carácter, en su fe y en Cristo.

No se trata, -claro está-, de andar por la vida buscando problemas para luego poder mostrarlos como prenda de testimonio. No, porque eso sería una insana mezcla de masoquismo con estoicismo, nada cristiano ninguna de las dos alternativas. Lo que sí debes tener en cuenta es que, el día en que la vida te presente una instancia crítica, sabrás que Dios la está permitiendo por y para algo mucho más grande que lo grande que puedas estar viviendo hoy.



 



5/31/2017

Seguirás el Camino Correcto

…Porque yo, el Señor, soy un Dios celoso. Mi nombre es “Dios celoso”.
(Éxodo 34:14).

Sí, es posible que nosotros provoquemos a Dios a celos: ¿O provocaremos a celos al Señor? (1 Corintios 10:22). Pablo está preguntando: "Has testificado que lo amas, Incluso has tomados su Nombre. Sin embargo, ¿alguien o algo ha robado tu corazón?"

Tú puedes decir que amas a Jesús, tú puedes ir a la iglesia cada vez que las puertas están abiertas. Pero, ¿Tú lo buscas en tu tiempo a solas? ¿Cuántos libros, revistas y periódicos devoras? ¿Cuánta televisión y radio llama tu atención y, sin embargo, no cruza por tu mente la idea de pasar tiempo con Cristo?

Los predicadores buscan en la Biblia para preparar sus sermones, maestros de escuela dominical para sus lecciones. Pero ¿por qué no recurrir a ella como lectura recreativa y para ser renovados por el Señor? ¿Por qué no la abrimos para aprender de Él, para amarle a Él?

¡La Biblia es Jesús – la Palabra de Dios! Es la revelación completa de su corazón, todo acerca de Él se desenmascara en ella. Yo pienso que si tú realmente lo amas, si vas a pasar la eternidad como su novia, entonces ¡Tú quieres aprender todo lo posible acerca de Él!

Nuestro Señor nos anhela, Él quiere nuestro tiempo y atención. Sin embargo, Él nos ve pasar todo nuestro tiempo con otras personas y en otros asuntos y eso ¡le pone celoso! Se acerca el día cuando sus celos "arderán" en contra de quienes acuden a los ídolos vanos (Deuteronomio 29:20). ¡Estallarán en llamas de juicio!

Mira hermano, cuando llegue ese día, sé que quieres que Jesús te tome de la mano y susurre: "¡Por fin estamos juntos. Me has deseado tanto. Me has dado lo mejor de tu vida, tu tiempo, tu atención. Ven, ahora seremos uno! "

¿Cómo podrás estar delante de su presencia en ese día? Todo en este mundo se va a quemar, pero, ¿Qué acerca de tu intimidad con Él? ¿Serás capaz de estar delante de Él, sabiendo que te separaste del mundo y clamaste que todo lo que deseabas era conocerle?

5/26/2017

¿Realmente Hablan Nuestros Rostros?

Cuando permitimos que Jesús sea Señor de todo, cuando echamos toda nuestra ansiedad sobre Él, confiando totalmente en Su Palabra y descansando en su amor, nuestro aspecto debe someterse a un profundo cambio. Una tranquila calma debe empezar a irradiar desde nuestro rostro.

La Escritura nos da muchos ejemplos al respecto: cuando Ana dejó su carga ... su rostro ya no estaba triste (1 Samuel 1:18). Cuando Esteban se puso delante de los hombres hostiles e iracundos del Sanedrín, [ellos] . . . vieron su rostro como el rostro de un ángel (Hechos 6:15) ¡Esteban estaba entre los no creyentes con el brillo de Jesucristo y la diferencia era evidente para todos!

Estoy convencido de que tenemos el deber de dejar nuestro rostro hablar de la fidelidad de Dios en nuestras vidas. Pero el problema es que nuestros rasgos faciales y lenguaje corporal ¡suele decir todo lo contrario! El rostro de muchos creyentes dice: "¡Mi Dios me ha fallado! Él no se preocupa por mí. Tengo que llevar todas mis cargas y problemas solo, porque Dios no viene a través de ellos a ayudarme"

Puede que conscientemente tú no te digas esas cosas a ti mismo pero, se ven en tu cara. Yo quiero mostrarte a partir de la Palabra de Dios que lo que tú estás atravesando no es nuevo. Otras personas han estado exactamente dónde tú te encuentras:

Mi mano se extendió en la noche sin cesar, y mi alma no quiso ser consolada. . . . Me quejé, y mi espíritu estaba agobiado. . . . Estoy muy preocupado porque no puedo hablar. . . . ¿Rechazará el Señor para siempre? ¿No mostrará más Su favor? ¿Ha cesado para siempre su misericordia? ¿Su promesa ha fallado? . . . Y yo dije: Esta es mi angustia (Salmo 77:2-10).

Sin embargo, el salmista finalmente sale de su problema con su rostro felizmente restaurado. ¿Por qué? Es porque él dice, Yo clamaba a Dios con mi voz. . . en el día de mi angustia busqué al Señor (Salmo 77:1-2).

Si esto te describe a ti, te ruego: el día de hoy, en este mismo día, busca un lugar a solas con el Señor y clama a Él! Dile que te encuentras al extremo de tu cuerda, que no te puedes sostener más y que ya estás listo, (O lista), para dejar todo sobre Sus hombros. Y allí, entrega todo a Dios.

No menosprecies nada. Cuando yo estaba recién convertido y no sabía absolutamente nada sobre la Biblia, ni sobre Dios mismo, una mañana estaba sentado en mi escritorio trabajando y una mujer de cierta edad que trabajaba conmigo y jamás me dirigía la palabra, se acercó y me preguntó: ¿Qué tienes para decirme?

Yo la miré y antes de pensar nada le estaba diciendo: “Que dejes de dar vueltas y vueltas y entregues tu vida a Jesucristo”. Ella me preguntó cómo debía hacer eso, yo le respondí lo mismo que me habían dicho a mí y listo, eso fue todo. Al día siguiente llegó con su rostro radiante y me contó que lo había hecho. No tuve dudas que así había sido.

Sin embargo, por curiosidad le pregunté por qué había venido a preguntarme qué tenía para decirle. Lo que me respondió me dejó helado: Porque cuando entré a la oficina vi que tu rostro irradiaba una tremenda luz y una voz me dijo que te lo preguntara. No pude resistirlo. Te confieso que pasaron muchos meses antes de que yo pudiera creer que eso había sido, en efecto, así.